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Pág. 6 ¡Si estoy estático -No se puede prescindir del abuso; pues alternemos en su disfrute; así habrá Cierta justicia en su ejercicio; de donde se deduce que, bajo el punto de vista subjetivo, mi teoría es de derecho natural. ¿Qué entiende usted por derecho natural? -El escrito por el dedo de la Naturaleza en el corazón de todos los mortales. El Supremo absoluto trabajó seis días, descansó el séptimo; no hay noticia de que haya vuelto a hacer nada: luego la manera de acercarse á la divinidad está en la holganza. ¡Hombre! ¡hombre! -Hasta la gramática se opone á la labor del hombre: cuando las cosas son buenas, iodos prefieren el plnral. ¿A que no encuentra usted nadie, aunque pase con el trabajo, que desee pasar trabajos? -Usted formara escuela. -Ya la he formado: la filosofía, la gramática, la moral, todo aconseja ia holganza; los animales, en esto como en muchas cosas, nos dan el ejemplo. ¿Trabajan los pájaros? ¿Cree usted que los caballos se engancharían por gusto en los carros? No. Solo hay un anima! que trabaje de propia voluntad: el hombre; y sin embargo se cree un ser racional. -Hay de todo. -No sea usted sarcástico. La luz de repente ciega, y usted no puede comprenderme. ¿Paga usted a su casero? -Algunas veces. -Pues hace usted muy mal. Usted vive en una casa por la que paga 2.000 pesetas a! año; ai cabo de dos se muda usted y le devuelve la casa a su casero, I debe devolverle á usted las 4.000 pesetas; los dos han sado ustedes de una cosa ajena usted de la casa, el de su dinero de usted... ¡Que atrocidad ¿Atrocidad? Consúltelo usted con el ufragio universal, y como los mquilinos están en mucho mayor número, vendrá a ser ley lo que es una costumbre, y no pierda usted de vista que Ja costumbre es el periodo de incubación de la ley. -Es usted famoso. -Pues famoso y todo, me marcho, porque quiero coger el tranvía que sale a las cinco para Leganes. ¡Ah! debía haberlo supuesto. JUAN VALERO D E TORNOS ABC Aunque esto de frutos buenos, más valdría que pusieran cartelitos que dijeran: ¡Desconfiad de los frenos! Núnu yo va, por ejemplo, á la Florida, que en verano, no obstante ser un sitio tan hermoso, está desierta, y en invierno mucho más; ó á la Castellana, y sólo van en coche los que le tienen; ó al Retiro, que sólo le disfrutan los niños; ó á la Moncloa, refugio de enfermos y de poetas melenudos y llorones. Pero pasear á la puerta de casa, donde no hay horizonte ni aire casi que respirar, no es pasear: es fastidiar á la gente que tiene necesidad de andar de prisa. En otras poblaciones grandes circula también, es cierto, mucha gente por las principales vías; pero es gente que camina de prisa, que va á sus asuntos, que siente afán por llegar pronto. Aquí en Madrid parece que todos somos millonarios, sin más misión que la de pasear las calles céntricas y sin otro gusto que el muy depravado de desdeñar los verdaderos paseos públicos para encerrarnos entre calles. Esto los días laborables, precisamente cuando más estorbo se hace, cuando 1 gente que trabaja necesita más expedito el ca mino para sus quehaceres. Los domingos esa obstrucción callejera nada importaría, pero en esos días las calles quedan libres, cuando no hace falta; y la gente alarga su paseo hasta Recoletos, el más angosto, el más feo, el menos sano, y en él se amontona, pisándose los talones, tragando polvo y consagrando en inconcebible culto la mas alta cursilería. Las dos aceras de la Carrera de San Jerónimo, en las primeras horas de la noche de todos los día se ponen intransitables. Los elegantes y los que no lo son, forman valla que cortan el paso y que proclamarían con su actitud que en esta Corte no hay bibliotecas y museos donde estudiar, ni ofiemas donde trabajar, ni libros donde aprender, ni aulas donde escuchar, si no se supiera que, por desgracia, es España una de las naciones más incultas de Europa La Puerta del Sol, con sus grupos de gente parada á todas las horas del día, no es un hervidero humano, como vulgarmente se dice; el hervor significa calor, vida, actividad; y allí sólo hay inercia, holganza, miseria, lo que es ó significa esterilidad y muerte. ¿Que todo ello es inevitable? No tanto, no tanto... Los pueblos que se engrandecen no hacen únicamente edificios y calles y jardines. Hacen buenas costumbres. Y estas costumbres, como los edificios y las calles y los jardines, las hacen los hombres. Con la diferencia de que las casas y las vías cuestan dinero. Y las costumbres, no. ¿Qué cuestan las malas que practicamos? Nada. Lo mismo costarían las que dejamos de practicar. Y no se diga, en defensa de lo malo, que las costumbres hacen ley. Las buenas, sí; las malas, no. ÁNGEL MARÍA CASTELL Por ser un hombre formal, por sus ideas grandiosas, y sobre todas las cosas por su sangre liberal, después de lo sucedido ei domingo en el Senado, Gartbaldi es el llamado á ser jefe del partido. Gasset, ministro sin par que con el ejemplo enseña, se ha marchado a inaugurar d pantano de la Peña. Sus esfuerzos no son vanos y es bueno que le ayudemos, qae por sobra de pantanos no nos empantanaremos La Cárcel de las mujeres esta en peligroso estado, y ellas ¡infelices seres qjejanse a grito pelado Ante el ruinoso hormigser pase ayer, la bulla 01 y le pregunte á un pórtelo: ¿Que diablos ocurre aquí? -Son presas de vil ralea que arman un ruido infernal. -tCrei que era otra Asamblea del partido liberall JUAN P É R E Z ZUÑ 1 GA MADR 1 LEÑER 1 AS P I E CALLEJEO Resulta insoportable este Madrid en ciertas horas del día, créanlo ustedes. No basta que aguantemos la circulación de los tranvías por las calles de más tránsito, cosa que no ocurre en otras grandes capitales, y se comprende, porque el objeto del tranvía es acortar las distancias, naturalmente, pero por la línea más corta y por las calles de menos tránsito. En París los tranvías no van por los boulevares. Afluyen á sus inmediaciones por ías vías próximas. No basta, repito, con ver la Puerta del Sol convertida en cocherón inmenso, y calles como la Mayor, la de la Montera, la de Alcalá, la del Barquillo, etc. invadidas por los tranvías, sino que hay que resignarse á pasear, aunque uno no tenga mucha gana ó lleve mucha prisa, si quiere caminar por las alamedas ó por las aceras. La mayor parte de! a gente que sale á la calle lo hace por el gusto de molestar. Ella dice que pasea. No es cierto. Caminar despacio, pararse y formar tertulias para murmurar del prójimo, no es pasear. A pasear se COPLAS DE CIEGO Sin que nadie se de cuenta, mira, querido lector, como surge a lo mejor una sátira sangrienta en cierto periodiquito que un amigo ayer me trajo, vi Martucha, y debajo crimen de Don Benito. En cartoncitos o en latas los tranvías llevaran letreros que asi dirán: ¡Tyeiconfiad de los ratas! iWWf 1 k f v J Í 1 í í LA ROMERÍA VOLVIENDO DEL CALVARIO Fots Gómez Snrán UNA ROMERA HACIENDO PENITENCIA FRENTE A LA IGLESIA I -A. R O J V 1 E R 1 Pk. D E F Y O S El domingo ultimo se verificó la romería á Foyos, pueblo de la provincia it Valencia. De la capital fueron en los tranvías eléctricos unos dos rail romeros, y otros tantos de los pueblos vecinos, todos con estandartes y pendones. J a peregrinación resulto U muy pintoresca, y en ella se manifestó en diversas y extrañas formas la piedad de muchos de los fieles que concurrieron, según puede verse en una de las fotografías que publicamos. nBTHi Tiirmmn ITII Tur rmin nfirTinranrirnuninni lin