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Núm. 74 ABC LA FERIA DE HUESCA Pág. 7 n los días %6 al 3o del pasado Noviembre SÍ ha celebrado en Huesca la feria anua! una de las más importantes y renombradas que se celebran en Aragón. A ellas concurren muchos tratantes de todas las provincias españolas, y especialmente de Valencia, de Cataluña y del Alto Aragón. De la animación de esta feria da ¡dza la fotografía que publicamos. Las transacciones hechas, según los periódicos de aquella capital, han sido muchas y muy importantes. Los forasteros han encontrado también muchos espectáculos de feria, excepción del de temo, que este año no ha habido. E ASPECTO DEL MERCADO DE GANADOS EN LA FERIA QUE ACABA DE CELEBRARSE EN HUESCA Fot. Capclla OS ARZOBISPOS DE VALENCIA Y DE SEVILLA EN CARMONA El pueblo de Carmona ha acogido con gran entusiasmo á üos prelados de Sevilla y de Valencia, D. Marcelo Spínola y cardenal Sancha respectivamente, que han visitado aquella población, alojándose en la casa de la Excnia. Sra. Condesa viuda de Casa- Galindo. El pueblo acudió en masa á saludar i los eminentes prelados y la banda Salesíana les obsequió con un escogido concierto. Nuestro corresponsal artístico Sr. Pinzón logró hacer, gracias á la amabilidad de dicha señora y á Ja bondad de los arzobispos, las interesantes fotografías que publicamos. La lucha contra el alcohol 2 EL ARZOBISPO 1 na gran obra social, en la que trabajan enérgicamen te multitud de mujeres de todos los países, y de la que apenas se han ocupado algunas españolas, es la lucha contra el alcoholismo, ese enemigo que arruina el cuerpo, el espíritu y el alma según frase feliz del conde Douglas, uno d los miembros más importantes del Heichsiag alemán. El alcoholismo es un producto de nuestra civilización; los pueblos primitivos, donde la vida era sana y normal, encontraron en la Naturaleza una fuente de alegrías puras. K medida que los hombres se van agru pando en ciudades y se ocupan en trabajos más sedentarios, disminuye su actividad vital, debilitada por unas ocupaciones m o n ó t o n a s y continuadas, y r e c u rren al alcohol como á un buen espíritu enviado por el cielo que reanima sus fuerzas y devuelve la alegría. Pero á medida que st absorbe este veneno, el organismo se debilita más, las Casas de salud se pueblan de locos ¿idiotas, los Hospitales se llenan de epilépticos y tísicos, disminuye el número de nacimientos y se prepara el terreno para toda clase de enfermedades. Las estadísticas, con su implacable elocuencia nos dicen que la mayoría de los individuos sujetos á tutela son alcohólicos ó descendientes de personas que les transmitieron el funesto legado. En las revistas de T r i b u n a l e s y en la Prensa diaria se proclama continuamente la influencia del alcohol en las costumbres, debiéndose á él las tres cuartas partes de los crímenes. J EL CARDENAL SANCHA, ARZOBISPO DE VALENCIA. Fot. Pinzón El beodo pierde no sólo la idea de la moBE SEVILLA SR. SPÍNOLA, EN EL PATIO DE LA CASA DE LA SRA. CONDESA ral, sino hasta la volunOE CASA- GAL 1 ND 0, EN CARMONA EL CARDENAL SANCHA DANDO LA BENDICIÓN A LAS DAMAS CATEQUISTAS EN CARMONA F t. Pinzón tad y! a dignidad humanas, cayendo en la inconsc encia y la irresponsabilidad del bruto. En un solo año, cerca de cuatro mil alcohólicos fueron puestos bajo tutela en Prusía, y este ejemplo, repetido en otros países, representa muchos miles de hogares destruidos. Así, en el último Congreso celebrado este año en Berlín se han visto reunidos hombres y mujeres de todos los países, de todos los idiomas: aristócratas y obreros, ignorantes y sabios, ateos y creyentes, formando todos la Sania Alianza de los pueblos para declarar guerra á muerte al alcoholismo, causa principal de los males que nos afligen. Se necesita que la lucha contra el alcohol sea de iniciativa particular, cuando las pasiones políticas absorben la atención de los hombres de Estado. Por otra parte, el aumentar los impuestos del alcohol, que se había creído una de las mejores armas contra él, no hace más que favorecerlo; as! lo prueban los ejemplos de Bélgica y Suecia, donde aumenta el consumo á cada nuevo impuesto. Esto, como todas las medidas coercitivas, tiene un valor ilusorio. En la base de la cuestión del alcoholismo, igual que en todos los problemas sociales, se encuentra una cuestión de moral. Cuando la opinión pública pierda la indulgencia con el ¿brío y no considere la borrachera como una ligera falta, habremos dado un gran paso para qu; desaparezca el funesto vicio. Sólo una moral superior puede vencer al alcoholismo, y entretanto, millares de criaturas humanas perecen víctimas de su veneno. Así, las sociedades que se forman para combatirlo hacen penetrar el horror hacia él en la conciencia del pueblo con constantes publicaciones y conferencias. La fundación de cafés donde los obreros encuentren bebida sana y abundante por poco dinero; los teatros, bibliotecas y sitios que proporcionen gratuitamente un agradable recreo y aparten al trabajador de la taberna, en la cual deja en pocas horas el jornal de la semana, todos estos son medios más eficaces para crear nuevas costumbres que la imposición y la fuerza. Además, es preciso atender á los que ya padecen e ¡alcoholismo. En Dinamarca existen para ellos sanatorios; Suiza cuenta con diez; los Estados Unidos tienen cincuenta; Alemania posee setecientas logias de templarios; Francia, una; en Inglaterra son numerosas, y en España... no se piensa aún en ellos. El profesor Brouardel se propone formar una ríAlianza de Higiene para que tomen parte los principales sabios de Europs zn la lucha contra el alcohol. Fácilmente st comprende la gran parte que! a mujer