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lento d o itcncr la plaza de profesor de dicha cátedra, en votación pública. Njestra enhorabuena sincera al laureado artista. P ROGRESOS DEL AUTOMOVILISMO EN ESPAÑA Taf, taf, taf... los automóviles vienen camino de Madrid sin que hasta ahora hayan ocurrido, que yo sepa, otros accidentes que los que pueden atribuirse á las propias máquinas ó á culpa de los chauffeurs. Quiero decir con esto que ninguna mala intención ni mano criminal ha intentado hacer ver á los extranjeros que Dumas señaló con acierto un dia el punto donde, á su juicio, comenzaba África. Puede proclamarse muy alto en honra de nuestro nombre de españoles. Porque hace aún pocos años dábamos lamentables muestras de estar muy pocos civilizados. Ninguna clase se dé por ofendida, porque la verdad no ofende; pero sí pueden darse todas por aludidas. Las incultas, porque hacían guerra sin cuartel al automóvil, apedreándole á su paso por las pequeñas localidades ó poniéndole en la revuelta de un camino un madero de través con la piadosa intención de que se descrismase el conductor; las cultas, que cultivaban el nuevo sport, caminando á velocidades vertiginosas sin consideración al prójimo, á quien bonitamente estrellaban, y sin tener en cuenta que las carreteras en nuestro país son tan medianas como la Administración; y las oficiales, en fin, que dejaban hacer á unos y otros, hasta que en 1900 se le ocurrió á D. Pablo Alzóla, entonces director general de Obras Públicas, meter en cintura á los automovilistas, reglamentando las velocidades y quitando pretexto con esa medida á los enemigos sistemáticos del automóvil para las pedreas y demás excesos. Allá por el Norte, entre San Sebastián y Biarritz, los automóviles habían hecho varios estropicios. Los campesinos, como revancha, habían realizado otros. Cerca de San Juan de Luz un automóvil había reventado á un anciano. En el alto de Gainchurisqueta, ya en España, otro vehículo había triturado á una mujer. En Pasajes, otro había hecho papilla á una criatura. La indignación era grande y se traducía en frecuentes lluvias de piedras. Pasajes, sobre todo, era para los taf taf las Termopilas de las expediciones. El automóvil era el terror de Pasajes. Quien conozca este delicioso pueblo guipuzcoano, sabe que está situado en la carretera, entre la montaña casi inaccesible y el mar, sin más calles ni plazas ni paseos que el camino. La chiquillería pasaitarra no tiene para su esparcimiento y recreo más que la carretera, la vía férrea y el mar. De aquí que cada chiquillo sea un habilísimo diestro toreando tranvías eléctricos, que también circulan por dicho camino; una verdadera rana en punto á zambullirse en el agua y bucear para sacar con la boca las monedas que envueltas en papel tiran los forasteros. Aunque el espectáculo más sensacional es el que los chiquillos realizan frecuentemente con los trenes. Cualquiera de esas criaturas se planta en medio de la vía cuando va á pasar un tren á buena marcha. Cuando le separan unos cuantos metros de la locomotora se tumba muy estirado entre los dos raíles, con la boina encasquetada hasta las orejas para que las cenizas y las chispas de la máquina no les quemen el pelo, y como la locomotora deja entre el balastro y su fogón un espacio suficiente para un cuerpo pequeño, desfila todo el convoy por encima del chicuelo, que se levanta riendo y bailando cuando ha pasado el último furgón y los espectadores no han cesado en sus gritos de horror. binero haciendo un derroche de súplicas y consideraciones hasta conseguir, como se consiguen muchas cosas, su promesa de que dejará pasar el coche á Francia, aun sin el permiso especial del vista... Habíamos perdido en estas negociaciones la paciencia, y lo que era aún más doloroso: treinta y cinco minutos. En marcha nuevamente, á los cinco minutos tenemos que hacer alto. Los miqueletes nos reclaman el derecho de cadena (tributo que acaba de abolir felizmente la D putación de Guipúzcoa) Otros cinco minutos perdidos. Avanzamos algunos metros más. ¡Alto! Los guardas de consumos de Irún registran el vehículo para ver si introducimos algún artículo de pago. Tres minutos más que se pierden. Dejamos Irún. A los dos kilómetros, en las Ventas, está cerrado el paso á nivel inferior del ferrocarril. Nos manifiesta el guarda que no puede darnos paso porque ha leído en los papeles que hay un tren especial para la gente que vuelva de los toros de San Sebastián, y que hace media hora que tiene cerradas las vallas sin que el tren acabe de llegar. Renovamos los ruegos, las reflexiones, las protestas... Una propina lo allana todo. Habíamos perdido otros diez minutos. Emprendemos nueva marcha, que se interrumpe poco antes de Rentería, donde hay también derechos de cadena que pagar. El reloj marca las nueve y media. Perdido el viaje, la conferencia y el dinero. ¿Para qué apresurarnos ya? Desfilamos por Pasajes á paso de carreta; entre la obscuridad y desde el monte nos arrojan una piedra, casi un bólido, que destroza una banda del automóvil, y menos mal que no destroza nuestros huesos. Cuando llegamos á San Sebastián nos queda el consuelo de decir el chauffeur: ¡TI faut venir en Espagne pour voir ees choses- la! rió su santa esposa. Después fue ajusticiado su hijo primogénito, vengador de su honra al uso calderoniano. Rebeláronsels de nuevo los tozudos vasallos de Benabarre. Desengañado de todas las glorías mundanas, recogióse á su castillo de Pee rola, echóse en brazos de la ciencia arqueológica, suave constelo de almas abatidas, reunió antiguallas y monedas; murió en paz. Este ligero índice del libro da idea reducida de su importancia. Melida ha acertado á hacer revivir la hermosa figura del personaje y su dramática historia. Demos gracias á Mel da y á la señora Duquesa, que tan gallardamente conserva el honor de su egregia casa. F. N. L. COSAS ÚTILES e u n a m v e n c o n nueva, práctica y barata dan cuenta los periódicos extranjeros. Se trata de un aparato del cual dan idea perfecta los dibujos que acompañan á estas líneas. Es el ferófono un aparato telefónico nuevo que se aplica á los timbres eléctricos de las habitaciones ya colocados, transformándoles en una instalación de telefoníai privada con un funcionamiento irreprochable. La adaptación del ferófono á los timbres instalados se hace en pocos momentos, sin exigir el menor cambio ni alteración en los botones. El hilo telefónico, así como el gancho para colgar el aparato, como indica el dibujo primero, van en éste. EL FERÓFONO Y yo: -En verdad que se necesita virtud para no arrepentirse de ser español. Por fortuna, como digo al principio, nada semejante ha ocurrido ahora en la carrera París- Madrid con los expedicionarios extranjeros. Las gentes no han arrojado piedras; las autoridades, poniéndose á la altura de aquellos, han dado facilidades y han vigilado los caminos; los automovilistas no han atropellado á nadie. Los que se han perniquebrado ha sido por culpa suya. El primer accidente dentro de territorio español ha ocurrido cerca de Zarauz, en Guipúzcoa, donde las carreteras son modelo de construcción y de conservación ¡como que en ellas no pone el Estado sus manos pecadoras! Conque si eso ocurre por aquellos caminos admirables, ¡qué no podrá ocurrir por los de aquende el Ebro! De todos modos ha sido una desgracia muy lamentable, pero puramente casual. Decididamente, todos hemos progresado de tres años á esta parte. ÁNGEL MARÍA C A S T E L L El libro de la semana D 1 SCURSOS DE MEDALLAS Y ANTIGÜEDADES QUE COMPUSO EL MUY ILUSTRE SR. DON MARTIN DE GURREA Y ARAGÓN, DUQUE DE VILLAHERMOSA, ETC. -CON UNA NOTICJA DE LA VIDA Y ESCRITOS DEL AUTOR, POR D. JOSÉ RAMÓN MELIDA. MADRID. V. é H. DE TELLO. UN VOLUMEN EN 4. DE CLI- 145 PAGINAS CON GRABADOS Y FOTOTIPIAS. El dibujo segundo es del que ss aplica á los timbres cuando el botón llamador es de los de forma de pera. Como cada ferófono con dos aparatos no cuesta más de 23 francos más 85 céntimos de instalación, huelga ponderar la utilidad de este invento, cuyo uso se está extendiendo en París por lo cómodo y práctico que resulta para los usos domésticos. ALMANAQUE MEMORÁNDUM Noble y hermosísimo libro, digno por todos conceptos de 3 a generosidad y opulencia de la ilustre dama que ha costeado la edición, la Exma. Sra. Doña María del Carmen de Aragón Azlor, Duquesa de Villahermosa, á quien tan grandes y exSe mofaban del tren, del tranvía y del mar. Con el celentes servicios deben las letras. Libros como éste honran automóvil no podían. Le cobraron verdadero espanto y á la insigne casa que espléndidamente los publica y los regala, le declararon guerra sin cuartel. Pero no era esta la úniá la imprenta que los estampa, y al sabio y paciente investica dificultad con que luchaba el automovilismo. gador que los desentierra, desempolva y reviste con las meHace tres años se inauguró la temporada taurina en jores galas de la erudición y de la crítica. Bayona el primer domingo de Agosto. Para dar cuenta En la primera mitad del iibro traza el Sr. D. José Ramón de ella á El Tmparcial en la conferencia telefónica que dia- Mélida la genealogía de los duques de Villahermosa, desde riamente celebraba desde San Sebastián con este periódico el fundador de la casa, el viejo Conde de Ribagorza D. Alonso, hijo del rey D- Juan II de Aragón, y, por consiguiente, á las nueve y media de la noche, determiné hacer el viaje hermano de D. Fernando el Católico, hasta el cuarto Duque de regreso en automóvil. Contraté en Biarritz un Panard. de Villahermosa, D. Martín de Gurrea y Aragón. El arte El precio era elevado, pero merced á este medio de locodel historiador literato y la ciencia del historiador crítico moción podía estar en el teléfono á la hora de mi confenos muestran vivas, animadas y palpitantes, las nobles figuras rencia. El chauffeur se ofrecía á salvar la distancia entre del bravo y testarudo guerrero D. Alonso, de su hijo el sala ciudad francesa y la capital guipuzcoana (creo que 52 gaz político y esforzado militar D. Juan, de su nieto el bizakilómetros) en cuarenta minutos; pero teniendo en cuenrro, altivo y caballeroso D, Alonso Felipe, quien supo en meta que aunque la corrida acabase á las siete de la tarde, en morable ocasión sostener los derechos y fueros de los aragohallándome en San Sebastián á las nueve tenía tiempo neses frente á frente del mismo César Carlos V. suficiente para cumplir mis deberes de corresponsal, y Hijo de D. Alonso Felipe, el erudito autor de los Discurrecordando además que en el trayecto había Renterías sos de Medallas y Antigüedades D. Martín de Gurrea y Aragón es el prototipo del gran señor del siglo XVJ. Criado y y Pasajes con montones de piedras en las cunetas del caeducado en el Palacio Real, como paje de la hermosa y desmino, le impuse la condición de guardar una marcha muy venturada Emperatriz Isabel y después como acompañante del moderada y de pasar por los pueblos á paso de tortuga. Príncipe que había de llamarse Felipe II, vivió D. Martín cinA las siete salimos de Biarritz. Media hora más tarde cuenta y cinco años de vida enérgica, grandiosa y arrebatada. estábamos en la Behovia de Francia. La aduana francesa ¡Cuan distinta de la que hoy suelen llevar nobles y ricos! Casó con la venerable doña Luisa de Borja, hermana del nos despachaba en un santiamén, revisando la patente y Lombay de la poesía, del San Francisco de la religión y entregando al chauffeur el salvoconducto para el reingreémula de él por su piedad; de esta señora, muerta en olor de so en Francia. Un momento después estábamos al otro santidad, tuvo el Duque ocho hijos. La felicidad conyugal y lado del puente internacional, en la Behovia de España. familiar no podían bastar á tan impetuoso y valiente caballero. Nueva parada. El carabinero mira con mucho sosiego Lucha constante fue su vida: primero, con sus levantiscos valos papeles y nos advierte que el vehículo no podrá resallos del condado de Ribagorza, que no querían seguir siéngresar aquella noche. Parece lógico que los reparos para dolo; después, con las gentes de la corte y del consejo del la vuelta debía de ponerlos la aduana francesa, puesto Rey, que deseaban privar del poder feudal al Duque, quien no tenía más apoyo que el del secretario Antonio Pérez. Cinco que de entrar en Francia á deshora se trataba, y para ello años viajó D. Martín, y no por gusto y deporte, sino por había dado las facilidades legales necesarias. Pues no, seobligación de cortesano, acompañando á Felipe II cuando fue ñor; no dejaba pasar el automóvil al regreso, á menos á las bodas con la feísima María de Inglaterra; por deber de que el vista diese una autorización especial. Pretendemos militar, cuando tomó parte en la guerra de Italia y peleó hever á este funcionario, pero la aduana está cerrada. Nos roicamente en la jornada de San Quintín; por hidalguía de dirigimos á la casa del vista. La criada nos anuncia que caballero, cuando acompañó en su viaje á Francia á la duquesa su amo ha ido á San Sebastián, donde hay corrida de de Milán. Vuelto á España, no sin que le siguiera el amor toros con D Tancredo. Volvemos nuestros ojos al caradisfrazado de paje, aún no gozó la dicha doméstica: pronto mu- J UEVES 28 San Justo, obispo; Santos Pablo, Eladio y- -compañeros mártires. La Misa y Oficio Divino son de la Octava de la Ascensión Rito, doble; color, blanco Cuarenta horas: Parroquia de San Ginés. A l E R N E S 29 Nuestra Señora del Amor Hermoso; Santos V. Máximo y Maximino, obispos. La Misa y Oficio Divino son de Nuestra Señora del Amor Hermoso. Rito, doble, segunda clase; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia de San Ginés. C Á B A D O 3o San Fernando, rey de España; Santos Basi lio y Emilia, padres de San Basilio. La Misa y Oficio Divino son de la vigilia de Pentecostés. Rito, sencillo; color, encarnado. Cuarenta horas: Parroquia de San Sebastián. Vigilia. Ayuno. s- 4 Feria en Lora del Rio. Fiestas en Aranjuez. Exposición en la Capilla de los Reyes, de Sevilla, del cuerpo de San. Fernando. T OMINGO 3i Pascua de Pentecostés; Santa Angela de Mericí, virgen; San Calocero, confesor. La Misa y Oficio Divino son del Espíritu Santo. Rito, doble, primera clase; color, encarnado. Cuarenta horas: Parroquia de San Sebastián. UNES 1 JUNIO. San Segundo, Patrón de Avila, már tir; San Iñigo, abad; San Simón, monj 2. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, doble, primera clase; color, encarnado. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen. L S 5 Sorteo en el Banco de España de los títulos de la Deu da amortizable. Feria en Daroca y Orense. i A R T E S 1 San Marcelino y San Pedro, mártires; San Juan de Ortega, confesor. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, doble, primera clase; color, encarnado. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen. s, S Peregrinación á Oliva. 7 f i l E R C O L E S 3 Santa Clotilde, reina; San Isaac, mártir de Córdoba; Santa Oliva, virgen. La Misa y Oficio Divino son de la Octava. Rito, sencillo; color, encarnado. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen. Ayuno. Témpora. Danse órdenes. Luna creciente 3 e día 1. á las 8 7 minutos de la mañana en Virgo. Tiempo probable: seco y tormentoso en las regiones meridionales. Los días duran en esta semana próximamente catorce horas y cincuenta y tres minutos. Refranes de Junio: La lluvia por San Juan, quita vino y no da pan. Cuando Junio llega, busca la hoz y limpíala era.