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f T N T R E SEMANA. DIÁLOGOS CON YUGALES- ¿Pero por qué llevan á esos infelices al Cerro del Pimiento? -Para aislarlos y asistirlos en el hospital de epidemias. ¿Y no puede suceder que lo del pimiento les perjudique? Yo jamás he oído que á los enfermos graves les sienten bien esas cosas. ¡Qué ocurrencias más peregrinas tienes, vida mía! ¿Les va á producir acaso una indigestión el nombre del sitio donde está edificado el hospital de epidemias? -Sí, pero mira: en esta terrible enfermedad que nos amenaza á los madrileños, se dan coincidencias muy raras. Dicen los médicos que ese mal proviene de tres causas reunidas: la alimentación deficiente, la suciedad constante y la aglomeración de individuos. ¿Es ó no verdad? -Verdad es. -Pues para combatir la primera, ó sea la mala alimentación, se lleva á los atacados al Cerro del Pimiento, y se nombra director de la epidemia, quiero decir de los trabajos para sofocarla, al doctor Cortezo. No me negarás que el nombre del cerro y el apellido del director forman un verdadero comistrajo. -No te lo puedo negar, efectivamente, aunque el doctor Cortezo es correligionario mío y casi jefe, puesto que le elevamos á la vicepresidencia del Congreso poco después de haber sido elegido para presidir la epidemia reinante. -Por lo que respecta á la suciedad, parece que en ese Hospital del Pimiento hay de todo menos agua; y en cuanto á la aglomeración, he leído también que, aunque en pabellones distintos del destinado á enfermería, habitan muchísimos golfos y mendigos procedentes del Asilo donde se incubó la epidemia y de todos los desmontes que rodean á Madrid. No se ha contrarrestado seriamente, por consecuencia, ninguna de las tres causas originales de la enfermedad, y ésta, como no podía menos de suceder, sigue extendiéndose y concluirá por estallar de un modo formidable. Gracias que á nosotros y á todos nuestros amigos nos cogerá el estallido en San Sebastián ó en Biarrítz. ¡Si no fuera por eso, no tendríais el doctor Cortezo y los que le tratáis perdón de Dios! -Pero mujer, eres injusta con el doctor y conmigo. ¿Qué más se podía hacer que llevar á los atacados á un hospital de epidemias, el cual no servía para nada? ¿Pretendes acaso que los condujéramos al círculo de los Luises? Y que ese hospital, por más que tú digas, está admirablemente situado. Carece de agua, es cierto, pero en cambio tiene en sus cercanías el Instituto Rubio, el Asilo de mendigos, de Santa Cristina (admirable obra de caridad sin conferencias de Mr. Brunetiére, realizada por D. Alberto Aguilera; hay que hacer honor á los adversarios políticos) la Cárcel Modelo, los saludables basureros y las magníficas edificaciones de Valle- Hermoso, y el barrio llamado ¡puf! de los concejales. Si eso no es colocar bien un hospital de epidemias, que venga Dios y lo vea. Además, debo advertirte que el edificio hospitalario es transportable; de suerte que el mejor día va el doctor Cortezo y lo planta, si así se le antoja, en la mismísima Puerta del Sol. -Pues estaría mejor que en el Cerro del Pimiento, porque ese pimiento no es dulce. La epidemia sigue picando. -Sigue picando, es verdad, pero entre la gente menesterosa y desconocida ¿A que no le ha dado aún el tabardillo pintado á ninguna de tus amigas? ¡Cómo! ¿la enfermedad en cuestión se llama también tabardillo pintado? -Claro que sí. ¡Pobre marquesa de... X. ¡Ella que abusa tanto de los colores... artificiales! ¡Hay que decirla que se lave con estropajo inmediatamente! ¡Buena estaría la marquesa de... X si se lavara como tú dices! Entonces el tabarcLJo nos daba á los que la viéramos. Ea, cabecita loca, confía en el Dr. Cortezo y en nosotros. La epidemia se extinguirá. Ya tú ves: se ha extinguido, según parece, la insurrección marroquí... No hay que ser demasiado pesimistas. Deja, pues, de pensar en enfermedades, vístete y vamonos á visitar la Exposición del Cerro del Pimiento, quiero decir, del Palacio de Cristal del Retiro. ¡Jesús, qué atrocidad! ¡Meternos voluntaríamente en el foco! -Pero mujer, si es que me equivoqué. Aunque en seguida deshice el error. Te hablo de la Exposición de cuadros del Palacio de Cristal del Retiro. Entiéndelo bien, de la Exposición. -Pues eso: ¡el tabardillo pintado! JOSÉ DE ROURE Un consuelo puede tener el Sr. Maura, y no habrá nadie que se le escatime. Su proyecto sobre protección á la infancia es impracticable- -pluma muy autorizada lo demuestra en otro lugar de este número. -El de reforma de Administración local y provincial, cuya paternidad rechaza el señor Moret porque dice que se le han pervertido y casi falsificado, es pésimo. Pero peor que los dos, 1- 1 ubo hace tiempo un tenor de ópera italiana separado y juntamente, es el de reforma de la entan falto de facultades vocales y artísticas señanza presentado por el Sr. Allende Salazar, en como sobrado de osadía. Todo lo cantaba y todo cuyos labios hubiera encajado mejor que en los lo echaba á perder, mereciendo por ello las más del Sr. Maura la palabra descuaje porque su vivas protestas del público y las más recias censu- proyecto sí que es el descuaje de la enseñanza á ras de la crítica. Una noche cantó el Almaviva de beneficio de los que aún tienen la desdicha de Eí barbero de Sevilla, y, fuese porque el papel le pensar como se pensaba por los gobernantes de venía holgado ó porque un impertinente catarro los tiempos en que Fernando Vil gastaba paleto. mermase Tas ya muy mermadas condiciones de su ¡Vale Dios, que ni este desdichado proyecto ni voz, el alboroto fue mayor que nunca. Silbaron los mencionados han de prosperar! Y no prospehasta los acomodadores. El cantante no se inmutó rarán, porque en los tiempos que vivimos podrá mucho. Antes bien, se mostró compasivo, y dijo al andarse con menor velocidad de la que muchos bajar el telón y retirarse de la escena: quieren y de la conveniente; podrá caminarse des- ¡Qué público tan ignorante! ¡Silbar nada pacio, muy despacio; hasta podrá llegarse á no avanzar; pero lo que es retroceder, y retroceder menos que á Rossini! Algo por el estilo debe decir el Sr. Maura al por capricho ó por voluntad de hombres reñidos observar la grita según la jerga de entre bas- con la aspiración legítima del siglo y con la inmMtidores, que han arrancado de la opinión liberal tabilidad de las leyes naturales, eso no puede se sus dos proyectes de ley: el de la reforma de la y seguramente no será. Administración y el de la represión de la mendiMorirán esos proyectos por mezquinos y por cidad y protección de la infancia. reaccionarios, como morirá pronto el Gobierno ¡Qué gente más atrasada! ¡Silbar á demócratas que los presenta á unas Cortes viva imagen suya como á Moret y Santa María de Paredes! por la incompatibilidad de caracteres, de tempePorque resulta, en efecto, que ambos proyec- ramentos y de tendencias que anida en su seno. tos de ley no son suyos. Los ha copiado literalNo reflejamos un juicio nuestro. Expresamos lo mente, sin reparo á que pueda pensar la opinión que siente, piensa y dice la opinión del país. imparcial que para ese viaje no eran necesarias alforjas; esto es, que para hacer la revolución no es preciso echárselas de revolucionario y después APUNTES FINANCIEROS No han estado nuestros mercados mucho más animados valerse de la labor de otros. Podrá decir, tal vez, sesiones, que su modestia es tanta que busca lo bueno allí durante lalasemana pasada que en anteriores terreno el y sin embargo, firmeza ha sido general, ganando Intedonde puede encontrarlo; pero si eso alegase, no rior con 0,45 de alza á 76,77, y las acciones de la Tabacalera justificaría ciertamente el motivo de haber censu- con 4 enteros de mejora á 437,50. En cambio, el amortizable rado un proyecto que juzga ahora exquisito, ni no se ha movido y vale 0.6. del Interior, á pesar de persistenpodría sostener que va á hacer la revolución des- tesEste movimiento de la resistencia opuesta ventas Barcelona, del contado y por de arriba con sus ideas llevadas á la práctica, sino donde la doble ha valido 2.5 céntimos, mientras en Madrid con las de la comisión de reformas sociales. Lo costaba sólo 17, se debe atribuir á los eternos rumores de único que el Sr. Maura ha hecho coa su proyecto crisis ministerial y vuelta a ministerio de Hacienda del señor Villaverde y la subida brusca ha sido una frase. Y ésta de tan depravado gus- animado por estosá mismos rumores y del Exterior en París, por creer la especulato, que la sátira la ha puesto en solfa para siem- ción extranjera que el presupuesto del Sr. Rodríguez San pre. Esto es lo que quedará de la gestión del se- Pedro será copia exacta del que tenía proyectado su anteceñor Maura: el recuerdo de una expresión torpe sor. El alza del Exterior, que ganaba un momento 0,60 y no hora todo el avance y cursi. Y sí quedase convertido en ley algo de su ha conservado á última 89,45 por necesidades alcanzado, reaccionando el sábado á de la respuesta proyecto, esa obra no sería el descuaje del ca- de primas definde mes, es tanto más de notar, que los demás ciquismo sería la consagración, el entroniza- valores españoles cuya suerte está íntimamente ligada con el miento de un caciquismo más brutal y demoledor cambio internacional reaccionan sensiblemente en París; el pierde 3 enteros á 207 y á 33o. que el que existe, porque sería poner la vida mu- norte de España han contribuido también el Zaragoza 5 sufrido Otras causas al descenso nicipal en manos de un puñado de tiranuelos eri- por algunos títulos en la vecina República. En efecto, el megidos en tales, no por virtud del voto ni de la tropolitano perdía el sábado 8 enteros á 618 por temerse que capacidad, sino del privilegio de la fortuna, y no el mercado sufra con dificultad el peso de los nuevos títulos siempre el dinero se asocia con el sensato, pues de la próxima emisión, anunciada para fin de Junio, y el Río Tinto nada menos que 65 unidades, alarmados los compramuchísimas veces es patrimonio del obtuso de in- dores por la gran baja del cobre, que vale 58 libras en vez de teligencia y negado de sentimiento. 62,5o hace ocho días. CRÓNICA NOTA CÓMICO- POLÍTICA Maura, tan enamorado de su proyecto de ley. se mira al espejo y sólo consigue ver á Moret. tn 1 u tiui i! iriniTT n- nnu miau IIMUTI i r