Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC faetutara los anuucios i or palabras clasificados en secciones, á los precios que se indican en la siguiente Tarifa. Los originales se remitirán á la Administración de A B C metálico, Bellos de correos, libranzas ú otro giro análogo, con cinc fecha en que deban ser publicados. ACADEMIAS w w m w i DROGUERÍA A CADEMIA de Lenguas vivas. Se prepaPerfumería. Casa re ra ran alumnos de Derecho y bachilleEduardo Díaz Herrera. rato. Se admiten internos. Director: Gar- 9, 11, 13. oía. Villa de Aigles. Biarritz. ABC facturara los anímelos por pala bras clasificados en secciones, á los siguientes precios: De una cinco bra más, 10 céntimos. Las abreviaturas y cada cinco cifras se rte de cada inserción deberá, añadirse 10 céntimos de peseta por e! ¡os en 8. 11; y en litogra- w m PUBLICACIONES a n u a l as, 12; mil cartas, 18; mil R A T I S Boletín mensual ilustrado Se remiten á provincias Compañía General de Material Foto. mporte adelantado. Lito- gráfico. Gran Vía, 20. Bilbao. zo, Luna, 5. Y G S a -A P A R A T O S ii. mB. Mn- m CL verano se pasa fresco y d ORDOS Aparatitos imperceptibles, h un ventilador norteameric ¿luntora, 12. nógrafo ó gramofo. no de los q de üreña en Madrid, Barquillo 1 (antes Saúco) Satorres. Carrera Pan Jeióiumo, tJ 29. Venía de cuadros al oleo, acua- I AMPARA eléctrica para I i- í nía novedad, gran duraci, relas y muebles. tas fianco de porte; pago Dümmatzen. Barcelona. Asa ELECTRICIDJ MÚSICA 1 Ñ 0 S. Trajes preciosos desde t, 50 é, iO. tísima, nacional y extran- El Infante, Preciados, 26. edad Autores Españoles, SELLOS drid. POLECCION de 500 diferentes oxtranje (ninguno de España) 7 CUQUEROS v ros de porte (sobre monedero) pesetas franco Adolfo efeeción blusas peluquero. Nieto. Calle Regueros, número 12. oiés, 22. JÜVTURAS irnices. La casa más sur do Díaz Herrera. Desengaño, 9, 11 y 13. SOMBREROS i l U Ñ 0 Z Depósito de sombreros fle 1 xibles, americanos, ingleses é italianos. Gorras inglesas. 34, Fuencarral, 34 mmm TRANSPARENTES mamsmm SASTRERÍAS B H M CARBONEA A Calera. Antracita, Cu v superiores, precios baiatÍFimoi i a. iUlena, 1, mmmrmmm E S P E C Í F I C O! entresuelo. ESTÓMAGO. Curación prni... m -i miento italiano. De diez á dos, gratis. OJiSTRUC! IOIÍES H I E R R O Desengaño, 21, segundo. ERSIANAS de hierro especiales franATRIZ, úlceras y herpes curan discos oesas en competencia con tas de maMartgtiar. Principe, 13. Madrid. dera, al precio de 32 pesetas metro cua drado. Miradores, también de hierro, espedales, franceses, que hacen ímpene- JARABE Cahipot de Alp. Diurético, Ivable el agua y el aire, á 1,65 pesetas antirreum 4 tico; cura infaliblemente Kilo. G. Asins. Construcciones en hierro, blenorragia aguda crónica. Depósito. FeChamartín, 28. Madrid rrer. Princesa, 1. Barcelona. L P m HELADORAS WMBBB M PARATOS para helar sin manipulación i alguna. Pídanse detalles. Sociedad Anglo- Ibérica. Ayala, 2. Madrid. POSTAIJES OSTALES. Ultimas novedades en colecciones españolas y extranjeras. OIPRESTAS Sueltas, desde 5 céntimos. Platinos, á, 15 POMERCIANTEtí Mil cartas comercia- y 20 céntimos en negro, y á 25 y 30 iluV les con membrete, 4 pesetas; mil so- minados. Vistas de Madrid y provincias bres, í, mil facturas, 6, mil circulares, 6; Librería de Martínez. Correo, 4. P A Precios económicos. Orueta, frente Escorial. Corredera, 34. s a o a ZAPATERÍAS r APATER 0 de moda. Emilio Beníte h Atocha, 3, frente Santa Cruz. TRANSPARENTES, surtido completo. 9 o VISITAD EL GRAN SALÓN DE PELUQUERÍA SE OARANTIfck Sil PERFECTA CONSTRUCCH, ÓPTICA Sllj JEFECTO Pifase el dláogo especial grate del DE LESMES, GOLUMELA, 4. UEDIOAHEOT 0 S D 0 SX ETSIC 08 Universal Dosimetría Burggraétlana SEDLITZ Graaulado- Efervesoeate 1 mejor purgativa salino, refrescante, para combatir el Estreñimiento y todas las Enfermedades inflamatorias. Eficaz bajo na pequeño volumen. Pillase el frasco cuadrado, emoltan color de a u u j J. DUBOSC todos tos y e, n o l r t b r a FLAMM VRIÓN 19 21, Arena. 19 21 MADRID 2! Placs tiss fcsgas, Solos preparadores autorizados 3 e los Granulos auténticos y sustancias dietéticas del Dr Burggraeve. En todas las Farmacia Exíjase en todo frasco ó caja el retrato del íf BurgtiraSve, rnás arriba, y un sello de garantía. 5o BIBUOTCCA DE A B O EhTRt DOS PLANETAS 5 J sus hermosas facciones. Estaba repasando una lección. Pero de pronto se detuvo sin poder seguir adelante. Entonces dijo ntre sí: ¡Vaya con el lenguaje de estos kalaleks! Levantó la mano con e) libro é hizo girar las hojas con gran velocidad hasta llegar al punto deseado. Contenía el tomo un compendio de todo lo que habían podido coleccionar los marcianos hasta entonces sobre las costumbres é idioma de los esquimales. Con ayuda de una familia de éstos que habían encontrado y mantenían en su estación, lograron investigar el lenguaje esquimal. De- algunas palabras hasta llegaron á conocer la manera de representarlas en caracteres de imprenta latinos; el menor de los esquimales había vivido durante algún tiempo en una estación de misioneros en Groenlandia y poseía unaíTraducción del Nuevo Testamento en groenlandés, que sabía deletrear. Lá estudiaba la gramática y el diccionario de los esquimales ó kalalek. Después de recitar algunas otras palabras y frases, se le ocurrió saber si realmente daba con la pronunciación correcta. El examen era fácil; necesitaba únicamente colocar la placa receptora del gramófono sobre el lugar correspondiente del libro para oír el verdadero sonido, porque el tomo contenía también los fonogramas tomados directamente de las palabras pronunciadas por el esquimal. Pero el gramófono que reproducía los fonogramas se Jiallaba en el armazón sobre la mesa, y id hubiera tenido que levantarse. Esto le causaba demasiada molestia. ¡Vamos! -pensó. ¡Qué mal arreglado está el mundo! ¡Que no se haya llegado todavía á descubrir la manera de hacer venir el gramófono cuando se necesita! Pero no vino el aparato. Lá se quedó recostada y se contentó con depositar e) libro sobre una mesita á su lado. -Realmente- -siguió desgranándoos pensamientos, -me parece altamente inútil tomarse tanto trabajocon este idioma esquimal. Los esquimales, son una triste gentecilla, y su olor á aceite de pescado, insufrible. La Tierra, en su gran extensión, estará seguramente habitada también por seres más finos que hablarán con toda probabilidad un idioma distinto. Hasta nuestro joven kalalek sabe hablar con admiración de la sabiduría de los piadosos padres que le regalaron ese libro de tan extraña escritura. Si halláramos una oportunidad de relacionarnos con esa clase de gente, merecería tal vez la pena. ¿Qué globo pasaría hoy por la isla, desapareciendo luego en las alturas? Ciertamente no estaría tripulado por esquimales. ¿Qué habrá sido de los aeronautas? Lá alzó la vista. Con suave golpe acababa de caer Ja placa del teléfono colocado en la pared. ¿Eres tú, Lá? -interrogó una voz femenina en el bajo tor. o de los marcianos. -Presente- -contestó Lá con vo ¿profunda y dilatada. ¿Es Sé? -Sí, soy yo. Tiil te suplica que vengas en seguida al cuarto de huéspedes número 20. ¡Vuelta otra vez á la gravedad! ¿Qué pasa? -Algo extraordinario; ya lo verás. ¿Tendremos que salir fuera? -No; el abrigo no hace falta. Pero ¡ven 1 seguida! La placa del teléfono se cerró. Lá se levantó y se deslizó airosa hasta la puerta. Abrió suspirando levemente, porque no le gustaba atrayesar loa corredores donde reinaba la gravedad de la Tierra, que le obligaba á irse arrastrando encorvada trabajosamente. Sin embargo, tenía curiosidad de conocer la novedad ocuirida en la isla. ¿Habrían llegado huéspedes de Marte? ¿Habría vuelto á aparecer el globo? Al caer el globo destrozado al Océano, los marcianos tripularon su lancha pescadora que solía servirles para la exploración del mar interior del Polo. Una hélice impulsada por acumuladores la impelía con velocidad extraordinaria. Seis marcianos, bajo la dirección del ingeniero Tó, habían tomado asiento; iba entre éstos Tfil, el médico de la estación. Todos llevaban la cabeza cubierta con un casco en forma de yelmo, que les hacía más fáciles los movimientos en el aire y Tes servía al mismo tiempo de escafandra para bucear. Estaban construidos con una materia diabar, es decir, falta de gravedad, y por eso no tenían peso. Al mismo tiempo contenían en la parte, alta un espacio vacío de alguna consideración, de suerte que ejercían una atracción, aunque reducida, hacia arriba. Sin embargo, bastaba á reducir el peso de la cabeza lo suficiente para descargar los músculos de la nuca y permitir á los marcianos el movimiento del cuello casi con la misma libertad que en Marte, aunque en las demás partesse sintieran oprimidos por la inusitada pesadez del cuerpo. Por esto mismo usaban trajes de buzo para trasladar sí, en lo po-