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VIDA BROMA. LA LA RATURAEN EL GOBIERNOTEMPEY ¡Andan tan mal los asuntos atmosféricos, que no parece sino que los dirigen los conservadores! El descontento es general por- lo que está pasando de tejas arriba y por lo que nos hace pasar el Gobierno de tejas abajo. Ello es que hemos tenido días de un frío horrible, durante los cuales exclamaba la gente soplándose las uñas: ¿Pero ha visto usted qué tiempo? ¡Mire usted que sentir frío á mediados de Junio! A SPECTOS MADRILEÑOS. LOS DOS- -Todo está trastornado, créame usted; ese Silvela es capaz de echar á perder hasta las esta- J -BANDOS ciones. Apenas surge el primer crimen sensacional y folleti- -La verdad es que desde que él manda no ha nesco anunciando la temporada veraniega, la población de Madrid se divide en dos bandos. El bando popular y vuelto á haber primavera. Algo anormal ocurre en los espacios. Es posi- el bando aristocrático; el bando de los barrios bajos y el ble que algún planeta haya cambiado de posición, bando de ios barrios altos; el bando de los que no tienen una peseta según afirma un astrónomo de la provincia de So- las noches y el bando de los que pueden gastarla todas ria, ó que nos hallemos próximos al descuaje toLas numerosísimas familias tal, aunque yo creo que la causa de todo obede- á primera hora de la noche lasdel bando popular invaden aceras en cuesta de esas ce al desvío con que nos trata la Divina Provi- calles correspondientes á los distritos de la Inclusa, dencia. de la Latina y del Hospital, cuyos diseños trazó la ¿No oyen ustedes decir á toda hora que los mano de algún edil que ya soñaba para sus administrados españoles estamos dejados de la mano de Dios? con las emociones diarias del looping the loop; el bando de la gente distinguida entra apresuradamente en los JardiPues es perfectamente cierto. El Supremo Hacedor, convencido de nuestra nes del Buen Retiro, á cuyos robustos árboles seles acaba desempolvar, carencia absoluta de sindéresis, se habrá dicho: de cual difunde lamerced á un enérgico riego vespertino, el frescura del reuma por todo el ámbito- ¡Bah! Que se las compongan como puedan. del encantado jardín, primera estación del camino de AIlín país que tiene por ministro de Marina á Sán- hama, Caldas ó Archena. chez Toca, no me merece pizca de consideración. Constituidas las tertulias invasoras de los barrios bajos Antes llegaba el mes de Mayo, por ejemplo, en sus aceras respectivas, salen la guitarra y el botijo á y el Señor daba las órdenes oportunas para que alegrar las horas nocturnas de los contertulios, horas que brotaran las flores, cantasen los pajarillos en la roban éstos descaradamente á los insectos que les aguarverde enramada y brillase el sol en el zenit, do- dan en sus domicilios; presente el todo Madrid en los rando las mieses y vertiendo por doquier rayos frondosísimos Jardines, comienzan las vueltas de noria de un paso doble vivificadores. Ahora, el ángel encargado de los por la enarenada pista á los sones templete central, ó ejecutado por la banda que ocupa el sea cambios atmosféricos penetra en el alcázar celes- (y perdonen ustedes) imitando las vueltas que dan los catial y pregunta respetuosamente: ballitos consabidos por la pista del Circo de Price. -Señor, ¿puedo abrir los grifos de la miseriY ya estamos en pleno verano; es decir, todavía no. cordia y enviar á España los dones primaverales? ¿Pues qué falta para ello? Una bronca con cinco ó seis- -No- -contesta la Divinidad. -Mientras man- puñaladas en las tertulias de los barrios bajos y una mano de Silvela, no pienso enviar dones de ninguna de palos distinguidos en los- Jardines del Buen Retiro. Ponga el lector la bronca popular y la paliza aristocráticlase. ca con su imaginación, y ahora sí que empiezan á echar- -Los españoles no tienen la culpa. vacaciones del estío ó el descuaje- ¿Que no? Cada país tiene el Gobierno que se encima las imperiosasdel abundantísimo repertorio midel calor, frases ambas se merece. nisterial. ¡Pueblo feliz, además de castillo famoso, éste Lo cierto es que aunque sólo fuera para asegu- en el que los elementos populares disfrutan gratísimas rar el tiempo y madurar los frutos, convendría veladas en la vía pública con un botijo, una guitarra y un cambio de situación, ó por lo menos una cri- una bronca, y las clases aristocráticas gozan de iguales beneficios en la pista de los Jardines, sin más que camsis parcial, pobre pero honrada. Hace unos cuantos días que no llueve, pero no biar la guitarra por la opereta, el botijo por la mamá más lluvia de palos ha de tardar mucho en cubrirse el cielo de ne- próxima, y la bronca por unahan recibido! que acaba en acta terminante de que se gros nubarrones, y ante este temor nadie osa saY que á mayor abundamiento dispone como cifra y lir al campo ni se decide á preparar el consabido expresión de su pintoresco modo de vivir, ya de una viaje de estío. frase chulesca recogida por el currinche de turno para Por de pronto, sé de una familia que había pen- el teatro de género chico, ya de una frase ministerial sado veranear en Aravaca y ha aplazado el viaje lanzada desde la augusta tribuna parlamentaria para que diciendo: la estrangulen los periódicos de oposición. -No se puede uno fiar de este tiempo engaCon harto motivo proclaman varios espíritus avizores ñoso. Ni el Gobierno ni el sol nos merecen con- que entre nosotros no existe la cuestión social. ¡Qué ha de existir la cuestión social en un pueblo cuya clase baja fianza alguna. ¡Pero si en Aravaca hace un tiempo deli- se sienta en las aceras todas las noches para darles el á las guitarra, saliéndose cioso! ¿Sabe usted dónde se verifican los cambios timotientos, chinches, rasgueando la armando alguna enpor metiéndose por tintas y bruscos de temperatura? Desde la cuesta de las tretenida bronca de vez en cuando, y cuyas clases direcPerdices para acá, que es donde comienzan los toras se divierten también nocturnamente en dar vueltas, dominios del Gobierno. como los caballitos del circo, por lá pista de los JardiEfectivamente, en Aravaca no se nota el influ- nes, admirando de rato en rato las espléndidas formas jo pernicioso de los conservadores. Allí todo es de la música de Audran y los fáciles motivos de los plácido y sonriente: los jóvenes de ambos sexos esculturales bustos de las coristas, digo no, al revés, las se entregan al baile domingos y fiestas de guar- espléndidas formas de las coristas y los ligeros motivos musicales de la opereta! dar, sin acordarse para nada de que hay Cortes, Y no es que Madrid no trabaje; ambos bandos, el de ni Mauras, ni tifoideas; dos veces al mes se dan el Jardines, desaforadamente funciones de aficionados en el Casino, á donde las aceras ydía, de los la cuestióntrabajan el choque de indurante el pero social, acude la flor y nata de la población, ¿Qué mas? tereses, la lucha de clases, hasta el problema de la aliHace pocas tardes, una distinguida compañía de mentación, se diluyen y desmadejan en la placidez de esas titiriteros trashumantes actuó en la plaza pública, veladas de botijo ó de pista, perdiendo el carácter agresembrando el regocijo entre aquellos honrados sivo y brutal que hace tan infortunados á muchísimos pueblos europeos. vecinos, que exclamaban entusiasmados: A medida que vaya avanzando el verano se notarán ¡Qué bien se vive aquí! ¡Y pensar que á estas horas habrá seres in- sensibles bajas en las tertulias de la pista de los Jardines. No han venido esta noche las de Fulánez. ¡Naturalfelices que estén aguantando en la Alta Cámara mente, como que ayer salieron para San Sebastián! un discurso de Abarzuza! -Tampoco veo á la marquesa del Continente. ¡Claro, ¡Oh, la vida del campo! ¡Qué sencillez la de hoy la hemos despedido en la estación; se va á Biarritz aquellas costumbres! ¡Qué modestia en el vestir! con todo su contenido! -Y poco á poco dejarán de regar ¡Qué dulce abandono en las posturas! los árboles al anochecer, y en los despoblados Jardines Allí el hombre, por respetable que sea, por sólo quedarán la opereta y el polvo. También las tertulias al aire libre de los barrios bajos muchos hijos que tenga y por elevada que haya sido su posición oficial, prescinde del almidonado sufrirán inestimables pérdidas. ¿Cómo no sale hoy el Garboso á tocar la guitarra? cuello, cálzase la humilde alpargata, renuncia al- -Porque se lo bien oliente cosmético y se sienta á lo moro sobre con eso que anda. llevaron ayer al Cerro del Pimiento i el blando césped, con las piernas cruzadas bajo- ¿Y la seña Nemesia la del frutero? el abdomen, que es una de las posturas que me- i- -También se la han llevado al Pimiento pa que sueljor expresan la sencillez moral. f te el moquillo reinante. Yo he visto á un ex- senador del Reino, gentil- De esta manera los dos bandos estivales madrileños, hombre honorario y vocal de la Junta directiva j después de gozar lo que no es decible en las aceras de de la Sociedad Económica, sentado en una silla baja, á la puerta de un estanco, con pantalón de tela bastante sucio, guayabera de alpaca, zapatillas de torero y bandurria. ¡Oh, Arcadia feliz! -me dije. -Hasta aquí no llegan las vanidades del mundo. ¡Si todos los pueblos fueran como Aravaca, qué poco durarían las tempestades y cuan efímera sería la existencia de los malos Gobiernos! Luis TABOADA las calles y en los Jardines de) Buen Retiro, terminarán deliciosamente su veraneo, el uno en San Sebastián y en el Cerro del Pimiento el otro; y si antes de cerrar sus puertas las Cámaras suelta un ministro la frase pintoresca que resista por su donaire ó su plasticidad todo el verano, ¡dicha absoluta! La repetiremos hasta el otoño en el boulevard donostiarra ó en e! Cerro del Pimiento madrileño, y cuando caigan las hojas veremos si cae algo más; si cae, efectivamente, los dos bandos madrileños se unirán en un estrecho abrazo ¡y no habrá pueblo más feliz sobre el haz de la tierra! José DE ROURE La tragedia de Belgrado 1 os cuerpos de los infortunados reyes de Servía reci bieron tierra en la iglesia del antiguo cementerio de San Marcos. La iglesia, ó más bien capilla, es una casu- cha baja, sin campanario y con un tejado casi plano. Ha sido restaurada recientemente, y su nueva decoración tiene algo de lúgubre y simbólico. Las paredes de la iglesia son blancas, y la puerta encuadrada en un marco rojo. Sobre la imagen de San Maícos hay una cruz roja, y en el ángulo de las paredes con el techo se extiende una franja encarnada como fleco de sangre. Frente á la entrada se eleva un mausoleo de mármol blanco. En él se quiso sepultar á los reyes juntos con los restos de un hijo de Miloch y un hermano de Alejandro, pero no había sitio. Se examinó una tumba de al lado que tiene una simple piedra gris adosada al muro y contiene los restos de una tía del rey, y en ella se depositaron los dos cuerpos bajo una losa que pisa la gente al pasar por aquel recinto. Dos cruces toscas de madera con los nombres de Alejandro Obrenovitch y Draga Obrenovitch, recostadas contra la piedra, y dos candelabros viejos de hierro con una vela encendida, indican que allí están enterrados los reyes. Esto es todo. A título de curiosidad reproducimos fotográficamente la primera plana de un diario de Belgrado de los que tienen más circulación en aquella capital. Es el número correspondiente al día i i de Junio, ó sea la misma mañana del día en que fueron asesinados los reyes de Servia. Su título es Heraldo del Comercio, y es ótgano de la juventud comercial del pequeño reino. Por rara coincidencia, hay en ese periódico y en tercera plana un artículo que hace referencia á España, y que está escrito, por supuesto, en el mismo idioma en que aparece la proclama del Gobierno provisional. En dicho artículo, según nos ha manifestado un distinguido amigo nuestro, quizá el único servio que existe en Madrid, se da cuenta de la vista de la causa seguida al general Borbón por el Tribunal Supremo á instancias del gobernador civil de esta corte. En la relación se comete la inexactitud de decir que el alto Tribunal decretó la inmediata libertad del general, siendo así que de ella disfrutaba antes del juicio el general acusado. La traducción de la proclama que aparece en la plana del periódico servio que reproducimos, es la siguiente: Al pueblo servio: Esta noche Han sido muertos el rey Alejandro y la reina Draga. En estos momentos de ansiedad para los destinos de Servia, los amantes de la patria y del pueblo se han unido para formar un nuevo Gobierno. OPrAH EEOrPAJtCKE TPrOBAHKE OMJIA IHHE Hohae ey noi i- iy M KpajL AjicKcaiaap n Kpajitiua Upara y UBOM OJO TIIDM ti yjiOoHocito i pajy. tfH cy LO oGpa 3o eam ojajy rpeiiyiny PHjarejbM jeMjbe Hapoaa cno 06 j ¿8 ji. yjyh- i OBO cpnciíOM napooy Biaaa ie yoepena a a t i e e e Hapoa (AO ibe M i OMOÍIH oj ka ce eByaa y 3 eMji ti pea M Ge 35 efmoeT Braua nponaniaBa aa oj nanas e r y n a y ea KH 0 C 7 roiHüc yeraB oji 6 anpujia 1901 ca 3 anonu ia KOIH cy GaiKHaw Jio 25 Mapra OBe roiwne HaroiHo ripenCTaBHEiuiTBo paenymTe io RpütaiaMaunjoM ou 24 MapTa u r ca 3 HBa eo y Boorpaa 3 a 2 jynn OBO IORIÍHQ Croj K Dpcm c- p A 1 anunciar este suceso al pueblo servio, el nuevtí. Gobierno está convencido de que el pueblo servio se agrupará en masa á su alrededor y le ayudará á mante- ner en todo el país el orden y el r peto al derecho. E 1 Gobierno hace saber por la presente proclam que á partir de hoy se pone en vigor la Constitución de) 6 de Abril de 1901. La Representación nacional, di. suelta por decreto del 25 de Marzo, queda convocada para el 2 de Junio. Dado en Belgrado á 29 de Mayo 1903. Jovan Avakoumovitch, Presidente del Consejo. m r r r r r i- nrrTmrnrrrii