Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JEROGLÍFICO PRUÉBENSE LOS CHOCOLATES DE LOÍ RR. PADRES BENEDICTINOS ÚNICO DEPÓSITO EX MADRID LHARDY, Carrera de San Jerónimo, S ÚNICOS DEPOSITARIOS EN BUENOS AIRES Sres. GARCÍA HERMANOS Y CARBALLO, Almacén EL IMPARCIAL, Victoria, 1.001 LA y DEBILIDAD, ANEMIA ENFERMEDADES de INFANCIA son combatidas con éxito por la Harina Malteada Via! AUTODIGESTIVA es la única que se digiere por si sola Recomendada para los NIÑOS ANTES Y DESPUÉS DEL DESTETE, así como durante la dentición y el crecimiento, como el alimento más agradable y fortificante. Se prescribe también á los estómagos delicados y á todas las personas que digieren difícilmente PARÍS, 8, Rué Vivienne, Y EN TODAS LAS FABMACUS. FUCOGLYCINA GRESSY V Este Jarabe, Agradable al paladar, posee las mismas piopicdades que el Aceito de Hígado de Bacalao e A L E P E R P R I E L C P a r i s y ea todas las Farmacias Para las madres que crían niaos debilitados, comralecieales, ele. SOPAS ó SALSAS GUISADOS LEGUMBRES y oda olasa de PLATOS NUTRITIVO HEYDEN (Albúmina pura desdoblada, direetamoüto absorbí bit, pasando los jugos orgánicos sin necesitar am gOn trabajo digestivo) Prodúcese de las claras dn ¡o huecos frescos. TIEBB BFICTOS MUY ESTIMULANTES DEL APETITO En la etiqueta van indicados su dosis, manera de empleo y precio. y para CONFECCIONAR con rapidez UN COCIDO DELICIOSO y ECONÓMICO Emplead e i Verdadero EXTRACTO D CARNE J E ARNE Aumenta y mejora considerablemente la leche de las amas. Se vende en botes de 25, 50, 100 y 250 gramOB, en toda las buenas farmacias. Al por mayor en las prinl pales droguerías, centros de específicos y por media I cien del representante general en España D. Gustavo Reder, Lope de Vega, 50 y 52, Madrid. VERDAD fc GRANOSDESALUD IC 3 S Exíjase la Firma LIEBIO ÜTFRANCK EN TINTA AZUL SOBRE LA ETIQUETA S e Vende por Mayor DEPÓSITO CENTRAL DE LA Cía LIEBIG para Francia y España, en PARÍS C na el E S T R E Ñ I M I E N T O ot r y sus co vacuencias: JAQUECA, MALESTAR, PESADEZ GÁSTRICA Exíjase el Rotulo adjurto en 4. Colores. PARI P LER 0 Y. 91, R. desPe 1i. s- Champs, yeglasF Dirigirse en Madrid alSr. D. Antonio Montalban, 12, Cedaceros 54 BIBLIOTECA DE A B C FNTR) PLANETAS nos sirviera en la arribada. Pero la cosa tenía un peligro, por lo que Mitt no quiso obrar sin nuestro consentimiento. Nos aproximaríamos de tal manera al Sol, como no se había atrevido á hacerlo navegante interplanetario alguno; y lo difícil era saber si nuestro barco podría resistir la irradiación. También el proyecto de arribar al Polo Norte le pareció digno de consideración á Mitt, y se discurrió y pensó largamente sobre lo que convendría hacer. Pero ya saben ustedes que en todo buen corazón de navegante interplanetario late el deseo de arriesgarse á lo desconocido, aunque tenga únicamente una pequeña probabilidad de éxito. Nos era imposible llevar auxilio á nuestros compañeros, y, por consiguiente, resolvimos emprender el atrevido viaje hiperbólico. Dios fue benigno; llegamos á casa. Pero no quisiera volver á pasar los dos días que estuvimos corriendo en ¡avecindad del Sol. He pasado algo en mi vida... pero semejante calor, jamás. Para evitar que se fundiera nuestra esfera exterior de estelita, tuvimos que imprimirla una rapidísima rotación; así se desprendían por un lado los rayos absorbidos por el otro. Con estas palabras se levantó Jó, no sin haberse aplicado antes largamente la boquilla. ¡Lástima que ya se vaya usted mañana! -le dijo Lá. -De la vecindad del Sol tendrá usted que volver á contarnos. -Algún día que haga mucho frío. ¿Y 7 ¿N o se ha vuelto á saber nada de él? -preguntó Grunthe. ¡Jamás! Aun en repetidas visitas al Polo Sur, nunca se han vuelto á encontrar rastro ó recuerdo de él alguno. Y ahora ¡con Dios! ¡hasta mañana temprano! Jó estrechó la mano á los alemanes, y todos los marcianos imitaron el saludo. Entonces se retiraron. Sólo Lá y Sé se quedaron todavía algunos minutos tratando de persuadir á los dos amigos de no emprender su viaje durante el invierno, sino de acompañarlos á Marte. -No se dejen ustedes intimidar por la narración de Jó- -dijo Lá sonriendo. -Ahora llevamos bastantes disparos directivos para poder evitar rápidamente cualquier obstáculo que se presente. El peligro antiguamente consistía en tener que llegar los barcos hasta la superficie de la Tierra y volver á partir de la misma; píro ahora tenemos ¿n ambos planetas e; sc ¡oneb íuera de la atmósfera. -Semejantes aprensiones no nos detendrían- -dijo Grunthe con seriedad. -Con el auxilio de paisanos esperamos emprender este viaje algún día paia conocer á Marte. ¿Y qué los detiene á ustedes para ha- e ahora? -El deber, -contestó Grunthe. Lá y Se callaron un momento. Entonces d jo -cMinda mirando á Saltner: -También existe un deber para con los amigos. -El agradecimiento que profesamos á nuestros sal 1 aderes nos será siempre un deber sagrado- -dijo Grunthe, -pero en caso de un conflicto decide el más antiguo... -O el más puro- -interrumpió Lá; -tenemos que averiguai eso todavía. -Ya sabe usted- -dijo Saltner cordialmente, -que nada me gustaría tanto como acompañar á usted donde quiera que m llevara. -Pero ¿á cuál de las dos? -preguntó Lá bromeando. -Desgraciadamente vivimos en Marte separadas por unos tres mil kilómetros. Eso no me parece tan grave, -contestó Saltner. -Seguramente tendrán ustedes medios de comunicación bastante rápidos para que un día pueda yo estar aquí y otro allá, y también tiene esto su lado bueno. ¡Magnífico! -exclamó Sé. -Está usted como hecho para Marte. ¿Y si le tomáramos la palabra? Se y Lá cambiaron una mirada de inteligencia; en seguida asió cada una uno de sus dedos y juntas dijeron: -Ligado. En la fisonomía de Saltner se dibujó alguna sorpresa, por ignorar el alemán lo que podría significar esto. ¡Cómo! -preguntó. ¿Qué significa esto? ¡Es un juego! -contestó Lá; y ambas le miraron con tanto cariño, que Saltner sintió conmovérsele el corazón, estremeciéndose al impulso de dulces sentimientos desconocidos. Vamos- -dijo algo turbado, -ustedes querrán divertirse conmigo. ¿Qué me toca hacer ahora? -Poco á poco lo sabrá usted- -contestó Se. -Por lo pronto, se le exige mucha amabilidad nada más. Pero? hora- -agregó, ¡buenas noches! Mañana... mejor dicho, hoy... tendrá usted ¡imrnm m