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Ya pica en historia tanto drama, tanto rústico enamorado y tanta jota. Además, nuestros cómicos hacen malísimamente. ese trabajo, pues tendrían que saber declamar, que saber cantar, que saber bailar, y son muchas cosas á un tiempo. e usted, Máiquez? -me decía uno de éstos. ¡Pues aquí se le caía la cabeza! Lo creo. No es, pues, el gé- ero sentimental á lo Triste Chactas lo que priva, por más que le rebocemos en lugareños atavíos y en salsas regionales más ó menos acertadas y auténticas Miremos á la parte del chiste, y nos encontraremos con q e los chistes también varían á medida que adelanta el mundo. En tiempos de Herodoto estaba de moda el retruécano. Los oráculos de Delfos, de Menphis y de Délos, vivían del retruécano como el Gobierno de la contribución. Yo alcancé ese tiempo, porque el retruécano vivió más que la lepra, Con el susodicho chiste no había apellido, ni calle, ni profesión, ni accidente que estuviera seguro. Con eso de estar la Vicaría en la calle de la Pasa se hicieron cien más chistosísimas diabluras, y el pasa y la p; asa y el no paso, alimentaron á unas cuantas generaciones. Acabó el retruécano de tiempos de Herodoto á punta y tacón- -que es como acaban estas cosas, -y vino el chiste de acción, para felicidad de párvulos, niñeras y soldados Uno que tropieza, otro que cae, el que queda encerrado en una cueva, el que pierde la peluca en el sombrero, el qiíe sale con tres merengues pegados á los calzones... Tal es el chiste. Murió de lo mismo; y saltó y vino el chiste de la semejanza, esto se parece á aquello, esto es lo mismo que... Tiene usted la nariz como... De esto viven y triunfan Jos gitanos desde mucho antes que naciera Herodoto. También acabará en cuanto el público se ponga más allá del chiste. ¿De modo- -me dirán- -que el género chico verdademente desaparece, bien sea por lo cursi de la pasión doméstica cantada y hablada, ora sea por lo manido del chiste, muchas veces fusilado? -No. ¡Vengan Verbenas y vengan Dúos y cosas así, y yo os diré si desaparece! Es el secreto del perpetuo éxito de lo bufo. Digan ustedes- á una persona: Te voy á enseñar un loco; verás qué gracioso es. Y entonces, sabiendo á que atenerse, las locuras son gracias. Porque realmente lo son. Pero díganle ustedes: Vas á conocer á un hombre de los más serios y sensatos que hay en el distrito. Y se encuentra con un tipo que Hora y trina y moquea y da volteretas como Don Quijote encierra Morena, y eso no hay genio que lo resista. Sitbar patear, meter el baltón y hacer otras locuras análogas, quedan muy por debaio. O loco, ó cuerdo. JPfo hay otra solución. Hay que hacer reír ó que hacer llorar de veras; en una palabra, hay que hacer arte. Grande, chico, intenso ó extenso, todo es arte... cuando lo es. No digamos que el público se va del género: es el género el que se irá del público. Ni el genero siquiera: los autores y los actores. Así como á quien pretenda hacer una mesa lo menos que se le puede exigir es que sepa carpint: ar, al que va con una comedia al público, lo menos que se le exige es que sepa escribir. Y esto ya e! público lo va exigiendo, lo mismo aquí que en provincias. Es una transformación natural y progresiva de la que debemos felicitarnos. Parece ser que así como el público va tomando las cosas por su verdadero valor, la Crítica las va llamando por su nombre. También hacía falta. Y en esa labor del público y 4 e la crítica hallamos un signo de esperanza. Es un caso de; sahibridad v un síntoma de cultura. chón se ha dirigido al emplazamiento del futuro muelle del Su parándose en la boya de amarre situada en el centro del puerto. Después de descansar un momento sentado sobre esta boya, ha efectuado su viaje de retorno, siendo muy aplaudido por los numerosos espectadores que con interés marcado han seguido al inventor del nuevo sport en todas sus evoluciones. M. StalU se muestra muy complacido de sus experimentos, y todo hace suponer que en adelante no sea imprescindible la nieve para caminar de pie sobre 1 is aguas. Realizable el nue o sport, se a de gran utilidad. J A R R E R A DE ANDARINES e x i s t í a ya algún tiempo Hace C EN ES AÑA. UN V 1 ZCAI- a u e s t a pendiente una NO DE BUEGAS PIERNAS P de consideración entre dos andarines españoles, vizcaíno el uno y guipuzcoano el otro. En virtud de ella ganaría la suma de 35.ooo pesetas aquél que hiciera antes el recorrido entre Achuri y Durango. Tal apuesta, que había despertado mucha animación entre ¡ós habitantes de ambos pueblos, acaba de ser corrida uno de No eran éstos los únicos disgustos latentes que exis- estos últimos d as. Los dos andarines salieron juntos de Achuri á las siete de tían en la Sociedad; había algunos otros que no menciorival casi naremos por no mortificar personalidades que poco á la mañana, y el vizcaíno, dejando á suDurangJ áá mitad del camino, hizo su triunfal entrada en las nueve y poco habían ido restando simpatías á la Junta de gobier- siete rninu os. no y que sólo necesitaban una causa cualquiera para maEste vizcaíno de tan privilegiadas piernas ha dado una exnifestarse; esta causa fue el voto de censura que á dicha celente prueba de su agilidad y resistencia, pues apenas lleJunta se presentó en la extraordinaria celebrada para tra- gado á Durango fue retado por otro andarín allí presente á tar de las proposiciones para el suministro de fluido eléc- subir á lo alto de Urquiola en competencia con él, y aceptado trico, voto que se discutió después en la junta que se con- el nuevo reto, venció fácilmente el vizcaíno, quien logro llevocó exclusivamente con este objeto, con la corrección y gar mucho antes que su contrario al píe del santuario allí lemesura que en aquella casa, digan lo que quieran los vantado á bastantes kilómetros de altura. enemigos de ella, se discuten todos los asuntos, y que no MOTO- NAPHTA produjo más efecto que el de que con imparcialidad y nobleza se señalase el origen del estado anormal en que se hallaba la Sociedad y la forma de remediarlo pronta y NA CONFERENCIA DEL ACTOR rápidamente. Con ésto dieron por terminada la cuestión los socios descontentos, y retiraron, después de haber ANTO 1 NE EN BUENOS AIRES expuesto sus opiniones, el voto de censura, sin llegar á El ¿elebrado actor que con tanta fortuna fundó y consentir que sobre él llegara á recaer acuerdo alguno sostiene en París el teatro de su nombre, y á quien una que trajera perturbacones al Centro. parte del público madrileño aplaudió en la Zarzuela el A pesar de e to, la Junta directiva en aquella misma invierno último, acaba de realizar una larga excursión artística por la América latina. Para despedirse de los sesión dimitió, levantándola acto seguido. ¿Que pasó después entte bastidores, en la oscuridad de sudamericanos, Antoine ha dado una conferencia en el los conciliábulos, á donde la vista del público incauto no Odeon de Buenos Aires, en la cual juzga, como consullega? No lo sabemos; pero sí nos consta que se dio el mado crítico, así el arte del teatro y el del actor, como increíble espectáculo de que inopinadamente la autoridad á las personalidades más salientis de la crítica dramática mil tar interviniese con seca y enérgica gestión en la vida francesa. La conferencia de Antoine interesa tanto, por del Centro, imponiendo la Junta que había dimitido es- lo menos, á los europeos co. iio á ios americanos, y avapontáneamente, como si allí hubiesen acaecido actos de lora y realza la elevada estima intelectual que ya el emiindisciplina y de insubordinación que es falso que hayan nente actor legítimamente disfrutaba. ocurrido, y á los que sólo pueden dar cuerpo ó la mala M Antoine reconoce en su discurso lo provechosos fe ó la ignorancia militar al definir como hechos consti- que los v, ajes son para los artistas, porque contribuyen tutivos de indisciplina é insubordinación los que jamás lo poderosamente á formarlos, y cree que los actores y- auhan sido, pueden serlo ni lo serán. tores deben producirse ante públicos y escenarios nueAsí empezaron las situaciones tirantes y difíciles, pro- v e El fin que con su campaña se propuso realizar, no vocadas más que nada por un apasionamiento increíble, fue, como algunos pudieron suponer, mostrar una comhasta que por fin la razón tuvo que imponerse, y se con- pañía al público sudamericano igual ó superior á cualvocó á junta general extraordinaria para la elección de quier otra: quiso únicamente ofrecer un cuadro orig nal, cargos. La votación y el escrutinio se verificaron en me- necesariamente restringido, pero que de todos modos dio del mayor orden, siendo proclamada la nueva Junta comprendiera la producción dramática de los escritores de gobierno bajo la presidencia del general de división jóvenes en Franc a. D. Julio Domingo Bazán M Antoine ha consagrado en su conferencia frases Ya se veía dominado el conflicto; pero la dimisión de amabilísimas- -y justas al propio tiempo- -á su auditorio varios señores de la nueva Junta directiva, motivada y á los grandes artistas que le precediera en su visita oficialmente por razones atendibles, pero particularmen- al Continente nuevo; al primero le ha dicho: A pesar te, según de público se afirma y sin que de ello respon- de los miles de kilómetros que os separan de nuestros damos, en h actitud severa de intervención en la vida lares, vosotros sois seres privilegiados. El antiguo Consocial del Centro que la autoridad militar ha tomado; las tinente os envía sus artistas más famosos y conmovedogestiones que no con gran reserva se han hecho, según res. Tal elogio resulta un tanto manco, porque equivase dice, y la publicación de desconocidas y algo antiguas le á suponer que la perfección y acabamiento de todo disposiciones oficiales, que quitan derechos lega mente ideal artístico tiene su asiento en el bulevar de Estrasadquiridos á respetables socios del Centro que pertene- burgo, donde Antoine tiene establecido su teatro, pero cen á dignísima clase militar, todo esto ha vuelto á agra- es francés hasta la médula. var la situación, llegando á extremos lamentabilísimos, á Para los grandes artistas dramáticos actuales, el conlo cual jamás dio origen la dimisión de ninguna Junta ferenciante ha tenido elogios sin restricciones. Réjane, directiva del Centro del Ejército y la Armada. Coquelin, Sarah, la Duse y Mme. Hading, que está De lamentar es que por satisfacciones de amor propio ahora en América, son encumbrados po. r el compañero, JOSÉ NOGALES y por intransigencias desconocidas hasta ahora en esta que admira y respeta, pero que no aspira á sentarse Sociedad, veamos tan mal dirigidas las esperanzas délos juito á tan ilustre galería Sus miras van encaminadas que anhelan ver en ese Centro la gran casa del Ejército, á otro fin menos brillante, pero en el cual acaso toma DEAS Y NOTAS M I L I T A R E S EL donde se consoliden los lazos de unión y compañerismo una parte más grande la pasión del público. M Antoine, CONFLICTO D E L CENTRO DEL tan necesarios en las colectividades llamadas á defender desde los comienzos de su carrera, se propuso llevar el la alta idea de la Patria próspera, feliz é independ. ente. naturalismo al teatro, y ha conseguido hacerlo más duEJERCITO Y LA ARMADA radero que en la novela. Hace bastantes días que la Prensa civil y militar viene FERNANDO ALCAZARREÑO Los sencillos cuentos de campesinos, de soldados y de ocupándose del conflicto originado en la vida social del obreros que M Antoine presenta en su repertorio, van Centro del Ejército y la Armada; y aunque opinamos unidos en Francia á vicios sociales, á abusos y á iniquique este asunto no ha debido salir nunca de los muros dades. En este punto, las doctrinas dramáticas del actor de aquella casa para no sufrir la serie de comentarios se acomodan maravillosamente á la estética de Guyot; y que vienen dedicándose á tan simpática Sociedad, nueshay que reconocer que el filósofo no pudo encontrar un tro deber de información nos obliga á tratar hoy, con la A UTOMOVILISMO. NUE- E n d caTMP d S a t o 7? e intérprete más inteligente ni de mayor actividad mental, imparcialidad y desapasíonamiento que procuramos en VOS PROYECTOS DE reunido un Comité de El pasaje de la conferencia en que refiere los orígenes ers al todos nuestros trabajos, esta lamentable y enojosa cuesCONSTRUCCIÓN DE P ¡dades sportivas del Teatro Libre es una página adm rabie, que merece c o el C cs ud r tión. UN AUTÓDROMO f J el dictado de histórica. Su evocación de la literatura Fue el origen de todo lo ocurrido una cuestión partisobne e- i la idea d e Ja cular que en uno de los salones del Centro surgió entre construcción de un autódromo y otras dependencias para di- dramática francesa de hace treinta años, constituye un cuadro vibrante que produjo gran efecto en el auditorio; dos socios de él; ventiláronla ambos cual corresponde á versos sports Los terrenos, que son del Estado, parecen reunir condicio- he aquí algunas de sus palabras: Después del año 70, caballeros, y como nada había en ella de indigno ni de deshonroso, todo el mundo la creyó definitiva y comple- nes para realizar el ptoyecto, y como están situados a pocos en el tremendo despertar de entre los escombros, que minutos de protamente terminada, cuando con general sorpresa se supo pósito paraParís, claro es que el sitio no puede ser más ápista engendraron y amamantaron cincuenta años de romantilas grandes manifestaciones sportivas. La en la Sociedad que la Junta de gobierno daba de baja en del autódromo pudiera alcanzar una vuelta de diez ó doce ki- cismo, de lirismo y de exa tación poética infantil, nos ha cabido la dicha de ver nacer otro sol. la lista de socios del Centro á uno de los contendientes y lómetros. Ignoro si el código de la sabiduría... moderna s á otro oficial que también había intervenido en el inciCreemos que el nuevo proyecto de autódromo no será del desagrado del Gobierno de la vecina República, que así puede opondrá á que los actores hablen de política en las tadente personal de que hemos hecho mención. Se trató por varios socios de conocer las causas que hallar solución al delicado problema de favorecer el progreso blas, aun en las de los escenarios más remotos. Pero había tenido la Directiva para tomar tan radical y poco de la industria automóvil, respetando al mismo riemoo la M Antoine, cuyo repertorio ha hecho que se modifiquen libertad de circulación en las carreteras. algunos artículos de los códigos franceses, tiene al meagradable medida con dos oficiales del Ejército, y sólo E PIE Y SOBRE Stallé, inventor de unos patines nos derecho á discurrir de política retrospectiva, y secon grandes esfuerzos y bastante tiempo se pudo conseEL AGUA insumergibles con ayuda de los cua- ría, si lo quisiera, sufragios no habían de faltarle, un exguir, después de una junta general en que se trató del les camina sobre el agua, sigue en la alumbrado eléctrico del Centro, que el Presidente acci- continuidad de sus experiencias, comenzadas el año último. celente orador parlamentario. Elegido para sus nuevas pruebas el puerto de Monaco, ha dental ofreciese convocar una junta, general extraordinaCONSTANTINO ROMÁN salido xie Ja ensenada de Portier, v rodeando. eLtiro- de piria para exclusivamente ocuparse de la separación de los dos señores socios antes citados. Pocos días después recibían los socios del Centro del Ejército y la Armada una circular suscrita por el secretario general, de acuerdo con la Junta de- gobierno, redactada en términos que molestaron á todos ellos, especialmente á los que han venido tomando parte activa en la marcha de esta sociedad. En esta circular, envuelta entre reticencias y censuras, venía la amenaza de una intervención en los asuntos sociales interiores délas autoridades militares; y los jefes y oficiales que á diario concurren á aquellos salones y que tienen como norma de todos sus actos oficiales y particulares el mutuo respeto y consideración con todos sus compañeros, se sintieron ofendidos y se apartaron de la Junta de gobierno, á quien tal vez hubieran apoyado por mantener el principio de autoridad en todo su vigor. U I NOTAS DE SPORT D nriíiii BfiMi Ei! iii iis TTininiifYii! i ¡nF TTFTnr 1