Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es internacional INTERNACIONAL 49 HERMANN SOBREACTUACIONES D Moscú advierte a Washington de que juega con fuego El portavoz del Kremlin calificó de histeria sancionadora el comportamiento de Estados Unidos RAFAEL MAÑUECO CORRESPONSAL EN MOSCÚ Las autoridades rusas han reaccionado con indignación a la nueva tanda de sanciones decretadas por Estados Unidos. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, hablaba ayer de histeria el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, de competencia desleal y su viceministro, Serguéi Riabkov, más duro todavía, advertía que los estadounidenses juegan con fuego y amenazan la estabilidad mundial Riabkov aseguró que se trata del paquete número 60 de sanciones que Washington impone a Rusia desde 2011. Fue anunciado el jueves y afectará a 33 empresas y particulares vinculados al Kremlin, entre ellos Evgueni Prigozhin, conocido como el chef del presidente Vladímir Putin y a quien se le atribuye la creación de la fábrica de trolls de San Petersburgo y el grupo de mercenarios que actúa en Siria y la República Centroafricana llamado Wagner Continúa la histeria sancionadora en Washington que es muy variada en todas sus manifestaciones aseguró Peskov en su habitual comparecencia ante los medios. Según sus palabras, la actitud de EE. UU. impide hacer una valoración sobria de a dónde puede conducir todo esto El portavoz de la Presidencia rusa anunció sin precisar que habrá represalias. Competencia desleal Desde Sarajevo, Lavrov acusaba una vez más a la cúpula norteamericana de competencia desleal con el objetivo de perjudicar el negocio ruso de exportación de armas. China también ha sido sancionada por Estados Unidos por comprar aviones de combate Su- 35 y misiles S- 400 a Rusia. El jefe de la Diplomacia rusa anunció que su país y otros de Asia y América están preparando medidas para depender lo menos posible del dó- lar la moneda estadounidense. El viceministro de Exteriores, Riabkov, dijo que Washington está haciendo tambalear de forma irreflexiva la estabilidad mundial A su juicio, los americanos juegan con fuego y sostiene que por esa vía EE. UU. no logrará ningún resultado en su política con Rusia. Esa misma opinión expresó hace justo un mes Putin en Sochi, tras entrevistarse con su homólogo finlandés, Sauli Niinistö, y a la vista de la serie de sanciones contra Rusia aprobadas entonces por Washington. Calificó aquellas medidas de contraproducentes y carentes de sentido Pero el horizonte se presenta mucho más sombrío, ya que EE. UU. ha amenazado con sanciones mucho más severas, que podrían afectar al sistema bancario ruso, si Moscú no acepta una inspección para comprobar el estado de sus arsenales de armas químicas. El Ministerio de Exteriores ruso ya ha adelantado que no permitirá ninguna verificación. El presidente Vladimir Putin esde que llegó vemos el mismo patrón de comportamiento en todos los actores internacionales cuando el constructor de Queens, sentado en el Despacho Oval, toma una de esas decisiones que sus antecesores procuraban no tomar. Las sobreactuaciones, ahora de Pekín y Moscú, ayer de Bruselas, NAFTA o Teherán parecen orquestadas por el propio Donald Trump al que tanto gusta dramatizar. Washington ha impuesto una considerable batería de sanciones a China por su compra de armamento a Rusia. Porque Moscú está sometido a embargo occidental por su anexión de Crimea y otro norteamericano por sus injerencias en las elecciones presidenciales de 2016. Pekín y Moscú pretenden estar horrorizados por esta espantosa noticia que quieren hacer creer es poco menos que una declaración de guerra. Y conminan al presidente Donald Trump a rectificar. Si no, dicen, habrá graves represalias. Ni tanto ni tan calvo. China y Rusia sabían bien que las grandes compras de armamento ruso que acaba de hacer Pekín violan el embargo impuesto. Trump es previsible. Quien rompe los embargos de EE. UU. comete un acto hostil a EE. UU. que enfada a EE. UU. y sentirá el enfado de EE. UU. En Washington ya no está aquel presidente que siempre cobardeaba y que no cumplía ni sus promesas ni sus amenazas. Lo sabe Volkswagen, que no es china ni rusa, y ha abandonado Irán para cumplir con el embargo de Trump. La izquierdista y filoiraní Federica Mogherini se ha tragado su baladronada de que los europeos ignorarían el embargo de EE. UU. a Irán. Los chinos y los rusos podrán buscar formas represalias. Quizás las tomen. Probablemente no muchas. Lo que no podrán es decir que le han doblado el pulso al presidente norteamericano. Ni con la guerra comercial que alarma más a los periodistas y académicos que a comerciantes e inversores a la vista de cómo va Wall Street. Ni con maniobras militares conjuntas chinorusas que tampoco impresionan demasiado. China y Rusia tienen que escenificar la ofensa. Pero ellos sí entienden, parece que mejor que los europeos, que Trump ejerce como el negociador de Queens que siempre tiene al final consideración para los intereses ajenos. Cuando los suyos están amarrados. REUTERS