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DE FRONTERA. EL A TRAVÉS ESTELA Y LOS ASPIRANPREMIO NOBEL TES DE AÑO. MORGAN. LA TELEGRAFÍA EN EUROPA. LA FORTUNA EUROPEA Bélgica, Inglaterra y España tienen ya elegidos sus candidatos al premio Nobel de este año, según el Vetit Uleu, á cuyo colega dejamos toda la gloria ó toda la responsabilidad de la noticia. El candidato de España es nuestro ilustre Echegaray, quien se propone, siempre según Le Petit Bleu, dedicar el importe de! famoso premio, si le obtiene, á difundir el arte en el pueblo creando un Conservatorio libre en el que los artistas españoles den gratuitamente instrucción dramática. La dirección de este Conservatorio se la confiaría á María Guerrero, cuyo retrato aparece algu- AEMECE nas líneas más abajo del de Echegaray en las azules páginas del citado periódico azul. El candidato inglés es Jorge Meredith, poeta y novelista educado en Alemania, y cuyas obras revelan la influencia germánica. Su primera obra, Chillianvallah, se EL MUERTO, AL HOYO, publicó en 1849. Después ha publicado muchos libros Y EL VIVO, AL BOLLO. de poesías y novelas de importancia. Desde 1 892 es Pre (Refrán) sidente de la Sociedad de Autores ingleses. -Hoy jueves es el día de San José. -Mucho que sí; también lo fue anteayer martes, y lo Steyn Strenvels, belga, es un escritor que consagra todo su talento á dar vida al idioma flamenco. Hombre será el lunes, y volverá á serlo el martes de la semana de costumbres patriarcales, tomó á su cuidado el culti- próxima. var su instrucción, mejor dicho, su ignorancia, puesto- ¿Qué me dices? que confiesa con jactancia que jamás ha leído un libro. -Nada que tú no sepas; sólo que lo has olvidado. Su casita de Avelgen no contiene otros adornos que es- Pues sí, anteayer, día 17, conmemoró nuestra santa matampas piadosas y escapularios. dre la Iglesia católica, apostólica, romana, el tránsito de ¿Que cuál es su mérito? Uno muy grande: haber re- San José de Arimatea (ó Arimatía, como dicen otros) sucitado la lengua flamenca, que es una especie de dia- el día 23 solemnizará el aniversario de San José Oriol, lecto holandés libre de las modificaciones que la cultura confesor, y el día 24 celebrará la canonización de San literaria ha introducido en la lengua holandesa. Los bel- José María Tomasí. Iguales en santidad al esposo de la gas cultos escribían el francés ó el holandés, pero Steyn Virgen; pero, por razones que no he de explicarte, de Strenvels, secundando la obra iniciada en 1837 por Hen- muchas menos campanillas en la tierra. ri Conscience, ha conseguido dar al flamenco vida nueva ¡Oh! y no son estos cuatro los solos Josés canonizay derecho real y efectivo á figurar en la república de las dos: en 4 de Febrero se honra en los templos la memoletras. ria de San José de Leonisa, y en 1 5 del mismo mes la Otro candidato belga, y éste de mucho peso, es Mau- de un San José, diácono; otro San José, confesor, tiene ricio Maeterlinck, autor dramático muy popular, nacido señalada su fiesta el 22 de Julio; el inolvidable fundador en Gante en 1862, y cuyos éxitos en el teatro son tantos San José de Calasanz es festejado en los altares el 27 de Agosto, y las preces sacerdotales se elevan el día 18 de como obras ha llevado á la escena. Fue la primera Les serres chaudes. Su reputac n se Septiembre en memoria de San José Copertino. consolidó definitivamente con sus dramas Les Aveugíes y Ya ves, amigo mío, si los Pepes á quienes conoces y l Tntruse, y muy en especial con la Princesse Malaine, á los cuales seguramente has felicitado ó te propones feobra que Mirbeau declaró superior á las mejores de Sha- licitar, pueden haber nacido en día distinto del 19 de kespeare. Ha escrito también libros filosóficos como Le Marzo; pero no dejes de hacerlo por eso; está conveniTrescr des Jíumbles y La Vie des Abeilles. do tácitamente que casi todos los Josés, por no decir toLos franceses le consideran como suyo, y por eso sin dos, reconozcan por patrono al Patriarca. Llenas hallas duda Le Petit Bleu confía en que el premio Nobel será las columnas de diarios con nombres, apellidos y títulos de los personajes, que celebran hoy su fiesta onomástica; para Maeterlinck. Le Petit Bleu, como él dice en todos sus números, no verás otro tanto cuando llegue el día de San José María Tomasí ó de San José Copertino. Nada, nada, á est... bleu. Hasta en eso. TJierpont Morgan, el viejo archimillonario yanqui, de preparar tarjetas y á visitar casas de Pepitas y de Pepitos, grata memoria para España, acaba de hacer en su que el exceso de felicitar á quien no celebre hoy sus días país un viaje como no le hacen los reyes y emperadores te será perdonado más fácilmente, que la falta de no felien los suyos. Volvía de Cuba, donde se propone formar citar al que los celebra, y ha salido en los papeles y todo, un trust de los ferrocarriles (léase acaparar todas las lí- para ese efecto. neas) y le pusieron un tren especial que marchó á toda- -También te dispondrás á enviar felicitaciones... velocidad, obligando á todos los demás trenes en circu- -Precisamente disponerme á felicitar, no; pero sí me lación á darle paso en diferentes estaciones. dispongo á consagrar recuerdo cariñoso á Pepes que me Ahora va á construir en Nueva York, delante de su fueron muy queridos, y á quienes no mencionan ya los casa, un palacio de mármol destinado á Museo de todas noticieros, en este día. -Dice el vulgo que á muertos y sus colecciones. El año pasado compró una tapicería que á idos, no hay amigos quiera que por esta vez a) mese dice es la que el cardenal Mazarin sustrajo del Palacio nos, y por lo que á nos toca, padezca excepción esa regla Real de Madrid, y por la cual pagó Morgan dos millones del pesimismo. y medio. El mismo precio pagó por un Rafael, y por un- ¿Y son muchos los Pepes cuyo recuerdo piensas servicio de porcelana de China tres millones y medio. evocar hoy? Las colecciones que posee vaien veinte millones. El- -Muchísimos. Museo será asegurado por treinta, y su entretenimiento- -Bastantes de entre esos habrán sido también mis le costará medio millón anual. amigos. ¡Caprichos inocentes de un pobre hombre! -Casi todos, probablemente. Y desde luego á todos Oegún los últimos datos oficiales, la extensión de las lí- los has conocido. De los políticos, por ejemplo, ¿no re neas telegráficas en Rusia es de 1 51.544 kilómetros, cuerdas á Orense? Don José, lo nombraban siempre sus que transmiten 18.376.969 despachos por año. correligionarios. Aquel aristócrata, caudillo de la demoSiguen en extensión Francia, con 145.202 kilómetros cracia, dispuesto siempre al sacrificio de la existencia por y 48.144. i5i despachos. Alemania con 128.3 11 kilóme- la realización de sus ideales, conocía perfectamente á los tros y 46.008.795 telegramas. Austria con 76.085 kiló- revolucionarios de pega. Los que se baten de verdad, metros y 22.375.163 despachos. Inglaterra con 74.500- -le oí decir en cierta o casión- -los que de veras se proponen levantar partidas, como saben perfectamente que kilómetros y 89.576.961 despachos. esas son cosas serias, ó esperan órdenes de sus jefes, ó Creerán ustedes que á estas naciones sigue España. Pues no, señores; sigue Turquía con 39.782 kilómetros bien salen espontáneamente sin consultarles. Todo lo demás son pamemas, y entre nosotros abundan, por desgray 3- 777.475 telegramas. Y viene después España con 32.021 kilómetros y cia, los pamemeros. En campo diametralmente opuesto militó el famoso Posada Herrera, el inventor de la influen 5.084.104 telegramas. Nos favorece, claro es, la cifra de los telegramas y cia moral, que ahora parecería un niño de la escuela. hasta la de los hilos, porque si los turcos tienen 39.782 De los poetas, ¿cómo no has de recordar al insigne kilómetros de línea, tienen sólo 61.658 de hilo, mientras Zorrilla? La popularidad me abruma exclamaba un día, nosotros con los 32.021 kilómetros de línea tenemos en reunión de amigos, con adorable sinceridad; y aquella 74- 5o6 de hilo. exclamación, que á muchos pareció soberbia, enfrió el En cuanto á cantidad de hilo, Inglaterra figura á Ja entusiasmo de algunos admiradores. cabeza, que tiene 559.700 kilómetros, siguiéndole FranPepe nombrábamos también al escritor Selgas, poeta cia con 53i.5i p; Alemania con 472.867, y Austria con delicadísimo como pocos y periodista agresivo como nin 273.882. guno. El autor de La Dolores, el aplaudido Feliúy Codina, ¡Y son hilos! El ideal de Moret. tiene lugar muy distinguido éntrelos Pepes que recuerdo, p l capital de Europa, esto es, su riqueza total, se eleva como lo tiene y lo tendrá siempre Coll y Vehi, ilustre á la nada despreciable suma de 1.175 millares de literato, no tan famoso como debió serlo, y que fue para sus discípulos buen amigo, y para sus amigos buen maestro. millones, comprendiendo la moviliaria y la inmoviliaria. Solamente el capital moviliario representa 5oo millaTiénelo asimismo el bondadoso Moreno Nieto, cuya pores de millones. pularidad no fue conocida hasta después de su muerte. Desde el punto de vista de la riqueza total, los prin- Admirable orador, ateneísta entusiasta, catedrático incipales Estados europeos figuran por este orden: Ingla- signe, filósofo modesto, conquistaba- -sin pretenderlo ni terra, 295 millares de millones; Francia, 247; Alema- acaso darse cuenta de ello- -amistades en todas partes. nia, 201; Rusia, 160; Austria, i o 3 Italia, 79; Bél- Quizás nunca supo cuánto se le quería. gica, 25; Holanda, 22 Castro y Serrano, el prosista elegante y correcto. Aún La estadística de la que tomamos estos datos rio concede á España el honor ó la suerte de figurar entre los pueblo más ricos. En Inglaterra cada ciudadano viene á tener 7.400 pesetas; en Francia, 6.600; en Holanda, 4.600; en Bélgica y en Alemania, 3.900; en Austria é Italia, 2.5oo, y en Rusia, 1.5oo. En España... lo que decía Sosúa de Gayarre y recordaba días pasados el saladísimo Mariano de Cavia en estas columnas: ¡Ni dos pesetas! En Inglaterra el aumento de la riqueza durante el último siglo ha sido muy rápido. En Francia, proporcional. Esperemos nosotros tranquilamente- -y sentados para no cansarnos- -en la ciencia y habilidad de nuestros Vi- me parece estar contemplando su semblante asombrado cuando uno de sus admiradores le dijo: Maestro, usted dice que en la prosa no es lícito emplear versos; pero el discurso que usted leyó al ingresar en la Real Academia Española termina así: ¿Queréis escribir bien? Pues sed amenos, PEPES MUERTOS que es un endecasílabo de cuerpo entero. Y á Pepe Navarrete, el autor de Marta de los Jlngetes y de tantas otras joyas de la literatura española contemporánea; y á Fernández Jiménez (Ivon) muerto recientemente; y al malogrado Pepe Jxart, que compartió con Clarín el cetro de la crítica dramática, y que en su obra El arte escénico en España se colocó de un salto entre nuestros literatos más ilustres, ¿quién podrá olvidarlos... Hablando de actores, hay que recordar á Pepe Valero. ¡Qué Baltasar! ¡Qué Luis Onceno. A En todo fue grande: en lo dramático, en lo cómico; en todo, menos en estatura. Y ¡qué serio y qué regañón era! Una vez sola lo vi reir; pero reir á carcajadas. Ensayaba no recuerdo qué drama. Valero se cuidaba como nadie de los efectos de conjunto. El trabajo colectivo de los comparsas era su pesadilla. Había encargado á uno de ellos que gritase enérgicamente: ¡Viva el rey! Llegó el momento de ensayarlo. ¡Viva el rey! -gritó efectivamente un comparsa infeliz; pero tan desmayado fue el viva, que Valero, irritado, hubo de gritar: ¿Qué voz es esa? -Una voz de á dos reales, D José, -replicó el comparsa. Y Valero no pudo contener la risa; suspendió el ensayo. A esos Pepes y á muchos otros que aquí no caben, pero que caben y viven allá en lo más hondo de mi alma, envío como felicitación este cariñoso recuerdo. A. SÁNCHEZ PÉREZ NA VÍCTIMA DE LA CATÁSTROFE DE SAN PEDRO DE LA MARTINICA EN MADRID A pie desde Barcelona llegó días pasados á Madrid Rafael Pons Orfila, víctima superviviente de la terrible erupción del Mont Pelé, ocurrida el 8 de Mayo del año pasado. Nació en Mahón hace treinta y cinco años, y desde los dieciocho se dedicó á la navegación. A bordo del vapor inglés T (oraime llegó á San Pedro de la Martinica el día de la catástrofe. Luchando con la muerte se mantuvo seis horas en el agua, hasta que una ola le arrojó á la playa de Bertrin, donde fue recogido por unos soldados, que le llevaron á Fort de France, en cuyo hospital estuvo desde el 1 1 de Mayo hasta el 10 de Julio. Tiene un certificado en toda regla del médico director de aquel establecimiento. De sus horribles sufrimientos y de las gravísimas heridas que sufrió, certifica su cuerpo, cubierto de cicatrices y costurones. Le hemos retratado de espalda, según aparece en la fotografía que publicamos con estas líneas, para que nuestros lectores puedan darse idea de cómo ha quedado Pons después de curado. Aterra el relato que hace de la hecatombe. -Llegamos- -dice- -en el J oraime á las siete y media de la mañana del día 8, después de una travesía muy buena desde Nueva York. El práctico del puerto nos anunció que se temía una gran erupción del Monte Pelado. El calor era asfixiante y pegajoso. De la montaña se elevaba una gran columna de humo hasta el cielo, pero esto lo habíamos visto diferentes veces, y navegando por el Pacífico habíamos sentido iguales temperaturas. A las ocho salí yo del departamento de máquinas, donde quedaron mis compañeros Inocencio Ramos, José Cajal y Pedro López, los tres gallegos, tomando cafe. De pronto surgió la obscuridad más espantosa y cayó una lluvia de ceniza que abrasaba. Desde este instante apenas me doy cuenta de lo que sucedió. Oía gritos de mis compañeros. Después hicieron explosión las calderas. Las tinieblas se rompieron con la luz de las llamas, que devoraban el barco. Cerré los ojos y me arrojé al agua. El mar hervía. Quise ganar de nuevo el barco, pero se hundía. El remolino del agua me atrajo, y entonces sentí el alivio de la frescura del agua profunda. Como tuve siempre excepcionales condiciones para bucear, permanecía dentro del agua cuanto podía aguantar. Salía á flote para respirar, y entonces el agua hirviente de la superficie y la ceniza que caía me abrasaban el cuerpo. No veía á mi alrededor más que barcos ardiendo que se tragaba el mar... ¿Cuánto tiempo estuvo usted así? -No puedo precisarlo. Me parece que fue mucho. La Providencia me deparó un madero que flotaba, y al cual me agarré. Su contacto me hacía el efecto déla lumbre. La corriente me llevó más allá de la superficie sobre la cual caía la lava. M e faltaban las fuerzas, y los dolores me hacían ya desear la muerte. Una ola me arrojó á la playa de Bertrin. Vi á lo lejos la ciudad que ardía y en el mar hogueras aisladas... El sufrimiento me hizo perder el sentido, y nada más... Cuando le recobré me hallaba en una casa, distante dos kilómetros de San Pedro. M e dijeron que los soldados de un fuerte me habían recogido. Después me condujeron en un coche á Fort de France, en cuyo hospital se resistían á admitirme, juzgándome medio muerto. Mi cuerpo era todo él una llaga. Dos meses de asistencia me pusieron en disposición de embarcarme con algunas heridas cicatrizadas y otras abiertas. Marché á Nueva York, donde la caridad de aigunos compatriotas me costeó- el pasaje á Barcelona.