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Núm. 63 que llegan de todas partes del mundo como exvotos ofrecidos en el altar de un hombre que representa á la Humanidad y á la Justicia unidos en hermoso consorcio. Allí, en aquel tranquilo y modesto hogar, el Buen Juez estudia el Código, del que desearía ver desaparecer todas las penas aflictivas- que sólo reDresentan la barbarie de la sociedad. Más allá de las leyes- -dice- -hay alguna cosa no escrita de la cual ellas nacen y mueren: es el Derecho... La Ley es un momento solemne del Derecho; pero nada más que un momento y con alma apasionada de su hermoso ideal, busca entre las líneas del Código el espíritu del legislador que necesita adaptarse á los progresos de la civilización y no parecer inmovilizado en un oficio de vengador. Hoy, nuestros sentimientos no consienten cadalsos, celdas lóbregas ni carceleros tiránicos. Las penas quedarán reducidas á la prisión en establecimientos higiénicos y sanos donde ss eduque al criminal y se le haga amar el trabajo. La sociedad se defenderá sin vengarse, y las leyes humanas, como las divinas, dejarán al criminal ¡a esperanza de regeneración por el trabajo y el arrepentimiento, para que un día el juez pueda abrirle la puerta de la prisión y decirle: Tus culpas te son perdonadas. Madame Severine, la gran escritora francesa, que ha tenido ocasión de penetrar en la intimidad del Huen Juez, exclama llena de entusiasmo: El Presidente trabajaba en su gran obra de redención, y á su lado, apoyándase en la mesa cargada de volúmenes llenos de notas, su esposa miraba sonriente. De su corazón gota á gota, como de su corpino pítalo á pítalo, caía la púrpura embalsamada de una rosa sobre las hojas amarillas del viejo Código rebatido. Lo mismo que en el corazón de madame Maynaud, la ley del perdón encontrará eco en el corazón d; todas las mujeres de la tierra. CARMEN DE BURGOS SEGUÍ ABC teniendo aires de perfectos ministeriales, y con esto y con estudiar bajo sus distintos aspectos cuál será la solución que se dé á la jefatura, la política interior se mueve, y los que ha dado en llamarse í- -ulos políticos están- animadísimos. La literatura dramática en los tres teatros grandes, Comedia, Español y Princesa- -y los cito por orden alfabético, -cultivan el arte serio, y las tres compañías de que son alma tres mujeres, María Tubau, María Guerrero y Rosario Pino, reúnen en los distintos días de moda á todo el Madrid distinguido. ¿Es el Madrid distinguido el más inteligente y, sobre todo, el más sinceramente entusiasta de la Literatura? No sé lo que pasará en la Alpujarra con la creme de aquella sociedad, pero aquí, y principalmente desde que se han establecido los días de moda, más van las personalidades distinguidas á verse en el teatro y á hablar de palco á palco, que á escuchar la representación y á experimentar la emoción estética que produce el arte dramático. Si yo me ocupara especialmente de teatros, sostendría que los días de moda pueden, andando el tiempo, ser una de las causas que contribuyan al decrecimiento del arte serio. Se anuncian las enseñanzas públicas de! Ateneo, y comenzarán en breve las sesiones de la Academia de Jurisprudencia, con todo lo que la capital se ha despertado ya de su larga siesta de cuatro meses. Porque aquéllo de las imperiosas vacaciones del estío, si no es una necesidad, es un hecho lo mismo en España que fuera de ella. En París, el gran premio del 20 de Mayo cierra la vida activa; las playas de Normandía y las infinitas aguas que hay en Francia, se llevan á los intelectuales, que solamente- -pásenme ustedes el galicismo porque hablo de Francia- -vuelven después de la apertura de la caza, á la Ville Uimiére. En Londres, ninguna lady que se estima pasa el verano en la ciudad del Támesis, y ¡o mismo en la City que en los despachos de Grhesan- Housse, á pesar de la fiebre de negocios en que allí se vive, se conocen las imperiosas vacaciones del estío. Los belgas distinguidos se van á Spa, y únicamente los alemanes apegados á sus casas y á sus centros, no desertan en el verano de las grandes ciudades, que los italianos abandonan en tropel. Y podrás decirme, y con razón, que todo esto, si interesa poco en Madrid, en la Alpujarra ni ésto, poniendo el dedo pulgar de la mano derecha en los dientes de arriba. Yo quisiera comunicarte algo interesente, pero como d ce un periodista sensacional, esta semana andamos mal de crímenes, de esos crímenes que hemos dado en llamar pasionales, que ios periódicos hinchan, las mujeres histéricas compadecen y los jurados absuelven; crímenes que, á pesar de todo, por lo menos aquí, interesan por modo portentojo; y como todavía no s: ha encontrado, como dec. a Villemesent- -el antiguo director del Fígaro, -quien cometa delitos á precios arreglados para dar interés á los periódicos, tienes que perdonarme si esta carta no lleva su correspondiente párrafo criminal ó criminoso, que de las dos maneras lo sé decir. Pero, en fin, á falta de crímenes, allá va una noticia morbosa. Pasamos por la enorme vergüenza- -porque es una vergüenza además de ser una desgracia- -de que aumente la epidemia variolosa. En Marruecos, en Turquía y en España se dan epidemias de viruela: en el resto del mundo no suele ocurrir esto. Después de celebrado aquí un Congreso de Medicina é Higiene, el espectáculo de esta epidemia, que sólo obedece á un descuido punible de arriba y á una ignorancia estúpida de abajo, no no nos dejará, médicamente hablando, en posición gallarda, como ahora suele decirse, porque he observado que desde que andamos tan encogidos se abusa extraordinariamente de las gallardías, principalmente en el decir. La huelga general de mineros en Bilbao continúa sin resolver; la huelga de los gasistas en Barcelona no ofrece mejor aspecto; Los pílleles producen entusiasmo- -hablo del melodrama que ha resucitado Loreto Prado; -me temo que lo de los rusos y los húngaros sea un reclamo modernísimo; las elecciones municipales en Madrid apasionan menos que las de diputados á Cortes, la guerra entre Rusia y el Japón, tantas veces anunciada, ha fracasado una vez más, y el tiempo continúa tan espléndido y Madrid tan animado, que el día que todos los holgazanes de Europa nos visiten en otoño y conozcan nuestro pinar y nuestros cafés con piano, mamá y niña con medki tostada de abajo, me temo que bajo el punto de vista de no hacer nada, Madrid le haga gran competencia á Niza y Montecarlo. Y como el juego está muy perseguido, aquí corto esta carta, deseando tener noticias más interesantes para la próxima. JUAN VALERO DE TORNOS Pág. 4 y flores de azahar, la gentil niña que pocos años antes hizo su primera comunión ante aquel altar, coronado por un hermoso grupo de la Sagrada Familia, símbolo del acto que iba á realizarse. Antes de desposarla con el distinguido jurisconsulto y rico propietario sevillano D. José Ignacio Vázquez, el señor Obispo de Sión pronunció una sentida y elocuente plática, escuchada con deleite por los circunstantes. Fueron padrinos el general Ochando y la bella señora de Gómez Acebo, hermana del novio. Al empezar la misa de velaciones, emocionó á la concurrencia una dulcísima voz que cantaba en el coro el Jlve María de Gounod. Era Matildita Ochando, que elevaba su plega- Nuevo Presidente del Congreso 1 infatigable orador y guerrero parlamentario que tan ru das campañas ha hecho en las Cámaras derrochando actividad y resistencia inmensurables, ha logrado por fin ria á la Virgen, pidiéndole sus favores Dará su hermana mayor María Luisa. Tant: á la entrada como á la salida, dos capullos de la misma rama, Pilarita y Paz, sostenían la amplía cola de la desposada. Terminada la ceremonia, la distinguida señora de Ochando, siempre joven, siempre hermosa y en quien rivalizan la bondad y el talento, invitaba á todos los presentes á un lunch. Este fue admirablemente servido en su elegante casa, en donde vimos á las marquesas de Sancha, Prado Alegre, Conquista, Torres Milanos y Balbuena, y á las se- EXCMO. SR. D FRANCISCO ROMERO ROBLEDO Fot. M. Baena sentarse en el sitial de la presidencia. Mas no asistirá desde allí sólo como presidente á las luchas políticas; esto valdría tanto como borrar de una vez su carácter vehemente, s- u palabra fácil, su acometividad ingénita y su incansable fervor por la pelea. Fot. Castillo CARTAS A UN AMIGO Villa del completo LAveraniego, Oso halaperdido porPolítica, lasu carácter y ya animan la Literatura y el Arte. En el Congreso hay quien cree que Villaverde tenía más importancia cuando era sólo ministro de Hacienda, que hoy que es Presidente; Romero resiste con dificultad el empuje de sus amigos, que ya quisieran haber visto una finalidad práctica en la presidencia de su jefe; ios republicanos y los liberales no deben andar muy seguros de que la moneda ha de sanearse, porque se resisten á ocupar los puestos que en la Comisión parlamentaria les quería ofrecer el Gobierno; Silvela y Maura continúan ñoras y señoritas de Rodrigáñez (D. Tirso y D. Celedonio) Muñoz Cobo, Santos Guzmán, Barroso, García de Torres, Luca de Tena, Orellana, Prendergast, Alvarez, Estrada, Moreno, Pérez de Soto, González Alvarez, Candela, Lewenferd, Vázquez, Cáceres, Montojo, Murga, Igual, Fernández Lazcoyti, Elba, Pacheco. En el sexo fuerte estaban representadas las dos Cámaras, el Ejército, la aristocracia y la Banca. La encantadora novia ha recibido magníficas joyas, re hj agnífico golpe de vista ofrecía el jardín del conven- galo de ambas familias, y de sus amigos valiosos objetos, to de Nuestra Señora de Loreto el sábado último que formarán de su casa de Sevilla un museo de preciosi por la mañana. Un día espléndido y un ambiente perfu- dades; especialmente su tocador será una maravilla de mado eran digno marco de las muchas señoras y señori- objetos de artística plata repujada. La elegante generala Ochando y su preciosa hija An ¡tas allí reunidas esperando á María Luisa Ochando y Serrano para acompañarla al suntuoso templo á que mo- ta hicieron los honores con la más graciosa amabilidad á destamente llaman capilla las Madres y educandas de los invitados, que se retiraban á las tres de la tarde, encantados de tan alegre fiesta y deseando á la feliz pareja aquella santa casa. A las once en punto se presentó, envuelta en gasas eterna luna de miel. UNA BODA rnnillili I IIJIÍV- I nrirtr rniri T m n i n n i i r r n i n nrrn m n