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S ANOUNO. NUMERO i5. CRÓNICA UNIVERSAL 1 LUSTRADA. S MADRID, 9 DE ABRIL DE 1903. NÚMERO SUELTO, 10 CENTS. 9 LOS SUCESOS ESCOLARES DE MADRID A. Sí r 7 f- 11 í- v íf -f: í ASPECTO DE LA P U E R T A D E L SOL EN LOS MOMENTOS DE DESFILAR POR ELLA LOS MANlFESTAfJTES jiiocido J son (le todo el mundo ios deplorables sucesos ocurridos en Madrid con motivo de las manifestaciones organizadas por los e- tudiantes para protestar contra la matanza de estudiantes en Salamanca. De ellos, como de lob registrados en la ciudad castellana, hs Harán nuestros lectores amplia información en este número. j m T- V I yy- í r V í r ASPECTO DE LA PLAZA DE SANTO DOMJNGO AL D E S E M B O C A R EN ELLA i- J m LA V A N G U A R D I A DE! A MANIFESTACIÓN Crónica política 1 a tranquilidad se ha restablecido después de varios días de agitación popular, durante los cuales se han ensangrentado las calles de Salamanca y de M a d r i d como se habían ensangrentado un mes antes las de V i g o ¡Triste suerte la del partido gobernante! N o lleva cuatro meses en el poder, y apenas ha tenido tiempo para más que para dar disculpas de tristes sucesos en los cuales se han formulado severos cargos contra las autoridades. ¡Triste suerte la del S r M a u r a! Él, que se obligó con palabras solemnes á hacer la revolución desde arriba, radicalmente, brutalmente no logra hacérnosla ver más que desde abajo, radicalmente, brutalmente aun descartando los sucesos de M a d r i d y habida cuenta tan sólo de Vigo, Valencia y Salamanca, donde la destitución de inspectores y gobernadores implica el reconocimiento tácito de la culpabilidad de las autoridades. Los hombres de orden, y entre ellos nos contamos, no aprueban el motín callejero como forma de protesta, aunque hay casos en que la soberbia y el desenfado de los de arriba disculpan la ofuscación y el exceso de los de abajo; pero no dejan de observar p o r eso el espíritu que palpita en los extravíos mismos de la opinión. Y una cosa esencial ha podido notarse en esas manifestaciones: la impopularidad de M a u r a contra quien se han proferido gritos adversos con significativa tenacidad. Y se comprende. Ningún político como él despertó tantas esperanzas. Ningún político como él ha producido más honda y rápida decepción. Sedujo con sus palabras. Irrita con sus hechos. F u é una ilusión predicando. E s un desengaño g o b e r n a n d o Silvela se acredita de hombre sin carácter, sin energías de gobernante, de que ya dio testimonio en la situación anterior. Y M a u r a con su soberbia, su inacción y su desacierto, acaba de hundirle. El hombre que tuvo valor para declarar insoportable á un Cánovas jefe, no le tiene para Hcenciar á un M a u r a subordinado, aue ade- más de desacreditarle como político de tacto y jefe de partido, le mina el terreno para inutilizarle y le arrebata la jefatura. Contra M a u r a se ha manifestado la opinión; lo mismo la que se ha echado á la calle arrojando piedras contra los guardias de seguridad, que la que lamentando tales incidentes ha comentado en privado la falta de previsión del Gobierno y ha censurado actos cuyo origen no puede menos de buscarse en las disposiciones de un Ministerio. Al gobernador de Salamanca no le destituyó M a u r a en un arranque de indignación al saber su inicuo proceder. F u é necesario que una junta de autoridades le dijese de modo terminante que ¡a presencia de tal funcionario al frente de aquella provincia era un peligro para el orden. El apresuramiento á recompensar á los guardias de seguridad lesionados en las refriegas de M a d r i d ninguno vie los cuales, por cierto, se halla herido de bala, lo que prueba que no fueron agredidos con armas de fuego, y por consiguiente que se excedieron en ej cumplimiento de su deber haciendo uso de ellas sin mediar las circunstancias que taxativamente señala el Código Penal, no es sino alarde de soberbia, impropio de todo gobernante que tenga prudencia y seriedad. Contra M a u r a se ha manifestado la opinión, la que gritó y la que calló, y contra él seguirá manifestándose en calma ó en agitación, no sólo por defraudar las esperanzas que hizo concebir, sino porque en la práctica de gobernante demuestra tanta ineptitud, que ni siquiera sabe cubrir con buenas formas las sinuosidades de su pensamiento y los cálculos de su intención. ENTIDERO TEATRAL. LO QUE SE DICE -Y por fin, querido amigo, ¿viene ó no viene la Mariani? -Pues después de tanto traer y llevar, lo más seguro es que la Mariani se quede en casa. Unos dicen que no viene por temor á la poderosa competencia de Zacconi, y otros porque no ha recibido ancora el préstamo, la vite moneia. Yo creo que esta segunda causa es la que más directamente habrá influido en el ánimo de la graciosa artista. A propósito: ya sabrá usted que no viene ninguno de los directores alemanes anteriormente anunciados. Ahora resulta que no les dan permiso para venir á España las sociedades á que pertenecen. -Pero si no tenían la seguridad de conseguirlo, ¿para qué se comprometieron? ¡Usted no conoce la severidad, el rigor de aquellas empresas! Con decirle á usted que hay directores á quienes les obligan á acostarse antes de las once... -Sí, ya he visto que han contratado al maestro Paur para treinta representaciones. También han escriturado al tenor Manucci, que debutará con Zohengrin, y están en tratos con Tamagno para seis representaciones, de las que corresponderán algunas á Sansón y Dalila. ¿Y para el verano tendremos novedades? -Funcionará, como todos los años, una compañía de zarzuela chica en Eldorado. De ella formarán parte Marina Gurina, la Taberner, Cerbón, un cómico que dicen tiene mucha gracia, aunque gorda; Gonzalito, y quizá Moncayo. -Sí, hombre, Cerbón; lo recuerdo. Nunca ha querido venir á Madrid en temporadas de más importancia, con buenos contratos; ¿cómo viene ahora para una temporada tan corta? -Le diré á usted, en secreto, que es posible que de Eldorado pase al teatro de Apolo. -Entonces ya lo comprendo todo. -En la Zarzuela estrenarán el sábado la 7 epública, de P e rrín, Palacios y Jiménez. Orejón y otros elementos de la compañía se han contratado para el mes de Junio en Granada. -De modo que si Reyes pensase continuar... -Ese sería entonces el compromiso de Orejón y compañía, porque de lo del contrato nada le han dicho á Reyes. -Ahora me explico por qué se estrena en la Zarzuela La J epública. y en el telar, ¿no hay nada nuevo? -Hombre, si, una comedia en tres actos titulada La esposa, que el distinguido escritor Martínez Sierra, uno de los muchachos que más valen entre la gente joven, ha entregado á la Cobeña, obra que se estrenará en Buenos Aires. y hasta el sábado, que asistiremos á la primera de Zacconi, á la inauguración de dos circos y á los estrenos de La tronada, La mariposa negra y La T epúhlica. JORGE F L O R I D O R