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Decíame que él era un pobre y que por eso andaba N CARDENAL DEMÓCRATA. MONmetido en esa industria, y que yo, por mero capricho, SEÑOR G 1 BBONS no querría perjudicarle en sus más caros intereses; cosa T or llegar tardz. á nuestras manos, dejamos de publicar en El Cardenal- Arzobispo de Baltimore es uno de los nuestro número anterior tas siguientes lineas con que nos muy puesta en razón y que además es verídica. Para que honró D Francisco Silveia: yo me convenciese de la bondad del instrumento, com- Príncipes de la Iglesia que bajo el Pontificado de León Xlíl han desempeñado misión más inolvidable y fecunda. Su La obra de León Xlll coloca á el sabio Pontífice entre el prado en París, y no en una casa cualquiera, me incluía corto número de los genios que Dios destina á modificar el un permiso para mirar al cielo todas las veces que se me nombre ilustre vive rodeado de respeto, asi en el viejo curso de las ideas y el sentido de las grandes instituciones. antojara, poniendo entre el cielo y mi humilde persona como en el nuevo continente. Es un espíritu libre y abierto, al menos cuanto la creencia en una autoridad infaliLas obras de esos hombres providenciales, no son personales; el consabido telescopio. ble puede consentirlo, é invocando la doctrina evangélica ellos recogen las aspiraciones de su siglo, les prestan forma Así quise hacerlo una noche de éstas, resuelto á des- supo defender en Roma ante el Pontífice que acaba de y les infunden vida, que se mantiene mucho tiempo después de su muerte, actuando sobre sus sucesores, sujetándoles como agraviar al instrumento primero, y al dueño después, morir, la causa de Los Caballeros del Trabajo asociapor mudo testamento á su voluntad. Así puede asegurarse ya que entrambos se consideraban agraviados por una ción obrera cuya única pretensión consistía en mejorar que, sea cualesquiera la significación, las inclinaciones, el cri- ligereza de frase consistente eti la inocente suposición la suerte de sus individuos. terio personal del Pontífice que ahora se elija, la política de de un astro de papel picado pegado al cristal que ya La lucha de Monseñor Gibbons contra la Congregala Iglesia Romana en el apoyo á los Gobiernos establecidos, sabia yo que en ningún telescopio del mundo se usa. Y en su tendencia social, en su sentido de transigencia con las pensándolo, me cogió el incendio del teatro Eldorado, ción Romana fue larga y llena de peripecias. Asustábanse alteraciones y progresos de la sociedad civil, seguirá siendo que ya estaba ardiendo desde que se abrió, según es pú- los Príncipes de la Iglesia ante la idea de otorgar algo la política de León XI blico y notorio. Me refiero al incendio de la crítica eon que al apoyo se asemejara á una organización que se proSlLVELA. todas sus consecuencias, y á la llamarada de chistes que ponía discutir las condiciones del trabajo frente á frente hicieron moverse en sentido apagador á la iniciativa con el patronato. Hacer que el papado suscitara la cuesofic al, base de nuestra ansiada y próxima regeneración. tión social, desarrollando la fermentación que revuelve á las clases populares, parecía en verdad resolución temeEn el siniestro se han perdido muchas cosas, y entre raria. 1 A muerte del Papa León XI 11 embargó la ellas- -según he leído- -el telescopio del Salón del Pra- Porque es sabido que la Iglesia apoya de buen grado telescopio... pues el de mi astrónomo. Cuando atención pública, y la crisis, con este motivo, do, aquel las observaciones siderales lo encerraban en el á las jerarquías establecidas y reconocidas; pero no favoacababan apenas fue discutida. La prensa diaria, obligada Eldorado, y hasta otra noche. Ha perecido, pues, en el reció nunca á los que por medios violentos anduvieran á dar amplios pormenores de los últimos momen- incendio, y no quiero pensar cómo estará á estas horas tras una reivindicación cualquiera. Las nuevas agrupatos del Pontífice, dedicó poco espacio á los pri- el instrumento, cuando las ochocientas pesetas de la caja ciones de trabajadores reclaman el derecho á las huelgas, meros del gabinete Villaverde y á los últimos del no son más que una torta, y bien suculenta para más de y lo ejercen para poner fin á las resistencias que se les oponen. El poder espiritual no puede determinarse á de Silveia. Se ha censurado, pero muy á la lige- cuatro desgraciados, entre cuyo número me cuento. consagrar ese espíritu revolucionario, ni mucho menos Y aquí de las reparaciones: se ha dado en Apolo un alentar la indisciplina. ra, que el nuevo Gobierno diese el cerrojazo á las Cortes sin aprobar el proyecto de ley fijando beneficio á favor de los cómicos que se han quedado por Monseñor Gibbons, con la tenacidad propia de su las fuerzas de mar y tierra, sin conceder los crédi- puertas; se han recogido algunas cantidades con que la raza, y merced á la fuerza y á la habilidad de sus argutos pedidos para los arsenales y sin dedicar una caridad privada sale al paso de este suceso desgraciado; mentos, logró alfinimponer su dialéctica. Y no es que prepara una vez frase á llorar la muerte del Padre Santo. Se ha el buen corazón de los madrileños se con pan son me- consiguiera una aprobación formal para los sindicatos más á decir aquí estoy y los duelos comentado mucho la suspensión de las represen- nos. Todo eso es muy justo, muy bueno y muy plausible. americanos. Los Cardenales se abstuvieron de hacer detaciones de trueno gordo en el teatro Lírico y ¿Y habremos de olvidar al pobre astrónomo, á quien el claraciones categóricas que para el porvenir pudieran Su natural á aplazar el procesamiento de los autores, última hazaña incendio también dejó por puertas? ¿No habrá en esos comprometerles. la respuesta yinstinto llevóles ni no. indefinidamente á no decir ni sí del gobernador civil Sr. Sánchez Guerra. La beneficios, en esas larguezas de la caridad, una migaja Pero de todas suertes, el resultado que Gibobra que, según los que la han visto, es muy en- piadosa para el mísero industrial que perdió el medio bons alcanzara ante semejante tribunal monseñor á una equivalía detl: x y no hubiera sacado de apuros á ninguna actual de vivir, lo mismo que un corista? victoria completa. Los católicos norteamericanos así lo Yo propongo á los señores que andan en eso, que sea empresa, asegura su éxito para cuando vuelvan comprendieron, otorgando al Prelado una estima y un los liberales y permitan, como es natural, su re- incluido en la lista de los siniestrados, como ahora bár- reconocimiento que nunca luego fueron desmentidos. muerto, instrupresentación. Y esto es todo lo que se consigue baramente se dice; y que á instrumentoque así como así, Es la del prelado anglosajón una inteligencia avisada; mento puesto, y que todos vivamos; con tales rigores. Recuérdese si no lo ocurrido con todos somos hijos de Dios, según oportunamente nos su carácter firmísimo y leal, su clarividencia, su energía y la integridad de su vida siempre son enaltecidas así que puesto de las castañas, que allá por el año 85 enseñan. su nombre se pronuncia. Es el defensor de los débiles y prohibió Commelerán siendo gobernador. Con que á ver cómo arreglamos eso, y que nadie se de los oprimidos. Los republicanos han resucitado los tiempos queje de la piedad de un pueblo que es de antiguo piaCuando monseñor Gibbons pronunció ante León Xlll plácidos de los manifiestos, y ya que no han doso v tierno de corazón como ninguno. y el Sacro Colegio su famoso discurso acerca de La Tghrealizado actos de verdadera oposición en las A 1 día siguiente del incendio, los coristas y obreros del sia y la democracia, Su Santidad penetróse de la inspiraCortes, fuera de algunos discursos de tonos su- teatro Eldorado no podían vivir, según dicen los ción democrática de la Iglesia norteamericana y lanzó a 5 periódicos. Los obreros La barraca se mueren de bidos, pero sin programa y sin fijar soluciones hambre, según las noticiasderequerimientos que al Go- mundo la Encíclica sobre La condición de los obreros, sey para despertar la confianza del país, han lanzado bierno llegan. En cuanto una industria se para un día, ñalando la misión social del catolicismo. Monseñor lreun manifiesto ¡uno más! para acreditar su gusto surge el coro de la necesidad inmediata, de la fiera nece- land, de paso por París en i8 x 2, había ya celebrado la democracia en una conferencia elocuente. de gastar pólvora en salvas. sidad del cuerpo, tirana, déspota, autócrata de todo el Cuatro ilustres sacerdotes franceses defienden en la Todo el interés político de la semana ha esta- ser humano... Prensa y en el Parlamento las doctrinas de monseñor do, pues, en observar la orientación del nuevo Y salta un político- -que nada tiene que pedir á la suer- Gibbons. El conde Alberto de Mun sostiene iguales tenGobierno. Por cierto que en los momentos de te, -el señor Romero Robledo, con esta original canta- dencias en sus oraciones candentes y batalladoras. constituirse se ha ofrecido un caso estupendo y ta, que es como suya y no tiene precio: Obrero, ¿qué El creciente desarrollo del catolicismo en los Estados nuevo en la historia de la política española. El has hecho de tus ahorros? Así, jen son de apostrofe y Unidos débese en gran parte á este prelado. Cuentan todo. Como está ahora veraneando en San Sebastián, Sr. Osma, á quien el Sr. Villaverde ofreció una fácil es que no pueda enterarse de los monumentos, ca- hoy los norteamericanos con 8o obispos, 8.000 sacerdocartera, se negó á aceptarla, alegando que no prichos y fantasías moriscas que hacen los obreros con tes y 6.000 templos, y el número de católicos asciende á diez millones, ó sea más de la séptima parte de la poblaestaba preparado para cargar con puesto tan im- sus cuantiosos ahorros. ción total. Hace ciento veinticinco años eran católicos portante y responsabilidad tan enorme. El señor Como aquí todo el mundo tiene la cesantía de minis- algo más de una centésima parte déla Osma había acreditado ya su rectitud y su serie- tro, le digo á usted que esto es nadar en terciopelo y entonces de tres millones de almas. población, que era dad últimamente en la comisión de actas. Su ne- pavos trufados. ¡Bendíganos Dios- -joh incomparable y Para monseñor Gibbons el nombre más glorioso que gativa á aceptar una cartera, hoy que la acepta anciano Romero! -con nuestros sacrosantos ahorros! la Iglesia puede ostentar es el de amiga del pueblo i p trueno gordo, de Perrin y Palacios, ha sido objeto cualquiera, demuestra que es uno, seguramente En su generosa intervención en pro de los Caballeros el único político militante, de los que necesitaría de las iras de los tres poderes. Por lo menos, de del Trabajo fue secundado por setenta obispos de los sedos... Por lo menos, de uno... ¡Qué honor para Perrin España para ser bien gobernada. tenta y seis con que entonces contaba la Iglesia nortey Palacios! Nunca las han visto más gordas. Esperemos los actos del Gabinete. Villaverde C n cambio el verdadero trueno gordo, el que vendrá americana. Sus palabras en aquella ocasión fructificaron, es una esperanza para los intereses económicos; y ha de venir nos cogerá á todos con las manos y en algunos respectos ya han producido beneficiosa Gasset y el conde de San Bernardo, para el pue- en la masa. Seguramente que ni Perríji ni Palacios ten- influencia. Las grandes cuestiones del porvenir- -decía monseñor Gibbons- -no serán ya guerreras, comerciablo trabajador. drán nada en la torta. Esa la están haciendo nuestros sales ni financieras, serán cuestiones sociales cuyofintenbios gobernantes, nuestros eminentes políticos, nuestros Ministerio de alpaca se ha llamado al nuevo derá al mejoramiento de las muchedumbres, y en particuGobierno. Quiera Dios que destruyendo los pesi- celosos administradores. Nosotros apenas si ponemos lar de las clases obreras. Para la Iglesia es de importanel horno. Pero no hay duda que el horno está para mismos de los escépticos, resulte un Ministerio de bollos, cia capitalísima colocarse siempre con firmeza y sin desmayos del lado de la humanidad y de la justicia en cuanabrigo. De todo el abrigo que necesita España pata salir del frío de muerte que siente correr on el nuevo Gobierno y el cambio de orientación, to se relaciona con las masas que componen la familia hasta la misma Naturaleza ha dado un salto. Treinta humana por sus venas. y cuatro grados de calor en San Sebastián y diecinueve C. R. en Sanlúcar; ¡me parece que es cambiar, digan lo que quieran los termómetros! Pues así estamos. El mejor día nos anuncian que han ECUERDAN ustedes el artículo que publiqué hace unos cogido camarones en el Océano polar, y que en el Guadal pL PAPA recibe diariamente unas 23.000 cartas y periódías en este popular A B C so el titulillo de Los quivir se pescan ballenas á bragas enjutas; que á todo nos dicos. puestos del Prado? Los que no lo hayan leído y los que da derecho esta dislocación política á que nos van sometiendo. no lo recuerden, como perder, no pierden nada. w- ATICANO ES EL NOMBRE DE UNA DE LAS V Del esplendor con que desaparece el anterior ministeSIETE COLINAS de Roma, llamada así porque! os Pero para algo lo saco á colación. En dicho trabajo, rio me da idea una breve conversación con un vecino, profetas tenían costumbre de ir á ella á vaticinar. que el difunto Clarín hubiese incluido en el género de 1 A SORTIJA MÁS RICA DEL MUNDO la tiene en vaga y amena literatura -que no es tan fácil de hacer acreditado comerciante de esta plaza. Leyendo el cambio como parece á primera vista, -hablé, entre otras cosas de nombres, me dijo: ¿Pero este Sr. Abarzuza era mi- América M. Jacobo Astor. Se compone de tres esmeraldas veraniegas, del astrónomo del Salón del Prado y de su nistro? -Y de Estado nádamenos. ¿No lo sabía usted? -rodeadas de brillantes. Las esmeraldas son las más bellísimas Le diré: yo me fui la semana pasada á Tarrasa y Grano- que se han visto en Amsterdan, la ciudad de las joyerías. telescopio. Una esmeralda sin defecto es cosa muy rara, y las de la sor lers, y así no es extraño... El astrónomo sintió la alusión y el envite A úllima hora, el hombre me confesó, que del anterior tija no los tienen. Se hace valer esta alhaja 70.00.0 francos. Como hoja de acero en sus entrañas, el úniy me escribió una carta muy fina, que me conmovió; Gobierno no conocía más que á Maura, y eso de nom- LJ A SIDO CONDECORADO EN INGLATERRAmedalla co caballo que ha vuelto vivo del Transvaal. La palabra de honor que me sentí conmovido. Siento no bre. De subsecretarios y directores perdone usted por militar se la ha remitido la Reina. El caballo era el número 36 tener aqui la carta, porque no sé qué diantre me pasa á Dios. Lo cual se explica. del 20 regimiento délos Life- Guards. Sirvió de cabalgadura al Poco menos me ocurre á mí. raí con las cartas, que no parece sino que un brujo me trombón de la música del regimiento, que es suerte, y se liJOSÉ N O G A L E S bró de la epidemia que acabó con todos los caballos europeos, las quita de las manos y se las lleva para hacer secreta llevados á aquel país, que es mayor suerte todavía. colección. Homenaje á León XIII U Crónica política Cosas del día... y de la noche R CURIOSIDADES iiííirm nrimranjir innimi inirnnfinaiiiíi T nH- iiraiWTraiBTlBminBlilHTIilim I nilTUIllimiIlIIIElliriTr l l- N I