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La erudición y la investigación histórica hecha á la moderna, con gran esfuerzo de paciencia, pero también con gran copia de. juicio y de crítica, son excelentes andadores para comenzar una carrera literaria. De la verdad histórica, que á veces no es sino mentira hábilmente disfrazada, ha pasado naturalmente el ingenio de Alfonso Danvila á la verdad humana corriente que nos ofrece la realidad diaria; y en el documento frío del Archivo ó en el infolio de la Biblioteca, ha sabido templar, acicalar y aguzar sus dotes de observación, para aplicarlas al documento humano, que tan pocos saben interpretar, y al libro de la vida, que tan pocos aciertan á leer. Mozo elegante, aristócrata, hecho á vivir en la más refinada y selecta compañía, Danvila ha tenido, en este volumen de cuentos que publica ahora, el tino de mezclar, con las escenas y los personajes de la alta sociedad, tipos y costumbres de gente humilde y despreciada; y en mi pobre opinión, estos últimos cuadros (OJio, El maestro de baile, Crepúsculos) son los más hondos, los más legítimamente artísticos. Pocos escritores de nuestro país han sabido recoger, sin cursis sensiblerías, con tan sobrias pero tan simpáticas vibraciones, el latir de unos pechos humildes como el del maestro de baile ó U de la criada Benita. Esas páginas son verdad, impresionan y conmueven. Verdad son también, y muy artística por cierto, las Penas reales de aquellos dos tristes monarcas, Don Fernando VI y doña Bárbara de Braganza, que paseaban su mal oculta melancolía por el sonoro Tajo. El historiador ha dibujado el cuadro: el artista le ha pintado con inspiración verdadera. F. N. L. A VIDA EN BROMA. ENTRE CURSIS -Lo dicho; ustedes se vienen á casa el día del Corpus pira ver pasar la procesión. -Tememos abusar... ¿Abusar? De ninguna manera. Tienen ustedes á su disposición dos balcones. -Son ustedes muy amables. -Nada, nsda; les esperamos. -Puesto que ustedes se empeñan... -Ya! o saben ustedes: Gerona, 95, 3. -Muchísimas gracia nada; voy á ver á doña Simeona. Hay que contar con las servilletas, porque no es cosa de comprarlas. -Ya se ve que no. No merecen ese sacrificio las de Cochambre. 111 Llega el día del Corpus. Las de Cochambre se presentan en casa de D. Heliodoro hechas un brazo de mar. -Pasen ustedes... ¡Ay, hija, venimos á molestar! -De ninguna manera; al contrarío: vienen ustedes á su casa... ¡Qué suerte tienen ustedes con vivir en esta calle! -Sí; éste es un coche parado, como suele decirse. ¿Tardará mucho en pasar la procesión? Nosotras íbamos á venir con nuestro primo; ya saben ustedes quién es: Pellejín, el diputado; pero á última hora recibió un recado de Silvela. Le quiere muchísimo; aun ayer le regaló dos tarjetas postales con su firma y la de Vadillo, y ahora le va á dar una gran cruz para él y otra para un amigo. -Cuánto nos alegramos... pero pasen ustedes al comedor. -No, muchas gracias; venimos de almorzar, como quien dice. -Vaya, no nos desairen ustedes. En el comedor está el niño de D Heliodoro contemplando con ansia los bollitos y relamiéndose en silencio. Las de Coc mbre, al verle, se arrojan sobre él y le cubren el rostro de besos. ¡Qué rico! ¡Qué mono! -dicen con fingido entusiasmo en las caricias. Pero el niño, sin fijarse, exclama dirigiéndose á su mamá: -Anda, dame un bollo de los que están en la bandeja de plata que nos prestó doña Simeona. Luis TABOADA COPLAS DE CIEGO Muchos publican (no es guasa) sólo para darse brillo, quiénes juegan al tresillo por las noches en su casa. Al ver esto en la sección de Sociedad, he resuelto mandar él siguiente suelto para su publicación: Aunque os importe un ardite, anoche en casa de Yute un rato se jugó al tute y otro rato al escondite. Un nuevo matafuegos ensayaron en Madrid hace días con éxito feliz; pero extrañóme (cuando vi la noticia) cómo no han ensayado el matafuegos, más bien que en una pira, en Hn gobernador que me figuro que estará echando chispas. Ya no hay proyecto de escuadra. De manera que en total tendrá Toca una docena de vasallos nada más: el Carlos Quinto, el Pelayo, Novo, Auñón, Manrique, tm par de lanchas en el Retiro (que no sé si bogan ya) un torpedo, una Carraca, tres buques de mazapán y dos tortugas que yacen en el Museo Naval. En la última corrida, sin recato al gran Fuentes el publicó silbó. Consuélese con parecerse á Dato, que unas veces le silban y otras nol Desde que se han inventado las cámaras frigoríficas, mi vecino don Melquíades está loco de alegría; pnes piensa que, enchiquerando en ellas á su costilla, podrá conservarla fresca los pocos años que viva. JUAN PÉREZ ZUÑ 1 GA Para mí Strongfort es un hombre providencial, y su venida á España en estos críticos momentos me confirma en mi ideal. El hombre que, entre otras cosas, resiste el paso de un automóvil con cuatro personas, puede sernos útilísimo. ¿No están fracasando en la lenta pero continua prueba los salvavidas ensayados por los tranvías eléctricos? Pues cambiemos de sistema, y en lugar de ser los tranvías los que le tengan á uno que salvar de sus propios atropellos, que sea amo mismo el que se salve. Ponga una cátedra Strongfort donde se aprenda á resistir el paso de. un vehículo sobre nuestras personas, y el problema está resuelto. Sería el más precioso estreno de la libertad de enseñanza de aquende y Allendesalazar? f Aamos á tener censura de teatros! -Pero este Gobierno... -No, amigo mío, tranquilícese usted respecto de este primer punto; la cosa no es de este Gobierno. ¿Pues de cuál? -Del otro. Del de la República Argentina. ¡Ah! -Sí, señor; una de las libertades de aquella República es esa: la libertad que se toma el Estado de imponer la previa censura al teatro. Habrá que presentar dos ejemplares de las obras, escritos con corrección y claridad, los lunes y los sábados, y abonar de paso cinco ó diez pesos, según sean en uno ó más actos, y una vez que la censura las apruebe, si las aprueba, no se podrá alterar ni falsear su concepto literario, a? tístico ni histórico durante la representación. -No entiendo eso último. -Pues es facilísimo: que si se trata de un juguete cómico, no puede convertirse en drama durante la representación. Que si el concepto artístico de la obra es mediano, no puede convertirse en bueno durante la representación, y que si el protagonista es, por ejemplo, Carlos V en el primer acto, no puede ser Carlos VU en el segundo ni en el tercero. ¿Pero no dice usted que eso es para la Argentina? -Sí, señor. -Pues ¿por qué empezó usted diciendo vamos á tener censura. -Porque como la mayor parte de las obras que allí se representan son españolas... ¡Ahí vamos. -Sí, señor; y déjeme usted desahogarme con un chiste malo, porque no tengo á mano otro peer: Todo lo que huele á previa censura... es censurable previamente. CARLOS LUIS DE CUENCA II -Mujer, yo creo que has hecho mal invitando á las de Cochambre. ¿Por qué! -Porque ya sabes corno son. Están acostumbradas al lujo y iienen la casa muy bien puesta, mientras que nosotros. -No parece sino que vivimos en alguna pocilga. ¡Qué cosas tienes, Hcliodorol En nuestra casa no habrá lujo, paro ¿qué pueden decir de la sillería del gabinete? En poniéndoles las fundas, que están recién lavadas, quedará preciota. -Sí, pero acuérdate de cómo ha dejado tu madre los muelles del sofá desde que se dejó caer encima, el día que nos peleamos. ¿Y quién ha tenido la culpa de aquéllo? Tú, y nadie más que tú, por llevarla la contraria. -Bueno, no hablemos de cosas desagradables. -Es verdad; no hablemos... He invitado á las de Cochambr ¿porque quiero que se convenzan de que no son ellas solas las que saben recibir en su casa. Ya que tenemos la suerte de vivir en la calle de Gerona, por donde pasa la procesión, aprovecho esta circunstancia para que me siten y vean que también nosotros tenemos muebles y que no carecemos de nuda. ¡Las tengo una rabia que no las puedo ver, por orgullosas y por necias! Desde que ha salido diputado su primo Pellejín, no se les cae de la boca el Congreso y Silvela, y que si al primo le van á hacer subsecretario... -A. ver cómo procuras tapar el espejo de la sala, pues al marco se le ha caído toda la pintura. -No tienes necesidad de advertirme nada. Ya verás, ya verás cómo preparo yo las cosas. En el pasillo voy á poner aquella cabeza de ciervo de tu compañero de oficina. Ya sabes que nos la ha ofrecido muchas veces. Sí, pero no le gusta prestarla. Es una cabeza que era de su señor padre, y la estima mucho. -Bueno, pues se la pides. El no te ha de decir que no, porque te debe muchos favores... Además, tenemos que obsequiarlas con un refresco. ¿A quién? -A las de Cochambre. Es una costumbre de Madrid. Siempre que hay procesiones y va la gente á las casas, se la convida á galletas, polvorones ó bollos, según la poi ición de cada cual. -Va á salimos el convite por una friolera. Pero, en fin... -N o hay más remedio. Si se tratara de otras personas, anda con Dios; pero á las de Cochambre quiero darles en la cabeza, porque son unas orgullosas. -Por de pronto, hay que llevar al niño á que le corten el pelo. Mira cómo lo tiene: parece un felpudo. -Se le cortará. ¡No tero, no tero! -Calla, Heliodorito; tú harás lo que se te mande. ¡Pues estaría bueno! ¿Sabes lo que se me ocurre, Heliodoro? Voy á pedirle á doña Simeona, la vecina del segundo, que me preste media docena de servilletas de postre y aquel centro de mesa de plata sobredorada que nos puso cuando el bautizo de su sobrina. -Ya recuerdo... ¿No te parece que estará muy bien lleno de bollitos? -Sí; y alrededor puedes ponerle unas cuantas rosas naturales, que ahora están muv baratas. ¡Yo tero bolos! -Ya comerás bollos, hijo mío; ten paciencia. -Nada, Sueltos diversos -i ¡paña Cartófila nos ha remitido unas tarjetas postales d las que ha publicado Ja Exposición de Postales par conmemorar su celebración. Son una preciosidad artística qu recomendamos á los aficionados. I a Sociedad Cartófila Hispania de Barcelona, noscomu nica que aquella Administración de Correos viene tasando las tarjetas postales con recargos de 10, 3o y 40 céntimos, con perjuicio de los coleccionistas y de los ingresos del Estado, sin que haya razón que justifique tal medida. Llamamos la atención á quien corresponda. ALMANAQUE MEMORÁNDUM J COSAS uando en esta misma sección di cuenta de la existencia de un Lionel Strongfort sobre cuya musculosa humanidad pasaba un automóvil, recibí una tarjeta postal de un anónimo pariente espiritual que me decía: Compadre: ¡No está mal bulo el del automóvill Las castañas, cuanto más gordas, mejor. Había yo leído la noticia del Hércules modernista en Le Fígaro del propio París de Francia, y de bonísima fe la había creído; pero desde que recibí la tarjetita de mi compadre me entraron dudas, que no me han acabado de salir hasta que he visto con mis propios ojos al auténtico Strongfort en carne y hueso, imás carne que hueso y más músculos que carnel ¡Qué musculatura de tío! como diría... un sobrino suyo. El famoso Moisés de Miguel Ángel á su lado, tiene la lisura de la Venus de Milo. Hay que verle cuando sobre un fondo negro destaca su colosal figura y la luz eléctrica acusa su gigantesca anatomía. No falta quien al mirar aquellos bultos que por todas partes asoman, se hinchan y se menean, diga que el hombre tiene una epidermis postiza, porjebajo. de la cual- corre un gato. C UEVES 11 Santísimo Corpus Christi. San Bernabé, apos- -t o j; Santos Félix y Fortunato, mártires. La Misa y Oficio Divino son del Santísimo Sacramento. Rito, doble, primera clase; color, blanco. Cuarenta horas: Asilo del Sagrado Corazón. AlERNES J I San Juan de S hagún, confesor; San Ono -f, e (anacoreta; San Basilides y compañeros mártires. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, sencillo; color, blanco. Cuarenta horas: Religiosas Capuchinas. s c Verbena en la Florida. CÁBADO 13 San Antonio de Pádua; Santa Aquilina, vir gen y mártir; Santa Fúndula. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, doble; color, blanco. Cuarenta horas: Religiosas Capuchinas. TjOMINGO 14 San Basilio, obispo y doctor; San Elíseo, profesor; San Metodio, obispo. La Misa y Oficio Divino son de la Dominica. Rito, sencillo; color, blanco. Cuarenta horas: Religiosas del Sacramento I UNES i5 Santos Vito y Modesto y Santa Crescencia, i z m ü r t ¡r e s San a Germana, pastora. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, sencillo; color, blanco. Cuarenta horas: Religiosas del Sacramento. ARTES 16 San Juan Francisco de Regis, confesor; San Quirico niño y Santa Julia su madre. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, sencillo; color, blanco. Cuarenta horas: Religiosas del Sacramento. 17 Santos Manuel, Sábela é Ismael, már tires; San Montano, soldado. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, sencillo; color, blanco. Cuarenta horas: Santa IglesH Catedral. Luna menguante (Q el 16 á las nueve y veinte minutos, en Sagitario. Los días duran próximamente quince horas y dos minutos. No se devuelven los originales IMPRENTA DE BLANCO Y NEGRO Medicamento de Familias SOT los 1 Ministerios t i Aa Toda clase da Vó- mitos y Diarrea s en niños y adultos se curan pronto y bien oon los Salicila- tos de Bismuto y eerio de Yivas Pérez. Asi lo afirman indiscutibles autoridades médicas. Dt renta enJoclas las farmacias más acreditadas del mundo