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biendo lenguas, música y labores y desconociendo todas gundo cuaaro el pensamiento fundamental para vaciar su las demás cosas humanas y divinas) apuntase todos los obra en los moldes ordinarios y vulgares de las magias, al Los periódicos han dado cuenta en estos últimos días agüeros de que es víctima, y pasado un plazo prudencial uso, -digo que en 1872 era D. Juan Eugenio un viejede la captura de varias adivinadoras, brujas echadoras de escribiese al lado de cada uno se cumplió ó no se cito (sólo tenía entonces sesenta y cuatro años, pero recartas, cuyas hazañas habían traspasado varios artículos cumplió observaría al fin de un período cualquiera que presentaba más) muy simpático, de pequeña estatura, las predicciones que el augurio encierra se han verificado acartonadito, de ojillos maliciosos, de sonrisa plácida y del Código. Forma el gremio de brujas una numerosa hueste que unas veces y en otras han fallado, es decir, que el augu- paternal y de conversación encantadora. Parecía tan canempieza en la gitana y acaba en la adivinadora de acento rio no asegura nada. Para mayor evidencia, cada persona doroso, se mostraba tan sinceramente infantil, que todos extranjero, fingido ó real, porque unas veces es nacida puede inventar un agüero á su capricho y hacer la misma evitaban ocasionarle el disgusto más leve. Infundía resen la calle de Lavapiés y pretende pasar por francesa, y cuenta que con los que parecen acreditados por la expe- peto instintivo por su valer, tantas veces probado, y por la bondad estampada en su rostro enflaquecido pero otras veces ha venido de Francia á explotar la familia de riencia; el resultado que se obtenga será el mismo. tontos que, como ya dijo Salorpón, es en la humanidad Y adviértase que siempre que en estas líneas se habla animado. infinita en número. de la mujer, pueden aplicarse el cuento muchos hombres Hubo, sin embargo, entre los reunidos por obra y La clientela es casi siempre femenina; no faltan hom- que padecen la misma debilidad y que son víctimas de gracia del alcalde, quien, haciendo todo género de salbres que tienen esa superstición y pretenden conocer el idénticas preocupaciones, á pesar desposeer títulos aca- vedades y de protestas de su veneración al poeta y al porvenir por medio de las cartas ó procedimientos aná- démicos y suponerse que han adquirido una gran canti- crítico, al erudito y al autor dramático, manifestase paladinamente su parecer de que al Municipio no compelogos, pero es más raro el caso; lo común es que sea dad de ciencia. hembra quien desea saber lo que hace su cónyuge cuanLo que hay es que la falta de reflexión nos hace dar tía la misión de proteger á los poetas; de que el teatro do no está en casa; quien quiere averiguar las intencio- mayor importancia á una predicción que se cumple, que á debía ser adjudicado al mejor postor, para que éste hines con que la adora el novio; ó quien intenta conocer ciento que han salido fallidas. En esto precisamente estri- ciese luego mangas y capirotes, pues ya procuraría él, exactamente el tiempo que la durará el amante reinante. ba el crédito délos que se dedican á profetizar las lluvias: por la cuenta que le tenía, dar espectáculo que agradase El amor produce la mayor parroquia á estas sabias las veces que no aciertan, no se las cuentan; en cambio, al público, y que, en último resultado, lo mejor que podrían hacer los concejales era vender el teatro y quitarse lectoras del porvenir; luego sigue la ambición, que pre- el éxito es grande cuando atinan en sus pronósticos. Quizá haya quien juzgue pueril el ocuparse de estas esos quebraderos de cabeza, aunque se privaran de algugunta qué número saldrá en el sorteo de la lotería ó el medio más fácil de conseguir lá riqueza; después va la materias; pero se equivoca quien tal afirme, y buena na ocasión de divertirse gratis. Pues n re usted, joven, replicó Hartzenbusch, salud, que, para restablecerse, abandona la ciencia y va prueba de su importancia está en que la Iglesia, con gran sentido moral, ha considerado como pecados y ha con- luego que el disidente hubo terminado, no estoy lejos zn busca de la sonámbula. denado y condena semejantes supersticiones. de pensar como usted piensa; aunque, la verdad, eso es ¡Pobre humanidad! El sitip que ocupa el error en el entendimiento huma- demasiado revolucionario. A mí no me asustan las conA lo mejor un atrevido descubridor de países ignotos cuenta las costumbres de la raza salvaje, entre cuyos in- no se lo roba á la verdad: el que empieza creyendo en trariedades, ni me intimidan los obstáculos. Sillas fabridividuos ha vivido por espacio de algún tiempo, y refiere esas ridiculas señales de desventuras ó fortunas, está muy caba yo, algo más sólidas que esas (y señalaba las del descómo el que posee un diente de determinado animal se cerca de caer en las garras de las hechiceras que, baraja pacho) cuando en j 83 1 me ayudaba á vivir, porque el considera feliz, porque todas las dichas deben sonreirle, en mano, organizan timos de terribles consecuencias, oficio de sillero daba poco, haciendo traducciones del ó cómo se considera desgraciado para toda su vida cuan- porque no sólo se trata de robar dinero, sino que á la francés. Por entonces escribí dos dramas originales: de do en el campo se ha encontrado con un ave que reparte vez suelen robar la honra de una persona y la tranquili- ellos se representó uno y me lo silbaron, y, como ustedes comprenden, el compañero no llegó á representarse; las desventuras entre los hombres que halla á su paso... dad de un hogar. Las gentes civilizadas escuchan el relato riéndose de los Bueno está la persecución de la justicia contra los em- pues yo, nada, tan firme, seguí haciendo sillas y traducsalvajes que tales cosas creen y compadeciendo ó des- baucadores de gente sencilla; pero bueno será que al mis- ciones, y además logré meter la cabeza como taquígrafo preciando su inocencia y barbarie. mo tiempo una educación sólida y un cultivo discreto de temporero en la Gaceta. Por eso no soy muy partidario Y las gentes civilizadas van á que las echen las cartas, y las facultades del alma ponga á las mujeres principalmen- de la protección; pero, en fin, lo que ahora nos pide el te á cubierto de esos delirios y en condiciones de librar- alcalde no son profesiones de fe política, ni económitienen su espíritu lleno de preocupaciones ridiculas tan irracionales y tan bárbaras como las del ser que sin co- se de las asechanzas de la ignorancia, que tiene, por lo cas, sino un proyecto de contrato en que tomemos como nocimiento alguno vive en el centro del África ó en las visto, más fáciles caminos para dominar á las gentes que punto de partida lo que hoy existe y adm ta TÍOS el propósito de estimular la producción de casa, disminuyenla ciencia. vírgenes selvas de América. do, en cuanto sea posible, la competencia con las proEMILIO S Á N C H E Z PASTOR Mucho se podría escribir acerca de esas magas moderducciones de otros países. ¿No es esto? nas y de su arte, y de los estragos que causan en la vida Todos asintieron á lo dicho por Hartzenbusch. social creando odios, destruyendo matrimonios, sembranY se redactó el proyecto de contrato. do la desconfianza en la amistad y perturbando todas las Y en él apareció ya, no sé en qué cláusula ni en qué relaciones de los hombres; pero por hoy me circunscribo J ACTUALIDADES DE ANTAÑO, EM BR 1O N DE LA CLAUSULA DOCE párrafo, esa proscripción de las obras traducidas, que i una consecuencia más modesta de esa ciencia oculta que tiene inficionada á muchas gentes, principalmente del sexo No, no na sido ayer, como se figuran muchos, cuan- se ha respetado en contratos sucesivos, desde 1872 hasta débil: me refiero á los agüeros. do se cayó en la cuenta de que urgía llevar el proteccio- nuestros días. Que cada palo aguante su vela, y que cada generación Estos tienen la antigüedad de las primitivas socieda- nismo á nuestro teatro. des, si se ha de creer á la historia; la civilización moderEsa controvertida y manoseada y resobadísima cláusu- cargue en este punto con las responsabilidades que le na ha tenido poca fortuna para acabar con ellos. Creer la doce, ó duodécima (ó como quiera llamársela) del correspondan. Aún me parece estar oyendo al venerable y venerado en el influjo que puede tener en los actos de la vida la contrato de arrendamiento del Teatro Español ó Madrilerotura de un espejo ó el nombre de cierto animal (que ño (ó como quiera nombrárselo) es cosa relativamente Hartzenbusch aquella tarde misma, cuando después de no cito para que no suelten el periódico de las manos antigua. Ideáronla y la propusieron al excelentísimo firmado el proyecto por todos menos por el disidente, algunas lectoras y lectores) es ante la religión, pecado; Ayuntamiento de la capital de España media docenarde como le dijese Luis Eguílaz: Lo que ha sido injusticia ante el sentido común, una ridiculez; y ante la ciencia, literatos, dramaturgos unos, críticos otros, famosos y notoria, Sr. D. Juan Eugenio, es que lo hayan llevado á ignorancia. celebrados casi todos, hace ahora seis lustros (y pico) usted demasiado tarde á la Academia Española conDe todo ello están convencidos muchos de los que su- aunque seguramente relegada hoy al grupo numeroso de testóle: Sí, sí; el autor de La archiduquesita pudo haber enfren el mal; pero como si fuera un vicio encarnado en los percebes por clasificadores modernistas. la sangre, no pueden resistir al terror que les inspira el Hablábase entonces, ¿cómo no? de la decadencia lasti- trado mucho antes, mucho antes. Siendo muy mozo, agüero malo; y en cambio, ¡qué falta de lógica! el agüe- mosa del arte dramático; de la postración á que entre solicité la plaza de conserje de la Academia, y es posible ro bueno no les produce una proporcional alegría. autores malos y comediantes peores lo habían conducido que me la hubieran dado, porque tuve buenos empeños; En España hay tantos agüeros malos, por lo menos la y en que lo mantenían. Hablábase, en fin, de lo mismo pero llegué tarde: habían adjudicado ya el empleo. Y me despidió cariñosamente, riéndose como un general incultura femenina ha creado tantos, que una mu- y de igual manera que se había hablado antes y exactajer poco educada no puede vivir con sosiego media do- mente como se ha hablado después, porque esto de la bendito. ANTONIO S Á N C H E Z P É R E Z cena de días al año: la rotura de cristales, el derrama- decadencia del arte escénico es tema perdurable entre miento de sal, de aceite, de tinta, la posición de los cu- nosotros, según hizo observar con perspicacia suma y chillos en la mesa, la aparición de moscones, el aullido natural donaire el inteligente y malogrado crítico Pepe ALMANAQUE MEMORÁNDUM de los perros, el encuentro con entierros, con sacerdotes Jxart. ó con hermanas de la caridad, la vista de un tuerto, la Parecía necesario poner pronto remedio á mal tan graARTES 29 La Dedicación de San Miguel Arcángel; contemplación de determinadas piedras preciosas... to- ve, y D. Manuel María José de Galdo, alcalde á la sazón- S a n Fraterno, obispo; San Quiríaco, anados, casi todos los actos de la vida más usuales son de la villa y corte, hubo de pensar: ¿Para qué tiene el coreta. La Misa y Oficio Divino son de la Dedicación de San augurios terribles, á los cuales hay que añadir los sue- Ayuntamiento de Madrid un teatro? Para menesteres de Miguel. Rito, doble, segunda clase; color, blanco. Cuarenta ños, los actos de otras personas y las acciones de muchos esta índole sirve el mal nombrado Corral déla Pacheca. horas: Parroquia de San Miguel. í animales. Ferias en Lodosa y Valdepeñas. Y cogió y convocó á los literatos susodichos, encoi 883. Manifestaciones hostiles en París. mendándoles la tarea de redactar un contrato de arren ¿Cómo puede vivir así un espíritu? El día dura once horas y cincuenta y dos minutos. damiento en el que se atendiera preferentemente y aun Siendo tantas las desgracias positivas de la vida, ¿porJWIlÉRCOLES 3o San Jerónimo, doctor; Santa Sofía, viuqué el hombre se las centuplica con otras supuestas, y de modo casi decisivo al engrandecimiento del arte draTM da; Santos Gregorio y Honorio, mártimático, sin pensar en materiales lucros. que en la mayoría de los casos no ocurren? No se puede atribuir más que á una falta de instrucY caten ustedes á Hartzenbusch y á Luis Eguílaz y res. La Misa y Oficio Divino son de San Jerónimo. Rito, doción sólida, á un descuido grande en el cultivo del espí- Juan de la Rosa González y... á no recuerdo quiénes ble; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia de San Jeróritu, á una enfermedad de la voluntad, desarrollada por otros, buscando el procedimiento más adecuado de pro- nimo. s- í 1868. La Familia real sale de San Sebastián para Francia. falta de higiene en el alma. teger la literatura dramática española. El día dura once horas y cincuenta minutos. Generalmente, los que creen en agüeros se resisten á las Celebraban sus reuniones los comisionados en el desUEVES 1 OCTUBRE. El Santo Ángel Custodio del verdades de la ciencia. pacho que D. Juan Eugenio, el aplaudido autor de Los Reino; San Remigio, obispo, y Santos SeveLa mujer que atribuye al derramamiento de la sal el amantes de Teruel, tenía en la Biblioteca Nacional, que rino, Veriscino y compañeros mártires. La Misa y Oficio Dianuncio de tremendos disgustos, suele negar que una por aquellos años se hallaba establecida en la calle nom- vino son del Santo Angsl Custodio. Rito, doble, segunda clapluma caiga con la velocidad de una bala por efecto de la brada hoy de Arrieta y en el local mismo que usufruc- se; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia de San Jerógravedad; el que duda del cumplimiento de un eclipse túan actualmente la Asociación de la Prensa y el Fomen- nimo. MÍ Apertura del curso académico. anunciado por los astrónomos, cree como artículo de fe to de las Artes, y de la que el buen Hartzenbusch era Pago de cupones en las cajas del Banco. que el uso de determinado amuleto le libíará de muchos Director desde el 11 de Diciembre de 1862. Ferias: Mera de Rubielos, Marcilla y Salvatierra. contratiempos en la vida. Las sesiones fueron muy pocas y, como eran pocas, de 1857. Inauguración de las obras del muelle del Ferrol. duración escasa. Huelga decir que se deslizaron todas Con lo cual se realiza la afirmación del ilustre Benot El día dura once horas y cuarenta y siete minutos. en uno de sus más interesantes libros: esto es, que una tranquilas y sosegadamente. No se devuelven los originales No, en verdad, porque los congregados por el alcalde mentira se propaga en pocos instantes, y una verdad neIMPRENTA t S BI ANCO Y NEGRO fueran de idéntico parecer siempre, sino porque todos cesita siglos para ser admitida por la humanidad. Una educación más sólida es el único antídoto contra deferían á lo que opinaba el maestro. En 1872 (que á esa época estoy refiriéndome) era el esos venenos del espíritu, que llegan á producir efectos E l colegio ÍLEON X I I I con magnífico local exprofeso, terribles en el carácter de las gentes, que regulan á lo autor de La T edoma Encantada- -esa comedia de magia p a r a i n t e r n o s y e x t e r n o s (Claudio Coello, 55) patios para recreo, gimnasio, teatro, gabinete de Ciencias y numeroso mejor sus acciones y son el absurdo móvil de sus actos. que ha deleitado á tres generaciones de chicos y que es, obtenido 3 4 R E La curación puede lograrse también por una observa- sin- disputa, una de las concepciones más originales y de profesorado con lítalo, ha 107 notables, P 104 M I O S 213 SOBKESAJÚIESXES, aprobados y ción exacta y minuciosa. Si la dama educada (en la for- más enjundia de nuestro teatro contemporáneo, aunque ÜSSISíJÚIÍ SUSPEHÍSO. Honorarios ventajosos para los ua que aquí se llama educación de la mujer; esto es, sa- el autor (por razones que ignoro) abandonó desde el se- alumnos de 1. a y 2. a enseñanza. CRÓNICA, BRUJERÍAS. J iiikiir laura TirnnniíiíRi ¡nTErn n imimrminTiTnmi rítnimmnriiinriiitiniíiriiBriiim