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66 ABCdelOCIO VIERNES, 19 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es ABC E n portada Presente y futuro del cine La cima del culebrón, el abismo de la tragedia Dirección: Jaime Rosales. Con: Bárbara Lennie, Marisa Paredes, Joan Botey, Àlex Brendemühl OTI RODRÍGUEZ MARCHANTE PETRA C ada vez resulta más interesante atrapar el estilo del cineasta Jaime Rosales, pues en cada una de sus películas explora en el lenguaje cinematográfico con una indumentaria técnica, formal, distinta, y siempre con la idea de arropar con ella la gran carga dramática de un relato que tiende a situarse en un extremo, nunca en la zona de confort Un repaso a su filmografía arroja claves sorprendentes sobre la oscuridad de sus argumentos y lo variado y vistoso de su ropaje exterior. La historia de Petra es clara, cristalina: a la muerte de su madre, una joven busca a su secreto y encubierto padre, y sus sospechas la llevan hasta el interior de una casa y de una familia, y a un cruce de secretos, sentimientos, pasado turbio y fatalidades que le obligan al director a manejar claves tópicas, o clásicas, del melodrama, aunque, fiel a su estilo rastreador, le arrebata cualquier síntoma previsible a la historia mediante la mirada (la cámara, lo que muestra, lo que oculta) la estructura narrativa y la construcción insólita, complejísima y casi salvaje de los personajes, y en especial el del padre un ejemplar único en el que conviven con naturalidad asombrosa la crueldad, el arte, el cinismo y un talento no impostado para la vejación y la falta de conciencia. La historia está tramada de forma capitular, pero los actos no siguen el orden numérico lógico, sino que se ordenan de tal modo que el tiempo cronológico sea tiempo emocional: el espectador sigue la historia pisando las huellas de los sentimientos que irá teniendo después. Es un culebrón ennoblecido, y que aturde con golpes de tragedia. Magníficas, milimétricas, apabullantes interpretaciones de Lennie, Brendemühl y Paredes; brutal y angustiosa la de Carmen Pla, y mucho más allá del elogio la de ese padre que interpreta Joan Botey, un actor novel al que le vendrá pequeño el Goya. Jaime Rosales, al fondo, vigilia a Bárbara Lennie y Marisa Paredes antes de una secuencia de Petra Petra Jaime Rosales, tras la huella de la tragedia griega El ganador del Goya por La soledad regresa con un drama familiar liderado por Bárbara Lennie y Marisa Paredes FERNANDO MUÑOZ grado de tensión para llegar a la calidad. Si se está relajado, no se alcanza dice como un acto de constricción. En busca del público Ese mundo propio tan claustrofóbico que se filtraba en sus anteriores películas se disipa en Petra donde entra la luz de la costa catalana. La obsesión de ser más accesible viene de la necesidad de llegar a más público, porque los cineastas que me sirven de faro tienen muchos espectadores, y porque hay que hacer afición por el cine, interesar a la gente. Si nos contentamos con hacer obras, por muy cuidadas que estén, que generan un abandono de las salas, el medio morirá des- o hay nada sencillo en el universo de Jaime Rosales, un creador tan admirado como complejo, y viceversa. En Petra dice, quería acercarse a la tragedia griega según las pautas que dejó marcadas Aristóteles hace 24 siglos tirando de un hilo tan simple como el de una hija que quiere descubrir quién es su verdadero padre. Casi nada. A Jaime no le gusta hacer nada fácil. Entrar en su mundo es imposible. No quiere que sepas el guion, quiere que improvises pero adaptándote a él revela Marisa Paredes, la mujer del artista que acoge en su casa a Petra, a la que se entrega N Bárbara Lennie, que refuta las palabras de su compañera: Mi estado en el rodaje era de incomodidad, vivía en contradicción permanente. Jaime demanda mucho pero con mucha precisión. Y es muy cabezota confiesa. Yo soy muy sufridor, no disfruto nada al hacer una película termina por reconocer Jaime Rosales, que no permite que las actrices se acerquen a ver lo que han grabado. Necesito un Bárbara Lennie