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If AÑO UNO. NÚMERO 5 4 CRÓNICA BISEMANAL 1 LUSTRADA. GRANDES LASNIOBRAS MAEN MADRID, 25 DE SEPTBRE. DE 1903 NÚMERO SUELTO, 10 CÉNTS. e FRANCIA Han terminado las grandes maniobras del ejército francés del Sudeste, á las cuales han asistido el presidente de la República, M r Loubet, y el ministro déla Guerra, general André. El director de las maniobras ha sido el general Metzínger. Los perfeccionamientos llevados á las armas de guerra debían traer consigo, naturalmente, modificaciones profundas en la estrategia. El Estado Mayor de la vecina República se muestra muy satisfecho de los resultados obtenidos en estas maniobras. Dedúcese de sus impresiones que las batallas en lo futuro no serán nada parecido á lo que ahora vemos representado en grabados y lienzos. En lo sucesivo se tirará sin ser visto. Las tropas permanecerán ocultas ó, por lo menos, disimuladas. Esto es lo que ha admira do á los muchos espectadores de las maniobras del 1 LOS AGREGADOS MILITARES EXTRANJEROS EN LAS G ANDES 1 VtAN) OBRAS 1 EL MINISTRO DE LA GUERRA, GENERAL ANDRE. Sudeste, que han visto DEL EJÉRCITO FRANCÉS 2 EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA MR. LOUBET. muy pocos soldados cuan 2 EL PRESIDENTE LOUBET CONDECORANDO Á VARIOS JEFES Y OFICIALES 3 EL GENERAL METZINGER, DIRECTOR DE LAS MANIOBRAS, do mayor era el cañoneo QUE HAN TOMADO PARTE EN LAS MANIOBRAS DEL SUDESTE PRESENCIANDO EL SIMULACRO DE UN ATAQUE y el fuego de fusilería, sin saber cuál era su objeto. Esta impresión fue aún más no- más que de Turquía, de Jas potencias europeas, que no N G A C H U P Í N HABLANDO CON table en la defensa del castillo de Suze la Rousse, im- sólo no procuran poner coto á las atrocidades turcas, GALDOS portante ruina que domina toda una región cerca de sino que las alientan al limitarse á pedir á la Sublime Fui á Santander desde Vizcaya. El paisaje es variadíBollene y constituye un admirable punto de observación. Puerta que pongarápido fin á la insurrección. simo; llosas verdes, montes alfombrados de heléchos, Sin embargo, ésta progresa mucho. La prueba es que sierras que erizan sus lomos, que se estrechan, se alcanTurquía pone en píe de guerra 35o.000 hombres. Los zan, se bifurcan ó ascienden escalonadas hacia el cielo. sublevados, según declaración de Hilmi Pacha, son unos Entre dos formidables picachos, por una garganta angostísima, se cuela el tren en la tierra castellana, deja á acedonia sigue en plena guerra. En la Memoria ele- 25.OOO. Lo probable es que sean más; pero aun siendo la mano izquierda la ermita de la Aparecida, y, luego, vada á los representantes extranjeros en Sofía, sólo ese número, hay que contar, para apreciar su poder pasada la fábrica de refinación de petróleo de Deutsch, hace constar el Comité macedonio que los turcos han la topografía del terreno y la fe con que luchan, dispuescon agua salada á los dos lados de la vía, éntrase resoasesinado á 65.ooo mujeres y niños y han destruido 1 20 tos todos al sacrificio de la vida. o La situación se va haciendo tan grave, que las persoaldeas. Las hordas del Sultán no combaten á los insupiando Santander adentro. rrectos; asesinan á los cristianos y destruyen cuanto ha- nas que se mostraban antes optimistas, empiezan á sentir Almorcé fuerte, y después, en alas del tranvía de vallan á su paso. La responsabilidad de tanta barbarie es, pesimismos y á creer en la inminencia de una catástrofe. por de Santander al Sardinero, fu! á la casa- torre de D. Benito. Rubín abre la cancela. Atravieso el jardín lleno de gente. Por un lado pasean doña Lupe, Torquemada, D. Lepe, las de Porreño... por otro avanzan el P. Salmón de figura procerosa, D. Frenético, Sarmiento y la desmedrada hija de la Canela con toda la tropa celtíbera de Ansúrez. Contemplaba gravemente el excelso Dr. Celipín los juegos de Gasparó y sus hermanos. Al ver tanta persona conocida se me alegró el alma. Casi todos aquellos personajes eran amigos míos desde que, siendo yo muchacho, robaba horas a) sueño y pesetillas á mi padre para irme tras ellos en busca de ideales aventuras; otros asistieron conmigo á las aulas, donde, en comunicación constante y amorosa, pasábamos alegres las secas horas de la obligación académica. Para llegar á tratarlos pignoré yo algunos manuales indigestos, dejé de fumar, ¡de ver á Frascuelo! y de aprobar la Economía Política á su debido tiempo. Llego codeando y como Dios me da á entender hasta el despacho de D. Benito, que invaden los Peces, los Babeles y Lantíguas, y, sentado en un sillón de sendos brazos, veo al prolífico y egregio creador de tantos seres, á Galdós. Me quedo ante él tartamudo de lengua; mis ideas, como las de Rufete, semejantes á gotas de mercurio, se mueven y giran sin dejarse aprehender. D. Benito hace señas á Babeles y compañía para que nos dejen solos. Obedecen sin chistar. Algunas personas, desconocidas para mí, en lugar de salir de! despacho se refugian muy recatadas en la cabeza del maestro. Yo las vi llegar hasta sü frente y desaparecer luego. Absorto me quedé contemplando aquello, cuando de repente oigo junto á mí una voz, miro y veo en una silla frontera á la mía á un hombre que estaba hablando con D. Benito mano á mano. ¿Era aquel sujeto un ser real, ó no lo era? Ni lo supe entonces, ni ahora lo sé tampoco. ¡Cualquiera discierne cuáles son más reales, cuáles existen de Fots. Gribayedoff ASPECTO DE UNA PARTE DE USKUÜ, verdad, si los personajes que el maestro crea, que son PUEBLO QUE LOS TURCOS ATACARON, Y NO OBSTANTE NO HALLAR INSURRECTOS ARMADOS, seres completos, cabales, ó muchos desgraciados que ASESINARON Á CUANTAS PERSONAS HALLARON, SIN RESPETAR SEXOS NI EDADES andan por el mundo y á quienes les falta medio almario U La revolución en Macedonia