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SSAÑOUNO. NUMERO 10. CRÓNICA UNIVERSAL ILUSTRADA. natural de Lope de Vega, llamada doña Marcela en el mundo y en el claustro sor Marcela. La calle de Quevedo, que se llamó antiguamente del RRECIA la campaña de la Prensa contra la conducta verda defámente incalificable del ministro de la Gobernación, Niño, lleva el nombre del esclarecido ingenio de la corte á quien, fuera de sus paniaguados predilectos, todo el munde Felipe IV, porque fue de su propiedad la casa hoy do reconoce fracasado. Jamás se vio caer tan rápidamente de señalada con el número 9. su pedestal á hombre político alguno. En la entrada de la calle del León, por la del Prado Jmparcial ha recordado muy oportunamente aquel famohasta la de Francos y Cantarranas, había una plazoleta so discurso en el cual el Sr. Maura, con gallarda apostura, que se conocía con el nombre de Mentidero de los reprecon frase apocalíptica y con gesto de Sansón en aptitud de sentantes, porque era el sitio de reunión de actores y derribar el templo en el cual se refugiaban los filisteos de la aficionados al arte dramático. En sus alrededores vivían caciquería española, proclamó la imperiosa necesidad de halas actrices más famosas, y en la esquina de la calle de cer desde arriba una revolución radical, rápida y brutal para evitar previsora y prudentemente que estalle abajo; discurso Santa María estuvo la imagen de Nuestra Señora, á la hermoso por su valentía y su lógica, pero que hoy, desmenque la actriz Catalina Flores, habiendo quedado tullida tido por los actos de su autor, ya ministro, hace que la opide un parto, hizo una novena, en cuyo último día pudo nión desengañada exclame como Hamlet: ¡Palabras, palabras, abandonar las muletas, habiendo recobrado la salud. palabras! La imagen fue trasladada á la iglesia de San Sebastián, Ha hecho más el popular colega: ha ajustado las cuentas al fundándose con este motivo la cofradía de Nuestra Señoarrogante ministro, y del saldo resulta que toda su obra mira de la Novena, á la que designaron como su protectonisterial se reduce á tres disposiciones, rectificadas y aclaradas dos de ellas, como labor de incipiente doctrino y no de ra los artistas dramáticos. docto gobernante. Sea por estos recuerdos ó por su proximidad á los Y con Ellmparcial, el Heraldo en persistente y lucida lateatros y al centro de la capital, es lo cierto que este babor, y El Liberal en brillantes artículos, el Diario Universal y rrio fue preferido por artistas y literatos para establecer cuantos periódicos desligados de ministerialísima gratitud se en él su domicilio y su estudio hasta que las obras del inspiran en las corrientes de la opinión, critican con justificaensanche le ofrecieron más luz y más aire en otras partes. da dureza la obra de ese desdichado ministro que, cual locuaz Eusebio Blasco fue siempre fiel al que llamaba cariñosacamuelas que ofrece la salud gritando en la plaza pública samente mi barrio. -Yo no puedo vivir en Madrid, decon estudiada elocuencia su infalible específico, que resulta á la postre brevaje peligroso, entonó himnos á la sinceridad cía, sin escuchar todos los días las campanas de las Trielectoral para convertirlos después en el más afrentoso ultranitarias, sin ver á poco de salir de casa las torres de San je que inferirse puede á la verdad y á la independencia del Jerónimo y los árboles del Retiro. sufragio. Y a menos en esto se han cumplido los deseos del es ¡Palabras, palabras, palabras! Sí; fue inicua farsa su declacritor ilustre, del que fue tan trabajador y tan bueno. ración de guerra al caciquismo. Su famosa circular, puñalada A su lecho de muerte llegaron los sonidos de aquellas á traición es que hiere á la Ley y mata la esperanza que su campanas que le despertaron tantas veces al trabajo y á galana frase despertase un día en la opinión. Busca á todo trance y por todos los medios, aun los reprobados por ilícitos, la lucha por la existencia. un núcleo parlamentario suyo con el que pueda un día hacerse Hoy el barrio de las Huertas, de las calles del Prado, arbitro de la situación, anulando á los que á su lado están y de Cervantes, de Lope de Vega y de Quevedo no es ya e estorban, incluso Silvela. lo que era, y el de Salamanca y el de Arguelles le han Tanta es su soberbia; tan grande su egoísmo. Cuarenta, quitado á literatos y artistas que en aquellas calles histócincuenta ó sesenta diputados suyos, incondicionales, esclavos, ricas tuvieron sus moradas. para lo cual reparte distritos á cuneros y desconocidos, poEn la última del notable escritor que enterramos hace niendo á su disposición la arbitrariedad y el atropello. Eso es pocos días en el cementerio de Santa María, se ha enlo que quiere. A un lado, sus predilectos, ilustres desconocidos, sin méritos, sin historia, sin arraigo en los pueblos contrado á muchos amigos; su féretro pasó por delante que pretenden representar, como demostraremos en su día del sepulcro de Emilio Mario, que con tanta predilección publicando los nombres de los candidatos que, ó no conocen puso muchas de sus obras en escena, compartiendo sus ni por el mapa los distritos donde se presentan, ó no tienen éxitos. Su sepultura se abre cerca del sencillo mausoleo en ellos influencia, ni afectos, ni intereses; y de otro, los que guarda los restos de María Buschental, á cuyas inolreprobos, los que con fuerzas propias, con nobles móviles y vidables tertulias Blasco no faltaba. En un nicho próxicon historia política, no se avienen, sin embargo y por lo mo descansa para siempre Bárbara Lamadrid; en el patio mismo, á aceptar como buena esa especie de farsa del especíde al lado está Felipe Ducazcal, cuyo recuerdo está tan fico que representan en plena plaza los charlatanes de feria. íntimamente unido al período de la Revolución y á los Ahora bien; la deducción lógica de todas estas consideraciones es la de que si el Sr. Maura se hubiera equivocado de primeros años de la Restauración. Blasco ha ido á rebuena fe. podría tener disculpa. Habría fracasado como gounirse con muchos amigos. Los que vamos quedando bernante, pero habría salvado su reputación de político senmuy solos aquí, somos los que nos alejamos de la juvensato y prudente. tud y vivimos en gran parte con los recuerdos. No así; que resulta ante la opinión como el agresor más deEl barrio en que vivió y ha muerto Eusebio Blasco los cidido de la sinceridad electoral y el mantenedor más entuguarda muy ilustres, y el querido y llorado amigo, el siasta del odioso caciquismo. maestro en el periodismo, el autor de tantas obras preSus arrogancias, sus desplantes de dictador ordenando por medio de ukases á los alcaldes de los pueblos que hagan fijar ciosas, ha contribuido poderosamente á aumentarlo. MADRID, 5 DE MARZO DE i 9 o3 NÚMERO SUELTO, 1 0 Crónica política en las Casas Consistoriales su tristemente célebre circular, acaba de acreditarle de ligero ante la opinión y de irrespetuoso ante la Junta Central del Censo, cuya autoridad no sabe negar el propio Gobierno, buscando á todo trance votos para tener mayoría en las sesiones de aquel importante organismo. Un barrio ilustre lpusebio Blasco ha muerto en el barrio de sus predi lecciones, en el que habitaron algunos de los ingenios más insignes del siglo de oro de nuestras letras y los comediantes más famosos de aquellos tiempos memorables. La calle de Cervantes es la antigua de los Francos, apellido de una ilustre familia que dio muchos corregidores á la villa. En el número 2, que tenía su entrada por la del León, vivió el inmortal autor del Quijote, y al ser demolida y reedificada en 1833, se colocó en ella la lápida conmemorativa que aún existe, y que fue costeada por el comisario de Cruzada D Manuel Fernández Várela, gran protector de las letras y uno de los magnates más fastuosos que tuvo Madrid en la primera mitad del pasado siglo. En el número 15 vivió y murió Lope de Vega, y la casa que hoy allí se levanta es la misma que habitó el Fénix, de los Ingenios, habiendo sufrido muy pocas variaciones. La calle de Lope de Vega es la antigua de Cantarranas, y en ella está el convento de Trinitarias Descalzas, fundado en 1609 por doña Juana Gaitán, hija del general D Julián Romero. En la iglesia de este convento fue sepultado Miguel Cervantes, y en él profesó una hija -No es lisonja. Yo, con ser serafín, envidio tus dotes físicas. -Pues todo esto es natural, Por no usar, ni aun uso polvos cuando me afeito. -Antonio, la vida es deleznable; el hombre es finito. Sólo tú eres eterno, lo cual que gobernarás en el mundo por los siglos de los siglos; y vengo á decirte que no abandones tu sistema en cuestión de elecciones. Al que no sea amigo del Gobierno, garrotazo limpio. -Se hace lo que se puede. -Arriba todos aplaudiremos tu conducta, y con el tiempo llegarás á sentarte á la diestra de Dios Padre. -Esa es una de mis más modestas aspiraciones. ¿Serafín? ¿Qué? -No te vayas sin contestar á una pregunta. ¿Quién vale más, Silvela ó yo? -Tú, hombre, tú. ¡Ni que decir tiene! -Esperaba la respuesta. ¿Quieres tomar algo? ¿Un gobierno civil, una dirección, un destino en la Tabacalera? -No, muchas gracias; no tomo nada entre horas. ¡De cuan distinto modo piensan mis correligionarios! -Y ahora, abur. -Adiós, serafín, que te conserves bueno. ¡Ah! Olvidaba un encargo: muchos recuerdos de Santa Rita, abogada de los imposibles. El serafín vase, y D. Antonio queda pensando- ¡Si es lo que yo digo! ¡Si no hay dos personas en el mundo más grandes que yo! ¡Si mi conducta electoral merece plácemes, lo mismo arriba que abajo! Con lo cual nos recuerda D. Antonio lo que decía en cierta ocasión doña Eusebia, la esposa de un segundo clarinete de Eslava. ¿Usted no ha oído tocar el clarinete á mi esposo? Pues es cosa superior. Los mismos ángeles se quedan pasmados. Es muy posible que el ministro, como hombre sobrenatural que es, reciba directamente las inspiraciones del cielo y obre en consonancia con los propósitos del Altísimo, pero está haciendo unas cosas para ganar las elecciones... -A nuestras manos ha llegado una carta que dirige á su mujer un candidato ministerial desde el distrito, y dice así: Mi querida Isidora: No puedes figurarte lo contento que estoy, pues mi triunfo es cosa segura. Todos los elementos importantes de esta localidad me obsequian por orden superior, y aun ayer me convidaron á lomo el veterinario municiKASABAL pal y su esposa. Al principio éstos se habían puesto enfrente de mi candidatura, pero llegó un A VIDA EN BROMA. LAS ELECCIO- delegado del gobernador, y lo primero que hizo NES fue reconocer facultativamente las herramientas Hablan los periódicos de los trabajos que vie- del veterinario y decirle que estaban envenenadas nen realizando estos días los agentes de la auto- y que le iba á mandar á presidio. El veterinario ridad para sacar triunfantes las candidaturas de se sorprendió mucho y no hacía más que darle vueltas al pujavante, hasta que le dijo el delegalos amigos del Gobierno. ¡Bendito sea el Señor! Él es quien inspira la do: Nada, esto se puede arreglar; vote usted al conducta del ministro aconsejándole que apriete candidato del Gobierno, y no se hable más del las clavijas, á fin de ahogar á todo aquel que no asunto Hay, sin embargo, un elector influyente que reconozca las altas dotes gubernamentales de Mauno quiere atender las saludables amonestaciones ra, uno, trino é intangible. Durante las horas de descanso el ministro ron- del Gobierno y dice que dará toda su influencia ca, satisfecho de su gestión, y entonces se le apa- á mi contrincante; pero se nos ha ocurrido una rece un enviado del cielo con enaguillas y corona cosa para inutilizarle. El día antes de la elección pensamos prenderle achacándole el rapto de una para decirle: -Antonio, soy yo, despierta y no te asustes. hija de familia, menor de once años, que por ser coja no ha podido defenderse. El protestará, pon- ¿De dónde vienes? -Del cielo, conforme se sube á mano derecha. drá el grito en el cielo, pero mientras no consiga probar su inocencia, le declararemos privado de- ¿Qué quieres de mí? -Vengo á decirte, de parte del Hacedor, que todo derecho civil. De otra porción de diabluras podría darte eres una de sus hechuras más perfectas y una cacuenta, pero estoy de prisa y aún tengo que ir á pacidad de primer orden. -Eso ya lo sabía. En las Baleares no se habla ponerle sanguijuelas al cacique, que vive solo y me ha pedido este favor. Es necesario halagar á de otra cosa. las personas influyentes. Queda tuyo, etc. -Y además, muy guapo. -Gracias. Luis TABOADA