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ABC SÁBADO, 29 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIC EL NORTE DEL SUR RAFAEL ÁNGEL AGUILAR SÁNCHEZ APOCALYPSE NOW Hay quien anda como si los símbolos del socialismo menguante fueran aniquilados odo lo que está pasando y lo que va a pasar debería ser algo muy normal y lógico, natural en una sociedad que estuviera acostumbrada por la fuerza de la costumbre democrática a la alternancia en el poder. Pero sucede que aquí hay gente llorando por las esquinas como si todo se fuera a acabar mañana, o hubiera empezado a acabarse hace dos días cuando los parlamentarios autonómicos tomaron posesión de sus puestos, como si el mundo que hemos habitado entre plácidos, amargados y acomodaticios, resignados en las tres últimas décadas y media se estuviera extinguiendo con el daño que causan los traumas irreversibles del cambio de época. Se acerca el Apocalipisis, alertan las voces más heridas, que coinciden, qué le vamos a hacer, con las de quienes ven ahora peligrar la prebenda, la subvención, la caricia y la sopa boba de la misma política que ahora es ya vieja, de otro tiempo. En ciertos sitios, en ciertas conversaciones arden las advertencias de que el fin de los días está cerca. Como si nos encontrásemos al borde del abismo y todo estuviera a punto de desaparecer con la fuerza de un cataclismo devastador. Como si los grandes símbolos sobre los que el socialismo menguante ha querido vertebrar la sociedad andaluza se hallaran a un paso no de la reforma, sino de la misma aniquilación. Como si Hospital Reina Sofía fuera a ser privatizado de un plumazo y las compañías médicas se hubieran repartido ya los servicios asistenciales y al programa de trasplantes le faltaran semanas para salir al mercado bursátil. Como si los atauriques del Salón Rico de Medina Azahara, tan mimada por Susana Díaz en los últimos compases de la legislatura que ya es historia, andaran a la espera no de que los terminasen de catalogar los especialistas en arqueología sino de que los pisoteasen los caballistas que han iniciado la Reconquista de España por Andalucía y cuyas cabalgaduras encuentran posada en las fincas que corren en paralelo a la carretera de Palma del Río, que veremos a ver si estos no le colocan ahora un peaje, no lo descartes. Como si los nuevos mandamases de San Telmo planeasen desde ya dejar aún más vacío e inhóspito el Centro de Creación Contemporánea de Miraflores, esa criatura de Rosa Aguilar, y la escalera de Yoko Ono, su gran aportación por el momento a las nuevas tendencias de la cultura de vanguardia, se fuera a convertir en uno de los fósiles del dispendio de la España de las Autonomías para exhibirse como tal para que las generaciones futuras no cometan los errores del pasado. Como si la programación de la Filmoteca, que la van a dejar en pie solo porque esta pared con pared del Mesón del Bandolero en el que Pablo Casado vino en la campaña a hacerse valer como próximo presidente del Gobierno, programase desde el mes que viene no ciclos de cine finlandés o canadiense, sino sesiones de enardecimiento patriótico y documentales didácticos acerca de las evidentes ventajas de los estados centralistas frente al corrosivo y costoso remedo ibérico del federalismo. Como si la gente hubiera votado no movida por sus legítimas decisiones sino intoxicada, enajenada, confundida por un mensaje destructivo y errático. Cuando lo único que en verdad han hecho es algo tan valiente, rebelde y humano como decir que no. T DESDE SIMBLIA JOSÉ CALVO POYATO EL AÑO SE NOS ACABA Hemos asistido a una especie de contubernios académicos para obtener títulos universitarios de forma ilegal e inmerecida E l final del año es siempre un buen momento para hacer balance, para recordar algunas de las cosas acaecidas en los trescientos sesenta y cinco días en que la Tierra tarda en dar una vuelta completa alrededor del Sol. Hemos vivido un cambio de gobierno, merced a una moción de censura en la que participaron, entre otros, los independentistas catalanes de ERC y del PdeCAT, y los proetarras de Bildu, para desalojar a Mariano Rajoy de la Moncloa y aupar a la presidencia del gobierno a Pedro Sánchez. Hemos asistido a una especie de contubernios académicos para obtener títulos universitarios de forma ilegal e inmerecida. Tal fue el caso de la que fuera presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes quien, según todos los indicios, obtuvo fraudulentamente un master en la Universidad Rey Juan Carlos. También está salpicada la calidad académica de la Universidad Camilo José Cela, con el doctorado de Pedro Sánchez, destapado por ABC, que ofrece numerosos puntos oscuros, que van desde la configuración del tribunal hasta el contenido de la tesis doctoral, del que el autor no quiere hablar. Hemos seguido, un año más con la tabarra del independentismo catalán, aunque las viejas mentiras de España nos roba han sido, después de lo que se ha sabido de la financiación de la que fuera Convergencia y Unió, el mangoneo de la familia Pujol o lo ocurrido en el Liceo de Barcelona que, quienes robaban, a manos llenas, eran otros. Esas mentiras han sido sustituidas por la falacia de que unos presuntos delincuentes que están siendo juzgados por gravísimos delitos son presos políticos. En lo que a corrupción se refiere. Hemos asistido a la sentencia de los numerosos casos de corrupción ligados al Partido Popular, a la continuación del conocido como caso de los ERE en la Andalucía gobernada por el PSOE que tiene sentados en el banquillo a dos expresidentes de la Junta y a varias decenas de altos cargos de la administración autonómica. También, el 2 de diciembre los andaluces vivimos una jornada electoral con unos resultados históricos. Por primera vez, en casi cuatro décadas, hay posibilidades reales para que los socialistas sean desalojados de la Junta de Andalucía. El año que se nos va, en su segunda mitad, ha traído un descenso del turismo extranjero que nos visita, pero que sigue alcanzando niveles impresionantes que sitúan a España como segundo destino turístico mundial. A una caída en la venta de automóviles, una importante industria del país que lo sitúa entre los grandes fabricantes mundiales. Nos encontramos con un, hasta el momento pequeño, repunte del paro. España sigue estando a la cabeza en donación de órganos. Tras la decisión del gobierno populista de Italia de cerrar sus puertos a la inmigración, nos hemos convertido en la puerta de entrada a Europa de las pateras procedentes de África, controladas por unas detestables mafias. También nos ha acompañado la polémica en torno a desenterrar a Franco, con la oposición de su familia, para sacarlo del Valle de los Caídos porque un dictador no puede estar enterrado allí. Algo que ha generado un problema subsiguiente a la exhumación: dónde van a ir a parar los restos del dictador. Muchas cosas y muchas otras que se quedan en el tintero porque el espacio de la columna no da para más, aunque sí para desearles un próspero año nuevo 2019.