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38 ESPAÑA LUNES, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es espana ABC El juez procesa por un nuevo asesinato a la etarra protegida por Bélgica Andreu atribuye a Natividad Jáuregui el ametrallamiento en 1981 del policía Francés L. P. ARECHEDERRA N. VILLANUEVA MADRID La Justicia española no se olvida de Natividad Jáuregui, una etarra de los años de plomo a la que Bélgica da cobijo y protege desde 2013. La Audiencia Nacional le vuelve a seguir la pista y le atribuye ahora la responsabilidad del asesinato del policía nacional Francisco Francés Garzón, ametrallado hasta la muerte en la fría mañana del 9 de abril de 1981, en Bilbao, en las cercanías de la Basílica de Begoña. El juez Fernando Andreu, en un auto al que ha accedido ABC, ha declarado procesada a Jáuregui, y ha cursado una comisión rogatoria a Bélgica para poder comunicar a la etarra su decisión, un trámite que todavía no se ha completado. En la misma resolución, fechada el 8 de marzo de 2018, el magistrado también procesa a otro histórico etarra, Enrique Letona Viteri, por el mismo crimen. Este terrorista sí ha sido informado del procesamiento y lo ha recurrido a la Sala de lo Penal. Esta decisión coloca de nuevo a Jáuregui en el foco de la Justicia española. Huida desde 1979, la etarra fue arrestada en Bélgica en 2013 y 2016 tras ser reclamada por nuestro país. Las autoridades belgas rechazaron entregar a la pistolera al entender que en España corría el riesgo de ser torturada, y no se ha movido nunca de esta posición. La terrorista que nunca ha rendido cuentas por su actividad en las filas de ETA disfruta de una vida co- rriente en Bélgica y tiene cierta fama en el circuito de cocineros locales, con su propia empresa de cátering. La Audiencia Nacional ordenó arrestarla y entregarla a España en tres ocasiones, en los años 2004, 2005 y 2015. Estrasburgo El asunto ha llegado hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo. La familia del teniente coronel Ramón Romeo, a quien la terrorista asesinó en 1981, presentó en enero de 2017 una demanda contra Bélgica por negarse a entregar a la etarra. La corte internacional ha otorgado preferencia a este caso y dará una respuesta, previsiblemente, en torno a finales de 2018. El espejo de Jáuregui sustentado en la desconfianza injustificada de Bélgica hacia el Estado de Derecho español inspiró años después a Carles Puigdemont y cuatro ex consejeros catalanes, que eligieron Bruselas para huir de la Justicia por el proceso secesionista ilegal. El rapero Valtonyc también se fugó allí. La nueva causa contra Jáuregui podría conducir a una nueva orden europea de detención y entrega contra ella, una reclamación que tiene más posibilidades de éxito si el procesamiento es firme, un estadio que todavía no ha alcanzado esta causa. El juez solo puede emitir esta orden si la Fiscalía está conforme. El asesinato que persigue a la terrorista, conocida como Pepona nos devuelve a la era más sangrienta de ETA. La víctima, Francisco Francés Garzón, sevillano, tenía entonces veintinueve años, estaba casado con Bárbara Ortiz y era padre de dos niñas. Tenían cinco años y cuatro meses, respectivamente, cuando la banda terrorista ametralló a su padre. Los etarras madrugaron. Era jueves, 9 de abril de 1981. A las 6.30 horas, dos miembros del comando Vizcaya robaron una furgoneta en Bilbao, ame- nazando a su conductor a punta de pistola. Uno de ellos era Letona Viteri, alias Masillas también procesado. En las inmediaciones, recogieron a Jáuregui y a otros tres etarras más. El objetivo era controlar la llegada a primera hora de una patrulla de la Policía Nacional a la explanada de la Basílica de Begoña, donde iban a fijar un punto de seguridad para prevenir los ataques de ETA en el relevo matutino de agentes. Cuando llegaron los agentes en medio de la intensa niebla, poco antes de las 7 de la mañana cinco etarras se apearon de la furgoneta y dispararon a los policías de dos convoyes. Utilizaron, según el auto de procesamiento, dos Cetmes (fusiles de asalto) un Kalashnikov, una metralleta y una escopeta de cañones recortados. Una de las pistoleras era Jáuregui, la protegida belga. Las claves del caso Atentado en un acceso a la ciudad La Audiencia Nacional atribuye a la etarra Natividad Jáuregui, protegida por Bélgica, el asesinato del policía nacional Francisco Francés Garzón, ametrallado hasta la muerte el 9 de abril de 1981, en Bilbao. ETA hirió a otros dos agentes: Antonio Muñoz Muñoz y Antonio Prado Martín. Un comando de seis terroristas les esperó en un acceso a la ciudad. Reclamada en tres El espejo en el que se A la espera de la ocasiones por España fijó Puigdemont Sala de lo Penal Con esta decisión, Jáuregui vuelve a colocarse en el foco de la Justicia española. La Audiencia Nacional ha reclamado en tres ocasiones (2004, 2005 y 2015) su entrega a Bélgica. Las autoridades belgas siempre se han negado, alegando que existe el riesgo de que Jáuregui sea torturada en España. La familia de otra víctima de ETA ha llevado el caso ante Estrasburgo. El espejo de Jáuregui, basado en la desconfianza injustificada de Bélgica hacia el Estado de Derecho español, inspiró a Carles Puigdemont, que eligió Bruselas para huir de la Justicia por el proceso secesionista ilegal. Uno de los letrados que ha representado al expresidente de la Generalitat es, precisamente, Paul Bekaer, quien defendió a Jáuregui. El magistrado atribuye a Letona Viteri y Jáuregui los delitos de pertenencia a organización terrorista, atentado en concurso con un asesinato y dos en tentativa, y delito de utilización ilegítima de vehículo de motor con uso de violencia o intimidación. La Sala de lo Penal debe resolver el recurso contra el procesamiento, presentado por Letona Viteri.