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Emperatrices y Reinas mujer ha recibido una constitución LA delicada, dispuesta de la Naturalezadolores físicos; y para todos los como si esto no fuese bastante, se hacen pesar sobre ella los deberes más penosos y las leyes más severas. Infortunios y miserias ignoradas se encuentran entre nuestro sexo en todas las épocas. Pero estos infortunios y estas miserias se destacan y adquieren grandes proporciones cuando las sufren las que se sientan en un trono. Sin acudir á la Historia, sin sacar de sus páginas los nombres de Catalina de Aragón, María Estuardo, María Antonieta, la emperatriz Josefina y tantas otras infortunadas cuyas sombras hay quien se complace de ennegrecer con la calumnia, tenemos entre nosotros, vivas, arrastrando penosamente sus dolores, reinas y emperatrices cuyas figuras severas y majestuosas parecen la encarnación de los más agudos dolores femeninos. Hace poco murió la enamorada de la poesía, la que paseaba su tristeza entre los vírgenes paisajes de Suiza, contemplando el lago de Ginebra, á cuyo frente levanta el Jura su cadena de montañas cubiertas de inmaculada nieve. Ante aquel grandioso espectáculo leía á su poeta predilecto, al incomparable Enrique Heine, profeta de tiempos venideros, que canta en las admirables estrofas del Intermezzo las bellezas del mundo y las miserias de la vida. La Emperatriz de Austria encarnaba la aspiración constante del alma por el ideal. Pasemos con respeto y sin detenernos cerca de los dolores que se disimulan y se ocultan en el corazón de muchas princesas reinantes. Dolores disimulados con tanto heroísmo como el desplegado por la Reina madre de España para consagrar su vida á la educación de sus hijos y á los arduos cuidados del gobierno, mientras lloraba la viudez prematura en que la dejara un esposo joven y amado como lo era don Alfonso XII. Dolores como el de la reina Margarita de Italia, separada de su marido por la mano de un fanático. Dolores como el que hoy llora inconsolable la reina Natalia, esa mujer de belleza delicada, de corazón sensible, cuya vida es un continuado calvario; su orgullo de esposa ofendida le obligó un día á separarse de su esposo; apura todas las amarguras, imponiéndose el destierro, y ahora ve caer á su hijo Alejandro muerto por las balas de los revolucionarios servios. Muchas amarguras llenaron también el alma generosa de doña Isabel II, pero ella ve á sus herederos ceñir la corona de España, y desterrada voluntaria de la patria que tanto ama, se considera dichosa con el respeto y el cariño que se la guarda y con la felicidad de sus hijos. Carlota de Méjico, la esposa del noble Maximiliano de Austria, que prefirió entregar su cabeza con la corona antes de volver á Europa como aventurero; mártir de la mala fe de las potencias y de la fiebre sanguinaria de un tirano, ignora, ¡pobre loca! su desgracia y espera confiada la vuelta de su marido. La vejez que se le acerca no tiene bastante poder para matar sus esperanzas, hundidas en la noche sombría de la locura. Eugenia de Montijo, que debió la corona más poderosa del mundo á su extraordinaria belleza, recorre hoy en peregrinación inconsolable toda la tierra buscando en el arte el olvido de sus desgracias. Y por último, una reina africana, la reina de Madagascar, pasea las calles de París como una figura extraña, dirigiendo las miradas á través de los árboles del Bois de Boulogne, como si buscase los horizontes inacabables donde el sol lanza radiaciones de incendio, las visiones de una tierra grandiosa fecundada aún por el hálito de los primeros días de la creación. No miréis con envidia esas coronas, á menudo orladas de ocultas espinas; hay muchas lágrimas que se devoran en silencio, muchos dolores que se guardan cuidadosamente para que no salgan á la superficie. Entre los esplendores de las grandes recepciones, obedientes, sumisas á las esclavitudes de la etiqueta, forzadas á no dejar vislumbrar ni los pensamientos, las emperatrices y reinas sienten el aguijón de la independencia, y más de un pañuelo enjugará lágrimas misteriosas caídas en la intimidad de los magníficos boudoirs, donde el amor noble y desinteresado entra muy raras veces. CARMEN DE BURGOS SEGUÍ Cuarenta oficiales se presentan ante una de las verjas de palacio (puerta A del croquis) Es la puerta de entrada que se usa corrientemente y da á la calle de Milano. Ño ofrece resistencia, porque los oficiales conjurados de la guardia la han dejado abierta. Se sigue el paseo (marcado por una flecha) y se entra en palacio por una gran puerta (B) á cuyos lados hay unos pabellones donde suelen estar los oficiales de guardia y la gente de servicio. El coronel Naumovitch, segundo ayudante de campo del rey, debe franquear esta puerta. Es uno de los dos jefes en cuya fidelidad descansa la seguridad de los reyes. Pero en el momento preciso no está donde se le espera. Sin duda duerme. Los conjurados llevan cartuchos de dinamita. Van á la poterna (C) y á la segunda explosión cae la puerta y... muere Naumovitch, que acude á abrirla. El servidor infiel es la primera víctima del crimen que él ha preparado. Al estruendo el capitán Milkovich, yerno del presidente del Consejo de Ministros, que está de guardia, sale del pabellón de los oficiales (D) y hace fuego sobre los invasores, hiriendo á uno, pero cayendo después acribillado de balazos. ROPERO J H h SALÓN bALOM J 5 A L O H l C ir 01 BA 6 AM D. fv u. 1 SL Qossí ja 0 1 I I ÜL Los conjurados invaden el palacio, que está á obscuras porque las explosiones de dinamita han cortado el circuito eléctrico. Algunos oficiales llevan bujías. Otros las buscan en la vecindad. Una mujer les da un paquete de velas y un hacha. Entran en el hall, donde les sale al paso el primer ayudante de campo del rey, Lázaro Petrovitch, á quien le exigen que les conduzca á las habitaciones de los reyes. Petrovitch les habla, les suplica, pretende ganar tiempo. Todo inútil. Casi arrastrándole suben por la gran escalera al primer piso y recorren los salones (E F G. destrozando de paso, con los sables y las hachas, cuantos objetos están á su alcance. La puerta de la cámara real (1) cae destrozada á hachazos. El lecho está vacío, vacío también el dormitorio. ¡Momento de terrible angustia para los salteadores! Buscan con ansia por todos los rincones, hasta que suena un grito de triunfo. En el fondo del dormitorio, frente al lecho, descubre un oficial una puerta disimulada (K) Es la de una pieza pequeña destinada á ropero de la reina. En el rincón de la izquierda (L) el Rey y Draga hacen frente á sus asesinos. No tienen encima más que los vestidos de noche. Vivirán algunos instantes, porque las bujías se han apagado. Este incidente les da un minuto de vida. Después suenan tiros, y los sables caen sobre los soberanos. La pieza tiene tres pequeñas ventanas. Draga se asoma á una de ellas gritando: ¡Socorro! El grito se pierde en el silencio. El rey sólo ha pronunciado una frase: ¡Quiero morir con Draga en mis brazos! Los cadáveres son arrojados por la ventana abierta. Al ser de día los cuerpos son llevados á una sala baja. Delante de palacio una música militar toca alegres bailables. La autopsia ha hecho constar en el cuerpo del rey seis tiros de revólver, cuarenta heridas de sable, rota la columna vertebral y el cráneo por efecto de la caída desde la ventana. En el cuerpo de la reina, dos heridas de bala de revólver, sesenta y tres de sable y diecisiete equimosis reveladoras de otras heridas internas. plumas en el libro y llevada á faiioso cuadro por notable pincel? Bendecir el campo, además de piadoso, es lógico. Da al creyente el trabajo, la cosecha, el pan, la vida. También el mar da á las poblaciones que le tienen cerca muchas cosas: el trabajo, el negocio, el pan, la vida. Por dar salud va á buscarle mucha gente que á su vez da mucho dinero, la cosecha del año, á los pueblos de la costa. Unos explotan la tierra, otros el agua. Ambos elementos, dan fruto de bendición. Del esplendor y del aparato que puede darse á la fiesta de la bendición del agua no hay que decir nada. Lo que no se haga de bonito, de grandioso, de. pintoresco en el mar, no puede hacerse en ninguna parte. P o r algo es el mar. Cruel lo es mucho cuando se enfurece, pero también es pródigo en bienes. Mata en ocasiones, pero también da salud y es el sostén de millares y millares de familias. Del mar puede y debe sacarse mucho partido, sobre todo en España, donde todavía no pueden emplearse otros recursos lícitos ó, por lo menos, legalmente tolerados en muchas playas extranjeras. Santa Ruleta es en éstas la autora del prodigioso milagro de enriquecer á las localidades que la erigen templos en forma de suntuosos casinos, donde la cocottiére (á la que en España también se la declara guerra á muerte) tiene fácil acceso. Mientras en España no haya un Gobierno de arranques que se decida- á reglamentar el juego, imponiéndole un fuerte impuesto en provecho de la Beneficencia pública ó del propio Estado, las poblaciones de veraneo han de buscar ia defensa de sus intereses en la inocente explotación de los encantos que la Naturaleza las ha dado á manos llenas. La bendición del mar debería constituir una fiesta y servir de pretexto para inaugurar la temporada de estío en todas las playas que viven del veraneo. Algo más hermoso y más práctico sería eso que inaugurarla con música y paseo á diario entre nubes de polvo insalubre. Es verdad que la rutina se impone. Y que Ja rutina es española, españolísima, y no hay poder humano que acabe con ella. ÁNGEL MARÍA C A S T E L L Sueltos diversos 1 1 emos recibido el primer número de Gran Vida, revista- -ilustrada de sports hecha con mucho esmero, y á la cual deseamos muchas prosperidades. ENTRO ALCARREÑO. -Recientemente ha quedado constituida esta sociedad y elegida la siguiente junta directiva: presidente, D. Marcial Rivera; vicepresidentes, ilustrísimo señor D. Manuel Medrano, Excmo. Sr. D. Juan Catalina; secretario primero, D. Manuel Miralles Salabert; secretario segundo, D. Miguel Martínez Cobeña; contador, D. Juan Garrido: tesorero, D. Enrique Benito Chavarrí; director de instrucción, D. Matías Bravo; secretario de instrucción, limo. Sr. D. Narciso García Avellano; bibliotecario, D. Fernando Vicente; vocales, Excmo. Sr. Conde de Arcentales, D. Antonio Cabello, D. Balbino Cerrada, don Benigno García, D. Miguel Sobrino, D. Tomás Rojo, don Víctor Nadal, D. José Romero, D. Antonio Vela. ALMANAQUE MEMORÁNDUM ARTES 23 San Juan, presbítero y mártir; Santa- -Etheldreda, virgen; San Felio, presbítero y mártir. La Misa y Oficio Divino son de San Bernabé. Rito, doble mayor; color, encarnado. Cuarenta horas: Parroquia de Santiago. 5 3 1872. Se forma en Jerez una partida republicana. Luna nueva á las 7 42 minutos de la mañana en Cáncer. Cumpleaños de la Infanta doña Paz. El día dura quince horas y cuatro minutos. T filÉRCOLES 24 La Natividad de San Juan Bautista; -San Simplicio, obispo; San Juan, ermitaño. La Misa y Oficio Divino son de la Natividad de San Juan. Rito, doble, primera clase; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia de Santiago. t Fiestas en Tolosa (Guipúzcoa) y en León. 1875. Se sublevan en Sevilla los voluntarios de la República. El día dura quince horas y cuatro minutos. La tragedia de Belgrado tan diferentes versiones las que se H an sido tantas yde cómo ocurrieron los sangrientos han publicado sucesos de la noche del i o en el palacio real de Belgrado, que creemos oportuno y hasta nuevo, al menos en EsDaña, el relato exacto y definitivo acompañado de un croquis en el que puede apreciarse de qué modo entraron los sublevados en palacio y dónde murieron los reyes. La noche del miércoles, los oficiales del complot esperaron la hora convenida reunidos en el Club. Se bebió mucho y se cantó bastante, por ironía, en honor de la reina y del rey. Un poco antes de las dos, los oficiales fueron á sus cuarteles para sacar las tropas. Momentos después, el palacio real quedaba cercado por el 6. regimiento de infantería, algunos destacamentos del y. y del 8. los oficiales del Cuerpo superior de la Escuela Militar y tres baterías del 4. regimiento de artillería. UEVES i5 San Guillermo de Aquitania, confesor; Santa- -Lucía y compañeras mártires. La Misa y OfiEl verano está llegando... digan lo que quieran los cio Divino son de San Guillermo. Rito, sencillo; color, blantermómetros, que ya sé que dicen que no; que aunque co. Cuarenta horas: Iglesia de San Pedro. i. el calendario asegura que nos hallamos en la última de 1869. La reina Isabel abdica en favor de su hijo D. Alcena de Junio, el tiempo sostiene que estamos en pleno fonso. El día dura quince horas y cuatro minutos. otoño. Las ciudades vecinas al mar hacen los preparativos necesarios para recibir á la colonia veraniega: revoNo se devuelven los originales can las fachadas del caserío, asean las vías públicas, ponen los puntos sobre las íes de los programas de festeIMPRENTA DE BLANCO Y NEGRO jos. San Sebastián, Santander, Gijón, Coruña, Vigo, Alicante y muchas otras poblaciones que explotan lo que puede llamarse industria del verano, anuncian el plan convenido para regocijar á los forasteros. Ya se sabe: inauguración oficial de la temporada el día 1- de Julio con Ministerios de música por la noche en el paseo predilecto de la población (que no suele ser en muchos casos el más higiénico la Eeal Aoadeffiia i ni el más bonito) A ninguna población marítima española se la ha ocutos de Bismuto Toda clase de Vórrido todavía inaugurar la temporada de verano con una y Serio de Vimitos y Diarrefiesta que además de poder ser magnífica atraería mucha vas Pérez. Asi lo a s en niños y adultos gente, que es lo que á todas ellas conviene para redonse curan pronto y bien firman indiscutibles dear el negocio: la fiesta de la bendición del mar. con los Salicilaautoridades médicas. ¿No celebran muchos pueblos la de la bendición del campo, fiesta poética y solemne descrita por brillantes De renta en todas las farmacias más acreditadas del mundo N OTAS DE VERANO. C 1O N DEL MAR. LA BEND 1- J Medicamento de Familias SSUOISCA 3 CEOS GEOGMÜ l rmininn irrom imnin rnr 1 irrrirranrmn i Tiinr ¡ntri- rii