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La nueva batería de acumuladores Edison se basa en el mismo principio de los antiguos acumuladores de plomo, aunque suprime en absoluto este metal, sustituyéndolo por el óxido de hierro, el de cobalto, el de cobre ó el de cadmio en el polo positivo, y el óxido de níquel en el negativo. El liquido, ó sea el electrolito, está formado por una solución alcalina. El procedimiento químico empleado para la carga es una de las maravil as muy poco conocidas de la ciencia. Al penetrar la corriente eléctrica en el acumulador, los átomos de oxígeno se van desprendiendo del hierro oxidado, y, atravesando la solución alcalina, se fijan en el níquel, oxidándolo á la vez. Si se gasta la electricidad almacenada; en otros términos, si se descarga el aparato, el oxígeno vuelve desde el níquel al hierro atravesando la solución de potasa. En cuanto al poco peso de la batería, condición esencial cuando se trata de sus aplicaciones á los automóviles eléctricos, la de Edison apenas alcanza un tercio del peso de una batería de plomo de igual fuerza electromotriz. La sobrecarga y el aumento de trabajo en nada perjudican el buen funcionamiento del nuevo acumulador, ventaja que no poseen las pilas secundarias actuales, cuya carga y descarga no pueden exceder, sin peligro de deterioro, de un voltaje determinado. El precio de coste de la nueva pila secundaria, especialmente cuando tan sólo se emplea el hierro y el níquel, es inferior al de los antiguos acumuladores. El recipiente de acero lleva en su interior una serie de marcos, también de acero, que contienen pequeños saquitos ó bolsas de níquel ó metal niquelado, perforadas y de cubierta muy delgada, que contienen óxido de níquel y grafito en proporción de y á 3 para las placas positivas; y las bolsas de acero niquelado que corresponden á las placas negativas, contienen óxido ferroso. Las placas están sumergidas en una solución acuosa de potasa cáustica al iS por 100. Gracias al xwizvo acumulador Edison, los automóviles eléctricos conquistarán en breve, en el terreno industrial, el puesto de honor que por derecho propio les corresponde. AL LER- WILL VIDA EN BROMA. LALA TEMPESTAD DESPUÉS DE Después de las algaradas callejeras que han sembrado el pánico en los hogares, ha venido el recogimiento y la oración. Nuestros gobernantes, cansados de dar órdenes á rajatabla, de excitar el heroísmo de sus subordinados y de dirigir los ojos al cielo para que les concediese una buena puntería, se entregan al reposo y á la penitencia. Ayer exclamaban, henchidos de santo amor á la nómina: ¡Duro en ellos! ¡Que triunfe la política liberal- conservadora, aunque perezca el género humano! Hoy dicen de hinojos y con las manos cruzadas sobre el pecho: ¡Señor! ¡Derrama sobre nuestro espíritu el bálsamo consolador de tu infinita misericordia! ¡Refrena los ímpetus de los estudiantes, que son nuestros hermanos, aunque nos esté mal el decirlo! ¡Y haz que continuemos usufructuando los goces del poder por los siglos de los siglos... -Amén, -responden los subsecretarios á coro, besándose unos á otros en prueba de afecto ministerial. Todos, al parecer, están tranquilos porque han logrado aplastar la hidra revolucionaria, y suponen, muy cuerdamente, que el rezo y la meditación han de redimirlos de sus pasadas culpas. Sin embargo, hay un ministro que no logra conciliar el sueño, y da saltos en la cama como si le estuviesen frotando la espina dorsal con el bigote de Villaverde. ¿Por qué? Porque no ha podido borrar de su imaginación el recuerdo de aquella tarde en que se dirigía en su coche al Ministerio y de pronto vióse detenido por un grupo de estudiantes. ¡Fuera! ¡fuera! -gritaron éstos, enseñándole los puños. ¡Que soy San Pedro! -hubo de exclamar el atribulado señor, sacando la cabeza por la ventanilla. ¿áan Pedro el primer apóstol? -preguntó uno. -No, San Pedro, D. Faustino, protoconsejero de Ja Corona y orador. Hubo entonces un movimiento de simpatía hacia el hombre- adormidera que consigue con su oratoria atenuar los dolores neurálgicos y madurar los diviesos, por duros que estén, y el coche pudo seguir su veloz carrera. Pero á D Faustino no se le ha quitado el susto del cuerpo, y casi todas las noches, al cerrar los ojos, cree ver en su alcoba media docena de e 3 tudiantes con la cabeza en la mano, que llegan á ofrecérsela, diciéndole: ¿Ves, Faustino, ves cómo nos ha puesto vuestra desatentada política? -Yo no tengo la culpa- -dice él, -yo soy posterior al nombramiento de gobernadores. -Pues renuncia á la cartera. ¡Eso nunca! -grita agarrándose á la almohada y cubriéndola de besos. Después rompe á sudar y acaba por caer en una especie de letargo, del que va á sacarle su ayuda de cámara, diciéndole: -Señor, el chocolate. ¿Dónde estoy? -exclama él abriendo los ojos con espanto. -Aquí, en Madrid. ¿Y continúo siendo ministro? ¿Cómo no? ¡Ay, Pepe! ¡Deja que te abrace! ¡Qué sueño más horrible! Creí que ya no era nada, ni siquiera presidente Hispanoamericano. -Tranquilícese el señor. Las cosas marchan bien. D. Francisco Silvela continúa dirigiendo los destinos del país, á pesar de todo. ¡Gracias, Dios mío! Y aprovecho esta ocasión para dirigirte breves, pero elocuentísimas palabras: ¡Ah, señores! Quizás por inexperiencia, dada mi edad, no responda á las esperanzas que os había hecho concebir al posesionarme de esta cartera; pero estoy dispuesto á sacrificarlo todo, todo, para llevar á seguro puerto la nave de la Hacienda española... -Señor, ¡que se enfría el chocolate! ¿Qué importa un mísero chocolate enfrente de los arduos problemas que estoy llamado á resolver? ¡Ah, señores! ¿Cómo pintaros la emoción que experimenta mi alma al verme metido en el seno, digámoslo así, del Gabinete presidido por el hombre ilustre, que es el áncora, digámoslo así... -Señor, han llamado. ¿Serán los estudiantes? Cierra la puerta. -Es el secretario ael señor. -Que en. c. Voy á echarle otro discurso. -Permítame el señor que le recuerde que el secretario no está bien de salud. Quizás un discurso á estas horas podría perjudicarle. -M e abstengo; pero conste que cifraré todo mi afán en conducir á puerto seguro la nave... ¡Y pensar que hemos andado estos días de cabeza por causa de nuestros gobernantes! Luis T A B O A D A COPLAS DE CIEGO Sin anuncio ni etiqueta el viernes fue colocada la primera piedra encima de la cabeza de un guardia Presenciólo mucha gente, y según oí decir, no hubo obispos en el acto, pero cardenales sí. ¿Conque atacaron su coche creyéndole otro ministro? ¡Mire usted que los San Pedros tienen desdichado el sino! ¡A San Pedro, el que era calvo, le picaban los mosquitos... y al de Hacienda por la calle le confunden los chiquillos... Lamentando un tal Palanca lo que pasó el otro día, y hablando de Salamanca, ¡Lástima grande- -decía- -que ya que atesora hechizos como muy pocas ciudades, no estén sus autoridades al nivel de sus chorizos! JUAN PÉREZ ZUNIGA ALMANAQUE MEMORÁNDUM UEVES 9 Santo. Santa Casilda, virgen; Santa María Cleofé; San Procomio, obispo. Misa y procesión. Rito, doble, primera clase; color, blanco en la procesión. Visita á los Sagrarios. Maitines. Ayuno y abstinencia. l E R N E S 10 Sanio. JÍ; San Ezequiel y San Daniel, pro- -fetas; San Urbano, abad. Oficios. Rito, doble, primera clase; color, negro. Ayuno y abstinencia. C A B A D O i i Santo. San León Magno, papa y doctor; San Felipe, obispo; San Isaac, monje. Ordenes: doble, primera clase. Bendición: color, morado. Misa de gloria: color, blanco. Ayuno y abstinencia. T O M I N G O 12 de Insurrección. San Zenón, obispo; San -Víctor, mártir; San Julio, papa. La Misa es de la Dominica de la Resurrección. Rito, doble, primera clase; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen. J 2, JJ Feria de los borregos en Málaga. La Mona y jiras en Valencia. 1 UNES 13 San Hermenegildo, mártir; San Justino el F lósofo, mártir y San Urso. La Misa es de la Octava. Rito, doble; color, blanco, primera clase. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen. ARTES ¡4 San Pedro González Telmo, confesor; San tos Tiburcio, Valeriano y Máximo, mártires. La Misa es de la Octava. Rito, doble, primera clase. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen. JWÍ 1 ÉRCOLES 15 Santos Basilio y Anastasio, mártires; San Crescente, mártir; San Benito, confesor. La Misa es de la Octava. Rito, doble, primera clase; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia del Carmen. Luna llena el día i i á las cuatro y trece minutos de la mañana, en Libra. Tiempo probable: cielo transparente y en general seco. Refranes de Abril: Abril frío, mucho pan y poco vino. Por Abril, corta un cardo y nacerán mil. J Sueltos diversos u e s t r o querido amigo y Director Sr. Luca de Tena acaba de hacer un viaje á Jaén. Por cierto que debemos dar las más expresivas gracias á nuestros estimados colegas La Unión y La Palabra, de aquella capital, por las cariñosas frases que dedicaron á nuestro Director con motivo de su estancia entre ellos. También debemos consignar nuestra sincera gratitud á los buenos amigos que el Sr. Luca de Tena tiene en Jaén y en e distrito de Martos, y que le han dado nuevos y muy gratos testimonios de afecto y consideración con sus agasajos y atenciones. l J uestro ilustrado colega La Tlnión, de Jaén, ha publicado, con motivo de los funerales en sufragio del alma del Sr Sagasta celebrados en aquella capital, un primoroso número extraordinario consagrado á honrar la memoria del que fue ilustre jefe del partido liberal. El número, que tipográficamente constituía una labor muy notable, constaba de seis páginas, figurando al frente de ellas un hermoso retrato de Sagasta, y en su texto había artículos de las personas más importantes del partido liberal de la provincia de Jaén y de periodistas eminentes que honran á la Prensa española. Felicitamos á nuestro querido colega La Unión por el legítimo y envidiable éxito de su número extraordinario. No se devuelven los originales IMPRENTA DE BLANCO Y NEGRO NOTA DE ACTUALIDAD. EL ESTUDIO DE MAURA JU. ARTISTA CONTEMPLANDO SUS ÚNICAS OBRAS rrrnrr n- ir r r i r r a rurunmim rmirn