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Cuando sopla el viento de las reformas, es cosa sabida que todo orre eon vertiginosa rapidez. Las holandesas y las alemanas, discípulas de Lutero, no se contentan ya con suprimir los abusos, sino que predican la gran reforma, el protestantismo del tocado, como si dijéramos. Quieren que las puntillas se supriman, las telas flexibles, el planchado interior y una porción de cosas más. Una señorita de las reformistas, linda y fina, vestirá camisa planchada, calzón corto de seda ó lana, sujeto con tirantes, sin corsé y con un cuello y cinturón. Las holandesas se ponen además un traje Imperio sujeto con botones mecánicos. Las otras reformistas, una acreditada revista de modas lo declara, según quieran vestirse con elegancia mayor ó menor, se acomodarán, ya una levita, ya una americana, ya una chaquetilla corta, como sus señores hermanos, si los tuvieren. La verdad es que una mujer así vestida semejaría muy bien un pastor protestante presto á comentar la Biblia: es un ser respetabilísimo, cuya presencia sugiere los más graves pensamientos. Una señora de cincuenta años, maciza y ya rugosa, adornada con semejantes atavíos parecerá un capricho de Goya andando por las calles. NOTAS TEATRALES E n Un r a z a i f P ion a ble como la nuestra, es axiomatico, en todos los órdenes de la vida, que la primera impresión es la que vale, como se dice vulgarmente, con relación al juicio permanente y definitivo. Muy rara vez se rectifica una opinión, por atrevida y aventurada que sea, si al concebirla no fueron su base el tiempo y la reflexión, lo cual parece una paradoja y es una verdad. En el teatro, por la índole especial de! espectáculo, se juzga siempre, invariablemente, por impresión momentánea. Tratándose de obras, se modifica alguna vez la primera impresión en representaciones sucesivas, dándose el caso de que una producción gritada, pataleada y bastoneada la noche de su estreno, después haya gustado mucho, representándose centenares de veces y dando un dineral á la empresa. Esto consiste en la extremada severidad de un gran número de espectadores que no son enteramente justos, y que llevan á los estrenos todos los prejuicios que pueden acumular contra el autor, como si éste les hubiera inferido la mayor de las ofensas. Realmente, no es que el público del estreno modifique su opinión; es sencillamente que, pasada la primera representación, acude á las sucesivas un público sano con verdadero deseo de divertirse y sin prejuicios ni animosidad contra nadie. Esa serenidad de espíritu da á las obras escénicas su verdadero valor. Otras veces se verifica el cambio favorable de opinión, creciendo por modo extraordinario el éxito de la primera noche en virtud de ciertos cortes y reformas introducidas en la obra, con lo cual ésta, purgada de defectos por fortuna corregibles, justifica plenamente el mencionado cambio. El autor que así procede, da una prueba de modestia... y todos contentos, p n lo que el público no modifica jamás su primera im presión, perdurando en su primer juicio, es en lo tocante al trabajo del actor. Contra al actor hecho, admitido y sancionado por el público de Madrid, no hay prevención ni animosidad de ninguna clase, y si de algo peca ese público, tan exigente para el autor, es de benevolencia. Tratándose de la labor del comediante, ¡cuan cierto es aquéllo de que el que da primero da dos veces O lo que es lo mismo: el actor que estrena un papel y Jo interpreta con fortuna en obra que es del agrado del público, puede estar seguro de que ningún otro actor, aunque le supere en mérito y en categoría, le igualará, y mucho menos le aventajará en el personaje ó tipo que él 1 A PRIMERA IMPRE SION Si el actor es modesto y conoce el flaco del público y ha visto interpretar el papel que ahora tiene que representar, y copia exactamente á su predecesor... más le valiera no haber nacido. Es un servil imitador sin originalidad, sin estilo propio, y, además, la imitación es mala, porque el actor Fulano es... inimitable. De donde resulta, como queda dicho, que el que da primero da dos veces y que la primera impresión es la que vale, p j n esta severidad del público madrileño hay una in consecuencia y una contradicción. Se da frecuentemente el caso de que el actor que ha estrenado un papel de importancia y de difícil ejecución, enferma repentinamente, y se encarga de su papel, también repentinamente y sin haberlo ensayado, otro actor de la misma compañía notoriamente inferior al creador del tipo (á veces se encarga un corista) se anuncia el cambio en un cartelillo manuscrito- -que casi nadie lee, -y el público, prescindiendo en absoluto de su primera impresión, acepta de buen grado el trabajo imperfecto del actor repentista. Es más: ni se ocupa siquiera en analizar ese trabajo. Comprende que la empresa se perjudicaría cortando las representaciones déla obra nueva, que le está dando dinero, y pasa por todo. El rigor y la severidad y la comparación son para el actor de otro teatro, que por emulación, por rivalidad, ó simplemente porque se lo han repartido, representa un papel que otro ha estrenado. La severidad y el rigor aumentan si se trata de un actor nuevo en esta plaza, mayormente si viene precedido de gran reputación. El público de Madrid tiene una debilidad que raya en manía: la de no gustar más que de aquellos actores que han empezado aquí y aquí se han formado, y va al teatro con las de Caín en cuanto se anuncia el debut del primer actor Fulano de Tal, si es, como digo, nuevo en esta plaza. Si el nuevo actor inaugura su tarea con obras estrenadas por los actores predilectos de nuestro público, se ha caído el debutante para un rato, aunque se trate de un buen artista. De todas suertes, el que viene á Madrid como capitán general, si pierde uno ó dos entorchados en la primera batalla, puede darse por satisfecho. Algunos quedaron reducidos á la categoría de soldados de fila... y otros recibieron la licencia absoluta. i R e ecientemente ha debutado en un teatro de Madrid un primer actor cómico de provincias, y ha sufrido, aunque no en su grado máximo, la pena reservada á todos los debutantes de primera categoría. ¡Y eso que no se trata de un actor enteramente nuevo para nuestro público! El artista aludido empezó su carrera en Madrid, hizo brillantes campañas en algunos teatros importantes, y, siendo ya un excelente actor, se fue á provincias. Al volver aquí al cabo de doce ó catorce años, parece como que tiene que empezar de nuevo... á juzgar por lo que de él se ha dicho. En mi opinión, es ahora mejor cómico que cuando se fue... Pero nunca ha sido tan discutido como ahora. Y todo por haber debutado con obras estrenadas en Madrid por otros actores que, indudablemente, tienen sobre él un mérito: el de haber producido la primera impresión. FRANCISCO F L O R E S GARCÍA á cada paso una zona móvil casi circular: al mismo tiempo se percibe un rarísimo zumbido que, según M Lortet, se parece mucho al que produce una dinamo en movimiento, y simultáneamente las piernas y los pies reciben una ligera trepidación ó sacudida. El sonido producido por la arena persiste durante varios minutos, aun cuando el turista permanezca inmóvil. Este caso no es único: en To junto al Sinaí, y en una de las laderas de la colina arenosa de Gebel- Nagus, observó hace ya tiempo el coronel Palmer un fenómeno parecido. Algunas veces el exceso de calor combinado con la lluvia y favorecido por el viento, puede determinar la separación de la capa cuarzo- arenosa superficial, que va descendiendo poco á poco y adquiere en ocasiones una tal importancia, que llega á formar pequeñas ondulaciones, de seis á siete cent metros de altura, parecidas á las de los líquidos viscosos, que se precipitan por la pendiente formando curvas y festones caprichosos: al propio tiempo se produce un ruido particular, cuya intensidad aumenta de un modo sorprendente, llegando á veces á percibirse á grandísima distancia. En algunas ocasiones, cuando el ímpetu del viento favorece el movimiento d la arena, se distinguen verdaderas notas musicales agudas, algunas de las cuales parecen arrancadas de un arpa eólica. M H de Parville cree que el origen de estos sonidos hay que buscarlo en la multitud de pequeños choques simultáneos y sucesivos de las partículas de arena, y en las vibraciones del aire caliente que las rodea. Según M Palmer, la colína Gebel- Nagus produce el efecto de un colosal mecanismo generador de sonidos, como el aparato Treveilan, cuyas notas suben ó bajan con la rapidez del movimiento de la arena cuando ésta se humedece, ó por una causa cualquiera des ciende su temperatura á menos de 35 cesan los sonidos. Según afirma una antigua leyenda egipcia, en época muy remota, cuando los primeros rayos del sol se reflejaban po las mañanas en la colosal estatua de Memnon, en Tebas, sa lían de la boca del príncipe sonidos armoniosos, que las tur bas escuchaban atónitas y asombradas, considerando aque fenómeno como un milagro portentoso. La irregular elevación de temperatura de las diversas partes de los bloques de granito de que está formada la célebre estatua, que, según la fábula, periódicamente visitaban las memnónidas, podían determinará la salida del sol dilataciones parciales y vibraciones moleculares traducidas en sonidos más o menos armoniosos; ademas, afirman notables físicos que el aire contenido en ias grietas de la estatua, calentado por los ardientes rayos solares, podía fácilmente entrar en vibración. Con piedras planas escogidas de las muchas que se encuentran en los alrededores de Kendale, villa cercana á Lancaster, en Westmoreland (Inglaterra) se puede construir un instrumento musical llamado htófono. En París se acaba de construir un original litófono, formado por bloques de sílice suspendidos por hebras de seda; un martillo de hierro arranca al tosco pedernal sonidos muy agradables. Esta sonoridad se debe evidentemente á la composición homogénea y elástica de la masa. En resumen: todo cu rpo homogéneo y elástico, en circunstancias favorables y por la acción de los agentes exteriores, puede entrar en vibración, produciendo sonidos musicales. AL LER- WILL Sueltos diversos C a b e m o s que se ha aumentado el número de jardineras en el servicio de tranvías del barrio de Salamanca. Por si la medida obedece á la excitación que en estas columnas hicimos á la Compañía, debemos consignar nuestra gratitud, á la vez que nuestro aplauso, por esa determinación que á la vez estimarán muchos vecinos de Madrid. T p l viernes último se celebraron en la iglesia de San Fran cisco el Grande solemnes funerales, organizados por la Sociedad de Escritores y Artistas, en sufragio del alma del que fue insigne poeta y honra de las patrias letras, Sr. Núñez de Arce. Al acto concurrió nutridísima concurrencia y representación de todas las clases sociales, rindiendo así justo homenaje á la memoria de hombre tan ilustre. 1 ¡1 editor D Luis Tasso ha puesto en planta un excelente- medio para que el público adquiera paulatinamente, y con el menor desembolso posible, los mejores libros nacionales y extranjeros. Su proyecto, que se titula Biblioteca de Grandes Autores, acaba de darse á luz con el primer cuaderno de las Obras poéticas de Campoamor, el cual contiene 3 2 páginas de texto claro y un retrato del autor, todo bajo su correspondiente cubierta. Cada uno de los cuadernos siguientes constará también de 32 páginas y una lámina original relacionada con la lectura, al precio de i 5 céntimos. Notas é impresiones La política es como las mujeres: cuando uno es joven la ama porque no la conoce. JULIO JULIO G. M SIMÓN Toda causa necesita mártires que la defiendan. CLARETIE VALTOUR La moda es, sin microbios, el más activo de los contagios. El bien y el mal sembrados en el mundo germinan en él fácilmente, y muy luego fructifican; pero acontece muchas veces que la generación siguiente recoge la cosecha. En nuestra época el arte es por demás analizado antes de ser sentido. R. BAZIN creó... ¡Desgraciado del actor que ante el mismo público que vio estrenar una obra tiene que interpretar el papel que otro actor estrenó! Nunca como en este caso es odiosa la comparación, porque de antemano se sabe quién ha de llevar la peor parte. El que viene después pone sus cinco sentidos, estudia el papel á conciencia, penetra el pensamiento del autor, se identifica con el personaje hasta despojarse de su propia personalidad, hace, en fin, todo lo humanamente posible para llegar al mayor grado de perfección; consigne su propósito, y, sin embargo, ha perdido el tiempo. En opinión del público, no llega, ni con mucho, al que estrenó la obra. Apurados se verían en muchos casos los que tuvieran que razonar técnicamente esa preferencia sistemática. Les gusta más el otro, porque sí, por lo mismo que es valiente la española infantería Algunas veces se oyen á este propósito las más absurdas y extravagantes opiniones. Por ejemplo. El actor Fulano (el que estrenó el papel) al decir en la escena cuarta está obscuro y huele á queso se rascaba con mucha intención la punta de la nariz, y éste (el que viene después) no se rasca nada. ¡Luego es evidente su inferioridad! Se fijan en el traje, en la peluca, en la pintura del rostro... hasta en el más insignificante detalle comparan... y condenan sin apelación al que se atrevió á tocar, para echarla á perder, aquella creación portentosa... rOsadía imperdonable! Cada siglo prolonga su sombra triste ó gloriosa sobre el siglo que le sigue. E. DRUMONT ALMANAQUE MEMORÁNDUM A R T E S 14 San Buenaventura, obispo y doctor; San Justo, soldado y mártir; San Cirilo, obisp o La Misa y Oficio Divino son de San Buenaventura. Rito, doble; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia de San S e bastián. M 865. Reconocimiento del reino de Italia. El día dura catorce horas y cuarenta y nueve minutos. J W Í I É R C O L E S i 5 San Camilo de Lilis, fundador; San Enrique, emperador; el beato Pompilio Pirroti, escolapio. La Misa y Oficio Divino son de San Enrique. Rito, sencillo; color, blanco. Cuarenta horas: P a rroquia de San Sebastián, -igs Vacaciones de los Tribunales. i8 y 5. D Carlos entra en España y publica un manifiesto. El día dura catorce horas y cuarenta y ocho minutos. Luna menguante á las 4 12 minutos de la tarde en Piscis. U E V E S 16 Nuestra Señora del Carmen; Santa Reinalda, -virgen y mártir. La Misa y Oficio Divino son de Nuestra Señora del Carmen. Rito, doble, segunda clase; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen, Feria de ganados en Lérida. 1898. Capitulación de Santiago de Cuba. El día dura catorce horas y cuarenta y siete minutos. El hombre se ilusiona según sus intereses y sus necesidades. Para algunas mujeres la conciencia es un corsé que se estrecha ó se ensancha voluntariamente. J. LISEROL BALZAC Dícese que la política hace viejos prematuros. A CTUALIDADES CIENTÍFICAS. DESf CUBRIMIENTOS E INVENCIONES LAS ivi. iirt. 0 C A N T A N tjj a ARENAS v j- J n H a b! a r d d Cant d e IaS a r e m S parece un contrasentido ó un TES DE NUB 1 A Y DEL MPAAMOM P n D t MEMNON. VEDRAS M Y 4 Í Í PARA EL SINA Y LOS SON 1- sieurLomÍdeTiór 0 m n deI Africa u J u remitir á Acaderaia d e Cien. cias d eP a TMental, acaba de J L 1 TOFONO sobredossonidosemitidospor la arena en movimiento E s evidente que no se trata de la arena ordinaria, sino de una arena especial gredoso- magnesífera que se encuentra en Nubia, entre el templo de Abou- Simbel y el de la reina Nefertari. Al descender por la pendiente de unos 45 que separa los dos citados templos, los pies se hunden en la arena, formando TM comunicación No se devuelven los originales IMPRENTA DE BLANCO Y NEGKO