Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 CÓRDOBA Lucha contra el cáncer de mama VIERNES, 19 DE OCTUBRE DE 2018 cordoba. abc. es ABC sultas de especialistas y quirófanos. Vale, hay cosas peores. Pero para mí, para nosotros, se queda el sufrimiento que llevamos encima. Y eso que ya estamos viendo el final del túnel. O eso parece, que en estas cosas no se puede cantar victoria Su expediente pasó del centro de salud de Santa Rosa, que es el barrio en el que vive, a la unidad especializada en cáncer de mama del Hospital Reina Sofía. La única opción, me dijeron, era extirpar el tumor, que no era pequeño. Cuando te dicen que te van a quitar gran parte de un pecho te quieres morir. Luego te explican que la reconstrucción es inmediata, como de hecho sucedió, y que lo importante es que la metástasis no te afecte al brazo y a los ovarios. He tenido suerte, al menos en ese sentido, y todo se ha quedado reducido al pecho Y ahí está. En una terraza del Vial Norte contando lo que le ha pasado como si no se creyera del todo que ella es la protagonista de su propia historia de desesperación y también de fortaleza. Es todo tan raro: no sé si un hombre es capaz de entender lo que siente una mujer cuando la enfermedad, o el destino o la mala suerte o como quieras llamarlo, le quita algo tan femenino como sus senos. Está el miedo a que el cáncer sea letal, claro que sí, pero una vez que ese temor se espanta queda la frustración y el trauma por el daño estético. Fíjate que hasta hace nada he estado dándole el pecho a mi niño. Y ese pecho ya no existe. Es como si te desposeyeran del vínculo más estrecho entre tu hijo y tú. Con ese tipo de cosas te comes la cabeza. A veces crees que te va a estallar Una mujer se realiza una exploración de su pecho derecho ABC El cribado A María José Notario, una enfermera especializada en Salud Mental de Atención Primaria, también le carcome la conciencia todo lo que le ha sucedido desde enero de 2018. A sus sesenta y dos años siente que la vida le ha dado una lección de esperanza y de superación. Cuando te comunican la noticia, el impacto es brutal por mucho que estés familiarizada con temas sanitarios, como es mi caso al llevar como llevo cuarenta y un años ejerciendo como enfermera El caso de esta sexagenaria es paradigmático de cómo la detección precoz se convierte en un elemento muy útil para tratar de neutralizar el mal oncológico. Todo empezó el pasado 27 de enero, cuando me llamaron de mi centro de salud para hacerme un screening o cribado, el programa en el que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) nos integra a las mujeres mayores de cincuenta años. Algo vieron raro después de la prueba y me volvieron a llamar al mes siguiente para repetirme la mamografía. Dijeron que era un tumor pequeño, que no se veía bien, y que estaba en la mama derecha rememora. Después de una biopsia y de una resonancia magnética posterior el diagnóstico tuvo la traza de una devastación: cáncer de mama bilateral, por lo que fue preciso, y de inmediato, la concurrencia de una sesión de cirugía en las experiencias negativas de manera que alimenten el espíritu y lo hagan más fuerte y constructivo. Claro, al principio sientes mucho, muchísimo miedo, porque queramos o no, y lo digo hasta yo que soy sanitaria, piensas que la palabra cáncer es equivalente a muerte. Eso te bloquea. Por un tiempo. A mí el shock me duró solo unos días, un par de ellos. Porque me di cuenta de que no puedes quedarte anclada en la pena, en la desesperación. Así que aprendí una lección, la primera de tantas: que no podía empeñarme en vivir contra mi enfermedad, sino que tenía que esforzarme en vivir con ella, aceptándola con toda su crudeza Refuerzo hormonal Notario, cuyo tratamiento se resume en la actualidad a la ingesta de una pastilla de refuerzo hormonal y que se va a prolongar durante cinco años, se amparó entonces, en esos momentos más que difíciles, en sus familiares y en sus amigos. Te das cuenta de que tienes que agarrarte a lo mejor que tienes en la vida para vivir lo mejor posible el tiempo que vayas a estar sobre la Tierra. No hay más. Has de recurrir a las cosas sencillas. A dedicarte tiempo a ti. A leer. A pensar. A meditar. A compartir. A pasear, a pasear mucho. Y a decirle que no a todo lo que signifique generación de estrés. En resumen: de lo que se trata es de parar, de ver la vida de otra manera La enfermera también ha aprendido a ser más agradecida. Lo es en especial con todos los profesionales del sistema sanitario público y sobre todo con los de las Unidades de Radiología, Cirugía de mama, Cirugía plástica y Oncología, por estar ahí, cuidándonos, desde que la enfermedad se diagnostica. Con ellos nos sentimos seguros y acompañados... A todos ellos les quiero decir Gracias El doctor De la Haba consulta una prueba diagnóstica VALERIO MERINO abril. Me hicieron una tumorectomía en los dos pechos y me quitaron sendos tumores. La cosa no quedó ahí. A continuación me dijeron que era necesario limpiarlo todo y me sometí a una mastectomía, y en la misma operación me pusieron las prótesis La diferencia entre la tumorectomía y la mastectomía es que la primera intervención es menos agresiva, ya que se centra en la extirpación del tumor, mientras que la segunda supone la retirada completa de la mama. En el caso de María José se vio privadas de las dos. Eso ocurrió el 7 de julio. Desde entonces me estoy recuperando de mis heridas. Poco a poco. Con paciencia resume la enfermera, a Cambios Hasta hace nada he estado dándole el pecho a mi niño. Y ese pecho ya no existe sostiene Asunción Ortiz la que la que el cáncer de mama le ha llegado con una fuerte carga hereditaria. Somos cuatro hermanas y las cuatro lo hemos desarrollado. Mi madre vive y está sana, pero mi padre padeció cáncer de próstata María José Notario, soltera y sin hijos, es un ejemplo de resiliencia, o lo que es lo mismo, de la capacidad del ser humano para interiorizar