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-Aquilino, por Dios, quítate ese sombrero, -Se han perdido las colonias, pero hemos intro- que se me apena el corazón. ducido en nuestras costumbres el uso del sombre- ¿Por qué? ro de jipijapa, lo cual viene á ser una especie de- -Porque te pareces muchísimo á mi pobre compensación. Ya el verano pasado tuvimos el suegra, que en paz descanse. gusto de aplaudir á varios chicos elegantes que Luis T A B O A D A 1 jcían albos sombreros con la copa llena de bollos y el ala levantada por detrás. Entre los sombreros más notables del pasado estío figuraba ei de un exfuncionario de Puerto Príncipe, bajo, rechoncho y picado de viruelas, el cual funcionario tuvo la sa- C i en mi mano estuviera, que no lo está, intervenir en eso tisfacción de contraer enlace con una joven caraa- de las reformas municipales, lo primero que hacía era güeyana que atiende por Chichita. Llegó el matri- suprimir el coche á los alcaldes. para economizar su coste, Y bien sabe Dios que no sería monio á Madrid, y al ver que el sombrero de paja que es para mí lo de menos, sino para que la autoridad municonstituía uno de los más bellos adornos de la cipal fuera á pie. Y como generalmente la posición social de los alcaldes les juventud española, dijo Chichita á su marido: permite tener coche, y aun coches, de su propiedad, de nada- -Gomales, póngase el jipijapa y vayase á la serviría mi reforma si no se añadía en la ley Municipal un arcalle co: i él, para que vean cosa buena. Ande, ca- ticulo que dijera: El alcalde tiene el derecho y el deber (hemos convenido mine ahorita mismo. son correlativas estas por Efectivamente, habrá pocos sombreros como en que de Dios, que decimos, cosas) de andar á pie callesesas calles y que más parecen del el del exfuncionario de referencia. mismísimo demontre. ¡Cómo están! Cuando se cansa de llevarlo en la cabeza, se lo Aquí falta la tapa de una boca de riego y queda el hueco quita, lo dobla y se lo mete en el bolsillo del justo para que meta uno el pie y se rompa una pierna. chaleco. Entonces dice la mujer: Más allá, la losa de la acera tiene el desnivel suficiente- -Esto es canela fina. Aquí en España no sa- para que dé otro la gran costalada. En esta calle encuentra usted de noche un montón de esben lo que son sombreros presiosos. -Este sombrero- -añade el esposo- -ha perte- combros, sin farolillo avisador, donde puede usted romperse fisonomía otra cosa. necido á mi difunto padre político, y le fue re- la En aquellaú travesía, y en aquel paseo, y en muchísimos sigalado por una comisión de voluntarios el mismo tios más, nauseabunda abundancia de... lo que no puede decirse... ¡más que en Waterloo! día en que quedó firmada la paz del Zanjón. Y á cierta hora de la noche, cuando quedan los faroles sal- ¿Era general su suegro de usted? ríñones, la obscuridad en algunos es- -N o señor, contratista de alubias é introduc- teados como losusted romperse el alma en cualquierasitios los tal, que puede de tor del azafrán en el Ejército. A él se debe esta tropiezos enumerados y por enumerar. importante mejora en el color del rancho. Porque en eso de los faroles salteados, hay sus más y sus Chichita se llena de orgullo cada vez que tribu- menos. Debe apagarse uno sí y otro no; pero á lo mejor no convieneáalguien que se extinga la luz de enfrente de su casa, tan elogios al sombrero conyugal, y el esposo, y corre el turno al siguiente, resultando apagados entonces por su parte, siente lisonjeada su vanidad y dice uno sí y otro también. Todavía estoy oliendo á yodoformo, de resultas de una hecon fingida modestia: -No es que me considere superior á los de- rida que me hice hace seis noches en un montoncito de cases decir, la más porque me halle en posesión de esta prenda; cotes; el Municipio herida me la hice en esta pierna, y perdóneme la manera de señalar. pero confesaré que me es muy grata su posesión. Conste, pues, que mi queja, como Espronceda dijo de su Ya de usar sombreros guajiros, conviene que és- canto á Teresa, es un desahogo de mi corazón. Por más de que mi chirigotero sobrino me niega este detos reúnan las mejores condiciones posibles. Hay la causé por de sombreros de cuatro pesetas que parecen colado- recho, en atención á que la herida me ven, corazón falta no alumbrado, pues dice que ojos que no que res, y aun con el ala baja dejan que los rayos del siente Y la verdad es que éste es el único consuelo que nos sol penetren a! través del enrejado, iluminando la proporciona el Municipio al dejarnos á obscuras. 1 a inmunidad de los matadores de monarcas servios es un faz del individuo. J- hecho. En cambio he visto en algunos escaparates Ya era mucho sombreros de mil pesetas, y no pude menos de rara inmune á sí para lograrla el que la revolución seeldeclamisma, pero ha venido á remachar clavo preguntar al vendedor: de la impunidad el acuerdo de los oficiales que tomaron parte- -Diga usted: esos sombreros de mil pesetas en la cosa. Bien claro lo han dicho: ¿tienen música? Como se trate de castigarnos, nos suicidamos todos. -No, señor; son legítimos Jipijapa. Este Y es lo que dice Calino, con más razón que un santo: sombrero lo dobla usted y puede metérselo en la- ¿Que castigo le va usted á imponer á un hombre que se boca á guisa de refresco. Además, sirve para lle- ha suicidado? Sólo aquel guarda de la zarzuela de Narciso Serra tenía narlo de agua y para dar fricciones; y espolvoreándolo de mostaza, puede ser aplicado como corazón para gritar á un desesperado que trataba de arrojarse al Canal: sinapismo en caso de necesidad. ¡Como se ahogue usted, lo mato! ¿Vende usted muchos? Pero esto y la incompatibilidad entre el cargo de diputado- -H e vendido dos: uno á Silvela para llevar- y el de consejero de ferrocarriles, ¡es un dectr! CARLOS LUIS DE C U E N C A lo á Aranjuez los días en que descansa, y otro á Fuentes, el torero, que es uno de los hombres más elegantes de España, después de Abarzuza. DEAS Y NOTAS MILITARES. LA NUETodos los que han estado en Cuba exageran VA LEY DE RECLUTAMIENTO Y lastimosamente el valor de estos sombreros maREEMPLAZO ravillosos: -Al general- Dulce, siendo capitán general de El proyecto de modificaciones de la actual ley la isla, le regalaron un jipijapa que costó cinco de reclutamiento y reemplazo del Ejército, que mil duros, -dice uno que fue vista en Matanzas. hace unos días leyó en el Congreso el ministro- ¡Caracoles! ¡Cinco mil duros! ¡Ni que tuvie- de la Guerra, tiene tal importancia para el país ra brillantes en la copa! en general, que creemos de gran utilidad, á la- -No tenía brillantes, pero era un sombrero par que muy conveniente para su estudio y exafinísimo, que vendría á pesar media onza escasa. men, recopilar lo más saliente que en él hay, Por cierto que tuvo un fin muy triste. El general aunque tengamos que hacerlo con la brevedad que se lo dejó olvidado sobre una silla de la plaza exige la índole de esta publicación. de Armas, pasó por allí un hijo del intendente... La duración del servicio militar se fija, no en y creyendo que era una golosina comenzó á ti- doce años como ahora, sino en quince, y las sirarle bocados. tuaciones á que pertenecen los mozos durante ese De día en día se va extendiendo aquí el uso tiempo serán: i a reclutas en Caja; 2. a servicio de los sombreros guajiros. Al principio los usa- activo (tres años) 3. a primera reserva (cuatro ban solamente los jóvenes á la moda y tal cual años) 4. a segunda reserva (seis años) y 5. a rediputado de poca edad y buena presencia. Hoy serva territorial (dos años) La edad para ingresar los lucen hasta algunos senadores vitalicios, lo en Caja sigue siendo la de la ley Suarez Inclán: cual hace que pierdan importancia personal. los veintiún años. Es lo que me decía un ujier del Senado: Los que al ingresar en Caja hayan terminado- ¿Ha visto usted cosa más fea? ¡Un senador una carrera ó profesión, ó se hubiesen distinguido del Reino con pastora de paja! A mí mismo me notablemente en las artes, la industria ó la agriculda vergüenza tener que darle usía. tura, ó hubieran alcanzado primer premio en conEl respetable D. Aquilino, que hasta hace poco curso general de tiro, no servirán en filas, con las tiempo ejerció el importante cargo de ministro armas en la mano, más que un año. del Tribunal de Cuentas, ha adquirido uno de A los reclutas en Caja, y aun á los que se haesos sombreros de ala baja por delante y chi- llen con licencia ilimitada, se les dan grandes fachones repartidos por la copa. cilidades para viajar por la Península, islas Ba- ¡Ay, papaíto! ¡Qué raro estás! -exclamó su leares y Canarias, y posesiones españolas del hija al verle, y soltó la carcajada. Norte de África. A la esposa, A VIDA EN BROMA. LOS SOM- grimas los ojos. en cambio, se le llenaron de lá BREROS DE PAJA COSAS Í Se suprimen las exenciones de las órdenes religiosas, y aun los que sean sacerdotes al ser llamados al servicio acudirán ó prestarlo, destinándoles á ejercer su ministerio. Los que desempeñen un destino del Estado al ser llamados al servicio activo, serán repuestos en aquél cuando haya vacante. El servicio militar se prestará en las islas Canarias y en las islas Baleares por los naturales del país. Los cabos y soldados que teniendo terminada una carrera ó profesión hayan demostrado durante el tiempo de servicio activo especiales aptitudes militares, al pasar á la primera reserva se les conferirá el empleo de sargento; y á ellos y á los sargentos que reuniendo dichas condiciones pasen también á la primera reserva, al ingresar en la segunda se les conferirá el empleo de alférez de la reserva gratuita. Se suprime el depósito de 2.000 pesetas que deben hoy hacer los mayores de quince años que se ausenten de España. Se amplían, con verdadera nobleza de sentimientos, los casos de excepción por ser el sostén de familia, ó quienes han sido prohijados y educados por personas que con ellos no tienen parentesco, extendiéndose aún á aquellos que, estando en este último caso, se tenga remota noticia de quiénes son sus padres, no siendo obstáculo para conceder la excepción el que el causante de ella cobre alguna pequeña retribución de las que conceden las Diputaciones provinciales para la crianza de los hospicianos. Se suprime la talla legal, desapareciendo esta causa de excepción. Los reclutas que deseen equiparse por su cuenta, con arreglo á reglamento, y atender á su propia manutención mientras estén en filas, serán destinados á un cuerpo de la región donde i- esidan y podrán dormir fuera del cuartel cuando no estén de servicio. Los que además se presenten con caballo equipado, comprometiéndose á mantenerle, serán destinados al regimiento de caballería que elijan. El que hallándose en cualquiera de los casos expresados en el párrafo anterior quiera abonar una cuota que, no bajando de 25o pesetas, sea equivalente al quíntuplo de la cédula personal ó la de sus padres, si ésta última fuera de mayor precio, después de recibir la instrucción militar permanecerá en filas sólo seis meses en cada uno de los tres años del servicio activo; es decir, dieciocho meses. Para aquéllos que al ingresar en Caja se les irrogue perjuicio por razón de estudios ya emprendidos, por motivo de asuntos comerciales ó industriales, ó por abandono de tareas agrícolas, se les conceden prórrogas de un año, por tres consecutivos, para prestar servicio en filas, sin que el número de los que obtengan estas prórrogas pueda exceder del io por 100 de los mozos declarados útiles, pagándose por cada año de prórroga un impuesto que no podrá ser superior á 1.000 pesetas, equivalente á quince veces el importe de la cédula personal del recluta ó de la de sus padres, si ésta fuere de mayor pTecio. Se establece un impuesto que se denominará cuota militar, y que ascenderá al quíntuplo de la cédula personal del mozo ó la de sus padres, si la de éstos fuese de más importe que aquélla. Pagarán esta cuota, durante tres años: los excluidos totalmente, los exceptuados del servicio militar, si antes no son declarados soldados útiles, y los excluidos condicional mente. Durante siete años: los padres ó tutores de los mozos declarados prófugos. Los reclutas con licencia ilimitada, todo el tiempo que los de su reemplazo estén sin pasar á la misma situación que ellos. Se preceptúa que quedan dispensados, en los diversos casos del párrafo anterior, del pago de estas cuotas: los pobres que acrediten serlo, los que tengan otros hijos en el servicio y los acogidos en los asilos de Beneficencia. Expuestos los puntos culminantes de este nuevo proyecto del general Linares, otro día le dedicaremos los comentarios que nuestro desapasionad juicio nos sugiera. FERNANDO A L C A Z A R R E Ñ O DE TODO UN POCO EL DOMINGO ÚLTIMO se celebró en la plaza de toros de Zamora un mitin republicano, al cual asistieron los diputados á Cortes Sres. Lerroux, Nougués y Anglés, pronunciándose fogosos discursos. Nuestra fotografía da idea del acto realizado por los republicanos zamoranos.