Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Anteanoche se verificó en el local de la sociedad rte comerciantes de ultramarinos La Luz, en la calle de la Abada, una reunión organizada por los cesantes de policía. Presidió el éxinspector don Sixto González, y se pronunciaron muchos discursos y MITIN DE EXPOLICJAS muy sabrosos, pero ninguno de ellos constituyó una novedad, porque cuanto pueda decirse de la policía madrileña y algo más, se lo tiene sabido de memoria el público. La Prensa diaria ha publicado pormenores de esta edificante reunión, en la que los oradores hicieron graves acusaciones y la presidencia ofreció llevarlas á los Tribunales. m fi. J i t- t v d B Í R p r t í f e i V f vt v ífflfciitf ¿ffl MESA PRESIDENCIAL Y ORGANIZADORA DEL MITIN DE EXPOL 1 C 1 AS CELEBRADO EN LA NOCHE DEL DOMINGO CRIMEN MISTERIOSO -7 n! a calle de Tetuán, muy cerca de la Puerta del Sol, fuá encontrado en la madrugada del domingo el cadáver de un hombre. Al principio se creyó que se trataba de una muerte natura! pero luego vieron los facultativos que en el lado izquierdo del pecho tenía una tremenda cuchillada. Nadie había presenciado la escena que tuvo tan trágico fin. Las muchas tabernas que hay en la citada calle estaban cerradas a la hora en que debió cometerse, ti crimen. Por un documento que se eneoníró en uno de ¡os bolsillos c cl inuerto, se creyó r de víctima un muchacho que por coincidencia viste como vestía la víctima. A la hora en que nosotros trazamos estas líneas se ha logrado identificar la persona del muerto y saberse cuáles fueron sus pasos durante parte del día. Lo que no se sabe es dónde ni quien lo mató. A averiguarlo tienden las activas gestiones que se practican. Hace pocos días llegó á Madrid un estudiante llamado Rafael Céspedes, y fue á parar á casa de Herráiz. El estudiante, cumplido el objeto que le había traído á la corte, decidió regresar á su pueblo el domingo. No obstante ser día festivo, Rafael Herráiz fue al Ayuntamiento, y poco después salió María á hacer unas compras. -Haría unos minutos que había marchado el matrimonio, cuando se presentó Jaoquín Soblechuelo García, acompañado de su abuela, la madre de María Rodríguez. La abuela tenía que comprar una americana á su nieto, que vive con ella, y se ausentó también con tal objeto. Los muchachos, dueños de la casa, empezaron á jugar, y al poco rato Adolfo Herráiz se fijó en la maleta que tenía ya preparada el. huésped para emprender el viaje. Adolfo la abrió, y lo primero que encontró fue un revólver. Le sacó y empezó á darle vueltas. Según dice él, se le cayó el revólver de la mano y entonces se disparó. Joaquín, que estaba sentado en una silla, cayó de bruces; la bala le había penetrado por la frente y le híibí? deshecho el cráneo por completo, dejándole ni descubierto la masa encefálica. Los niños, asurcados, gritaban, y el inconsciente homicida, i ¿i fíL CADÁVER DE ÁNGEL GUTIÉRREZ EN ELDEPOSITO Fot Aseni 0 HORRIBLE DESGRACIA I 1 domingo fue día aciago en Madrid; además del cri- men de que hablamos anteriormente y de otros menos importantes, se registraron varias desgracias, entre ellas la que la imprudencia de un niño produjo. En un piso de la casa número 12 de la calle de la Palma, el niño Adolfo Herráiz se apoderó de un revólver que vio á su alcance y comenzó á jugar con él. Las consecuencias fueron funestas. Salió un tiro y la bala fue á incrustarse en la cabeza de otre muchacho, de dieciséis años, llamado Joaquín Soblechuelo, tío del homicida. La victima murió en el acto. El padre del matador se llama Rafael ¡Herráiz, y está empleado en el Ayuntamiento; su esposa María Rodríguez se dedica á hacer vestidos. En el cuarto admitía el matrimonio algún huésped conocido, á fin de obtener mayores beneficios para el sostenimiento de la casa. SIT 1O DONDE SE DESCUBRIÓ EL CRIMEN Y POSICIÓN QUE OCUPABA EL MUERTO l ot, Cifüentes EL CADÁVER DE JOAQUÍN SOBLECHUELO EN EL DEPOSITO Fot. AíCD. jtj que éste se llamaba Ángel Gutiérrez. Después pudo establecerse la identidad. Las autoridades trabajan sin descanso para descubrir el misterioso drama. Nosotros hemos reproducido la escena del crimen en el sitio mismo que ocurrió, haciendo horrorizado de ver que su tío, tendido en el suelo, no dah señales de vida, corrió escaleras abajo á dar cuenta de io ocurrido á Matías Pérez, portero de la- casa, el cual se apresuró á avisar á la tenencia de alcaldía, situada en sitio próximo al del suceso.