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14 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA SÁBADO, 17 DE NOVIEMBRE DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO LA EUSKO RIOJA De no haberlo denunciado este periódico, el disparate podía haber progresado N buen día, el PSOE, siempre pendiente del progreso de todas y todos y del fomento de los hechos diferenciales, decidió actuar. Los dirigentes socialistas locales se percataron de que los riojanos estaban extremadamente preocupados por la pobre atención oficial al euskera por aquellos pagos. Así que decidieron arreglarlo retocando el Estatuto de Autonomía de La Rioja (que ya va por su tercera reforma en una comunidad autónoma con 315.800 vecinos, el equivalente a la suma de Móstoles y Parla) La legendaria calle Laurel de Logroño es una de las rutas de chateo de más solera y animación de España. Cuenta con unos sesenta bares, tantos que haciendo el recorrido al ritmo de los excelsos vinos locales se puede acabar fácilmente con una alegre trompa, de ahí su apodo de la Senda de los Elefantes Nadie se había fijado hasta entonces, pero el PSOE, que está en todo, percibió que entras en cualquiera de las tascas de la calle Laurel y no falla. El camarero, siempre con su preceptiva chapela, te suelta en cuanto te pispa: Egunon. Zeir nahi izu? Es decir, buenos días y qué quieres. La mayoría de los logroñeses piden entonces uno de sus magníficos riojas: Jarri Errioxa En los colegios, más de lo mismo: el PSOE se dio cuenta de que la mayoría de los niños riojanos charlan en el recreo en correcto batúa. En las Gaunas, ya no digamos: entre la afición del Logroñés hay un clamor para que se ofrezca traducción simultánea en euskera en la megafonía del estadio. En el hilo musical de las empresas riojanas suena la txalaparta. No hay felpudo en Arnedo, Calahorra, Haro o Alfaro donde no te salude el preceptivo Ongi Etorri El canal en vasco de la ETB golea a Máster Chef en los hogares riojanos y los nombres más comunes en La Rioja sabido es que son Koldo, Agurtxane, Nekane y Eneko. El PSOE, que está en todo lo crucial, desde los huesos de Franco hasta cómo serán los coches dentro de treinta años, había decidido mejorar la situación lingüística de La Rioja equiparando el vasco al castellano en el nuevo estatuto. Un disparate casi cómico, evidentemente, pues allí el uso del vascuence tiende a cero. Pero la cuña ya estaba colocada y de no haber sido por las informaciones de ABC probablemente habría prosperado. Finalmente, el PSOE ha rectificado ante las críticas. Pero da qué pensar el hecho de que si el idioma vasco hubiese entrado oficialmente en La Rioja podría haber acabado fácilmente en los temarios escolares con un poquito de presión política. Los hechos diferenciales se inventan. La milenaria falda escocesa que hoy conocemos data en realidad del siglo XIX. El Barrio Gótico de Barcelona se levantó a comienzos del siglo pasado. La bandera gallega se creo en el XIX (y en América) El hoy antediluviano Euskadi es un neologismo inventado por Sabino Arana a finales de XIX. El magnífico historiador Eric Hobsbawm explicó a la perfección cómo se construyen estas mixtificaciones en La invención de la tradición un manual que prestaría un gran servicio en las escuelas de la flipada España actual. U HORIZONTE RAMÓN PÉREZ- MAURA EL REINO DESUNIDO Jeremy Corbyn ha acallado el europeísmo de su propio partido como fórmula para derribar el Gobierno conservador N O se lleven a engaño. Vamos a tener un Brexit duro, sin acuerdo, porque los euroescépticos radicales del Partido Conservador británico siguen en posiciones maximalistas que son inviables. Es por ello que Theresa May, que no ha logrado convencer a su propio Gabinete, tampoco logrará el respaldo de su grupo parlamentario, que ni siquiera tiene una mayoría absoluta. Y sus aliados unionistas del Ulster, con los que alcanza esa mayoría de 320 diputados, también están en contra del acuerdo. Es lo que los anglosajones llaman una loose loose situation. El perfecto pierde pierde. Los conservadores británicos se metieron ellos solos en esta situación. Aunque ya nadie se acuerde, fue el Gobierno conservador de Edward Heath el que metió al Reino Unido en la Comunidad Económica Europea en un tiempo en que el escepticismo estaba en las filas laboristas. De entonces aquí el disparate ha sido absoluto y David Cameron convocó el referendo sobre la UE sólo por su propia incapacidad para controlar su partido. A la vista está el éxito de la gestión: el Partido Conservador está roto; el Gobierno al que sustenta, también; el Reino Unido está casi fuera de la Unión Europea y, beneficiándose de todo ello, el jefe de la oposición más radical que ha tenido el Reino Unido en su historia: Jeremy Corbyn. Un hombre que ha conseguido que el europeísmo de su propio par- tido sea acallado como fórmula para derribar el Gobierno conservador. Porque como es propio de estos populistas de extrema izquierda, cualquier medio para alcanzar el poder está justificado. Lo que permite atisbar el nigérrimo futuro que tiene el Reino Unido ante sí. Algunos creen que un nuevo referendo todavía es posible y con ello dar la vuelta a la tortilla. Yo, sinceramente, creo que no por dos razones: primero porque la realidad es que después del resultado del Brexit, el partido más europeísta del Reino Unido, el liberaldemócrata de Nick Clegg, intentó capitalizar ese 48 por ciento de los votos que en la consulta optaron por Europa. El resultado fue catastrófico y quedaron reducidos a doce escaños. Y segundo porque políticamente es imposible ignorar el mandato de las urnas. Y aunque todavía muchos eurófilos británicos crean que pueden emplear estratagemas varias para garantizar su permanencia, la realidad es que hoy en el resto de Europa la mayoría ya no quiere seguir teniendo que contar con la pesadilla de unos británicos que no paran de incordiar y poner zancadillas a un proyecto común. El sentimiento más extendido es que hay que pasar página. Y si ellos no saben cómo, la falta de acuerdo será más costosa para quien provocó la ruptura. En este escenario resulta especialmente inverosímil la actitud del Gobierno español. Desde Guatemala el doctor Sánchez se declaraba satisfecho con el acuerdo, como si hubiera tal cosa. Pero lo cierto es que el Gobierno, en lugar de aprovechar la debilidad evidente del Gabinete de Theresa May, ha dejado pasar la ocasión de reforzar nuestra posición en Gibraltar. El Gobierno Rajoy consiguió de la UE el compromiso de que todo lo acordado sobre la Roca tendría que ser aprobado unilateralmente por España. ¿En qué se ha traducido eso? En que sólo ahora dice nuestro Ministerio de Exteriores que se va a abordar la soberanía de Gibraltar. Cuando supuestamente ya hay un acuerdo satisfactorio. Si el acuerdo es satisfactorio ¿qué pretenden negociar? Seguir buscando ahora el diálogo con los llanitos es una demostración de que hemos perdido nuestra oportunidad de beneficiarnos de nuestra posición de fuerza.