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Núm. 74 ABC Pág. 5 Grande y justificada alarma ha producido enfie los amantes DE LA CARRERA DE SAN JE- LA CATEDRAL DE TOLEDO de las joyaj arquitectónicas que como recuerdo de nuestras grandezas históricas se conservan en España, la noticia de haber ocurrido un hundimiento en la nave del coro de la hermoRÓN 1 MO sísima catedral de Toledo. Los telegramas publicados ayer por la Prensa de la mañana decían que en la madr igada anterior ¿Y del Extranjero? -Poca cosa. El proceso Jacques d Jldehwatdy Albert de Warren vuelve á poner sobre el tapete lo que ha dado en llamarse las fiestas de la misa negra. -Supongo que la misa negra será lo contrario de la misa de alba. -No, señor; la misa negra es algo así como una obra célebre contemporánea, lo que no puede decirse ¿Y qué sabe usted de la Mandchuria? -Pues lo mismo que de la Mongolia: que en caso de guerra entre Rusia y el Japón, será un general chino el encargado de defender aquellas posiciones. -Muy interesante; pero si á usted le parece, dejaremos estos asuntos para que los estudien Marcoartú y Huelin, especialidades de la crema política extranjera. Hija, siempie que se sorprenden diálogos en la Cartera, se escuchan las conversaciones de los hombres. ¡Como si las mujeres no hablásemos! -Y de cosas que les interesa á ellos más que la política. -Pues volviendo á Consuelo, ni ella misma sabe cómo fue; porque lo cierto es que estima á su marido, que lo respeta, que le quiere, pero que le gusta Arturo. -Hay estados de alma que los hombres, que son sólo materia, no pueden comprender, porque se fijan únicamente en lo más despreciable... ¡Ya lo creo! Mi marido me puso muy mala cara y se me hizo el serio porque le clij? que Alberto era muy guapo. ¡Infeliz ¿Quién? ¿Alberto? -No, tu mando: cuando una mujei casada dice que un hombre es guapo, no hay peligro; si dice que es simpático, puede haberlo; pero cuando afirma ¡qué agradable es Fulano! el riesgo es inminente. -Vamos, que Consuelo encontró agradabilísimo á Arturo Rueda. -Eso. -El demonio son los americanos. ¿Por qué? -En los Estados Unidos se ha inventado un aparato despertadoi que por medio de combinaciones eléctricas, no sólo despierta á la hora que se le dice, sino que enciende la chimenea, hace el desayuno, y hasta ayuda á vestirse á su dueño. -Me parece bien; pero en mi opinión, el colmo de lo automático consistiría en que, sin previo depósito, colocara en el bolsillo de su neño siquiera cincuenta pesetillas. -Devorado el crimen de Don Benito, pasada de moda la discusión sobre la í C edad de Autores, después de haber hablado Morei y Canalejas, concluido el interés en la causa de) niño q C acusa á su padre, y no siendo de buen gusto ocuparse de la epidemia variolosa, usted me dirá con qué se le d ntcrés á un periódica de circulación. -Hombre, pata darle intei s... como no se le ponga á réditos... -Pues, querida, ahora resulta C ue San Expedito no esta en el Santoral. -Habrá que poner otro santo de moda. -Pon el que quieras, mientras no sea Saint Aubin. Una nota triste. Pasa un hombre viejo, flaco, de ostro pálido y rugoso; va embozado en una capa llena de remiendos; es ciego, camina insegui- amente y lleva de ia mano á una niña flácida, anémica, de mirada triste, con ja carita amoratada por el frío, una nube liada á la cabeza las medias caídas y agujereadas y los zapatos rotos. Pajean resignados su miseria implorando con el gesto la pública catidad. El frío, atravesándolas gastadísimas ropas délos mendigos, azota brutalmente sus carnes. El hambre, con ensañada fiereza, mordisquea en sus estómagos. Transitan entre una multitud indiferente, alimentada, que abriga sus cuerpos con gabanes de pieles... Cruzan por delante de casa Lhardy: ¡a luz del escaparate obliga ala niña a mirar; páiase en seco, abrense sus ojitos desmesuradamente, se pone en puntillas y pega su cabecita pálida al cristal. Su abuelo la pregunta: -Hija, ¿por qué te paras? Ven... hace mucho frío. -Tengo mucha hambre, abuelito, y hay en este escaparate tantas cosas... ¡si usté pudiera verlas! Maquinalmente el viejo extiende una mano exangüe y húmeda en actitud suplicante, y entona una salmodia. Pasan todos: nadie le hace caso, nadie se para á dar una limosna al pobre viejo, que siente humedecérsele sus ojos sin luz, y tiembla de coraje bajo sus harapos. Tira nuevamente de la niña, y piérdense á lo lejos, él camininando rígido y lloroso, la nieta volviendo á cada instante su pálida cabecita al escaparate... Se me quita el humor para todo, y retomo A mi casa sin preocuparme de sorprender nuevas conversaciones. JUAN VALERO D E TORNOS se desprendió parte del revoco del arco toral en la nave del coro de la catedral. El desprendimiento ha ocurrido en la parte de dicho a- co próxima á unas aristas que están engati Iaias. Afeminadamente, y debido a que á la hora de la oi inrencia no había nadie en el templo, no han ocurrido desgracias personales. El cabildo catedial ha ordenado al arquitecto que practique un detenido reconocimiento n lis bóvedas centrales. ¡t NAVE DE LA CATEDRA 1 OE TOLEDO V 1 Í 1 A DESDE LL TRASCORO, SOBRE El CUA 1 SE LEVANTA Fl ARCO 1 O J H L CUYO REVOCO SE HA DO tta o es males Uige que se termine el expediente que se ttamita sobre íeparacio. ies de 11 paite de ia catepaes se temen ma dral denunciada por miñosa, si no se quiere dar un día de luto á Toledo y ¿l i pat. ia con la pérdida de tan hermosa joya arquitectónica. La población está alarmada por lo ocurrido hoy, y teme que ot demore la llegada de Jo fondos pedidos para dichas obras. Han desfilado por el templo para ver los efectcs del hundimiento multitud de peisonas. Las autoridades han telegtafiado al Gobierno comunicándole lo ocurrido y pidiendo qu se hagan las. obras de leparacion, para evitai un. t catástiofe y la pérdida de una gran maistvilla jiquitectonici. El centenario del Quijote I a idea de celebiai en Mayo de ic o5 el tercei centenario de la aparición del Quijote, iniciada por nuestro amigo y colaborador D. Dionisio Pérez, patrocinada poi los ilustres académicos Sres. Picón y Ortega Munilla, y acogida para completarla y hermosearla, por el insigne Mariano de Cavia, merece nuestra adhesión. Modesto será nuestro concurso, pero con el irán todos nuestios entusiasmos, nuestros esfuerzos y nuestros amores por las patrias letras, única cosa que nos va quedando, sin que nadie pueda arrebatárnosla. El programa de Cavia es seductor y merece más que el aplauso de todos los españoles: mei- ece él apoyo resuelto, para que el acto resulte justo homenaje a la glotia que v. va á conmemoiai Ya que, según parece, no vamos camino de- conquistar nuevas glorias, mostremos siquiera que sabemos ostentar dignamente las pasadas. ADVERTENCIA Una nueva y sensible avería de nuestra máquina hará que eí presente número llegue tarde á manos de nuestros lectores de provincias, y que los próximos se publiquen en ia fprma de Sos dos anteriores á éste. Rogamos al publico nos dispense estas deíiciencias, bien ajelas á nuestra voluntad, y las cuales representan un quebranto grande para nuestros intereses.