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ABC LUNES, 31 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIC LA CERA QUE ARDE RAFAEL GONZÁLEZ EL ALMANAQUE Seguimos con los problemas nominales. Qué drama R EL DEDO EN EL OJO MARIO FLORES HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO ¿Alguien ha visto el progreso por Córdoba? Más bien no S E acabó lo que se daba. Hasta aquí ha llegado el 2018. Finiquitamos un año donde lo que más sobresale es un paisaje de desolación donde viudos y viudas lloran desnortados la pérdida del régimen socialista, ese que ha sumido en el subdesarrollo a muchos mientras engordaba la panza de estos que ahora lloran a moco tendido. Se les ve con los ojos desencajados y la mirada perdida y con un deambular errático que les hace golpearse a cada paso con las esquinas de la realidad, esa que les informa, una y otra vez, de que se les acabó el chollo. En sus últimos estertores de vida, la viuda máxima del régimen, Susana Díaz, aún saca de donde no hay para impostar una sonrisa y tirar de melancolía profiriendo que serán ellos quienes planten cara a los ultras para que no se adueñen de lo que los andaluces eligieron un 28 de febrero de hace lustros. Es a lo que les lleva la desesperación: no saben encajar una derrota y aún se arrogan ser ellos los depositarios de las esencias y de la voluntad del pueblo andaluz, como si éste no hubiese hablado clarito el pasado 2 de diciembre. Y luego están los que inauguran las legislaturas encarándose con una flamante presidenta de la mesa del Parlamento de Andalucía al tiempo que señalan con el dedito acusador a una parte de la bancada porque me caen muy gordos y no tendrían que estar en esa fiesta. Y lo hace mi amigo y paisano Antonio Maíllo quien abandera un proyecto ultra, antisistema, radical y bolivariano. Algunos, triste realidad, necesitan urgentemente unas lecciones de democracia que bien podrían extraerlas de las lecturas que les faltan: Karl Popper, Giovanni Sartori, ...y hasta las del demócrata americano George Lakoff. El patético escenario político que nos atenaza cada día en Andalucía y en el resto de España no da para más. Niños malcriados, jovencitos caprichosos, tardoadolescentes de manifas, niñatos asamblearios y unas cuantas cabezas de chorlito son los protagonistas de esta cosa tan seria conocida como el arte de lo posible. Pero con estos mimbres no se pueden hacer cestos distintos de aquellos que se desfondan por la base o que no aguantan el peso de la realidad. ¡Ay la utopía... Cerramos el año, pero también pronto cerraremos legislatura municipal ¿Balance? Escuchimizado, raquítico, enclencle, escasito, A Córdoba me refiero ahora. El gobierno de las personas, de progreso y de los mundos de algodón de azúcar se ha estirado menos que un portero de futbolín. Pueden tener a gala, eso sí, haber sido los artífices de renombramiento bizarro de algunas calles de la ciudad y de haber parido un informe sobre la Mezquita- Catedral que ha sido ridiculizado por solventes historiadores desprovistos de la bilis anticlerical de la izquierda de progreso Es lo que tienen los discursos ampulosos y las utopías siniestras, que, o eres un crack y alcanzas tus propósitos (la historia no nos provee de ejemplos) o te comes una mi... gaja de pan. ¿Alguien ha visto al progreso pasear por Córdoba? ¿Somos ahora más ciudad de las personas? ¿Ha mejorado usted su calidad de vida en virtud del buen hacer de nuestros munícipes en el gobierno? Más bien no. No sé si será por todo esto que, según dicen, han visto a la alcaldesa Ambrosio y a su callo en el pie Pedro García, cantando estas pasadas navidades la famosa tonada que dice: ...la Nochebuena se viene, la Nochebuena se va, y nosotros nos iremos y no volveremos más Tengan, en todo caso, un feliz año 2019. Si es que ello fuera ya posible. ESULTA que acabamos 2018 sin saber cómo nominar de nuevo a la calle Periodista Quesada Chacón por aquello de la Ley de Memoria Histórica. En realidad quien no lo sabe es el Ayuntamiento De La Gente, o sea el nuestro. El de ellos, quise decir. Desconozco qué papel represor ejerció tal periodista pero vistos los tiempos actuales creo que hay compañeros que efectúan más pecados deontológicos, tales como buscar votantes de Vox en Marinaleda y señalarlos como apestados. El tema es que el año que acaba ha sido verdaderamente productivo en el cambio nominal de calles y reparación de memorias, que como todos sabemos, es lo que realmente preocupa a la ciudadanía, además de buscar aparcamiento un viernes por la tarde cerca del Mercado Victoria. Así que acabamos el año con un problema nominal, pues. Muy parecido al problema nominal que se les viene a unos cuantos cuando ya no tengan la nómina buena del Observatorio Ecológico de Nutrias en el Guadalquivir o del Departamento de Flamenco Transversal Por Peteneras, por no hablar del Tribunal Popular de Género y Estudios de La Mujer Andaluza Oprimida. Pintan bastos para alguna gente en 2019, a la que habrá que sumar a partir de mayo a los buscadores de nombres republicanos de calles, porque es bastante probable que las urnas, esas que sirven lo mismo para un roto que para un descosido, dictaminen que además de cambiar el callejero es importante fomentar la ciudad en aras a un mejor tejido productivo, una capital que sea más habitable, visitable y con menos festivales riomundis mindundis en la Ribera. Esas minucias que de verdad es lo que mucha peña demanda. Poder trabajar, para pagar impuestos, y tomarte un vargas con la familia, unos caracoles o echarte unas carreras por la Asomadilla. La vida es muy sencilla en realidad pero nos la han complicado con los Observatorios y las Comisiones de Nomenclaturas, cosas que hay que pagar, por cierto. Con el sudor de nuestro 25 aproximadamente. Debo decir que no soy muy optimista, en cualquier caso. Sobre todo porque si la Logse ha causado estragos curriculares en nuestra muchachada, la Andalucía Imparable ha educado a varias generaciones en el arte del coloque, si no por la vía gubernamental por la de la hasta ahora eterna Consejería de la Oposición. Lo cual nos da una idea de que si unos van a salir, otros van a entrar porque son especialistas en la escalada marsupial y en no moverse de las fotos bien enmarcadas. Siempre miro a estos del coloque con cierta admiración, por su mutabilidad, capacidad mimética y calibre diametral del orto, que diría un argentino. Yo solo pido salud para mí y para ustedes que me leen. Y para los que me leen y disimulan también. Y para los que ni tan siquiera siguen este periódico. Soy generoso y me conformo con poco, aunque la salud no es moco de pavo. Ya tendremos tiempo de ver cómo resultan las previsiones del año que llega, y de comentarlas, mientras las hojas del almanaque, con su paso, ponen a cada uno en su sitio.