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S ¿AÑO UNO. NUMERO 44. CRÓNICA BISEMANAL ILUSTRADA. LA FERIA DE JAT 1 VA átiva, la importante ciudad valenciana, ha celebrado con extraordinaria animación sus tradicionales y afamadas ferias. Miles de forasteros, empleando cuantos medios de locomoción hallan á mano, se trasladan á la ciudad para presenciar los festejos, tomando por asalto las fondas, posadas y hospederías. En los campos inmediatos á la ciudad y en los vecinos montes acampan millares de cabezas de ganado caballar, mular, asnal, vacuno y lanar. El nuevo real de la feria ofrece pintoresco aspecto con su arco monumental, con sus racimos de bombillas de luz colocadas entre las frondosas arboledas, con su atrezzo de telas y tapices multicolores y con sus esbeltas columnas de hierro que por las noches sostienen potentes focos de luz eléctrica. Las casetas, de nueva y esbelta construcción, ocupadas en su totalidad por los feriantes que trafican con los productos de las más variadas industrias, aumentan las bellezas del real de la feria. Numerosos pabellones donde se exhiben colecciones de fieras, cinematógrafos, ejercicios acrobáticos, cante y baile flamenco y el tablado de los bailes populares, juntamente con los puestos de venta de aperos de labranza, ocupan por completo la espaciosa calle de la Alameda y la grandiosa plaza de Emilio Castelar, formando animado y abigarrado conjunto. En la organización de las fiestas han desplegado las comisiones gran entusiasmo. Se hra ícvantado pabellones artísticos y otra multitud de festejos; a habido una batalla de flores que ha hecho honor al buen gusvo de los vecinos de Játiva- MADRID, 21 DE AGOSTO DE i 9 o3. NÚMERO SUELTO, 10 CENTS. J í J if 5, l V -í- í f V f -í X l J f OS ígfc H FERIAS DE JAT 1 VA. CAMINO DEL MERCADO. CABALLERÍAS ABREVANDO EN LA FUENTE DE LOS 7 E 1 NT 1 C 1 NCO CAÑOS COSAS DE ESPAÑA X T o hay que enorgullecerse, porque no somos el único país que tiene cosas; lo que ocurre, es que los españoles ponemos en solfa nuestras deficiencias, mientras que otros pueblos que las tienen las denominan cualidades. Francia, país eminentemente simpático, sufrió, á consecuencia de la guerra con Alemania, una contrariedad y una disminución de territorio, más grave que nuestro fracaso colonial; sin embargo, 1o s estadistas y los grandes periódicos continuaron diciendo que la antigua Galia era el primer pueblo del mundo, y se guardaron muy mucho de llevar al Extranjero el concepto de su propia desdicha; y es que los franceses al hacer su historia, cualquiera que sean las circunstancias, encuentran motivo de alabar. Yo he oído silbar á la Patti porque desafinó; á la Nilson la chichearon porque atacó mal una nota; Mario y Tamberlik, si por casualidad soltaban un gallo, se la ganaban, como se dice en el argot de los teatros; y sin embargo, ni ustedes ni yo hemos oído nunca silbar á un cuarteto de cante flamenco. ¿Por qué? Porque cantan y se jalean y se aplauden ellos mismos. No hace todavía mucho tiempo, á consecuencia de lo que nuestros periódicos hincharon los sucesos ocurridos en la capital, uno italiano publicó un artículo así titulado: Zas matanzas de Madrid; y cuando la huelga general de Barcelona, otro diario francés explicó minuciosamente cómo la artillería había barrido las Ramblas. Nos quejamos del concepto que á Europa merecemos, y contribuímos á formarle. No hay nación que pague la renta de su Deuda exterior con más puntualidad que España; pero como á todas horas estamos hablando de la inevitable bancarrota, aumentamos la depreciación de nuestro crédito y de nuestra moneda. Hemos llegado á ser para el Extranjero un país pintoresco, que vive entre procesiones y fiestas de toros; los grandes de España visten de majos, las señoras de la aristocracia llevan cuchillo en la liga; y para rectificar estas preocupaciones, cuando se trata de exportar arte mandamos á París batidoras; y todavía chorrea sangre aquel café que se estableció en los bajos del pabellón español durante la última Exposición Universal. De las cosas de España, la más curiosa es la tendencia que tenemos á desacreditarnos fuera del país. Eso sí, nos conocen de un modo admirable, sobre todo en Francia, Yo he visto representar un drama en París cuya acción pasaba en España, y el primer galán se llamaba Don Burgos AS EL REAL DE LA FERIA EN JÁTIVA DhL ESQUILEO DiL G A N A D O EN P L E N O DONDE SE VERIFjCA LA COMPRA Y VENTA DEL GANADO H. UN CUADRO DE LA FERIA DE JÁT vA Fotosraflas. Barbera ANIMACIÓN DE LAS CALLES DE LA CIUDAD EN EL MOMENTO DE LLEGAR LA BANDA DE LA BENEFICENCIA DE VALENCIA PARA TOMAR PARTE EN LAS FIESTAS DE LA POBLACIÓN JUAN VALERO DE TORNOS