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Pág. 6 ABC Núm. 74 COPLAS DE CIEGO W -y v Sé que han rogado á Lacierva que ordene que las señoras, además de ir al teatro sin sombrero, vayan solas, es decir, sin sus maridos, porque los hay que incomodan; y que si alguna lo lleva, lo deje en el guardarropa. ¡Oh tú, gobernador, que ya no vives si alguna cosa nueva no prohibes! ¿por qué á tus gobernados no consuelas prohibiendo á rajatabla las viruelas? Señor Obispo: una dama me impidió ayer ver la misa gracias al sombrero enorme que su esbeza cubría. ¡Ordene, por Dios, que vaya á la iglesia con mantilla, y ía qsie lleve sombrero lo deje en la sacristía! Tienen los revendedores de billetes teatrales que hacer kioscos á los cuales acudan los compradores. Pero aunque la autoridad ordena str construcción, ellos dicen que no sen kioscos de necesidad. JUAN PÉREZ ZUNJGA 1 i L J P- B? í Crónica del Bien APUNTES FINANCIEROS El dictamen de la comisión del Congreso nombrada para la ley de saneamiento de la moneda es favorable al proyecto; las modificaciones propuestas, entre otras la de que la oficina de cambio esté á cargo de empleados del Banco de Espa VNOS DLL í Aña, en vez de encargarse de ella funcionarios nombrados por tiK i) OCO! Í ¿O S Uv. l l S L l l l el Gobierno, fon insignificantes. Esta modificación sin trasO. ltl l (o i V cendencia responde á la idea de que un personal acostumbraDE JLMI- lili I J 1.1 111 do á quehaceres mercantiles será más idóneo y cumplirá d poi 11 L. I1 iL CI u. l C o n o c. is; i mejor su misión que un personal administrativo. A cambio de esta concesión hecha al Banco, se mantiene SU í l I O P- 1 I I M i. l l Kl I1O v. 1 l l l íntegro el pensamiento del Sr. Villaverde respecto á los VÍO ii II i l l l i l i l í J 111I K l l t l l O s- II1O- V descuentos, préstamos y cuentas corrientes, cuyo interés no aK ii i o ii iJ o I I H J o p o i k opodrá, en ningún caso, ser inferior al que produzca la Deuda) a i i k k- í o i K- d i l.i i. i l l i Jv. J u I I del Estado. Sin autorización del Gobierno, no podrá nunca S u k l v. J J n i í i í k -i i ii ¡n e i s iisol el Banco disminuir el tipo de su descuento da n i s l u í- i. u. 11. D luit. in ¡i- j Esta medida, aconsejada sin cesar por cuantos economishora de recreo que les concede al mediodía tas han estudiado aquí y en el Extranjero el problema del EL DOCTOR TOLOSA L A T O U R EN LA ENFERMERÍA el Asilo. El Asilo es el soberbio edificio cambio, tiende á reducir la cantidad de préstamos sobre títude roja fábrica que se levanta Formando esquina á las Un ambiente de bienestar, de dulzura celestial, se respis los é indirectamente á disminuir la circulación de billetes. La dos citadas calles. ra en esta casa, llevando á pensar en lo dichosos que de- han aconsejado cuantos ven en la excesiva cantidad de papel No le conocerá probablemente mucha parte de! vecin- ben ser los que contribuyen á hacer la felicidad de tan- emitido sin garantía metálica n proporción el motivó prindario de Madrid. Alguna vez habrá visto citado su nom- tos huérfanos; lo felices que pueden ser los que tienen cipal de la depreciación de nuestra moneda, y los que consideran al papel- moneda como signo representativo de la mobre en los sueltos de los periódicos al dar cuenta de una medios de labrar la dicha de los pobres, si se acuerdan neda- metal y de ningún modo como medio de reemplazar al ceremonia cualquiera. (Je que hay Asilos necesitados de protección; Asilos de mp. ra! qne no existe en cantidad suficiente... ¡Está tan apartado del centro de Madrid! Levanta tan escaso ruido en sus obras la caridad, que no es extraño que su labor pase inadvertida entre los estrépitos y bullicios de la corte. Y sin embargo, algo muy grande y muy consolador es lo que en el aislamiento y silenciosamente realiza la virtud de unas cuantas almas. En ese Asilo viven felices muchos niños que, mañana hombres, serán dignos ciudadanos, porque una mano piadosa les apartó en su infancia de los peligros de la ociosidad, vestíbulo del crimen, para acercarles á los hábitos del trabajo, principio de la dignificación h. umana. Es el Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús casa bendita, modelo de régimen. Grandioso es e! edificio, lo que se ve por fuera; pero es más hermoso por dentro, lo que no se ve. El amparo que se presta á las criaturas desvalidas; la solicitud maternal con que sa las atiende; la educación moral y material que reciben de los Hermanos de la Doctrina Cristiana. Para el buen desarrollo orgánico del asilado, la higiene ningún cargo tiene que formular, porque todas sus sabias prescripciones se han cumplido con rigor. En el recreó, el asilado practica los ejercicios físicos que pueden desarrollar y fortalecer su naturaleza. En la enfermería encuentran sus males la ciencia sólida y la ternura admirable del doctor Tolosa Latour, el hombre excepcional que consagra toda su voluntad y su poderosa inteligencia á la infancia, el genio del bien cuyo amor por la vida de los niños llega frecuentemente á la abnegación. En la escuela halla sana instrucción. En los talleres de imprenta, de litografía, de encuademación, de zapatería, etc. que de todo hay en el Asilo, tienen los medios prácticos de asegurarse el porvenir. La obra caritativa es completa. La portentosa iniciati- X -í va de la inolvidable Ernestina Manuel de Villena, sin más recursos que la energía de su fe, sin más aliento que el FotrjfniJúis Godorniá LOS ASILADOS EN EL RECREO de la virtud de la perseverancia, constituye hoy día una Con un descuento elevado no podrá cierta especulación consoladora realidad. Consérvase con veneración como niños, cuyas plegarias deben llegar á Dios como tiernas reliquia el modesto cuarto donde expiró; pero consérva- demandas, que ¡a gracia divina no puede desoír, de mi- comprar títulos en cantidad sin relación con sus medios; el se también y se conservará inextinguible el recuerdo de sericordioso favor para sus protectores; Asilos donde interés insignificante exigido por el Banco hacía que su cajas se llenasen de papel, convertiéndose éste en su empresa genial, que si en cuarenta años de existencia se labora por el bien de la humanidad, por la prosperi- cual se compraban nuevos títulos que acababan dinero, ácon el por ir parar no ha decaído, en adelante servirá de estímulo poderoso dad de la patria, aunque el rumor de su trabajo no se también á las arcas ya demasiado repletas de nuestro primer perciba en el centro de la ciudad, donde iodo es júbilo, y de esperanza para completar la obra del bien. Establecimiento de crédito. Así aumentaba el número de billetes en circulación, sin que el aumento respondiera á necesiUna Junta protectora de piadosas señoras administra locura, estrépito y alegría de la corte... dades del comercio, sino á conveniencias de un agio especial. de modo ejemplar la parte económica de esta institución. ÁNGEL MARÍA CASTELL 1 1 1 Sí niir nnimilllininirnt ni ll Trri nriinnTín- friKiriKiinini m