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la enseñanza católica, y el- otro refractario á toda intromi- por el doctor Pundo en parte nos humillan y agravian, sión de la Iglesia en la enseñanza; Rusia, en guerra anti- porque vienen á evidenciar nuestras desgracias gua aon el ultramontanismo; y el Gobierno español en Pero no hay que desanimarse, porque de otra parte recelosa expectativa de una nueva fratricida lucha, ce- puede venir el remedio, eomo vamos á demostrarlo. bada en Roma. Existe en España una ciudad admirablemente situada, León XDl venció todos los obstáculos, y su política li- escogida por los grandes para residencia veraniega, amaberal, iniciada en sus pastorales de Perusa, modificó en da por el buen pueblo de Madrid, que acude á sus salupoco tiempo el aspecto de las cosas. Templó el celo exalta- dables playas y á sus espléndidas avenidas siempre godo de los obispos belgas que fulminaban excomuniones. zoso, ansioso de oxígeno é higiénico bienestar. El MuObtuvo concesiones de Alemania. De Francia, cuyo espí- nicipio trata por todos los medios posibles de agradar al ritu conocía admirablemente, consiguió amistad; de Aus- forastero, no sólo anunciando festejos, sino haciendo tria, devoción; trato cordial con Inglaterra; suavizó á la de día en día más sana la población. Así no es extraño áspera Rusia. En España captóse la veneración general, que el extranjero halle un singular atraativo en ella, considerando su belleza como cosa propia, no como símboy de los pueblos todos civilizados la admiración. Fue padre de los débiles y de los desheredados; no lo de nuestra nacional cultura. Muchas gentes creen que la vida de la segunda Corte abominó tonante de ninguna idea, sino que antes de anatematizarlas, aunque fuesen las más contrarías al espíritu es puramente estival; imaginan que, concluida la temporada, nadie piensa más que en recontar lo ganado, y que de la Iglesia, las combatió por erróneas. Todas sus encíclicas quedarán en la memoria de las el pauperismo asoma en cuanto desaparece el último pogentes, por el hondo conocimiento que en ellas demostró tentado camino de los placeres invernales. No saben, y es preciso decirlo, que tanto los concejaLeón XIII de los problemas que durante su Pontificado agitaron á la sociedad. En las dos encíclicas que tratan les como la Diputación provincial, se ocupan y preocude la cuestión social, el alma buena de León XIII fluye, pan de la suerte de los pobres niños; que estudian los no en conminatoria y fiera iracundia, ni en amenazas apo- medios de conservarlos, educarlos y fortalecerlos, procalípticas, sino en vena de caridad sublime. Su encíclica curando crear instituciones de una importancia social de Libertad trata de ésta con criterio verdadera y ge- primer orden. Así, por ejemplo, además de hallarse en funciones la nuinamente trascendental, religioso, en el sentido más institución de la Gota de leche, que proporciona el pregeneroso de esa palabra. El Papa León X 1I1 es modelo de virtudes. Dijérase cioso alimento en inmejorables condiciones á las madres que durante todo el tiempo de su glorioso Pontificado pobres, el Municipio ha creado una Caja de Ahorros y puso especial empeño en practicar las cuatro llamadas la Diputación provincial otra, que constituyen pequevirtudes cardinales, porque fue prudente en la distinción ños Bancos populares, donde se admiten imposiciones de de lo bueno y de lo malo, amando aquéllo y detestando cortísimas cantidades que pueden ser recogidas ó enviaésto; cumplió estrictamente con lo que se debe á Dios, das por giro á diversos puntos de la provincia sin enoal mundo y con lo que se debía á sí mismo, dando á cada josas ni difíciles formalidades. La Caja de la Diputación Provincial ha establecido la uno lo suyo, y así fue justo; fue de templado, animoso y fuerte espírifu perseverando en sus deberes, y poseyó costumbre de abrir una libreta, por valor de una peseta, la virtud de la templanza, usando con discreta modera- á cada niño recién nacido, enviándola á los padres, que ción de los bienes temporales y de la suprema dignidad de este modo se enteran de la facilidad del ahorro y de á que sus relevantes méritos le habían llevado. Esas cua- SH importancia. Es un detalle verdaderamente materno, tro virtudes, ejes polares, hízolas León XI 11 resplande- una delicada atención que tiene más ternura que todas cer como si fuesen estrellas. Difícil es encontrar quien las poesías inspiradas en el nacimiento de un nuevo ser, el cual al llegar á ser ciudadano bendecirá la previsión le iguale; imposible superarle en virtud y sabiduría. de los suyos y le hará secundar todas sus iniciativas con VIRGILIO C O L C H E R O energía y tesón. Es muy curioso observar de qué modo el casero convierte la instintiva avaricia en previsor ahorro. Muchos aspiran á obtener renta vitalicia, pequeña suma que no UANDO terminaba el debate acerca de la ley para la le sacará de pobre, pero que le impedirá ser mendigo. represión de la mendicidad infantil, después de oírLas consideraciones á qtte da lugar este detalle, por se observaciones justísimas de muy distinguidas persona- muchos ignorado, de la vida de San Sebastián (hora es lidades respecto á protección de la infancia, un hombre ya de llamar la ciudad por su nombre) son infinitas. activo, de corazón, y de tanta inteligencia como viriles Fomentar el ahorro es matar la usura, es dar al obrealientos, el doctor Pulido, demostró en el Senado con ro los medios de acumular energías, pues el dinero es un hermosísimo discurso que había estudiado á fondo la como el agua: encharcada se corrompe, pero establecuestión de Sanidad, haciendo resaltar muy importantes ciendo presas con previsora inteligencia, circula y difunextremos relacionados con la mortalidad de los niños y de la vida. medios de remediarla. Los senadores médicos asintieron Hace algún tiempo tuve el honor de recibir la petición callando, y el Gobierno se limitó á manifestar que pre- de un distinguido diputado provincial, de un trabajo paraba grandes reformas administrativas, favorables á referente al Problema infantil, y hará pocos días que el las clases médicas. La Dirección de Sanidad, que es ac- director de A B C me envió, por encargo del referido tualmente, según pintoresca frase del señor Ministro, un diputado, una importante proposición, aprobada unánihermoso telón de lona pintado, va á partirse por gala memente por la corporación, cuya finalidad estriba en en dos direcciones, talladas, se ignora si por Benlliure proteger á todas las madres en el estado de debilidad, de inó por Querol, en piedra berroqueña, con lo cual obten- digencia ó de ignorancia, y á todas las criaturas en estado drá el Estado una economía de cien mil pesetas. Esta de abandono y peligro. suma no sabemos á qué se destinará, puesto que el señor En el proletariado actual masculino y femenino, dice Ministro no ha llevado, según confesión propia, al pre- el autor de la proposición, D Tomás Balbás, el nacisupuesto ni una peseta para dicha organización, valién- miento de un hijo es, con mucha frecuencia, un desasdose ingeniosamente de unos sellos, como los de las no- tre doméstico, y si la mutualidad, los seguros, y á falta tarías, para pagar los servicios sanitarios. de esto los socorros, no acuden inmediatamente, la crisis Es decir, que el Estado no destinará ni un céntimo se agrava á expensas del recién nacido, sobre quien recae para sanidad práctica, ni ayudará las iniciativas privadas. con una maleficencia inmerecida todo el peso de nuestra Harto elocuente es el silencio del jefe supremo de los imprevisión social servicios sanitarios respecto á las nobles excitaciones del Estudiando lo hecho en el Extranjero, y teniendo en doctor Pulido, contentándose la Administración Pública cuenta que en los pueblos de la provincia donde el percon imitar las amantes y económicas iniciativas de aque- sonal obrero está constituido por mujeres, la mortalidad lla madre previsora que regalaba á su hijo diez céntimos infantil es mayor, dándose el caso de que en Azpeitia, por cada cucharada de aceite de hígado de bacalao que por ejemplo, población agrícola, la mortalidad de los niel pobre chico tragaba haciendo gestos, y cuando éste ños que no llegan á un año es de 8,84 por joo de nacihabía ahorrado seis pesetas, se las recogía para regalar- dos, y en Azcoitia, poblaeión industrial, es de 4,79 le... una botella de Emulsión. por 100, la Diputación provincial de Guipúzcoa ha acorYa lo saben las gentes: si quieren salud, que la paguen; dado, con urgencia, formar una estadística de las mujey como algunos dicen equivocadamente al hablar de res ocupadas en la industria de esta provincia, excitar á asuntos sanitarios que la Higiene es cara, imaginemos los fabricantes con el objeto de que constituyan sociedades de socorros mutuos entre sus obreras; contribuir al todos el gesto de los contribuyentes. El señor Ministro ha creído que con prometer una aumento del capital social de la mutualidad con subvenreorganización de servicios médicos, más ó menos favo- ciones proporcionadas á la importancia de la industria, rables para los profesores que ejercen en los partidos, para que allá donde sea posible, se admita el socorrer éstos se darían por satisfechos, y es preciso que sepa durante las tres ó cuatro semanas que preceden y siguen que la clase médica española es la más abnegada y gene- al parto, con el mismo derecho que si se tratase de una rosa del mundo, y si pide independencia no es con fines enfermedad, á fin de salvar á la madre en previsión de maternidades futuras y de conservar la criatura para la personales, sino para mejorar la suerte de los pueblos, agobiados por un caciquismo irritante que impide hacer familia y el país la menor reforma á favor de la salud pública. El estudio acabado de cómo se han de recoger las El proyecto de ley protectora de la infancia, presen- cuotas, la subvención de patronos, los bonos cooperatitado en el Senado en 1900, murió en el seno de la Co- vos y rebajas de comercio, las subvenciones de los ricos misión por intereses personales, según afirmó el doctor (uniendo al rico y al pobre en la cooperación de una Pulido, sin que nadie le rectificase. Sépase que la regla- obra redentora que regenera la familia obrera) está hementación de la industria de nodrizas, la vigilancia de cho de mano maestra y no hay espacio hábil para reasilos, casas- cunas, etc. molestaba, por lo menos, á res- producirlo. petables personalidades. Muy conveniente sería conocer Todo aquel que tenga corazón en el pecho y sienta los nombres de estos insignes protectores de los niños. cómo palpita con más intensidad al conocer estos salvaDe todas suertes, la intervención del Estado en el im- dores proyectos, no podrá por menos de entusiasmarse portante debate sanitario no satisfizo, ni mucho menos, y cooperar á ellos. á los que reconocen, como el señor Ministro lo hizo, Una excelsa Señora, que ha sido y es una gran Marehuyendo toda discusión, que los ejemplos presentados dre, ha tenido recientemente una hermosa íniciativ? en favor de las poores mujeres próximas á ser madres. Esperemos que todo esto sea un he ho pronto y en todas partes. No se trata de dar de limosna, y oon mal gesto, socorros al obrero. Este suele ser tan digno y puntilloso como el más opulento millonario, y sólo acepta de buen grado el auxilio que le es indispensable. La obra es patriótica, es evangélica, es salvadora. Ur aplauso caluroso á la Excma. Diputación de- Guipúzcoa por su iniciativa, siquiera el Estado, ese gran egoísta, se limite probablemente á murmurar entre dientes, con escéptíca sonrisa: ¡Loable, loable! MANUEL DE TOLOSA LA POUR EL VERANEO DE LOS REYES PRONTO irán los Reyes á San Sebastián. Es la décima séptima jornada de verano que emprenden á aquella capital. Sólo el verano de J 898- -año nefasto para España- -dejaron de visitarla. Los primeros veranos se alojaron en el palacio de Ayete, que su dueña la Sra. Duquesa viuda de Bailen ponía á disposición de la Reina. En el mismo palacio y en los últimos días de Abril de 1889, se reuniéronla Reina Victoria de Inglaterra y la Reina de España. Años después, se instaló Doña María Cristina con sus hijos en Miramar, que estaba en construcción cuando Su Majestad Británica estuvo en San Sebastián, y en cuyas obras, por cierto, se cayó y sufrió un golpe por aquellos días el Sr. Sagasta, que con el marqués de la Vega de Armijo, también ministro, acompañó á la Reina. Miramar, como es sabido, se levanta en un extremo de la hermosa bahía de la Concha. Los terrenos que adquirió la Reina para levantar su casa, pensó adquirirlos años antes el inolvidable Gayarre para establecer una fábrica de productos químicos. El gran tenor en sus últimos años pensaba con todo el positivismo de la época. A la Reina no la gusta que se llame Palacio á Miramar. Dice que su nombre es Real Casa de Campo de Miramar, y así la llama ella. Y casa de campo es en realidad la mansión regia, á cuyos pies se estrella, acariciándolos, el Cantábrico. Y vida de campo es la que allí hace la Familia Real, dedicando tan sólo una hora al día á despachar con el ministro de jornada, y dos días por semana á recibir á las autoridades y á particulares. En los primeros años de jornada en la capital guipuzcoana se bañaba la Reina, y adquirió justo nombre de intrépida nadadora. -Nadar ya hase como pocos y sambutía tamién, -decían en su pintoresco castellano los tripulantes de la escampavía que se situaba cerca. La Familia Real pasa una buena parte de la mañana en la playa. En la caseta de baños que la Diputación monta y que se hace avanzar ó retroceder en la playa con grúa de vapor, según el avance ó retroceso de la marea, se han firmado algunos muy importantes decretos, Las tardes las dedica generalmente á dar largos paseos en carruaje, montaña arriba, á respirar aires puros, á extasiarse contemplando los soberbios panoramas que hay por todas partes. El coche hace alto en un punto determinado de antemano, y allí está Cirilo Erquicia, el guía fiel y estimado de las Reales Personas, que con él pasan agradables ratos. Cirilo Erquicia es una institución en la jornada regia. Joven aún, fuerte, conocedor de las montañas y de sus atajos paso á paso, es el verdadero tipo sagardúo Habla correctísimamentó el vascuence, bien el francés y medianamente el castellano. En sus primeros años y efecto de las dificultades que le ofrecía el idioma nacional, amén de las que surgían de la emoción, solía equivocarse, y lo mismo daba tratamiento de majestad á la Reina, que de usted, de ilustrísima ó de tú. Y la Familia Real se reía de las cosas de Cirilo que, aparte esas irreverencia inconscientes, era capaz de dejarse matar por servir á la Reina madre y á sus hijos. Y la Reina y sus hijos que lo saben, le aprecian mucho y le dan señaladas pruebas de consideración. Con Cirilo han visitado muchas de las caserías que pueblan aquellos montes hermosos, y en una de ellas, camino de Lasarte, fue donde regalaron al Rey un perro que ha disfrutado muchos años el cariño y la predilección de su augusto amo. Fuá el perro Sagasta, cuyo nombre se le puso el propio D. Alfonso. Otras veces se presentan en los pueblos sin previo aviso, gustando mucho de visitar las escuelas y conversar con las autoridades, cuya sencillez encanta á la Familia Real. A una villa cuyo alcalde era republicano llegaron un día las Personas Reales, siendo recibidas por aquella autoridad con toda clase de consideraciones y respetos, porque no quita lo cortés á lo valiente, y allí la cortesía es proverbial. La Reina debía sospechar la filiación del alcalde, y tal vez interesada por la grandísima amabilidad y por la corrección de un hombre que comulgaba en las ideas republicanas, le preguntó. -Dígame, alcalde: ¿usted á qué partido pertenece? -Al partido judicial de San Sebastián, señora, -contestó imperturbable el hombre. Los paseos terminan con la luz del día, y de noche no hay en Miramar más que tertulias familiares y alguna que otra vez veladas artísticas, cuando desfilan por San Sebastián artistas como Sarasate, Arbós, Tragó, Guervós, Leo de Silka, Baldelli, etc. Sarasate toca todos los años un día en la Real Casa de Campo. Es la única vez que durante la canícula empuña 1 violín el gran artista. Fuera de esa ocasión se niega á tocar, porque, según afirma, con el calor silban las cuerdas. Ya ven ustedes que es ei colmo del atrevimiento ei de las cuerdas del violín. ¡Silbar á Sarasate! ÁNGEL MARÍA C A S T E L L UNA CIUDAD MATERNA C