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designadas de distinto modo que los sitios donde se realizaron. Ello es que nosotros vimos respetuosamente pasar de 2 DE AGOSTO En Agosto de 86 7 hacía muy regreso por Zaragoza, acompañando el cadáver de su gej- jP gg poco que había cumplido yo J los dieciséis años. Era hijo de neral para ser trasladado á Madrid, aquel batallón de caprogresista, y en mi afición á la lectura, me había incli- zadores de tan marcial continente, aquellos soldados venado á escoger dos ó tres años antes, cuando mi padre teranos de los tiempos en que servían ocho años. Traían me llevaba al café, El Pueblo, I- a Democracia y Z. a Discu- en sus curtidos rostros indefinible expresión de tristeza, sión como los mejores diarios que en España se publica- algo que podía reflejar á la vez la amargura de habérseban, con lo que vine á ser desde muchacho un demócrata les negado el honor del triunfo y el pesar de haber petan entusiasta como convencido, y dudo que en todo Za- leado contra hermanos. Mis adolescentes amigos y yo quedamos suponiendo ragoza hubiese por entonces, ni chico ni grande, nadie que me sobrepujase en deseos de que triunfara la revo- que Pierrad y Moriones habían ya entrado triunfantes en Huesca y que de un momento á otro aparecerían delución. Aquellos Boletines Oficiales que los gobernadores ha- lante de Zaragoza. Pero no ocurrió nada de ésto: divercían fijar en las esquinas, y en los que en Enero de 1866 gencias entre ambos caudillos malograron el éxito cony en Junio del mismo año había yo leído la marcha á seguido, y pocos días después nada quedaba de aquel Portugal del general Prim con los regimientos de Bailen movimiento, fuente de tantas esperanzas para los que en y Calatrava y la derrota del movimiento de Madrid, nada podíamos ayudarlo. Para llegar á la nuestra, para ver la Gorda, tuvimos acaudillado por Pierrad, me parecían mentiras del Gobierno hasta que el tiempo me convencía de los fraca- que esperar trece meses más, hasta que se sublevaron la sos revolucionarios, consolándome con hacer cuchufletas escuadra y las guarniciones de Cádiz y Sevilla. Lo que yo le decía á Pepe Escárraga en el Coso de contra los defensores del orden y de la libertad bien entendida y esperando que á la otra ganaríamos segu- Zaragoza, triunfante la revolución del 68, la mañana del 3o de Septiembre: ramente. ¡Chico, por fin la tenemos! Pero ¡qué fatigas nos No faltaban muchachos rayanos en mi edad con quienes hablar de estas cosas, y recuerdo entre otros á Pepe ha costado! JUAN PEDRO BARCELONA Escárraga- -que murió muy joven siendo profesor de matemáticas, -cuyo padre era del comité progresista y estaba emigrado, y á Wenceslao Marco, sobrino de un D. Pedro Marco Zabal, muy demócrata y de muy buenos puños, como que á puñetazos había escapado de la j ientras la forma poética, á pesar de estar llamada á policía cuando fuera á su casa á prenderle para llevarle desaparecer, no se resuelve á marcharse ni á tres tirodeportado á Fernando Póo. nes, el fondo poético se ha apresurado á tomar las de VillaEn el citado mes de Agosto de 1867 volvimos á leer diego antes de que le llamen. Boletines oficiales, á no creer lo que decían y aun á arran- Por eso el romanticismo, que tuvo su edad de oro, ha llecar algunos de los puntos en que los fijaran. ¡De aque- gado á la edad del billete. Existe en el papel, pero no en lla sí que no escapaban! Contreras, Lagunero, Baldrich la vida. Mal año y hasta mal siglo para los soñadores, buscay entre estos y otros, andaban sublevados por Cataluña; Prim, según dores y corredores de aventuras; conquistadores. románticos seres, peor siglo todavía para los habíamos podido pescar en una conversación de D FuJlhí tienen ustedes al frustrado emperador del Sahara, y lano con D Mengano, iba á desembarcar en Valencia ustedes perdonen el modo de señalar. de un momento á otro; había muchos generales... Nada, Quiere el hombre oxigenar con espíritu romántico de Taque llegaba la nuestra, que por fin venía y triunfaba la rascón esta pesada atmósfera de la prosa contemporánea, y Gorda. sueña con una gran conquista que vale un imperio. ¡El imperio del Sahara! Pero lo que más nos entusiasmó fueron las noticias Va á África; desembarca, y solamente encuentra manadas del movimiento en Aragón. Pierrad y Moriones habían de animales. ¡El peor mal de los males... Pero D. Juan no entrado viniendo de Francia; con ellos iban los carabi- se arredra y desembarca en otro punto, y bautiza la bahía con neros de la Comandancia de Jaca, que se habían suble- el nombre de bahía de la Libertad, nombre oportunísimo, porvado, y montañeses de Hecho, de Ansó y de los pueblos que toda aquella región estaba completamente libre de polvo altos de Cinco Villas, todos muy valientes. Con seguri- y paja. Dios mejora sus horas, y en otro desembarco vieron dad que en dos días se plantaban en Huesca, y de allí en ya personas con sus lanzas y todo. Entonces el conquistador otros dos venían áZaragoza, que á su aproximación se in- tuvo dos ideas ingeniosas: la primera, hacer que sus marinesurreccionaría, pues aunque fritaban Moncasi, Soler, Du- ros se arrodillasen á su alrededor y le hiciesen profundas y long y otros progresistas y demócratas alejados de la reverentes zalemas. Esto no podía menos de llamar la atención de los indígepatria, no escaseaban personas de prestigio, existían nos haría ver muchos grupos revolucionarios v se contaba con más de nas. Figurémonos el efecto que por el efecto en la calle de Alcalá una escena semejante, y de curiosidad seiscientos fusiles. que el acto despertaría entre nosotros los civilizados, calcú ¿Por qué no salía Mackenna, el capitán general, á ba- lese el que causaría á los indígenas del Sahara Occidental. tir á los de la montaña? ¿Tenía miedo el Gobierno de Estos se decidieron á contemplar aquello de cerca y se dejar Zaragoza sin bastante fuerza para sujetarla, ó no aproximarousonriendo, porque por lo visto los habitantes del Sahara no solamente se ríen de los peces de colores, sino de inspiraba confianza aquel general? los conquistadores blancos. Estos y otros parecidos eran nuestros comentarios, La segunda idea del emperador presunto fue más práctica, que no eran solamente nuestros. Pero duraron poco, y en vez de repartir cuentas de vidrio y demás baratijas en porque vino á Zaragoza un genera Manso de Zúñiga, uso en los colombianos tiempos, comenzó á distribuir entre con reputación de bravo, ¡lustrado y distinguido. Díjose sus futuros subditos monedas de cinco francos. que iba á encargarse de la Capitanía y á salir MacLos africanos las tomaron aun sin saber que los francos, kenna de operaciones; pero no fue as! y poco después mientras Villaverde acaba de arreglarlo, están al 3 y y pico. La tercera idea ya no tuvo tan feliz resultado, pues al trade su llegada salió de Zaragoza Manso de Zúñiga con un nutrido batallón de cazadores que con él viniera, y tar de llevarse á bordo un muchacho moro, los padres de éste una pequeña fuerza de caballería del regimiento del Rey, se opusieron á ello, y como luego el emperador blanco trataque entonces era de coraceros, llevando entre los oficia- ra de comprar una muchacha de dieciséis años, se armó la los europeos que reembarcarse, dejando les de ella á Ramón Mackenna, á la sazón teniente y gorda y tuvieronDe cómo en el Sahara Occidental, si nocinco prisioneros. está hace ya algunos años general de brigada ó de división. prohibida la traía de blancas porque no las hay, no es lícita, No tardó mucho en haber noticias, y estas fueron la ni mucho menos, la trata de morenas. de que la expedición había sido vencida por los carabiY ahora vaya usted á conquistar tribus para tener que deneros y montañeses mandados por Pierrad y Moriones, jarles cinco prisioneros de propina, y métase usted á civilizar cayendo muerto Manso de Zúñiga al frente de su tropa africanos para que le enseñen á usted á no comprar muchaen los comienzos del combate, víctima de certero dispa- chas de lance. ¡Adiós, románticos tiempos! Se acabaron hasta en el dero de uno de los sublevados de Hecho. sierto las conquistas, y sobre todo la caza de gangas. Con todos los pelos y señales, que podrían ser más ó 1 Fn sujeto está dando á su hijo una paliza fenomenal, y al menos ciertos, se relataba el suceso; y mientras unos acudir para evitarlo un guardia del Municipio, recibe elogiaban H bizarría con que el general había entrado en también algunos golpes. acción colocándose á la cabeza de sus tropas, con cuya Mañana dirá el juez al sujeto de la paliza: disciplina contaba como prenda segura de éxito para- -Ha maltratado usted á un dependiente de la autoridad. vencer á fuerzas que por insurrectas suponía indiscipli- -Señor juez, el guardia mismo puede decir á V. S. que le nadas y flojas, censuraban otros su temeridad y la im- he tratado como á un hijo. CARLOS LUIS DE CUENCA previsión conque, por ocupar un sitio que no era el suyo, había malbaratado la empresa que se le confiara. Los elogios, como las censuras, son fáciles para los ENT 1 DERO TEATRAL. VIVI TAS Y que no se han visto en los trances ni corrido riesgos junto á las personas á quienes adjudican unos ú otras. COLEANDO- -Por fin parece que se a aclarando el horizonte teatral, Yo siempre creí que si Manso de Zúñiga, que gozaba fama de entendido militar, tomó puesto donde no pare- y sólo quedan algunas insignificantes nubéculas. -De modo que con el personaje de Latempestad podemos cía propio, debió ser porque la ventajosa posición del enemigo y el recuerdo de que los mandaba Pierrad, ge- decir que pasó la tormenta. -Si, señor, podemos decirlo. neral de tanta capacidad como arrojo y caudillo catorce- -Veamos cómo. meses antes de fuerzas revolucionarias que en las calles- -A la Zarzuela van Felisa Lázaro, Amparo Taberner, Jude Madrid se habían batido bravamente, le imponían lia Velasco, que tan excelente campaña hizo recientemente en ofrecer á sus soldados uno de esos ejemplos que los más el Lírico; Pilar Chaves, una tiple cómica nueva en esta plaza, distinguidos generales practican en ocasiones difíciles y que como artista y mujer dicen se trae muchas cosas; Nieves decisivas. Quizá, sin el tiro que le cortó la vida, hubie- González, y una baraja de segundas tiples, guapas, sugestivas ra sido una victoria lo que su muerte trocó en derrota. y muy reconstituyentes, rompiendo la marcha Carmen SobeOcurrió esto el 21 de Agosto, á muy corta distancia jano y... ¡vaya calor! De lo que hemos convenido en llamar sexo feo con notoria injusticia, Pepe Riquelme, Gonzalito, de Ayerbe, en accidentado paraje de su término munici- Togedo y Campos, un tenor mejicano, ¿sabe? de grandes pal, llamado Los Corrales; mas, sin duda, por hallarse alientos, que también hará su primera comunión entre nospróximo el lugar de Llinás de Marcuello, fue el nombre otros. Además, la empresa negocia el contrato de dos primeque se dio á la acción, como acontece con muchas otras ros actores. ACCIÓN LA CUELLO DE LUNAS DE MAR- de las de guerra, COSAS ¿Y Lucrecia Arana? -Según parece, se han subido los gorgoritos considerrblemente este año. ¿De modo que nos quedamos sin tiple? ¿Qué va á ser de los valses del maestro Caballero? Preveo una huelga de valses. ¡Hombre, puede que en Eslava... Los del teatro libre la han hecho proposiciones, como también á Valentín Gonz; lez y á Moncayo. -Bueno, pero eso del teatro Ubre, ¿qué viene á ser, ó mejor dicho, qué va á ser? -Una especie de Miradores y á prueba; algo así como un instituto donde se cursará la primera y segunda enseñanza del género chico, hasta el titulo de bachiller cómico- lírico. -Pues en la Comedia están de mudanza. Matilde Rodríguez y Pepe Rubio vuelven á Lara, con lo que D. Cándido podrá fumar tranquilamente sus buenos cigarros de diez reaíes y respirar á gusto. Mendiguchía también abandona á Tirso, y entran como tropas de refresco Sofía Alverá, en sustitución de Matilde Rodríguez; Juanito Balaguer, noticia que dimos á su tiempo, y probablemente una aplaudida tiple de zarzuela, mujer elegantísima que hace un año se ha dedicado al verso, y un galán joven que debutó con mucha fortuna hará tres temporadas en el Español interpretando el Lázaro de Za Dolores. Asciende Mora, y Tallavi vuelve de América, luciendo el tercer entorchado, desoués de una brillante campaña en aquellas tierras- -En el Cómico, que la nueva empresa piensa abrir el 5 del próximo mes, se están terminando los- trabajos electorales. Seguramente Ontiveros, como también tuvimos el gasto de profetizar hace tiempo, dirigirá las maniobras cómico- líricas en aquel teatro, llevando en su estado mayor á Julián Fuentes, Santiago León, Hilario Vera y el barítono Amodeo; de tiples, la empresa contaba con la López Martínez, pero, según parece, vuelve á Apolo; Purificación Cancela, que ha conquistado un buen cartel en provincias; Elena Lucas, propiamente el descuaje como mujer; Luz García Senra, y es posible que Julita Fons. Antonio Paso, gran chambelán de aquel coliseo, me habló el otro día con entusiasmo de sus planes, de trabajo, de obras, del mismo diluvio, todo en vértigo, naturalmente, y con una velocidad de doscientas palabras por segundo. ¿Y de Apolo hay noticias? -Según dijeron en el café la otra noche, la empresa piensa inaugurar la temporada con vn atractivo cartel. A primera hora, terrible Pérez, haciendo el papel de Carreras, Orejón; á segunda, estreno de La chica del maestro, para debut de Cerbón, el otro consonante de la compañía; á tercera, E? puñao de rosas, reprisse de Pinedo; y á cuarta, La Macarena, y vuelta á Orejón, que como las acreditadas ganaderías, abre y cierra plaza. -Lo del estreno, me parece mucha pólvora para la primera noche; lo otro, puede ser- -Eso creo. ¡Ah! Supongo que tendrá usted noticia de que el purísimo metal vagneriano se ha fundido por completo, gracias al soplete de nuestro buen amigo Carmena y Millán. ¡Pobre Wagner! ¡Víctima primero délos chistes de aquel sublime congrio que se llamó Arrieta, motejado hace pocos días de latero por el espíritu santo del Real! Hay personas que nacen sin suerte! JORGE FLORIDOR N O T A S VERANIEGAS, LA GRANJA Si en Niza salen los fondistas en mangas de camisa á las puertas de sus hoteles en pleno mes de Enero para hacer ver que allí no hace frío... aunque hiele, en 1 a Granja pueden los hosteleros en pleno Agosto pasearse embozados en la buena pañosa segoviana para dar fe de que sienten frío. La diferencia está en que lo de Niza en Enero es pura camama, y lo de la Granja en verano es la verdad pura. ¡Vaya un 1 5 de Agosto el que los veraneantes han tenido este año en el Real Sitio! Se pensaba con gusto en una chimenea ardiendo y sz pedían con necesidad mantas para la cama. Hay gente que va á buscar la playa porque su salud requiere las brisas y el yodo del mar. Hace bien. Lo que no se concibe es que la gente que sólo necesita fresco pase más allá de Segovia, cuando hay en el camino un Escorial donde el sol no puede con los airecillos del Guadarrama; un Cercedilla con sus lindísimos hoteles colgados en la montaña como nidos entre las peñas, y, sobre todo, una Granja con un caserío cómodo, unos pinares que prodigan salud á los pulmones, y unos jardines con fuentes y monumentos que parecen obra del pincel caprichoso de Watteau. Y, sin embargo, no va á la Granja toda la gent: qui debería ir. Si no fuese por la predilección que la d sp; nsa la Infanta doña Isabel, los vecinos de la Granja habrían emigrado ya. -Créame usted- -me decía un guarda anciano, conocedor de los tiempos felices de doña Isabel II, mientras me guiaba por los senderos de los jardines reservados, ¡más bendiciones recibe del pueblo de la Granja la señora Infanta! ¿Qué sería de nosotros si no fuese por ella, que aquí se pasa el verano dando fiestas, que es lluvia de dinero para el pobre vecindario? Antes venían los reyes, y esto érala mismísima gloria; pero dtsd: qut un mal hombre y peor servidor, á quien Dios castigó pronto llevándoselo pa allá cuatro años más tarde, soltó su lengua calumniadora... Y aquí el pobre viejo me refirió algo ya olvidado, pero que dio pretexto á Romero Robledo para escribir hace catorce años unos famosos cuentos, de los que se habrá arrepentido ya así como un millón de veces. Pero la Granja no está solamente abandonada por los que veranean. Si cayese en manos francesas, ¡Dios m o, las cosas que habrían hecho para explotar sitio tan hermoso! Pues qué, ¿vale más Versalles? Su palacio y las riquezas artísticas que atesora, indudablemente sí; pero no sus jardines, ni sus fuentes monumentales, ni sus esculturas, ni sus bravios montes cercanos. Arquitectos de jardinería habrían completado la obra comenzada y no acabada en los jardines de la Granja de desbrozar bos- M rtll II tmnrnnl I B M Í T I T M I 1 Tjntr- inn imrrmT -iimr ir