Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2018 cordoba. abc. es CÓRDOBA 21 sultados sin necesidad de esas soluciones. El ojo y el criterio del médico operan y la mejor maniobrabilidad de la máquina consiguen lo que físicamente no pueden sus manos. El urólogo Francisco Anglada explicó con este procedimiento se ganará mucho en la sutura intracorpórea. Ahora se trabaja en una técnica para un tipo de enfermedad de próstata. Es un campo que está en la pelvis, muy profundo, rodeado de estructuras muy cerca de la glándula que pretendemos extirpar explicó, y es un procedimiento que exige mucho trabajo. El paciente tiene que tener una buena continuidad entre la vejiga y la uretra para que la orina siga por su camino original Unas jornadas de la Real Academia recuperan la historia de esta disciplina en Córdoba desde el Califato La ciudad de la medicina POR P. GARCÍA- BAQUERO CÓRDOBA E Menos sangrado Para eso está el robot, que ayudará a conseguir menor sangrado, menos transfusiones, una recuperación de la continencia más rápida y que se retire la sonda mucho antes, además de recuperar la función sexual El robot, explicó el médico, es un intermediario entre el cirujano y el paciente, que ayuda a ser mucho más preciso, elimina el temblor que podemos tener al trabajar y aumenta la visión Pero no actúa solo. Los profesionales destacaron la comodidad de que la visión esté a la misma altura que las manos. El procedimiento, insistió Marina Álvarez, hace que la cirugía sea mínimamente invasiva, tiene menos posibilidades de sangrado y de infecciones y las incisiones son más pequeñas El tiempo de recuperación también es menor, porque el paciente tiene que estar menos tiempo ingresado. El hospital tiene una comisión de cirugía robótica que selecciona los mejores procedimientos para cada especialidad, y que incorporará dispositivos así a otras áreas, como Ginecología, Otorrinolaringología y Cirugía Maxilofacial. La consejera de Sanidad explicó que la inversión en este robot ha rondado un millón y medio de euros y se prevé que con ella se realicen al año unas 240 operaciones, que comenzaron hace algunas semanas en las dos áreas que ayer mostraron los resultados. n Córdoba hubo probablemente Escuelas de Medicina del más alto nivel, como las de Damasco, Túnez o Basora tampoco, pero no quedó constancia de ello. Lo que sí ha pasado a la historia de la Medicina en Córdoba son los nombres de médicos científicos como Averroes, Maimónides y Albucasis. Lo cuenta a ABC el doctor en Historia de la Medicina, profesor de la Facultad de Medicina de Córdoba e historiador Ángel Fernández Dueñas, coordinador de las III Jornadas de Septiembre de la Real Academia de Córdoba Médicos cordobeses de ayer y hoy que se celebran hasta el día 26 en el Círculo de la Amistad. El busto de Al- Gafequi en la plaza del Cardenal Salazar, recuerda que allí estuvo el Hospital de Agudos, lo que hoy es la Facultad de Filosofía y Letras. Este médico árabe del siglo XII nacido en Gafiqui (Belalcázar) estudió medicina basándose en tratados árabes y en la obra de Hipócrates y se empapó del conocimiento de la época en bibliotecas y hospitales de Oriente. Entre sus obras más célebres está la Guía del Oculista Fernández Dueñas explica que el periodo califal fue un momento en el que tuvo que haber algo en Córdoba refiriéndose a alguna Escuela de Medicina o similar. Pero no ha quedado más vestigios que el que recogen historiadores como Borja y Pavón, quien asegura que donde estaba el Hospital San Sebastián, actual Palacio de Congresos, pudo haber uno. En las Alcaicerías de la Cera en la calle Almonas hubo un hospital. Pero Fernández Dueñas se pregunta quién se lo dijo a Borja Pavón, por- Busto de Al Gafequi en la plaza del Cardenal Salazar que no hay muchos más escritos sobre el tema. Otro historiador, en este caso el estadounidense Fielding Garrison, aseguraba que los hospitales de Córdoba en época del Califato se equiparaban a los de Oriente. En época cristiana se crearon hospitalillos a cargo de órdenes religiosas. Los primeros en promoverlos fueron los gremios de los distintos oficios, y en Córdoba llegaron a registrarse 500, casi siempre con baja calidad. Todo cambió con el Hospital de Agudos, impulsado en el año 1630 por el obispo Pedro Salazar y Góngora, que ha pasado a la historia como cardenal Salazar. En un principio era para los niños del Coro de la Catedral. MADERO CUBERO El primer intento de Facultad de Medicina sólo duró de 1870 a 1874, en el Instituto Góngora. Pero los esfuerzos no fueron suficientes en un momento de miopía política Desde entonces, han destacados numerosos médicos en Córdoba. Desde la saga de los Luna, de la que proviene el propio Fernández Dueñas, con Manuel de Luna y García que fue decano de esta primera facultad, y su hijo Enrique, profesor de Anatomía y Cirugía. Después, el grupo del Hospital de Agudos con el cirujano León Torrellas o Valenzuela y Márquez. Son los antecedentes del actual esplendor con el Reina Sofía y los grandes centros privados.