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Solución a! Rompe- cabezas publicado en nuestro número 39 de PHOFESOR AGREGADO EN LA ESCUELA GRANULABA JIASTÁSADA Simple ó Ferruginosa de la Academia de Medicina DE FuíMACIA DE PARÍS Concursos de A B C PROBLEMA Rf LOS GARBANZOS 28 OE AGOSTO DE 1903. Poderoso alimentodeahorro; combate lasfiebres, ¡restaura las constituciones debilitadas. 43, R. d Amsierdam. Paris, j sn todas las farmacias. I AÜTÍ NO CONFUNDIRLA CON EL APIOL Es el más enérgico de los emenagogos que se conocen y el preferido por el cuerpo médico. Regulariza el flujo mensual, corta los retrasos y supresiones así como los dolores y cólicos que suelen coincidir con las épocas, y compremeten á menudo la DE LAS Se han recibido 5.420 soluciones exactas. Verificado un sorteo entre las 5.420 soluciones para adjudicar el premio ofrecido, resultó favorecida la que lleva al pie la inscripción siguiente: SEÑORAS PARÍS, 8, raeVirienne, y en todas las Farmacias Únicos depositarios en Madrid: Sres. Sabino Galán, Recoletos, 8, y Villalar, 11; Francisco de Cos, Salesas, 2, y Almirante. 6; Sres Hijos de Santiso, Plaza de Antón Martín, 48. PRUÉBENSE LOS CHOCOLATES DE LOS Luis Toledano Carranza, II duplicado (Madrid) El interesado puede mandar á recoger el premio en las oficinas de A B C, casa de Blanco y Negro, Serrano, 55. PADRES ÚNICO DEPOSITO EX MADRID IvHARDY, Carrera de San Jerónimo, 6 Importante receta para JBletnquea 1 Cutis, sai y limclica- -B, i9 ta ana sana iro tieooeñífiima can i ¡a í piv aclarar el cutis nas obscuro y ciarle i i blanrur i sa e y Bicaradadelmarfil. IP ¿u, s- Par! s. 5 h. DUS 3 ER, I. RusJ. -J. Roussaau, PARÍS. LJ ÚNICOS DEPOSITARIOS EN BUENOS AIRES Sres. GARCÍA HERMANOS Y CñRBALLO, Almacén EL IMPARCIAL, Victoria, 1.001 1,0 3I EJOR PAKA El, PEIiO. ES PROBADO QtTE EVITA I, A CAÍDA EI CABELLO Y LE HACE BROTAR. DE VEIÍTA DROGUERÍAS Y PERFITÍWERÍAS REFORMADO 88 BIBLIOTECA DE A B C -No puedo hacerlo, querido amigo; tengo un pie herido... ¡Cómo! ¿sería... Deje usted ver... -No es nuda, ya estoy vendado; pero por lo pronto tengo que guardar cama. Saltner se había acercado entretanto á la cama de Grunthe, y al pisar la alfombrita al pie de la misma, abrióse la claraboya del techo. -Ya lo ve usted- -exclamó Saltner; -con el tiempo se aprenden estas triquiñuelas. También aprendí algunas palabras marcianas, y en seguida encargaré un almuerzo para usted. Permítame solamente que antes me arregle un poco. Dirigióse rápidamente á la alcoba destinada sin duda á tocador, y se paró reflexionando delante de los aparatos. -Esto me parece una tina de baño- -dijo mientras Grunthe iba enterándose de su soliloquio, -pero no contiene agua. Y esto representará un lavamanos. Pero aquí hay tres manecillas diferentes y cada una lleva su inscripción... sólo que no las entiendo. No doy con ello. Vaya, le daremos á la manecilla; tal vez salga agua. Cautelosamente movió una clavija, creyendo que de una manera ú otra se llenaría de agua el receptáculo colocado debajo. Pero antes de darse cuenta saltó éste fuera, se abrió en forma de abanico y formó una mesa, propinando á Grunthe un golpe en el estómago. Profiriendo una exclamación de sorpresa saltó atrás, pero tropezando volvió á ser lanzado para adelante, pues al mismo tiempo acababa de salir del piso á sus espaldas un sillón. Repuesto ya del primer susto, palpó la mesita y el sillón, y, hallando ambos fuertes, se sentó cómodamente. ¿Pero qué pasa? -preguntó Grunthe desde la cama. -No era agua- -dijo Saltner. -Ensayemos ahora la segunda clavija. Apresuradamente saltó de la silla, pensando que la segunda manecilla podría muy bien servir para hacer desaparecer ambos muebles, y, por si acaso, quiso primero ponerse á salvo. Mas lo que le sucedió fue que recibió un golpe en la mano al abrirse un cajón movido por invisibles resortes. El cajón contenía algunas boquillas que, como sabía Saltner, servían á los marcianos para beber, y ahora notó también tres aberturas que Hbían quedado al descubierto y parecían apropósíto para ajus. r á ellas las boquillas. 85 los marcianos. Sólo en el Polo podían radicar. Y si querían avanzar sobre la Tierra, tenían que efectuarlo pasando por encima de los ventisqueros y témpanos de hielo de las regiones polares. Este plan tenían forjado los marcianos. Pero vencer las zonas heladas ofrecía tantas dificultades como si los europeos quisieran avanzar bajo el pernicioso clima de las pantanosas selvas tropicales, ó sobre el desierto falto de agua. Sobre la Tierra tenían los marcianos que luchar ante todo con dos obstáculos tremendos: la atmósfera y la gravedad. La densidad del aire, su humedad y fuerte presión eran perniciosos para sus cuerpos; aguantaban el clima de la Tierra únicamente durante corto tiempo, y la gravedad, triple que la de Marte, impedía sus movimientos, imponiendo así á todos sus trabajos mecánicos una triple carga. De no poseer una fuerza muscular excepcional para las condiciones de su planeta, nunca la hubieran soportado. Precisamente en el momento de estrellarse la expedición polar de Torm en el campo abar, estaban haciendo serios preparativos para ejecui. Movimiento hacia el Sur. Habían dado buenos resultados los ensayos encaminados á fabricar una materia que, pudieado hacerse abar como la estelita, tuviera! a consistencia necesaria para resistir al calor y á la humedad del aire atmosférico. Los marcianos esperaban que les abrieía el camino al través de la atmósfera terrestre. ENTRE DOS PLANETAS ...pasando por encima de los ventisqueros y timpanos de hielo...