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¿Cuánto vale este libro? -Treinta reales. El libro de la semana Las letras de oro que dicen hidalguía parecieron bo rrarse más y más, cual si quisieran enterrar sus empali decidos contornos muy piel adentro. pensab c para formarse idea exacta de una producción lírica tan exuberante y desparramada por diferentes libros como la del siglo xix. En tal sentido, y salvando las dos omisiones citadas, lo cual bien pudiera hacerse en el quinto volumen, Ja obra del maestro de la crítica y de la novela no puede ser mejor ni de mayor interés literario y patriótico. ¡Ah! y aún debo decir que ha omitido á otro poeta tan delicado y tan correcto como los más correctos y delicados del Florilegio, pero á ese ya le suplirán los lectores Me refiero al propio D. Juan Valera. F. N. L. Fot. Asenjo Fot, V. M. Sierra ¡FLORILEGIO DE POESÍAS CASTELLANAS DEL SIGLO XIX, CON INTRODUCCIÓN Y NOTAS, POR JUAN VALERA. TOMO IV. MADRID, R. FE, IMPRESOR. UN VOLUMEN EN 8. DE 447 PAGINAS. PRECIO DE TODA LA OBRA (CINCO TOMOS) i2,5o PESETAS. Rubor habían y mengua les causaba, á no dudarlo, el c! rse justipreciadas de tan mezquina suerte en aquel spoh arium de toda grandeza. G. MARTÍNEZ SIERRA En este cuarto volumen del Florilegio llega el anciano é ilustre maestro á la parte más ardua y espinosa de su labor. Vivos están muchos de los poetas cuyas obras figuran en el tomo; vivos se hallan también otros muchos á quienes el sabio colector ha creído prudente omitir. No pocos disgustos y enemistades le habrá costado y le estará costando su estrecha conciencia crítica y su buena fe, de la que no se puede ni se debe dudar. Justo será, por tanto, declarar imparcialmente que de los poetas del siglo xix, vivos aún, sólo se echa de menos en el Florilegio á Ricardo Gil, que en sus dos volúmenes De los quince á los treinta y La caja de música, más leídos que elo- n 1 giados, ofrece á la atención del crítico una personalidad poética harto independiente y marcada; y entre los muertos, aún es más lamentable la omisión de Manuel Paso, el malogrado trovador nacido en Granada y habitante en Bohemia, cerebro de ave de las que cantan en los poemas zorrillescos, corazón de caballero andante y enamoradizo, como el Quijote de los moros, Zeyyid Amir el de Quinena, y pluma ligera, incorrecta y subversiva, pero inspirada y llena de. sinceridad. Sí; á un maestro como D. Juan Valera puede y debe decirle la verdad quien le admira tanto como le respeta. El ramillete de bravas flores de espino de Sierra Nevada que hubiera podido poner en esta última parte del florilegio mi pobre y querido amigo Manblito Paso, habría casado muy bien con las candidas azucenas de la infanta doña Paz y de doña Blanca de Borbón; con las amarillas flores claustrales del P. Julio Alarcón, de la Compañía de Jesús; con la vara de nardos de Arturo Reyes y el manojo de claveles rojos de Salvador Rueda; con la rama de robusto roble del gran poeta valenciano Vicente Querol, y la de resinoso pino del ilustre vate mallorquín don Miguel Costa; con las hermosas camelias sin olor del insigne académico D. Eduardo Benot, y con las olorosas violetas casi informes del popular Vicente Medina; en fin, con las flores modeladas en mármol por D. Gaspar Núñez de Arce, y con los pedruscos tallados en forma de flores toscas y agrestes por el joven D. Eduardo Marquina; con las exóticas crisantemas del diplomático Sr. Conde de Torrijos, y con la mata de álbahaca de López Silva... Como se ve, en el cuarto volumen del Florilegio apenas queda poeta grande ni chico por citar, y el libro resulta indis- Fot. Quiroiía AS HUEZGAS EN 1 A COJ UÑA. -Conocidos son los ruidosos acontecimientos ocurridos en la capital gallega con motivo de ia creación del impuesto de pesa contra el cual ha protestado la clase pescadora, que es muy numerosa en aquel puerto. No ha si do esa la única huelga, puesto que á la vez han dejado de trabajar los obreros de otros gremios, y hasta los tipógrafos han secundado el movimiento de protesta, haciendo que los diarios de la capital hayan suspendido su publicación algunos días. Se han celebrado con este motivo diferentes mitins, siendo el más notable el organizado en la Plaza de Toros, porque se reveló una oradora en la persona de Manuela Vázquez Mejuto (a) Morenita, que pronunció un discurso fogoso y hasta parece que muy elocuente y lleno de argumentos abrumadores. Lo que tiene es que en el mitin, que es tal para mayor publicidad de lo que en el acto se dice y se hace, los concurrentes protestaron contra la publicidad y hasta hicieron salir á un fotógrafo que pretendió hacer funcionar su máquina. Fotógrafo y cámara salieron muy malparados. Nuestro fotograbado presenta á los héroes de las huelgas, Manuela Vázquez Mejuto (a) Morenita, la oradora de la Plaza de Toros; Diego Fernández, Presidente de la Sociedad de hierros y metales; Manuel Suárez, secretario de lectura, y Enrique Naya, secretario genera de dicha asociación obrera. K li Eyü AV ATRAJO SAZVAVTDAS VAT A LOS CASOS DE ÍJVCEÁDTO. En Barcelona se ha ensayado con feliz éxito un nuevo aparato inventado por el italiano M. Paíozzi. de cuyo funcionamiento da idea nuestra fotografía Fot Qneraltó lililí lienzos de muralla. ÍUTiALlÓJV DESTRUIDO P 07 E l MA 1 EM CÁDIZ. Los recientes temporales han continuado la obra destructora de los murallones en las playas del Sur de la capital gadi tana. La fotografía que publicamos da idea del estado de los Fot, Nezzola Remot amenté cimidai cierto muy pintoresco, 8.000 personas. Los Sres. Lerroux y Junoy expendían víveres á precios voluntarios; pero en vista de que muchos se aprovechaban de la ocasión, con perjuicio de los demás, se dispuso que los precios fuesen los corrientes. No acudió á la jira ningún delegado de la autoridad, y tal vez como consecuencia de la libertad que se disfrutaba, sintiéronse oradores muchos comensales. Sus discursos fueron de tonos muy radicales, y la nota dominante, la antiregionalista. Sin embargo, no se registró ningún incidente desagradable; el orden fue perfecto, y las parejas de la guardia civil que acudieron d los alrededores del Santuario, se retiraron terminada la fiesta sin tener que intervenir para hacer respetar el orden, en ningún momento turbado por aquellas masas republicanas. pot. Ramírez Prado 1 i t 1 I