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82 GENTESTILO TV SÁBADO, 17 DE NOVIEMBRE DE 2018 abc. es estilo ABC Marta Ortega y Carlos Torretta, Se dieron el sí, quiero al mediodía de ayer, en la casa coruñesa de Amancio Ortega. Por la noche, la pareja reunió a 400 amigos en el Real Club Náutico. Hoy continúan los fastos nupciales en Casas Novas ANA MELLADO LA CORUÑA on el horizonte salpicado de los mástiles del puerto deportivo de La Coruña y el sol rompiendo en las fachadas de piedra y galerías blancas del paseo de la Dársena, Marta Ortega y Carlos Torretta se dieron ayer el sí, quiero sobre las 13.00 horas. Unos 50 Las vísperas del enlace invitados se congregaron en la casa Los novios, así como Amancio Ortedel Parrote de Amancio Ortega para ga y Flora Pérez, durmieron en casa, ser testigos de un emotivo sí, quiero por lo que no se les vio acceder. Hubo pronunciado ante el notario, Francis- que espera hasta la cinco de la tarde co Manuel Ordóñez, el guardián de para que el equipo de comunicación los secretos patrimoniales de la fami- de Pontegadea distribuyese las primelia. El trasiego de operarios, curiosos ras imágenes de los recién casados, firy fotógrafos era patente desde prime- madas por el alemán Peter Lindbergh. ra hora de la mañana. Unos minutos Grande entre los grandes de la fotoantes de las doce se grafía de moda, contriabrían los portones neFirmas propias buyó a asentar el fenógros de la vivienda. Sade Las mujeres de la meno los las supermodelían en este momento los en años 90 y Marta familia del novio confió él para este día. tres jóvenes perfectavistieron de mente uniformados con La novia vestía un diRoberto Torreta. seño exclusivo de la firabrigo oscuro, sombrero de copa, guantes de cuema Valentino diseñado Los niños, de ro y paraguas, a pesar de por Pierpaolo Piccioli y Massimo Dutti los 20 grados que marcaunos salones escotados ban los termómetros y de piel en el mismo tono los cielos completamente despejados. que el vestido. Marta llevaba como úniLos paraguas no estaban destinados cas joyas su anillo de pedida y unos a proteger a los invitados de la lluvia, sencillos brillantes rosas como pensino de los flashes de los fotógrafos. El dientes. En su muñeca, un hilo azul ritual se repetía una y otra vez. Al acer- cumplía con la tradición de llevar alcarse una furgoneta o vehículo con los gún detalle en este color. Y el maquicristales tintados a las puertas de la llaje lo dejó en manos de Pablo Iglecasa, los azafatos creaban un pasillo sias, uno de los más demandados por de paraguas blindando a los invitados las estrellas de cine. El novio apostó y colmando la paciencia de los reporteros que se disponían a retratarlos. Los esfuerzos para preservar la privacidad han sido mayúsculos y todos los involucrados en los preparativos han firmado contratos de confidencialidad. De los primeros en llegar, el cocinero Pepe Solla, encargado de diseñar el almuerzo servido en la casa tras el enlace. Posteriormente, aparecían Loli Ortega sobrina de Amancio Ortega con su marido, Juan Carlos Rodríguez Cebrián, y el hijo de ambos, Antonio, entre otros familiares. Por parte del novio, se dejaron ver el conocido decorador Pascua Ortega, así como sus padres, Roberto Torretta y Carmen Echevarría, o su hermana María Torreta y su marido Javier Rey. El matrimonio Torretta, muy cordial a su llegada, sonrió a los medios, aunque de nuevo el equi- C po de seguridad de la puerta les instó a entrar rápidamente a la casa. Las mujeres de la familia del novio lucieron creaciones de Roberto Torretta, mientras que Massimo Dutti vistió a los niños presentes en la ceremonia y a los testigos por parte de la novia. A la una menos veinte, accedió el notario por el garaje, para oficiar la boda en separación de bienes. Arriba, Carlos Torretta y Marta Ortega. Abajo a la izqda. Amancio Ortega y Flora Pérez. A la dcha. Roberto Torretta y Carmen Echevarría EFE GTRES por un traje clásico en color azul medianoche, confeccionado a medida por una sastrería de Savile Row. El ramo de novia, obra del florista francés Thierry Boutemy, estaba inspirado en los colores de la naturaleza gallega. Discreto y rico al mismo tiempo, es más un ejercicio vegetal que floral. Según el propio Boutemy, el concepto del ramo era una referencia a Marta, a su sensibilidad natural y su conexión con la naturaleza Cambio de escenario Sobre las siete y media de la tarde, la actividad se trasladó a 300 metros de la casa de los Ortega, al Real Club Náutico de La Coruña. Dos hileras de faroles formaban un pasillo por el que fueron desfilando los casi 400 invita-