Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Crónica política I os viajes del Presidente del Consejo de Ministros á San Sebastián y sus entrevistas con el ministro de Estado, con nuestro embajador en Francia y con el de Francia en España, cuyas reuniones las atribuye la oficiosidad ministerial á pura casualidad, porque no había de hacer un pregón del asunto que las motive, son objeto de comentarios, viendo algunos en lontananza una aproximación franco- española de trascendencia política, en favor de la cual se manifestó ya Sil vela, ó de carácter comercia! por cuya realización ha exteriorizado simpatías Villaverde. El deseo es el que hace presumir tales trabajos, pues no pueden negarse las tendencias que existen favorables á una aproximación con Francia que nos haga salir del aislamiento en que vivimos y que nos ha costado tan caro, y á un régimen arancelario que, sin daño para nuestra producción, dé más amplios horizontes á nuestro comercio y á nuestras industrias. El oportunismo es la norma á la que se sujetan hoy día las naciones que antes tuvieron radicalismos de escuela como sistema, y hay que convenir en que por el momento no cabe otro proceder. Si fuera verdad tanta belleza; si esas reuniones, en manera alguna casuales, que los diplomáticos celebran, tuviesen por remate algo de lo que se dice que es objeto áz ellas, no cabría regatear aplausos al Gobierno, puesto que al fin realizaba algo práctico y conveniente. Entretanto los prohombres liberales, reunidos casi todos ellos allá en el Noroeste, cual nuevos dispersos godos que buscan un Covadonga y un Pelayo, han hablado en sentido muy liberal y muy generoso. Todos son humildes, desprendidos, abnegados, pero la jefactura no parece. Se ha anunciado el viaje del Rey por Navarra, Rioja, el Alto Aragón y Soria. La idea es buena, porque poner en contacto con el pueblo á los Altos Poderes para que éstos vean sus necesidades y para que se estrechen los lazos que deben mediar entre las masas populares y la Corona, es hábil y es práctico en los tiempos que vivimos. Lo que hace falta es que en la dirección de ese viaje haya más prudencia y más acierto que en el del año pasado. Valiera más no hacerle si, como en el de entonces, han de irse sembrando molestias y disgustos por los que, no respirando más ambiente que el de las doradas cámaras, ignoran que los aires populares son salud de las instituciones tanto como son peligrosos los egoísmos de la cortesanía. JL A VI DA EN BROMA. PELLEJ N ENAMORADO Panticosa tj de Agosto. Todos los que venimos observando de cerca al diputado Pellejín, hemos podido notar que está en relaciones amorosas con la hija mayor de Latiguillo. Lo que hasta hace poco tiempo no pasaba de una dulce simpatía, se ha convertido en amor vehemente. Para la chica no han pasado inadvertidos los sentimientos del joven parlamentario, y los acoge con júbilo intenso. Pellejín acompaña á todas partes á las hermanas Latiguillo; las obsequia, las ensalza y las colma de atenciones. A la menor, que lleva el armonioso nombre de Venancia y cplecciona tarjetas postales, la dedicó una con las siguientes líneas escritas de su puño y letra: España está necesitada de una sabia ley de Ayuntamientos que resuelva el problema de la tributación equitativa. Todos los ciudadanos tienen iguales derechos, por lo mismo que son iguales sus deberes ante la Constitución. -Milano Tellejin, diputado á Cortes. y A la hermana mayor, que responde por Nemesia, le ha regalado un alfiletero figurando una nuez, forrado de peluche azul, con arabescos de hueso en su parte exterior. ¿Por qué se ha molestado ustez, señor de Pellejín? -dijo la joven al recibir el obsequio. Lámeme usted Atilano, -contestó él, mirándola con ternura. La chica tiene picados los caninos y dos muelas de abajo, lo cual hace que no vierta aromas cuando habla. Para evitar cierto olorcillo ingrato, suele meterse en la boca con disimulo la tan acreditada raíz de lirio, que embalsama el ambiente, como saben todas las jóvenes cursisencillas. ¿Qué es lo que mastica usted, Nemesita? -preguntóle Pellejín anteayer. -Nada- -dijo ella para despistarle. -Estoy jugueteando con la dentadura. El diputado, seducido por el mirar tierno de la Latiguillo mayor, olvida que pertenece á uno de nuestros Cuerpos Colegisladores, y se entrega á las delicias de un amor naciente, Nemesia es encantadora, si bien algo chata; pero la mamá de Pellejín, que ha notado la melonación invencible de su hijo hacia aquella joven anónima, digámoslo así, ha dicho á éste: -Atilano, tengo que hablarte con mucha seriedad. Estás cometiendo una gran torpeza; vas á comprometer tu porvenir político. -T 4o te complendo, mamá. -Ya sabes á qué me refiero. Esa chica no te conviene. ¿Quién es Latiguillo? Un mero particular de Jaca. ¿Quién eres tú? Un diputado á Cortes de la mayoría, con un brillante porvenir ante los ojos. Laciocina el amol? -exclamó Pellejín, por toda respuesta. -A ti Jo que te conviene es una joven de buena posi- ción social: una titula del reino ó la hija de un per- furioso. ¿Dónde se ha visto que á una pekona de delta sonaje político. ¡Qué lástima que Villaverde no tenga categolia se le den patatas? hijas casaderas! -Pues aquí hay marqueses que Jas comen. -Cleo que todos son valones; pelo, hoy ool hoy, la- -Pelo esos malqueses no seldn diputados; y soble todo, única que agita mi colazón es Nemesia. cada cual tiene su maneta de vel las cosas. ¡Calumba! ¡Nemesia! ¡Qué nombre tan ordinario! Yo no sé Cuando le oye hablar con esta energía, dice la mamá qué has visto en esa chica para ponerte así. Una mujer llena de satisfacción: que cuando habla huele á malvabisco. -Así te quiero ver, Atilano; ahora te reconozco como- -A mí me huele á gíotia. hijo y como representante del país. jNo en vano te llevé Estas y otras contestaciones de Pellejín han puesto á en mi seno nueve meses! su mamá de un humor de todos los diablos, y fue á conLuis TABOADA sultar la cosa con un senador catarroso que está aquí oxigenándose. -Usted, por su categoría parlamentaria, podrá influir en el ánimo de mi primogénito, que pertenece á la Cámara baja- -le dijo. -Mi Atilano acaba de dar sus primeros pasos en el camino de la política y ya se ena- A EROSTATAC 1 ÓN objeto de visitar detenidamente moró de una joven de Jaca, lo cual es absurdo. ¡Qué locura! -exclamó el senador, adoptando una el Dirigible Lebaudy. El príncipe Roland Bonaparte. el coactitud solemne, como si lo fueran á retratar. -Sin que rone Renard y comandante Peccate, que componían esta comisión, han sido recibidos por los Sres. Pedro y Pablo prejuzgue á priori, con prejuicios hipotéticos, la cuestión Lebaudy, quienes acompañados de Julliot, el inventor, y de que se discute, entiende esta comisión, digo, entiendo Juchmes, el aeronauta, han hecho á los sabios huéspedes yo, que en los albores de la vida pública no debe pro- los honores del parque de Moisson. cederse á abordar de una manera terminante el probleDespués de una minuciosa visita se sirvió un exquisito almuerzo en el castillo de Rosuy, y para remate apropiado de ma de unas relaciones amorosas... ¿Ve usted? -interrumpió la mamá de Pellejín. -Es tal fiesta, al mediodía Juchmes hizo una ascensión en un globo de pequeñas dimensiones y capacidad de 3oo metros cúbicos. lo que yo digo: si se tratara de la hija de un prohombre, L CANPEONATO El Campeonato del mundo en el santo y bueno, porque muchos chicos, sólo por el hecho EN EL 1 UEGO J ue S t r e s bandas, disputado de haberse casado con ellas, han llegado á los primeros e n e s t o s las c n DEL BILLAR America, ha sido puestos de la Nación; ¡pero la hija de un Latiguillo cualgar. ado por Lloyd Jerne, quien quiera! en el match final venció por dos puntos á su rival Louis El senador tuvo una conferencia con Pellejín para Barutel. hacerle ver su desacuerdo en el asunto sometido á su auA T A C I Ó N EL RE- b r a d o recordLdei c elsat m i a torizado informe, y, hasta ahora, sólo obtuvo por parte CORD DEL MUNDO en e s. do conquistado por D. Bellingdel diputado esta manifestación: -Le lespeto á usted como antiguo leplesentante en Col- ton (Gacup) quien ganó el Campeonato de Inglaterra (record del mundo) en veinticuatro horas, cincuenta y seis tes; le lespeto pol sus canas y pol habel peltenecido á la Co- minutos y ocho quintos de segundo. misión del Mensaje; pelo ¿laciocina el amol? Jarvis, el temido adversario de este campeonato, no ha conEllo es que Pellejín está enamorado y que Nemesia le currido al mismo. re d d P o! o u do en corresponde; y tiene tal deseo de agradar á la familia C O N C U R S O DE TI- TM P f f Latiguillo, que acompaña al padre en sus inhalaciones y le w T r n c D i r u n w Deauvillena sido repartido entre sujeta la boquilla mientras el buen señor se satura de ázoe. el barón Ciourgaud y el doctor- -Chupe usted, D Clíspulo, -le dice cariñosamente, Pascal. Los otros poules han sido di tnbuidos, á su vez, colocándole una mano en la frente para que se apoye y entre los Sres. Robert, Hennessy, Ricard y Pellerin. A UTOMOVILISMO TM feur americano Oldficld, sujetando con la otra el aparato de cristal. R E T O E N T R E despechado SU acaso por el fracaso- -Ya chupo, pero no siento nada, -responde Lati CHAUFFEURS frldo P L TMp ¡ot s rn guillo, -En cuanto se ablan las Colla voy á plesenlal una de lanzar un reto á todos losla carrera Uordon- itennet, acaba cheuffeurs del mundo. ploposwión pala que se inlloduzcan íefolmas en los apalatos Henry Fournier, conocedor del reto, no solo le acepta, sino inhaladoles. que pone por condición que la cantidad a jugarse sea por lo- -Gracias, señor de Pellejín. menos de 5o.ooo francos. El match consistirá en. el recorrido- -No me llame usted Pellejín, llámeme usted Atilano. de 100 millas, ó sea 160 kilómetros. El país y el día donde haya de efectuarse quedan a elección de Oldfield. Plesinda usted de mi categolía social. En el torneo de Tennis celebrado en- ¡Qué sencillo es usted! -Aquí no soy un diputado de la nación, soy un ami- j A W N- T E N N I S V i c h y r e c! e n t e m e n t e han obtenido premio la baronesa de Luxe y las sego veldadelo... Chupe usted, D Cltspulo. ñoritas de Cognet, Limossier y Glenard, y los Sres. barón de Hay momentos en que Pellejín, entregado á sus amo- Luxe, el capitán Cogan Browne Bridgman, Mollaudin y res, se olvida de que es diputado, pero hay otros en que M. Nicolás. se sobrepone á todo su categoría social, y entonces es La concurrencia que asistió á presenciar el concurso fue cosa de verle. tan numerosa como distinguida. Todo el Vichy aristocrático. T Y i r H T l N r E n Ba y na Eiarritz y San Juan de Ayer, sin ir más lejos, le sirvieron tortilla de patatas L U Zs e c o r r e r a n e n e s t e m e s FR 4 NTFS deAgosen el restaurani. rKAINLth ¿Qué es ésto? -preguntó metiendo las narices en el t o (j ¡v e r s a s regatas internacionales entre yates de o á 10 toneladas. Además de diversos premios plato. en metálico y objetos de arte, en Biarritz se jugará la Copa- -Tortilla, -díjole el mozo. ofrecida por el conde Duchatel. Para obtener esta es prrxiso- ¿De qué? gane dos regatas sucesivas el mismo yate; de no suceder así, -De patatas. se celebrará una nueva carrera entre los dos vencedores. ¿Qué se ha cletdo usted? -rugió Pellejín irguiéndose MOTO- NAPHTA NOTAS DE SPORT E N E NOTA ECONÓMICA LA REORGANIZACIÓN DEL MINISTERIO DE HACIENDA, Ó EL CHOCOLATE DEL LORO, Ó SIEMPRE SE ROMPE I A CUERDA POR LO MÁS DELGADO. Saínete en un acto de Gobierno y varias cesantías; letra de Besada, y música... celestial. r ttiOUUi Ht lill IT nnrnnii nmnm