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s ¿wm. -wsr w ¿Cuándo me la van ustedes á dar? -Esta noche. -Corriente. Que sea una serenata espontánea, ¿eh? t- -Claro; pero debo hacer á usted una advertencia importante. ¿Cuál? -Conviene que se quite usted las patillas. ¿Las patillas? -Sí, señor; es una exigencia del comité local. -No veo la razón. -Aquí tuvimos un diputado que usaba patillas, y nos salió tnalismo. -Me afeitaré; ante todo la cohesión del partido. Aquella noche la orquesta local de bandurrias y panderetas obsequia al candidato con una serenata. Preséntase el obsequiado en el balcón y saluda al público. (Aplausos en la calle, dirigidos por el secretario. iiirw i v P Vx x A v Jí V 1 yW -v j 2 í 7 l A AA l AAÍ- A S A -íSír í f N J I Ronzalenses- -grita el aspirante á padre de la patria. -La espontaneidad de vuestro homenaje me conmueve y me obliga á amaros desde hoy como si os hubiese llevado en mi seno. ¡Bravo, bravo! -dicen en la calle. Yo vengo aquí á buscar vuestros sufragios con la frente levantada y el corazón en la mano, y viceversa. ¿He dicho viceversa? Pues es verdad... ¡Viva nuestro futuro representante en Cortes! -grita el secretario. Gracias, gracias, queridos ronzalenses: vuestro cariño hacia mí es el testimonio más elocuente de DE F E Z r Z Z SOCCO DE TEIATA DE WAnUESEJV, donde se libró últimamente la batalla entre las tropas que me queréis; yo también os quiero... del Sultán y las del T oghi, y en la que, según se ha dicho, fue preso el Pretendiente. Renunciamos á continuar dando cuenta del disalcoba decentemente amueblada y un cuarto cer- curso; los vivas ahogan la voz del candidato; la ca de la cocina donde ha instalado una mesa con orquesta da al viento sus entusiásticos sones; mil tapete azul, y sobre la misma un tintero, una caja manos se agitan para aplaudir. ERCED á la actividad de D. Augusto de Saavedra, resiY al llegar el escrutinio, el joven candidato de cigarros de á i5 escogidos y dos ó tres pares dente en Tánger, podemos ofrecer á nuestros lectores obtiene catorce votos. de guantes de cabritilla. Con esta mise en scene una reproducción del plano oficial levantado para determinar Luis TABOADA la situación de las tropas del Sultán y las del Roghi en la batrata de excitar la admiración de los electores, talla que libraron el 29 de Enero último en el Socco de Telata que entran, se descubren reverentemente, dirigen de Inahuesen, en la que se dijo que había sido capturado una mirada curiosa á los guantes, y alguno de ellos el Roghi. pregunta al oído de su compañero: El Sr. Saavedra obtuvo la debida autorización del ministro HUMILDES. ABLANDO CON LOS de España en Tánger para sacar una fotografía del plano- ¿Has visto lo que tiene sobre la mesa? ¿Qué LOS PODADORES que reproducimos, con todos sus detalles interesantísimos y será eso? no publicados hasta el presente. -Paecen chorizos. Llenan á diario los periódicos relatos de interviews ó También son oficiales los siguientes datos acerca de la ba- La cuestión de Marruecos H talla librada. Las tropas del Sultán, mandadas por el ministro de la Guerra, llevaban como jefes de división á Sidi Ornar El Yussi, Sidi Mohamed El Ammarani (el mismo que mandó las tropas enviadas para combatir á las kabilas á presencia del teniente coronel de Estado Mayor Sr. Alvarez Ardanui, cuando la cuestión de los cautivos españoles) y Sidi Mohamed El Geddari, jefe de los Beni Hassan. Estas fuerzas se componían de 18.000 jinetes, 14 000 infantes y tres ametralladoras Maxim. Las del Roghi estaban mandadas por el propio Pretendiente y sólo se c omponían, al ser sorprendidas, de 4.000 infantes y unos mil caballos. La expedición del Sultán salió de su campamento para stacar á las del Roghi á las cuatro de la madrugada, llegando ai del enemigo á las ocho de la mañana; pero no consiguieron los imperiales su objeto por completo, pues el Roghi había sido avisado por sus espías y esperó preparado el ataque. La lucha entre los dos bandos fue encarnizada, padeciendo más en ella las tropas del Sultán, no obstante la superioridad numérica y de obligar al enemigo á batirse en retirada. El ejército del Sultán tuvo más de í. 5oo bajas. Las del Roghi fueron de 40 muertos, 98 prisioneros, dos cañones, unas cien muías y todas sus tiendas, El Roghi estuvo dando ejemplo á los suyos batiéndose en primera línea, disparando con su rifle de catorce tiros y alentando á su gente hasta los últimos momentos. Se creyó que entre los prisioneros estaba el famoso caudillo, y así se le comunicó al ministro de Inglaterra en Tánger, que tiene muchos motivos para estar bien informado, y dos días después al de España; pero tales datos eran indudablemente erróneos. Lo que parece más verosímil es que el Roghi estuvo algunos momentos prisionero, pero que sus partidarios de la kabila de Riatta lograron rescatarle arrancándole de las manos de sus prisioneros. Posteriormente, según noticias particulares, se le ha unido el hijo de un célebre caudillo de la frontera sur- argelina con fuerte contingente. Otras noticias suponían que el Roghi se había ahogado en el Sebú, pero no se han confirmado. -Serán pa osequiarnos. Desde que puso el pie en el distrito, el joven Sabemos al dedillo lo que piensan prohombres y aun sucandidato no descansa. Durante el día recorre los perhombres; únicamente lo que piensan los hombres igdomicilios de los electores, tributándoles todo gé- noramos; réstanos conocer la opinión de los humildes nero de, halagos y ofreciéndoles el oro y el moro. acerca de los grandes y menudos problemas que componen la vida. ¿Qué es para ellos la patria? ¿qué la ciencia? Entra en casa del boticario, por ejemplo: ¿qué son el arte, la existencia, la fe? ¡Mi señor D. Aquilino! ¿Cómo está usted? Hemos hecho hablar al pueblo en el teatro, en el libro, ¿Qué se hace? ¿Machacando, eh? ¡Vaya, vaya! de mil fantásticas maneras; muy pocas veces nos hemos Pues pasaba por ahí y he querido entrar á salu- parado á escuchar cómo habla. ¿No será interesante oírdarle. ¿Y la señora? ¿Se le ha quitado aquel do- le alguna vez? Por eso en esta sección brindo á los lectolor de la rabadilla? Anoche la oí quejarse en la res de A B C una serie de interviews auténticas, absolutertulia del juez municipal. No es porque esté tamente verídicas, con humildes, las más veces de condiusted delante, pero tiene usted una señora muy ción social, algunas de espíritu. En estas conferencias no ha de dominar un criterio simpática. único; han sido unas celebradas con tipos que personifi- -Muchas gracias. otras- ¡Pero hombre, qué admirablemente está us- can una clase; misma con individuos excepcionales, interesantes por su escasez y rareza. Creo que estos ested machacando ese malvabiseo! Bien dicen que bozos, divertidos á veces, melancólicos otros, pueden el boticario nace y no se hace. interesar al público; de todos modos, él será juez y leyes- -Es favor... sus fallos; mientras le plazca, nos haremos oír mis amigos- ¿Qué tiene usted en ese pómulo? ¿Un grano? y yo; cuando se canse, volveremos á nuestro silencio; -Sí, señor; estuve ayer andando con la mos- hechos á vivir en obscuro y desconocido ambiente, ni á taza y después, sin advertirlo, me llevé los dedos ellos ni á mí habrán de sorprendernos ni la soledad ni el olvido. al pómulo. -Pues cuide usted eso, que le desfigura bastante, y es una lástima. Mañana de Febrero, soleada y clarísima. En lo alto de la Castellana. Son las diez; el sol deshilacha los últimos- -Yo ya no tengo pretensiones. -No sé por qué; es usted joven todavía y vellones de la niebla nocturna; pero en la lejanía, allí donde las filas de árboles se estrechan, parecen aún las bastante agraciado. Lo digo sin lisonja. envueltas en con De casa del farmacéutico el joven se dirige á ramas de diamante. nubes, nubes peregrinas cuajadas muy polvo El suelo está duro, blanco y la del teniente alcalde, que es hombre ordina- limpio; los paseos, desiertos. rio y de pocas palabras. Se oye un rumor extraño y se alcanzan á ver al pie- ¿Con que cuento con el apoyo de usted, se- de los árboles, y suspendidos en el ramaje, hombres exñor Mansurrón? traños también. El rumor es chasquido de ramas que se- -Ya le dije lo bastante. Aquí todos los ele- quiebran, que cortan el aire, que caen sobre la tierra endurecida, dando un golpe seco que hiende la rugosa cormentos de orden votemos á D. Isidoro. -Permita usted que le diga que D. Isidoro teza y desparrama las pocas hojas negras y crujientes que luego de muertas quedaron prendidas al ramaje. A VIDA EN BROMA. LA PRÓXIMA está gastado en política. de paño parLUCHA- ¿Gastao? Usté sí que parece un pájaro frito... do; Los hombres visteny rancio atavío: calzónceñida veste, blanca alpargata polaina de cuero; ¡Qué buen humor tiene usted! parda también; al descubierto el cuello, retostado, color Aún no sabemos cuándo se verificarán las elecEl joven devora la injuria y se va sonriendo de tierra; tocada la cabeza con pañuelo de a l g o d ó n ciones generales, y ya andan los candidatos por para penetrar en seguida en la morada del secre- sombra acaso de sombra de un morisco turbante. -Esesas provincias de Dios tratando de conmover á tario del Ayuntamiento, ministerial de todos mi- tán podando las ramosas copas. Campesinos, hijos del los electores, halagando á las familias de los mis- nistros, que acoge al candidato con muestras de terruño, vienen á la ciudad para cuidar la vida de los árboles, hijos de la tierra también. Parecen sobre el cortemos y ofreciendo ramales á los más reacios. la mayor consideración. sano paseo, con sus trajes obscuros, procesión de horA ¡a Puebla del Ronzal ha llegado un joven- ¿Qué hay de nuevo? -pregunta éste. el que cuenta con el apoyo del Gobierno, según- -La cosa marcha; hemos podido convencer al migas, ysusaire como que se satura de rústica fragancia al orear rostros. dice, y trata de presentar su candidatura enfrente fío Cachucha, que estaba reacio. Hablan con habla musical y melancólica, como consde la de D. Isidoro, el diputado perpetuo por- ¿Le ha dicho usted que le pondremos un tantes interlocutores que son de la musical y melancólica aquel distrito. ramal? naturaleza. El joven aspirante se hospeda en casa de la- -Sí, señor; un ramal que parta desde su finca- ¿Vienen ustedes de muy lejos? viuda de un sacristán que admite huéspedes, y á la carretera. Además, ya está arreglado lo de la- -Sí, señor; de Cuervos, en la provincia de Teruel. la ha tomado las mejores habitaciones: sala con serenata. ¿Siempre? conferencias celebradas con hombres más ó menos ilustres. L n i i n n n TTirm munranH iinrnnn ir uairr tr 11 KHU 11 n nrrm t