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NUESTROS CONCURSOS EL PROBLEMA DE LOS GARBANZOS ¿CUANTOS GARBANZOS CONTIENE ESTE FRAS C N la tarde del martes 19 de Agosto pasado se procedió en la redacción de A B C, ante el Notario del ¡lustre Colegio de Madrid D Federico Plana y Pelusa, á llenar con garbanzos un frasco y á sellarle convenientemente después de cerrado y lacrado, á fin de ofrecer á nuestros lectores un problema que bien pudiera llamarse de cálculo, ó si se quiere, de golpe de vista, para adjudicar un premio á la persona que acierte á determinar el número de garbanzos encerrados dentro del frasco, ó el que más se aproxime á la cantidad exacta. El frasco, que está reproducido con su tamaño natural en nuestro grabado, quedó lleno de garbanzos sin que fuese contado el número de éstos, y una vez cerrado, se sujetó la tapa con una cinta bien atada, se lacró y se selló en el cierre y en la unión de las cintas sobre una tarjeta, empleando el sello notarial, que sólo el depositario de la Fe Pública podrá romper en su día. De todo esto levantó el acta correspondiente dicho funcionario. El día 1 o de Septiembre procederá el mismo señor Notario á abrir el frasco y á contar el número de garbanzos que haya en el interior. Seguidamente se procederá á examinar las tarjetas que se hayan recibido contestando á la pregunta del Concurso ¿CUANTOS GARBANZOS C O N T I E N E E S T E FRASCO? y se adjudicará el premio ofrecido en las condiciones que siguen, á la persona que haya acertado el número de garbanzos ó que más se haya aproximado al determinarle. 4. a ES INDISPENSABLE OUE CADA TARJETA POSTAL QUE SE ENVÍE CON LA CONTESTACIÓN TRAIGA PEGADO A LA CABEZA EL TALÓN QUE SíGUE: CONCURSOS DE A B C de los GARBANZOS 4 DE SEPTIEMBRE DE 903. SJN E S T E REQUISITO, NO SERÁ ADMITIDA NINGUNA SOLUCIÓN. 5. Las contestaciones se recibirán hasta el día 9 deSeptierabre. Al siguiente día se procederá, como queda indicado, á abrit ante el mismo señor Notario el frasco y á contar el número óz garbanzos que contiene, adjudicándose el premio á la persona firmante de la tarjeta que señale un número ¡guai? 1 de los contenidos en el frasco, ó el que más se aproxime. 6. 1 Si hubiese dos ó más personas que coincidiesen en el número, se verificará un sorteo entre ellas, y la designada por la suerte recibirá como premio el reloj de oro. 7. a La solución de! problema y el resultado del Concurso se publicarán en el número correspondiente al día i5 de Septiembre. o i Condiciones del Concurso El premio consistirá en un magnífico reloj de oro, estilo moderno, para caballero ó para señora, según el sexo de la persona á quien haya de adjudicarse. 2. a Las contestaciones han de venir escritas precisamente en tarjetas postales. En cualquiera otra forma no serán admitidas. 3. a En cada tarjeta no podrá ponerse n- que! o siguiente: AUTODIGESTBVA es la única que se digiere por si sola Recomendada para los KINGS ANTES Y DESPUÉS BEL DESTETE, así como durante la dentición y el crecimiento, como el alimento más agradable y fortificante. Se prescribe también á ios estómagos delicados y á todas las personas que digieren difícilmente PARÍS, 8, Rué Vívienne, Y EN TODAS LAS FARMACIAS. Eí frasco contiene (AQUÍ EL NÚMERO) garbanzos. FECHA FIRMA DEL REMITENTE SEÑAS DE SU DOMICILIO 9O BIBLIOTECA DE A ll Cl) ENTRE DOS PLANETAS 93 Saltner abrió el librito; con mucha atención lo hojeó y miró dttrante un largo rato. Luego dijo, moviendo la cabeza: -Esto es... es... pero ¿cómo puede ser... Contenía el librito un vocabulario del idioma marciano; lapalabras estaban transcritas por medio del alfabeto latino; a Jado se veía la traducción alemana y el signo de 3 a palabra en S s escritura estenográfica de los marcianos. Por las pocas palabras que conocía, comprendió Salrner la utilidad de su contenido. -Dígame usted- -preguntó lleno de turbación profunda, -porque siento que se me extravía la razón: ¿cómo puede haber llegado acá este diccionario alemán- marciano? ¿cómo puede existir tal cosa? Descompuesto y atónito, extendió Grunthe la mano y asió el tomito. Le bastó una sola mirada. Luego dijo en voz baja: -Es la letra de Eli. Pensativo, cerró los ojos. El indescifrable enigma volvía á presentársele... ¿Cómo llegaría Eli a) conocimiento del idioma marciano? Y de conocerlo, ¿por qué no hablaría claro? ¿por qué no le daría á él ó á Torm el pequeño vocabulario? ¿por qué le escondió en el estuche, entre las botellas? Por más que hizo, no halló explicación alguna. Entretanto, Saltner se había apoderado del librito y combinaba algunas palabras. Entonces se oyeron risas apagadas y voces marcianas que salían del cuarto contiguo. Hit acababa de entrar en la habitación de Saltner. Sé le había acompañado hasta la puerta, y se divertía infinitamente con el aspecto del desorden causado por Saltner; especialmente le causaba gran risa que para el almuerzo empleara, en lugar de platos, los... peines. Los discos que á Saltner parecieron platos, les servían á los marcianos para arreglarse el cabello; se cargaban eléctricamente y en seguida hacían extenderse el cabello en línea recta. ¡Ct jé divertidol- -dijo Sé, riéndose. -Pero no le diremos nada, por ahora, á este pobre Saltner alemán Y pronunciando estas palabras se retiró, porque el uarto de los bate le resultaba demasiado pesado Jiil entró en busca de los dos amigos pero tampoco sé cómo cuentan las horas y de qué manera las designan. -Pero, Doctor, ¿cómo sabe usted la manera que tienen los marcianos de dividir el día, y la hora que suena para ellos? ¿Podría usted creer, amigo Saltner, que en una alcoba provista con todo el lujo y confort marciano faltara un reloj? -No vi ninguno, ni usted lo había notado antes. -Desde entonces lo he descubierto. ¿Ve usted la pintura alrededor de la claraboya? Está dividida en doce veces, doce partes iguales; y aquellas luminosas fajas estrechas que nota usted entre ellas, no están fijas, sino que se mueven sobre el anillo. Mientras usted estaba vistiéndose y yo tranquilamente acosíado miraba al techo, se me ha ido revelando poco á poco. Ahí tiene usted el reloj de los marcianos. -Le miro, pero como si no existiera. -Yo tampoco puedo descifrarle; pero, vea usted: tiene dos papelitos psgados que aparentemente no pertenecen al reloj, sino que sirven para hoy nada más, y nos dan una noticia. Uno tiene un ojo cerrado, el otro una abierto. La solución es fácil: dormir y estar despierto. -Así es; y esta raya clara... -Es el horario... -Me lo figuraba. Aún falta una dozava parte de la circunferencia total del círculo para que llegue al ojo abierto. -De eso deduzco que faltan aún unas dos horas hasta que comience el despertar de los isleños. -Diga usted: ¿no le parece extraño que los marcianos dividan el día también en doce horas? ¿También? ¡Pero si nosotros lo dividimos en veinticuatrol- -Bueno; eso son dos veces doce. -Que se repita el doce, no me extraña lo más mínimo; me extrañaría si fuera distinto. Está en la esencia del número, es decir, en la esencia de la noción en general. Las leyes de la matemática son las leyes del mundo. Doce es tres veces cuatro, el menor de los números que tiene como divisores los primeros tres números dos, tres y cuatro. Todos los seres inteligentes que cultivan las matemáticas, pondrán siempre por base de sus divisiones el doce y en seguida el sesenta. -Pero si nosotros tenemos el diez... -La antigua astronomía escogía el doce... Doce son los signos que forman el Zodiaco; el diez es solamente una recaída