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r V I. EXCMO. SR. D. JOSÉ SÁNCHEZ- GUERRA, MINISTRO DE LA GOBERNACIÓN, SALIENDO DE JURAR 2. EXCMO. SU. D. GUILLERMO J. OSMA, MINISTRO DE H A C I E N D A SALIENDO DE JURAR DE PERIODISTAS Aquella noche acudió al domicilio de Pellejín su señora madre, que iba á saber cómo estaba la nuera y si le seguían los antojos. -Ay, sí- -dijo la interesada. -Cada vez voy teniendo más caprichos. ¿Qué cree usted que se me antojó anoche? -No lo puedo adivinar, hija mía, porque en ese estado se le ocurren á una las cosas más extravagantes. Yo me pasé casi todo e! embarazo de éste, comiendo altramuces y metiéndome la punta de una servilleta por las ventanas de ia nariz. -Pues anoche se me antojó beber la bandolina que usa mamá para alisarse el cabello. No quiso Pellejín que continuara aquella conversación, por si se le ocurría á su esposa beberse algún otro líquido repugnante, y dijo á ésta de pronto: -Hace dos días manifestaste extlañeza polque los peliódicos no publicaban mi leilato. -Es verdad. -Pues has de sabe! que el dilecto! del Higo ha solicitado mi fotoglafta pala sácala á luz. ¡Cuánto me alegro! -exclamó la esposa. La madre de Pellejín, respirando orgullo, acercóse al hijo, y murmuró entusiasmada: -La popularidad te brinda con sus favores, Atilano. ¡Qué feliz sería tu padre si pudiera verte! Dos días después, los señores de Besugón almorzaban satisfechos en compañía de sus hijos. Atilano ocupábase en mondar una pera de Donguindo para ofrecérsela á su respetable suegro, pues el ilustre hombre público se perece por la fruta, cuando entró la doncella en el comedor con un periódico en la mano. ¡El Higo -gritó Pellejín sin poderse contener. ¡El Higo! -repitieron los circunstantes. ¡Mi leilato! -añadió Pellejín desdoblando el número y clavando en él sus ojos. Pero la voz anudóse en su garganta, y dejando caer el periódico dijo melancólicamente: ¡Han equivocado el nomble! ¿Cómo? -dijo Besugón. -En vez de Atilano Pellejín, han puesto debajo de mi letlaio... ¿Cómo? -José Ontiveros, primer actor del teatro Cómico. Luis TABOADA APUNTES FINANCIEROS N 1 I DE TOCA, STICIA, ÉS DEL JURAMENTO MINISTRO V- v ¡V VL cunt mente. Es muy posible que misero ¡nJl político sea llamado á fohnal CURIOSIDADES J 1 y yo ilé á Malina con toda 1 p n el último banquete dado en Guildhall por el lord corregidor de Lons dad dres, se usó toda la vajilla de metales preciosos, que pesa 2.000 ki- -j dónde ha dicho? logramos y vale 2.5oo,ooo pesetas. -A Malina, en sustitución de Co La vajilla es propiedad del Municipio. p! Gobierno inglés y el Municipio de Londres han nombrado una comi síón especial de sabios, encargándola que estudie los efectos del El fotógrafo se apresuró á hacer el busto de Pellejín, no sin que éste se re- humo en dicha ciudad é informe acerca de los medios de disminuirle ó de torciera antes las guías del bigote y se hacerle desaparecer. colocara sendas ondas de su negro pelo sobi e ambas sienes. LOS MUEBLES MODERNOS- -Jldvielio á usted que soy modelnisf atalina, la primera obra dramática de Lavedan, arreglada por EXCMO. SR. D JOSÉ FEÜRANDIZ, ia y me gusta el peinado con bucles, Francos Rodríguez y González Llana, que con tanto éxito se CAPITÁN DE NAVÍO DE PRIMERA CLASE, MINISTRO DE MARINA, dijo Pellejín. representa actualmente en el teatro de la Comedia, ha sido puesta Á LA PUERTA DE PALACIO DESPUÉS DE JURAR- -Eso es muy elegante, -contestó el en escena con exquisito gusto y delicado lujo. fotógrafo. En el salón del palacio de la duquesa, en París, donde pasa el pri- Dos días después éste ponía en manos de Pellejín media docena de retratos en tarjeta americana, y Pellejín comer acto, y en el hall del castillo de Normandía, donde transcurren ría á visitar a! director del Higo para decirle: -No cleo que tenga usted inconveniente en publical mi letlaio. Soy enemigo de las exhibiciones, pelo mi señóla ha el tercero y el cuarto, se combinan con los ornamentos antiguos, ntlado en el plimel mes de su estado inielcsanta y tiene el antojo de velme en el Higo. Yo soy Pellejín, diputado á propios de las moradas señoriales, los primores modernistas de ese estilo Maple creado en Jnglaterra por un industrial inteligente y labolles y yelno del señol Besugón... borioso y adoptado ya en toda Europa. ¡Ah, sí! Este industrial sir Blundell Maple murió en los últimos días del- -Si hubiela que abonal algún gasto, estoy planto i satisfácelo. pasado mes de Noviembre en Londres. Desde el año 1887 pertene- -Ya que habla usted con esa franqueza, debo decirle que aquí cobramos una pequeña cantidad por esta clase cía á la Cámara de los Comunes, y en 1897 la Reina Victoria le le servicios. concedió el título de baronet. -Nada, nada: á mí no me impolta gastal. Lo que yo quicio es salil lellaiado lo antes posible. Su hija única, que hereda una respetable fortuna, está casada con- -Para que vea que queremos complacerle, saldrá usted en el próximo número. -Muchas glacias. el barón Ecekordesteia. Esta posición, conquistada paso á paso por un industrial, prueba Y Pellejín abandonó la redacción lleno de júbilo y se fue al Congreso, donde dijo á cuantos quisieron oiríe que la importancia que se concede al trabajo en la Gran Bretaña, y da as periódicos ilustrados son una calamidad, porque molestan á las personas importantes pidiéndoles retratos y liografías. ¡dea de la labor de ese hombre inteligente, cuyos muebles campean- -No he tenido más lemedio que dat pelmiso pala publical mi íetiafo. ¡Jesús! iQué gente más molesta son los en las habitaciones modernas. Maple se fijó en el estilo de la reina Ana, que goza de tanto favor en Inglaterra, le combinó con el estile eliodistas! c Jtíí W- tp ÍSR iV- -r Í 5- -V intimamente ligada la vida financiera con el criterio, en cuestiones de Hacienda, de los Gobiernos, cuya misión es hoy día tan política como económica, ír. fluyen ahora en el crédito de la nación los cambios políticos mucho más de lo que influían en otras épocas. La dimisión del Sr. Villaverde ha producido medio por 100 de baja en el Interior, i por 100 en el Exrerior y un a za considerable en ios francos, que valen de nuevo 34,5o, perdidas las esperanzas concebidas por la ley de saneamientode la moneda. Enterrado este proyecto, que era- -preciso es reconocerlo, sea cual sea el criterio que se tenga respecto al cambio- -el primer esfuerzo razonado en favor de la rehabilitación de la peseta, surje además otra vez la cuestión ae aumentos de gastos; mientras los Sres. ViJIaverde y Moret, fijándose principalmer. te en la cuestión económica, desean asegurar la niveEXCMO. SR. D MANUEL ALLENDE SALAZA. t, lación de los presupuestos presentes y futuros antes de aumentar gastos, por útiles que sean, el Sr. Maura cree llegado el momento de crear una DE AGRICULTURA, INDUSTRIA, COMERCIO Y OBRAS PÚBLICAS, escuadra, y el Sr. Canalejas desea acrecentar los recursos de algunos Á SU LLEGADA Á PALACIO PARA JURAR capítulos del presupuesto insuficientemente dotados. De la lucha entre estas dos tendencias diamettalmente opuestas, y- ¿Me puede usted letlaial ahoía de la victoria de uno de estos dos criterios, depende el afianzamiento en el porvenir de nuestro crédito, é indirectamente la resolución del promismo? -preguntó al fotógrafo. blema del cambio, tan ligado con la confianza que inspiramos fuera. -Tiene usted que esperar unos miLos hechos no dan la razón á los que fijándose en el comercio exterior nuto buscan el remedio contra la depreciación de la moneda en el fomento de- -Jidviello á usted qu; soy diputado prescinden y necesito il al Congleso, polque hoy nos nuestras transacciones con el Extranjero y comercial dede la influencia moral ejercida por otros factores; la balanza los diez primeleunimos en secciones. Ya habla usted ros meses de igo 3, recientemente publicada, lo demuestra plenamente: oído habla! de mí. Soy Pdlejín, el hijo cuando en el mismo período de 1902 exportábamos 44 millones menos político de! señol Besügón. délo que importábamos, el cambio estaba á 32,90 (3i de Octubre) ahora el déficit de la balanza se reduce á 24 millones, y el cambio está- ¡Ah! sí, s; ñor. á 34,5o. Contra la elocuencia de las cifras no hay razonamiento válido. -Pues me piden el letíato pala un p o icc y he plomeíido envidio inme-