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ta las ocho de la mañana, y en el invierno de la una á las cuatro; yo voy con mi padre, que es guardia; pero hace el servicio de noche para ayudar por el día á mi madre, que tiene puesto de verduras; también hace de panadero cuando hay huelga. Animábase dándome estos detalles de su vida material cotidiana; pero yo insistí en mis investigaciones espirituales. La fecha de la constitución del Congreso se rectifica todos los días. Los anuncios de que las actas- -Mucho, cuando son cosas bonitas, como la Historia de la nueva Cámara se pasarían por un fino tamiz Sagrada. para no admitir como buenas las mil arbitrariedaSorprendiéronme las aficiones bíblicas en aquella medes que se cometieron en las elecciones, rectificadio mujer de rompe y rasga, y me decidí á explorar los das están por los hechos. Los augurios de tenaz misterios de psicología guardados bajo su frente estrecha oposición que los republicanos iban á hacer en el y morena. Congreso desde el primer instante, no aparecen- -Muy bien. ¿Y cuál te es más simpática de todas las confirmados jjor ninguna parte. Diríase que todo mujeres de la Historia Sagrada? -Pues aquélla que dio de beber á aquel señor de los el mundo tiene complacencia singular en mostrarse en contradicción para confundir y desorientar á camellos. los que tienen fe en algo que se llama política, en- ¿Y t ú estás contenta con tu suerte? -Sí, señor. algo que se llama credo, en algo que se llama pa- ¿No te gustaría más ser hombre? triotismo. Una llama de horrorizado asombro se incendió en los El Gobierno empuja poco al Congreso y á las ojos de la naranjera. comisiones de actas é incompatibilidades para que- -jHombre... No, señor. este Cuerpo legislador se constituya pronto. No- ¿Y por qué? tiene interés en ello, sin duda, porque presiente- -Los hombres son muy malos; se gastan el dinero, y luego vienen borrachos á casa y pegan á la mujer. la discordia en la mayoría, y porque desea que el- -Pero siendo bueno... debate político sea esterilizado por el calor de la- -Tampoco; no me gusta llevar cortado el pelo. estación, para justificar el cerrojazo y tener por Y sacudió fieramente las guedejas enmarañadas. delante los meses estivales de vida sosegada y- -Cuando seas mayor, ¿te casarás? tranquila. -No, señor; no quiero pelear con los chiquillos. Y así se desliza el tiempo estérilmente para el- -Entonces, ¿qué vas á hacer? país, que una vez más con este Gobierno, como- -Aprenderé á modista, para poner un obrador y gacon los anteriores, tuvo la candidez de creer llenarme la vida. gado el momento de verse bien gobernado y ex- ¿Ganas mucho con las naranjas? tinguidos los vicios que hasta entonces habían im- -Con estas de á perra gorda, un duro en el ciento. Nos cuestan uno, y sacamos dos; las compramos en el posibilitado la realización de sus aspiraciones y mercado, que está abierto en verano desde las cinco hasde sus necesidades. -Sí, señor. ¿Y te gusta? Para no ofenderte con mis labios pecadores, beso uní medallita de Lourdes que me regalaste, y espero con la cabeza baja y desnuda tu absolución. Por la indiscreción de copiar la carta, José DE ROURE M ENT 1 DERO TEATRAL. LO QUE SE DICE -Parece, según se desprende de la lectura de los periódicos de allá, que la compañía de nuestro teatro de la Comedia ha tenido un formidable éxito en Montevideo, primer punto de la tournée. Un importante diario consagra su primera plana á Rosario Pino, publicando además un articulo, conjuntamente escrito- -así dice, -de Benavente, muy elogioso- -bigamos el estilo- -para nuestra actriz. Los periódicos, en cambio, se lamentan de que se eligiese para debut de la compañía un arreglito del francés, Madame Flirt, á quien el cambio de aires, por lo visto, mejor dicho, por lo Jeído, tampoco le ha sido favorable. ¡Vaya por Diosl Y de la Cobeña, ¿qué noticias corren? -Fue recibida la compañía con ciertas reservas en las primeras representaciones, pero luego la sugestiva actriz fue imponiéndose, reconquistando al público, y ha terminado su campaña en el Politeama de Buenos Aires provechosamente y dejando excelente recuerdo. Parte de culpa de lo ocurrido al principio, cábele sin duda á Donato Jiménez, que con su tronante voz intranquilizó á las señoras, asustándose algunas, que se salieron antes de terminar la representación; pero después se convencieron de que era inofensivo, y hasta le, tiraban ramos de flores y caramelos de los Alpes. De Agapito Cuevas, del que declaran los periódicos de la Argentina que estaba envuelto en la sombra proyectada por la Cobeña, hacen también ¿Qué arte t e gusta más? ¿Arte? -repitió con asombro. E xpIiquéle entonces la pregunta, y, una vez comprendida, respondió: -Pues mire usted: me gusta oir la música de los organillos; pero lo que me gusta más de todo es leer versos. ¿Y de lo que te enseñan en la escuela? -La Geografía. ¿Has ido al teatro? -Sí- -respondió con despreciativa y simpática suficiencia; -pero me gusta más el cinematógrafo. ¿Pero no te ha gustado ninguna de las comedias que has visto? -Sí, señor; una: el Nacimiento, que le he visto en Martín. Me habló después de sus aficiones íntimas. Su mayor placer consiste en un día de campo, y casi por igual le gusta ir al café: tiene afición á las flores, pero prefiere á los pájaros porque son muy suavecitos y cantan le dan mucha lástima los pobres y casi aborrece á los chiquillos. Contemplábame de reojo mi ¡nterlocutora, deseosa sin duda de seguir su venta pacíficamente. -Adiós, muchacha, y gracias, -dije despidiéndome. Eché á andar; pero volví de nuevo. ¿Qué es lo que deseas con más afán? Si alguien te dijere: Pídeme lo que quieras; te lo compro... -Pues, mire usted; una máquina de coser para aprender á. hacerme los vestidos. Alejóse: erguíase con garbo junto á la cesta, llena de naranjas, y pregonaba con voz vibrante, un tanto enronquecida, como de muchacho que va para hombre. A veces, durante largo rato, permanecía silenciosa, como absorta en meditaciones ó ensueños. Acaso estaba pensando en su máquina de coser. T G. M A R T Í N E Z SIERRA CRÓNICA a semana última ha ofrecido pocas novedades, porque las rectificaciones en la política española no constituyen ciertamente una novedad. Ha sido, pues, una semana de rectificaciones. Habla Montero Ríos en el Senado y rectifica el programa del partido liberal, imprimiéndole un sentido más democrático que satisface á la izquierda de la agrupación, disgusta á la derecha, casi entusiasma á López Domínguez y en algunos extremos aprueba Canalejas. Habla Silvela y rectifica á Maura, manifestando que no estamos en el siglo de las revoluciones, sino de las evoluciones, y que las transformaciones no pueden hacerse rápida, radical y brutalmente, como dijo su compañero de Gabinete. Habla Dato en Valencia y pronuncia un discurso impregnado de espíritu liberal y de entusiasmo por el progreso de la administración y de las costumbres, manifestaciones que están en contradicción con los actos de sus compañeros de Gabinete, atentos sólo á retroceder, como lo demuestran los proyectos de ley de enseñanza y de reforma provincial y municipal. De la construcción de la escuadra se niega hoy lo que se afirmó ayer. grandes elogios. Como hombre de mundo y galante, creo que ha hecho una verdadera revolución, al extremo de borrar el recuerdo de Medrano, que, como es sabido, fue, cuando esIDA MADRILEÑA. MANTILLAS Y tuvo en Buenos Aires, el ídolo del Jockey- Club. -Muy bien; ahora, si á usted le parece, regresemos de SOMBREROS América y charlemos de lo que ocurre por Madrid, donde tenemos á Chicote estrenando zarzuelas á paso de carga en el X SOR MARÍA DE LA CONCEPCIÓN, RELIGIOSA EN CUENCA teatro Moderno, por cierto cada noche más concurrido. ¡Hombre, á propósitol ¿Usted ha visto La Morenita? Asistimos á la corrida de Beneficencia... No frunzas- -Sí, señor. Y he aplaudido á la Loreto, que dice con muel entrecejo, mi querida prima; sé que no te gustaban cho gusto, y- subrayándola, la canción- d jrimer Cjttadro, delos toros cuando andabas por este mundo pecador, y yo licada, graciosa, ondulante, un primor de factura del maestro te he oído cosas muy fuertes contra ese espectáculo M e Jerónimo Jiménez. -Conformes; pero lo que no habrá usted visto, seguraimagino que ahora lo abominarás doblemente; á mí tammente, es á. ningún escultor modelar con paíillos una estatua poco me gusta. ¿Que por qué fui entonces á la corrida de Beneficencia? A ti no te lo he de ocultar; eres mi con- vaciada en yeso, sino trabajar en el barro ó en la pastelina, ¿verdad? Bueno; pues en el estudio de los amigos de La Mofesora, y sobre todo, eres mujer. ¡Fui por la mantilla renita podra usted admirar esa rareza, Gomo también la de ver blanca! Lo mismo que te lo digo; y estoy por asegurarte á varios pintores con blusas de dependientes de- comercio. Son que la mayoría de las sefioras, hermosísimas, puedes detalles de propiedad escénica que se deben tener en cuenta, creérmelo, que llenaban los palcos, habían tenido para querido amigo. asistir á la corrida de Beneficencia la misma razón que- -También suponga que asistiría usted al estreno de La yo, salvo que algunas llevaban mantillas de madroños. coleta del maestro, original de los Sres. Larra, Blanco, Pellicer y Villegas. Las madrileñas, tú lo sabes bien, nos sentimos muy espa- ¿Cómo Villegas? ñolas dos veces al año: la tarde dev Jueves Santo y 1- ¡Hombre, sí! ¿Va. usted á suprimirlo, siendo eiJtutor del domingo de la corrida de Beneficencia. Algunos perioúltimo cuadro, el más impprtante de la obra, TLa- muerte del distas de mal gusto, aun cuando ellos se crean lo contrario, nos incitan á que prescindamos por completo de los torero? Por cierto que como reproducción plástica no se puede pedir nada mejor. Y vamos á otra cosa. La companíadel teasombreros y usemos á diario la mantilla. ¡Horror! Paretro de la Zarzuela ha hecho una buena campaña en Lisboa, ceríamos criadas de servir; ¡y sobre que ya no existe la dando cerca de treinta representaciones á teatro HenoJOrejón, leyenda dorada! Con dos días al año de españolismo, sobre todo, ha sido la debilidad del rey de Portugal, siendo basta y sobra; el resto del tiempo nuestra cabeza pertemuy celebradas por el público las meninas de la, compañía nece á París, aunque muchas se contentan con muy malas Stas. Lázaro y Taberner. La representación de El terrible Pérez fui, según la prensa portuguesa, ¡á catástrofe da risa! traducciones. Dicen que la corrida fue poquita cosa; no- -Me alegro del éxjto de la campaña por Reyes, merecepuedo dar mi opinión; yo no miro más que cuando bandor de eso y mucho más. derillean. La pica me causa horror por los pobres cabaY no habiendo ríos asuntos sobre el tapete, sfcllevanta la llos, y la muerte, porque siempre me parece que el espasesión, y hasta la noche, que Antoine y su teatro serán con da va á matar al toro, digo no, al revés; pero, en suma, nosotros. no miro. Las banderillas sí; cuando se las clavan, salta, JORGE FLOR 1 DOR se rebulle y bufa el toro como si fuera... un hombre. Esa de las banderillas es la suerte femenina de las corridas de toros; todo lo demás me parece bárbaro. Pero las APUNTES FINANCIEROS mantillas blancas favorecen mucho, y algo hemos de conMás actividad que en anieriores sesiones se ha notado duceder á una diversión que, según aseguran, es muy esrante la semana pasada en nuestras Bolsas, acentuándose el pañola, aunque en realidad, si no fuera por nosotras y movimiento de alza. El Inttrior, transcurrida la liquidación sin nuestras mantillas, divertiría á muy pocos españoles. tropiezos y con dinero abundante, valía el jueves 77,55, ó sea 0,75 más que pocos días antes, impulsado, por el alza de Bueno, pues ya te he confesado mi culpa del domingo París y por compras repetidas del contado; el sábado reacúltimo, y ahora voy á confesarte mi pecado de esta nocionaba á 77,20, por circular rumores de aumentos en el preche. Hoy es jueves, día de moda en el Circo de Price. supuesto de la Guerra y por las liquidaciones de beneficio, ¡Si vieras cómo están esas sesiones very selected, confornaturales al final de la semana después de un movimiento imme las llama el empresario! ¡Espléndidas! Todas las se- portante. El airibrtizable cotizaba 96,85, ganando 0,75, y las ñoras nos presentamos en el Circo luciendo unos somacciones de la Tabacalera 440 después de valer 443,5o. Tambreros magníficos; en realidad, se ven muy pocos arrebién ha mejorado el cambio; los francos, á 36,10, tenían esceglos, y aun esos bastante bien disimulados. Como se lle- lente tendencia, siendo general la creencia de que la definitiva constitución del sindicato azucarero traerá oro al mercado. van muy grandes (hablo délos sombreros) la vizcondesa Algunos atribuyen el alza á maniobras de alcistas deseosos de se ha hecho con tres del año pasado uno para el de liquidar posiciones subsistentes desde que presentó su año actual, y aún ha tenido que pedir plumas. Tú creerás tal vez que me divierte el Circo; pues tampoco me di- dimiten el Sr. Villaverde en cuyo caso el movimiento carecería de base sólida, pero los optimistas lo justifican vierte. Salvo los clowns cuando son graciosos, y el gélijándose en los aumentos de la recaudación y en el impulso nero no abunda, todo lo demás es horriblemente monódado por París, donde los principales establecimientos de tono ó desesperadamente bárbaro. Entonces, ¿por qué crédito siguen aconsejando á su clientela la compra de Extevoy al Circo los jueves de moda? Por la misma razón que rior, comparando su valor con el de la deuda turca, que se van todas las demás: por el sombrero que una luce y por mantiene más alta que la nuestra y subirá con su proyectada unificación. Un punto negro subsiste, sin embargo y urge se los sombreros que á las otras ve. Esto te probará, quedesvanezca: se temen exigencias de Guerra y Marina. Si turida prima mía, que á las mujeres no nos divierte, sea cualquiera el espectáculo que tenemos delante, más que vieran probabilidades de éxito proyectos como el de la construcción de una escuadra, tan poco aceptables en las actuales lo que llevamos en la cabeza. Una mantilla blanca, un circunstancias y realizables tan sólo cuando la situación ecosombrero elegantísimo y... un mal pensamiento. Por eso, nómica esté en absoluto normalizada, los optimismos de ahora cuando renunciamos al mtíndo como has renunciado para se desvanecerían y la especulación tomaría muy distintos siempre tú, nos ponemos una toca, y se acabaron las di- derroteros. versiones. A rezar, á mortificarse, á luchar por la salvaNuestro Exterior en París ha ganado un poco más de ción del alma. Nada de mantillas, nada de sombreros, por 100; quedaba el sábado á 90,47. Es tanto más de notar su firmeza, que los demás valores de ese mercado, ó no se una toca almidonada por todo adorno, y dentro de la mueven, como la renta francesa que no logra reponerse, ó cabeza... la paz de Dios. ¿Verdad que sí? Puedes creérpierden terreno como el Río Tinto, que, impresionado por melo: si estuviera segura de alcanzaila, quemaba mi manel continuo descenso del cobre y por un artículo de Théry tilla blanca y mi sombrero de esta noche. Aunque como en el Economiste Buropéen, queda á 1170, perdiendo 11 entees tan grande, veríais el incendio desde Cuenca. ros más después de la gran baja del mes pasado. V I lltíllill lí lililí r i r n n nranrr iTT i uisiini ii! -r m a n t i u ñurumí IT TTI rnrirmra irariii mrt iirrnrm m- Trmi i t n i rnrai mniinir rnnin n inniM in 1 m riaim mi BI a i m 1 H 1 im nrrr ilrnrrarcF i r i n n 1 u 1