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80 DEPORTES MIÉRCOLES, 17 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es deportes ABC El jugador castellonense, durante la entrevista mantenida con ABC ayer en Valderrama FRANCIS SILVA SERGIO GARCÍA Me veo de nuevo ganador Sergio García Jugador de golf Entrevista Ryder Cup Es comparable a ganar un grande. Todo el mundo sabe que para mí es muy especial. Querría jugar al menos dos o tres Ryders más Temporada difícil Viví muchos cambios y se tradujeron en uno de esos años en los que, por cualquier razón, las cosas no querían salir Paternidad Desde fuera no lo parece, pero es complicado ser padre por primera vez Después de una temporada mala en lo profesional, el castellonense vuelve a latir tras el éxito de la Ryder Cup, un torneo que le tiene hechizado MIGUEL ÁNGEL BARBERO SAN ROQUE En sus dos décadas como profesional, Sergio García (Borriol, 9 de enero de 1980) ha vivido todo tipo de situaciones. Desde el éxito más rotundo al que puede aspirar un golfista (ganar un major) hasta los momentos más amargos, como los que vivió en 2010 que le llevaron a retirarse temporalmente de los campos. Pero en el global su trayectoria ha sido tan brillante (treinta títulos internacionales y tres cuartas partes de su carrera entre los diez primeros del mundo) que él fue el primer sorprendido por el giro negativo que tomaron las cosas la pasada primavera y que le llevaron a una espiral descendente. Falló ocho cortes en el PGA Tour (entre ellos en los cuatro grandes) y ahora ocupa el puesto 31 del ranking. Afortunadamente, la victoria europea en la pasada Ryder Cup de París borró de la pizarra los malos recuerdos y el castellonense vuelve a mirar el futuro con optimismo. Así se lo reconoce a ABC en Valderrama, donde su Fundación organiza el Valderrama Masters que comienza mañana. ¿Qué importancia tuvo para su moral ganar a los estadounidenses? -Mucha, y no solo en lo personal, sino jor, como dijo su compañero Francesco Molinari? -Sí, es comparable a ganar un grande. Todo el mundo sabe que para mí la Ryder es muy especial, diferente. Ganar el Masters fue increíble, pero es un título individual y la celebración fue mucho más personal, la disfrutas con tu familia y con tu equipo; pero en París había unas cincuenta personas involucradas... Siempre es un poco especial. Afortunadamente he estado en varios equipos triunfadores y, en comparación, el de este año ha sido más destacable por la poca confianza que tenía la gente en nosotros y por el éxtasis que tenían con el americano. -Al margen del baño de autoconfianza que se llevó, sus propios compañeros celebraron su registro de máximo anotador de la historia de la competición. ¿Qué significó para usted? -Fue muy bonito que mis compañeros me reconocieran y se alegraran por varias razones. Primero, porque saben que yo no miraba ese record, sino que venciera el equipo y ganar el trofeo, y probablemente también porque no he tenido el mejor año y vieron que les he ayudado, y ellos a mí, y que hayamos podido conseguir eso juntos es bonito para todos. -Thomas Bjorn dijo que usted era el auténtico líder del equipo. Es de suponer que no le verá el final a su idilio con la Ryder... -Bueno, espero seguir jugando hasta 2030 (bromea) No, en serio, Tengo 38 años y si mental y físicamente estoy bien y con ganas todavía me gustaría jugar al menos dos o tres ediciones más. Luego ya veremos cómo estoy de cuerpo y de juego. Lo que está claro es que, aunque mis compañeros ya la vayan asumiendo paulatinamente, en la capitanía no quiero ni pensar en mucho tiempo. -Quizá el público español echó en falta que jugara con Jon Rahm, que ustedes establecieran un nuevo dúo del estilo del Ballesteros- Olazábal. ¿Usted lo vivió así? -Ya habrá años para que formemos pareja. No lo eché de menos en París (y no porque no me vea jugando con él, que me encantaría porque es un jugadorazo) es que la virtud del equipo europeo es que teníamos tantas posibilidades que me veía jugando con cualquiera. Con quien me hubiera dicho Thomas Bjorn, habría estado encantado. Nos llevamos todos tan bien que no había problema, había muchas posibilidades y así se reflejó en el resultado. Una temporada complicada El éxito parisino, no obstante, no puede hacer olvidar de golpe lo que ha sucedido en los últimos meses. Unos momentos en los que no conseguía los resultados apetecidos en los torneos y que se traslucían en un agriamiento de su carácter. Sin embargo, el castellonense no considera que los roces que ha tenido con espectadores o medios de comunicación hayan mermado su prestigio. En absoluto, no hay más que ver cómo me quiere la gente y el apoyo popular que tengo respon- también en lo colectivo. Fue una semana increíble, muy disputada y en la que probablemente muy poca gente daba un duro por nosotros. Fuimos capaces de volver a demostrar lo fuertes que somos como jugadores y como grupo y estoy muy contento de cómo fue todo. ¿Realmente se le puede dar a ese triunfo el mismo valor que a un ma-