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Núm. 67 ABC Pág. 5 Claro, tal maestro ha tenido! ¡Puah, qué olor á sacristía! Es que está hablando el Sr. Gil Robles. Este también creo que es catedrático... y les enseña á los niños que la Inquisición era una gran cosa: y también se enfurece en seguida. ¡Mire usted qué ojos fe lanza á Villaverde! ¡Parece que le está contemplando cortado en rodajas y frito en la caldera de la Inquisición, con pan rallado! ¡Anda, salero, hoy es día de sacristanes! Toman la palabra Urquijo y Nocedal. Esto parece una procesión del Corpus ó un entierro de primera clase. Ahí tiene usted á Urquijo usando de esa oratoria que huele á cirio, para volver sobre los sucesos de Vizcaya. A mí ese hombre me da un miedo... porque, diga usted, vena ¿traerá el revólver? ¿Que no? ¡Toma, pues si lo Heva á las procesiones, mejor puede traerlo aquí! ¡Aaaah! Ya se ha callado. Respiremos. Ahora va á hablar Nocedal, el señor que dice los chistes, ya sea en bodas, bautizos ó entierros. Sí, pues hoy se ha encontrado con ¡a horma de su zapato. A chiste de Noceda! chiste y medio del presidente... ¡Já, já, já! ¿Ve usted? Si es una comedia. Nocedal y Romero discutiendo es... como un diálogo entre Pepe Rubio y la Valverde: se ríe una los intestinos delgados. Así da gusto venir al Congreso, ¿verdad? ¡Ah, qué lástima, ya empezamos otra vez con ios Presupuestos... y con las votaciones nominales; es decir, tabarra sobre tabarra. Pero estos republicanos, ¿no habrán comprendido que el país lo único que no quiere son latas? SÁBADO. -De tanda, Azcárate, según costumbre. ¡Vaya, hombre, hoy sale con que al Gobernador de Cádiz le ha dado por la finura y está llenando de votos el carro de... eso que usted sabe! García Alix dice que no debe repararse en esas pequeneces, y tiene razón. Vincenti pregunta por el sueldo de! os maestros, y Bugallalito, que parece un niño de la escuela con barbas, dice que Jos va á dar quinientas pesetas de sueldo para ellos solos. ¡Carape, qué gollerías, vecina! ¡Digo, qué esplendidez de hombre! ¡Quinientas pesetas al año! Como no echen coche, ¿qué van á hacer los maestros con tanto dinero? ¡Alza, y hasta el mismo D. Nicolás Salmerón felicita al Gobierno por ese despilfarro! Ya ve usted si D. Nicolás entenderá lo que son maestros y sabrá lo que son quinientas pesetas... ¡Bravo: ahora D. Nicolás sostiene h teoría de que no se puede poner un telegrama sin infringir la Constitución! Sólo eso nos faltaba: tener que consultar á D. Nicolás hasta para escribir á la familia. ¡Mire usted, mire usted la que se ha armado! Villanueva ha metido su cucharada también... y Vega Armijo ha tenido que taparles la boca á Suárez ¡nelán y Aguilera, que se le derrumbaban encima. ¡Jesús, qué lío! No, pues lo que es Villanueva ha estado muy bien. -Tengamos la fiesta en paz, -ha dicho. Hija, lo mismo decía mi difunto, y era la señal más fija de pelotera. Pero señor, ¿todavía estamos en eso de las votaciones nominales? (Levantándose, no para votar, sino para irse. Ea, pues, conmigo que no cuenten. Me voy á las Cuarenta horas, aunque sólo sea A por huir de las cuarenta votaciones. v n V MANIFESTACIÓN ELECTORAL EN NUEVA YORK CONTRA EL PERIÓDICO QUE SE DISTINGUIÓ MUCHO EN FAVOR DE JOURNAL Y CONTRA ESPAÑA CUBA EN LOS ANOS QUE PRECEDIERON Á NUESTRO DESASTRE COLONIAL sin cuartel en sus discusiones v propagandas. En las últimas verificadas, de las cuales ha resultado triunfante para nuevo alcalde M. Mac. Clellan, apoyado por el bando de Le Tammany Hall, la lucha ha revestido un carácter de guerra civil de piases y un ensayo de lo que será la elección de presidente de Ja República, ya bastante próxima. Ello es que Mac. Clellan ha obtenido 71.000 votos, de ellos más de 10.000 de mayoría en la capital. Ha habido mucho escándalo y se han hecho un centenar de. prisiones. BURLA BURLANDO i- i ntre amigos: -Es muy bonita tu mueva casa, pero la encuentro un inconveniente: el ruido de los muchos coches que circulan por esta calle. No podrás habituarte á este estrépito en dos ó tres meses. -No importa, ¿saoes? porque esos dos ó tres meses pienso pasármelos en el campo. I- i ntre fondistas: -Todos los d as tengo que cambiar de cocinero; son unos puercos y se me quejan los parroquianos. -Así me sucedía á mí antes; pero ahora ya he descubierto el medio de que no hava auejas. ¿Cómo? -Haciendo todas las salsas... negras. N EL CONGRESO. IMPRESIONES DE UNA SEÑORA PARLAMENTARIA JUEVES. -Sí, señora, sí, había usted acertado; he estado muy malíta estos días. Se me indigestó un chiste de Expedito, digo, de Eugenito Silvela, y me puse á la muerte. El día menos pensado le sucede á Villaverde lo ¡nismo, porque mire usted que es mala sombra la de don Raimundo, que dijo en la penúltima crisis que no quería acostarse con niños, y ¡vea usted! ya le tiene usted con las sábanas llenas de... política hidráulica. Pero prestemos atención. ¿Usted sabe por qué tendrán tanto interés los republicanos en eso de las fuerzas de mar y tierra? ¡Ya está D. Gumersindo, enfadado como de costumbre, sosteniendo que se ha infringido la Constitución en su artículo 88! ¿Y qué? Dice bien Villaverde. ¡Vaya un número respetable! El 88, los anteojos de Mahoma, como dice un chico teniente muy oportuno que juega á la lotería en casa. Hace muy ricamente el Gobierno en infringir eso y lo otro. Si no, ¿para qué quería el poder? Ahora habla el Sr. Morayta y vociferan Salmerón y Azcárate. ¡Pero señor, qué mal genio tienen estos republicanos! ¡Todos deben de pegar á sus señoras y nif os! Eso no es partido, es una casa de fieras. ¡Bien, bien! García Alix dice que ha comprado El Censor en la calle y que ahí les ponen verdes á sus correligionarios ¡os intelectuales republicanos. ¿Usted, vecina, sabe quiénes cor. los intelectuales? Yo, en esta Cámara, nunca he visto semejante cosa. ¿Será un nuevo partido? Pues mire usted, si todos los intelectuales son como el Sr. Morayta, no se va á poder venir á este Congreso... ¡Ah! esos son, esos son los intelectuales, el chico de Pí y Margal y esos que se levantan en este momento. Por lo visto, ¡a intelectualidad consiste en pedir que las votaciones sean nominales. ¡Uf, qué aburríderc 1 Vamonos, vecina. Prefiero mi lotería de cartones y mi camillita. VIERNES. ¡Mire usted qué interesante esta González Besada de uniforme! ¡Anda, qué pinta de pillín y qué ojeadas echa á la rubia esa de la tribuna de al lado! VIRUELA I anto se ha mentado la epidemia variolosa que invade hoy á Madrid, tanto se ha. escrito y de tal manera se han presentado las proporciones adquiridas por la terrible enfermedad, exagerándose por unos la nota fatalista y paliándose por otros, hasta suponer que la actual epidemia no es m yor ni menor que otras semejantes registradas en nuestra capital, que nos ha parecido oportuno recoger las impresiones de quienes por razón de su cargo podían ilustrar la opinión y atribuir á la intensidad de la epidemia las proporciones que tiene en realidad. Dichas impresiones no tienen nada de optimistas; están muy lejos de llevarla tranquilidad al ánimo del vecindario madrileño. Mas aun cuando se alarme un tanto con la lectura, no hemos de atenuarlas en lo más mínimo, porque pensamos que de este modo no se hará cómplice consciente de. la epidemia y procurará por cuantos medios, halle á su alcance, de acuerdo con los médicos y con la higiene, cortar el progresivo avance que por desgracia logre la viruela al aproximarse el frío. La vacunación obligatoria se practica en lo posible- -aún se puede hacer más; -pero no porque la iniciítiva oficial deje de realizar cuanto está en su mano para que nadie en absoluto deje de cumplir la ley de Maura y obligue á cumplirla á cuantos puede y debe hacerlo, vayamos nosotros á descuidar asunto de semejante trascendencia. M A C CLELLAN, NUEVO ALCALDE DE NUEVA YORK, EI. EGiDO POR EL BANDO TAMMANY HALL Fots. Gribaycdofi La lucha era entre M. Low, que representa una política seria, honrada y activa, y Mac. Cleilan, apoyado por Tammany Hall, que cuenta, al decir de los periódicos americanos, con los votos de los jugadores, timadores, chanchulleros, clientes de tabernas, etc. y toda la canalla J de Nuevá Yorfc.