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60 CULTURA VIERNES, 19 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es cultura ABC Giacometti El genio que puso a dieta la escultura del siglo XX El Museo Guggenheim Bilbao dedica una completa retrospectiva, con dos centenares de piezas, al artista suizo. Se exhiben sus obras más icónicas y cotizadas, que han sido cedidas, salvo un par de excepciones, por su fundación de París NATIVIDAD PULIDO BILBAO Hombre que camina 1960. Bronce L as coloristas y divertidas creaciones kitsch de la portuguesa Joana Vasconcelos (un corazón formado por cubiertos de plástico que se mueve a ritmo de fado, un helicóptero con plumas rosas que hizo para Versalles como homenaje a María Antonieta... conviven estos días en el Guggenheim Bilbao con la minimalista, delicada y elegante obra de Alberto Giacometti, a quien el museo dedica una completísima retrospectiva, con dos centenares de esculturas, pinturas y dibujos del artista suizo. ¿Quién dijo que este museo no es democrático? Patrocinada por Iberdrola, la muestra llega a Bilbao tras su paso por Québec y Nueva York. Está organizada en colaboración con la Fundación Giacometti de París, que atesora buena parte del legado del artista: unas 400 esculturas, un centenar de pinturas, más de 4.000 dibujos, su archivo documental... En Suiza hay una segunda Fundación Giacometti, gestada en vida del escultor. Ambas custodian y dan a conocer su legado, gestionan sus derechos, al tiempo que luchan contra las falsificaciones. Hay mucho Giacometti falso en el mercado. Y es que Alberto Giacometti (19011966) es uno de los grandes nombres del arte del siglo XX. Sus exposiciones se multiplican en todo el mundo. Ni siquiera el Prado se resiste a su magnetismo y le abrirá sus puertas en su bicentenario. Los coleccionistas se rifan sus trabajos. Hombre que camina llegó a ser la obra más cara en subasta de la Historia (104,3 millones de dólares) superando al mismísimo Picasso. Hoy su récord lo tiene Hombre que apunta con el dedo vendido por 141,2 millones de dólares. En junio abría su puertas en París el Instituto Giacometti, que ha recreado, aunque en otro lugar cercano, su mítico estudio, de apenas 23 metros cuadrados, en el 46 de la rue Hippolyte- Maindron, en Montparnas- Búsqueda sin final La exposición del Guggenheim Bilbao, comisariada por Catherine Grenier, reúne todas sus obras maestras, incluidas sus creaciones más célebres: las esculturas filiformes. Las hay de apenas tres centímetros (una de ellas se ha instalado en un balcón del museo, frente a la instalación de Richard Serra La materia del tiempo y las hay monumentales. Giacometti siempre tuvo una gran inquietud acerca de la escala y el espacio. Sufrió lo que él llamó una crisis de reducción Lo explicaba así: Trabajando del natural llegué a hacer esculturas minúsculas de tres centímetros. SUCCESSION ALBERTO GI AC se. Nunca abandonó aquel estudio: se han conservado los dibujos que hizo en las paredes, los muebles, los pinceles... Y el próximo 12 de noviembre se celebrará una subasta en la sala Christie s de Nueva York con 27 lotes diseñados por Alberto y Diego Giacometti. OMETTI, VEGA P, BILBAO, 20 18 Annette desnuda de pie y mujeres en perspectiva Dibujo a bolígrafo Hacía eso a mi pesar. No lo entendía. Empezaba grande y acababa minúsculo. Lo comprendí más tarde: no se ve a una persona en su conjunto hasta que uno se aleja. La distancia entre el modelo y yo tiende a aumentar sin cesar. Cuanto más me acerco, más se aleja él. Es una búsqueda sin final. Después de la guerra estaba harto y me juré que no dejaría que mis estatuas se redujesen ni una pulgada y entonces pasó esto: logré mantener la altura, pero la estatua se quedó muy delgada, como una varilla, filiforme El Hombre que camina apareció en su imaginario en 1947; lo retomó en un proyecto para el Chase Manhattan Bank de Nueva York. Constaba de tres figuras: el hombre caminando, la mujer inmóvil, hierática, totemizada, y una gran cabeza. Aunque nunca llegó a realizarse, hizo varias versiones de esas figuras y hay excelentes ejemplos en la exposición. No ha trascendido el presupuesto de la exposición (se ha pagado un fee a la Fundación Giacometti de París por los préstamos) ni el valor de los seguros, pero se presupone que ambos son altísimos. Tampoco se ha escatimado en el montaje, espléndido, gracias al cual las piezas de Giacometti respiran y lucen como en ningún otro espacio. De su etapa surrealista se exhiben joyas como Objeto invisible (una figura sostiene el vacío en sus manos) que se exhibe por vez primera tras su restauración, y Bola suspendida una escultura- objeto que fascinó a Dalí. En 1930 Giacometti se unió al surrealismo. Reclamado por las dos facciones del grupo la ortodoxa, liderada por Breton, y la disedente, por Bataille su relación con el primero acabó como el rosario de la aurora. Breton le acusó de hacer objetos decorativos para clientes de lujo y Giacometti dio un