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i AÑO UNO. NUMERO 8. CRÓNICA UNIVERSAL ILUSTRADA. v v S MADRID, 19 DE FEBRERODE 1903 N Ú M E R O SUELr O 10 C É N T S Crónica política TTERMINÓ el juicio de la causa seguida á Cecilia Aznar, que tanto interés despertó en la opinión, pero todavía discuten los partidarios y los adversarios de la moderna institución de justicia la bondad ó la inconveniencia de su práctica. Los defensores del Jurado alegan que los jueces no se han dejado influir por sensiblerías del momento, y han mostrado en su veredicto rectitud y aplomo. Los enemigos de la institución, en cambio, hacen notar las contradicciones en que han incurrido los jurados al contestar á las preguntas que formuló el Tribunal, atribuyendo esa deficiencia á la falta de serenidad de juicio en la generalidad de la gente encargada de constituir el tribunal de hecho. La política atraviesa un período de calma aparente. Ha comenzado el período electoral que precede á la renovación de las Diputaciones provinciales, y por todas partes se observan los síntomas de esa febrilidad característica de las luchas políticas, que en esta ocasión van á empalmarse, porque tras de las elecciones provinciales vienen las generales, para que el cuerpo electoral tenga motivo de renegar aún más de un procedimiento que tan poca fe le inspira. El ministro de Hacienda ha comenzado á planear el presupuesto de su departamento, distrayendo momentáneamente su atención para contestar á los cargos que algunos periódicos le han hecho por dejar inactivo é improductivo en las cajas del Banco de España el exceso de recaudación, que según aquéllos debería emplear en recoger deuda, ó cuando menos colocarle de modo que produjera más. Las huelgas iniciadas en Cádiz, Coruña, Valladolid y Barcelona parece que se extinguen, y únicamente la de los empleados del ferrocarril de Orense y Vigo amenaza tomar un carácter más grave, si por solidaridad ó por coacción secunda la huelga el personal de tracción. Algunas poblaciones, como Lugo, protestan ruidosamente contra la disminución de sus guarniciones, porque con ella se las perjudica en sus intereses locales. Quizás los lamentos de poblaciones como Lugo tengan razón de ser, porque sólo ante la promesa de darles guarniciones que hoy les quitan, hicieron grandes desembolsos juzgándolos reproductivos para la localidad; pero en términos generales, esas protestas suelen tener por origen un vicio muy arraigado en el pueblo español, que consiste en pedir jusiicia, mas no por la propia casa. Se piden economías, se demandan imperiosamente sacrificios; pero cuando se trata de secundar ese movimiento suprimiendo capitanías generales, obispados, audiencias, etc. cada localidad comprendida en la reforma pone el grito en el cielo, si no le pone en otra parte, resistiéndose al sacrificio. Los mitins han menudeado. Canalejas ha perorado en alcalá, en Carabanchel y en Saivtander, ensalzando la política radical; Gasset ha hecho política hidráulica en Ciudad Real, diciendo verdades como puños ante las reoresentaciones de sesenta y dos pueblos de la Mancha. El acto realizado por el joven exministro de Agricultura ha tenido gran resonancia y debe tener trascendencia si otras comarcas secundan la actitud que han adoptado los labriegos manchegos constituyendo una junta de defensa agrícola cuya misión es elevar el espíritu del sufrido contribuyente, hoy esclavo kl fisco y de la gleba política, que todo lo supedita á la ambición personal y á la pirotecnia parlamentaria. Con el Sr. Gasset ha coincidido el Sr. Canalejas hablando en Santander del atraso de la tierra, que pudiendo ser rica por los privilegios que la Naturaleza la ha donado, es pobre y miserable por incuria de los gobiernos, impasibles ante las necesidades de la vida agrícola. Romero Robledo también ha hablado en una reunión electoral para fustigar á Canalejas por la propaganda que hace, mofarse de la revolución de arriba proclamada por Maura, y irezar un responso más á los partidos turnantes. El incansable exministro habló en un círculo que preside el muy conocido Sr. Galvez Holguín. La asamblea de fusión republicana se ha reunido, y en la primera de sus sesiones ha expuesto el directorio las dificultades que halló en el partido progresista para llegar á la unión republicana sobre la base de la desaparición de los partidos, y las tendencias que en pro de esa unión se han manifestado en diversas provincias. Y nada más de política. Las proximidades del Carnaval restan interés á los asuntos de carácter general para dársele á los de índole particular. En Madrid, por ejemplo, no se piensa más que en las fiestas que prepara el Ayuntamiento para distraer al vecindario durante el efímero reinado de Momo. Y falta hace que le distraiga, para que no se subleve contra los abusos de que es víctima. Se ha descubierto estos días un escandaloso fraude en las pesas y medidas de algunos comercios. Se ha descubierto un fraude, ¡y este sí que es el colmo del timo! en las sepulturas de la Sacramental de Santa María. Ni en la paz de los sepulcros puede creerse! c. LOS TEATROS Yo por mi cuenta y riesgo sólo pregunto: E n esta importación d e articulo francés, ¿por qué se desdeñan las buenas marcas de Capus, Bernstein, Curel, Brieux, y nos acogemos á género de tan baja laya como el de Gavault y Berr? Si después de este ensayo quedan ustedes arregostados, ahí tienen esperando traductores una Jnconnue y un Moins Cinq de la misma acreditada etiqueta Gavault- Berr. FRANCISCO A C E B A L COMEDIA. MA- Si el teatro no es más que DAME FLIRT un lugar de apacible y deshonesto esparcimiento, al que acudimos para r e crearnos sin emociones fuertes que perturben la digestión, sin sacudidas nerviosas que nos produz- T odas las tardes, cuando la luz comienza á declinar en las calles, y las elegantes, recostadas en sus carruacan insomnio, sin gritos destemplados ni escenas destempladas que interrumpan la chachara de bu- jes, dan la última vuelta en torno del Jlngel caído para ir á desfilar por la Castellana, comienza en las casas dontaca á butaca ó de palco á palco; si ha de ser algo que ni fuerze la risa ni fuerze las lágrimas, que ni de se recibe, una hora interesante: la hora del té. Cierran los balcones las tupidas cortinas; brilla, ennos haga sentir ni nos haga pensar, la obra r e p r e cerrada en esmeriladas tulipas de discretos tonos, la luz sentada en el teatro de la Comedia es modelo eléctrica; chisporrotea la leña seca en la chimenea, drade comedias. peada con raso ó terciopelo primorosamente bordado, y Verla no es p e r d e r el tiempo. Se charla con ei bajo las ramas de frondosa planta, ó protegida disci- etavecino de localidad; aunque el vecino sea un des- mente por el pavement, se alza la mesita cubierta de encaconocido, no importa, se charla; porque durante jes, donde entre platos de sabrosas golosinas murmura los cuatro lánguidos, interminables actos, llega á el agua que hierve en el seno de argentada tetera. Bien pronto aquella murmuración se apaga entre ei estrecharse una amistad semejante á la amistad paroce que producen la seda y el terciopelo de los vestidos sajera que nos une con el camarada de vagón en de las que llegan presurosas á pedir á la amiga que se las lánguidas, interminables horas de un viaje. queda en casa la taza de té humeante ó el sorbito de Y mientras charlamos vemos cosas muy bonitas: Málaga ó de Madera, con el que se alivia el frío de la decoraciones nuevas, hechas con patrón de París; calle y se cobran fuerzas para transmitir y comentar las porque el decorado de esta comedia es un calco noticias del día. del que sirve para representar la misma comedia De cinco d siete se convierten ¡as casas elegantes en una en ÜAthenee, d e París. T r e s decoraciones nuevas especie de salón de conferencias del Congreso ó de boly bien entonadas, tres decoraciones flamantes y sín de cotizaciones. La boda que se va hacer y la boda que se ha deshecho; elegantes que rompen y rasgan la vulgar ramplolas relaciones que comienzan y las que acaban; los renería de nuestro añejo decorado, de nuestros legendarios telones, foros y forillos que se clasifica- cuerdos de la pasada fiesta y las noticias de las que se preparan; la impresión causada por el libro recién publiban al dorso con rótulos tradicionales: Jardín, Sala cado, y la crítica ligera del drama ó de la comedia que de casa rica, Sala de casa pobre, etc. etc. se estrenó la nocñe antes; lo que le ha pasado á Fulana V e r d a d es que la clasificación de los telones era y lo que á Menganita acontece: de todo se habla en esas el reflejo de la clasificación, rotulación y encasi- reuniones agradables, con ligereza, con ingenio muc r llado de las comedias. ¡Oh tiempos! Tiempos veces y no pocas con crueldad. Recogiendo lo que se dice en esas reuniones, se poque aún no pasasteis. N o en el teatro de mi puebl o aún se conserva el envejecido y descolorado dría escribir la crónica de la sociedad contemporánea. En ellas se sabe á quiénes les toca el turno en el Real fondo, el mustio foro, el deslucido bastidor y la y el de la vela para el Santísimo. Quién está de guardia marchita bambalina. P e r o si los tiempos no pasa- en Palacio y quién va á hacer la visita de San Vicente de ron, van pasando... van pasando. Paul; quién va á dar la próxima conferencia en los LuiVuelvo á decir que vemos en Madame Flirt ses, y quién va á producir una tempestad parlamentaria. cosas muy bonitas. P o r ejemplo: vemos á RosaAlgunas de esas reuniones se convierten en verdaderio Pino trajear con tan fina elegancia, que sus ros bailes, con mucho gusto de las mamas, que los prefievestiduras ricas y de bellos colores pueden com- ren á los que se celebran por la noche. La gente se va haciendo poco trasnochadora, y prepetir ¿oyen? competir con las mejores prendas de las actrices de L Athenée d e París. Y la vemos fiere las funciones de la tarde en los teatros y las reuniones de cinco á siete. representar con una sobriedad d e gesticulación, Pero el verdadero carácter de éstas es el de la intimicon una tonalidad media que se ajusta al tipo de dad, el del círculo reducido donde se rinde culto á la la moderna comedia, d e la comedia mundana. V e- conversación amena, salpicada de ingenio, que tiene algo mos á Tallaví en un terreno, para él casi nuevo, del epigrama que pincha suavemente y no causa herida. y sin embargo pisando firme, seguro en su labor. En este género de conversación fueron maestras la condesa de Campo Alange y la última duquesa de OsuY vemos á la Cátala hacer con garboso donaire, si no una Madama Flirt, una M a d a m a Coqueta. na, la inolvidable Julia Javalquinto; y entre ellos Cánovas Y á García O r t e g a le vemos en su deslucido pa- del Castillo, Castelar y Fernández Jiménez, que acaba pel representar con aplomo y maestría. Y á la de morir, y eran un resto glorioso de la famosa cuerda Bremón la vemos también lucir galas parisinas en granadina, á la que pertenecieron Pedro Antonio de Alarcón y Castro y Serrano, y que tanta influencia ejersu p a p e l parisino. V e m o s en fin, mueblaje ció en las letras al mediar el siglo pasado. elegante, escena bien servida... L o que no vemos Durante el invierno, y hasta que va muy avanzada la es la comedia. P e r o después de ver cosas tan b o- primavera, se celebran en el Madrid elegante muchas renitas, ¿vamos á ser tan exigentes, tan pedigüe- uniones de cinco á siete de la tarde. ños, que pidamos además comedia? Han sucedido con ventaja á las antiguas visitas, que Ya lo dijo Rene M a i z e r o y cuando Madame eran tan ceremoniosas como insulsas, y son como entreFlirt, en Diciembre del año uno, se estrenó en actos en el drama ó en la comedia de la vida. El personal que se renueva en ellas con frecuencia, y su París. ¡A y! Esta crítica francesa es socarrona, es artera en su gran bellaquería. Dijo M a i z e r o y que brevedad, pues están sujetas á horas fijas, no permite en ellas el aburrimiento. Por eso están cada vez más en él había visto comedias más- nuevas, más origina- boga y son el único lazo que une con ¡a sociedad á les, pero no había visto nada que divirtiese y muchos que se habían alejado de ella. conmoviese más á las tres cuartas partes d e esas A las siete comienza por regla general el desfile; hay almas mediocres que no buscan en el teatro más que vestirse para la comida, para el teatro, para el baile que lo efímero y tranquilo, esas almas que p r e- grande. Hay que dejar, en fin, los bastidores para prefieren los senderos trillados á los horizontes mis- sentarse en escena. Los bastidores, en sociedad, son las reuniones de cinteriosos co á siete, al amor de la lumbre, al lado de la mcsiía Y como Maizeroy es un excelente crítico, yo donde se sirve el té. La escena, las grandes recepciones no tengo más que suscribir su crítica. ¡Ah, crítica de oor la noche. francesa! ¡Cuan artera, cuan ladina) KASABAL De cinco á siete