Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
i ¿AÑO UNO. NUMERO 58 XRÓNI CA BISEMANAL ILUSTRADA. 1 MADRID, 9 DE OCTBRE. DE i9o3 NÚMERO SU ELTO, 1 0 i. j como los anteriores, la renombrada feria de Santiponce, aunque, según los informes de Sevilla recibidos, no ha habido toda la animación que era de esperar y de desear. Ha concurrido bastante ganado de cerda, cabrío, vacuno y lanar, habiendo alcanzado, con escasa diferencia, los precios que en el ferial de San Miguel de Sevilla. Santiponce es un pueblo próximo á Sevilla, donde existen las ruinas de Itálica. Su íeria de ganados, que se celebra en estos días, es muy renombrada en I A p F Í J l ñT 5 P 1 e ia ce e brac o es e a toda la comarca. Otra de las industrias que se explotan en Santiponce durante la feria es la de subastar fajas y mantas á voz en grito en plena vía pública, produciéndose con esto gran algazara y jolgorio. El calor ha sido en extremo sofocante en el campo. A la caída de la tarde ofrecían aspecto muy animado la carretera y los caminos de atajo que conducen desde Santiponce á Sevilla y pueblos próximos. La fotografía que publicamos da una idea de los alrededores de Santiponce en los días de la feria. Fot J. Barrera Gómez Di! Ma Los diputados r J- VVM. re p U bi ¡canO ssed dp bli ñores Lerroux y Blasco Ibáñez acaban de realizar un viaje de propaganda republicana y electoral por las Islas Baleares. En la Plaza de Toros de Palma se verificó un mitin, de cuya concurrencia mumerosísima nada podemos decir nosotros, porque lo dice todo la fotografía que publicamos. Hízola e! artista cuando el Sr. Lerroux estaba en el uso de la palabra. Jl llTlrVl 7 VV 1 J J J KM JIiJ En la puerta de arrastre se había levantado una tribuna para los oradores, adornada con plantas y dos banderas: una mallorquína, francesa la otra. Blasco Ibáñez y Lerroux a! entrar fueron saludados con aplausos hasta que tomaron asiento en la tribuna. Hubo muchos discursos y muchos aplausos para los oradores, especialmente para los diputados en cuyo honor se celebraba el acto. Y aunque el entusiasmo fue grande, reinó el orden más perfecto, sin que laíautoridad tuviese que intervenir para nada. F o tR. pM