Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es ENFOQUE 5 A la izquierda, imagen del tuit con el que Manuel Valls anunciaba su candidatura a la alcaldía de Barcelona Valls, candidato en las municipales Recuperar Barcelona SALVADOR SOSTRES Manuel Valls será finalmente candidato a la alcaldía de Barcelona. Me gusta Valls porque ha entendido el callejón sin salida y sin luz en que se ha convertido la izquierda, me gusta Valls porque no tiene miedo de decir lo que piensa, ni siquiera a los empresarios que se supone que han de ayudarle a ganar las elecciones, y me gusta Valls porque cree en una ciudad basada en el orden, en el respeto y en la inteligencia. Tengo ganas de saber qué quiere decirme el martes, cuando presente su candidatura, qué va a proponernos para recuperar el vigor, la alegría y la dignidad de mi ciudad que Ada Colau ha pisoteado con su incapacidad y su ignorancia. Es Europa que un ex primer ministro francés se sienta interpelado por los retos de Barcelona, y quiera liderar la ciudad para resolverlos. Es Europa que la libre circulación de personas no sólo sea física sino que también circule el talento, la capacidad y la esperanza. Es tercermundismo que una mujer que no sabe qué es Barcelona, ni Europa, ni las condiciones con que se crea prosperidad y se garantiza la convivencia sea alcaldesa con 11 concejales sobre 41, por culpa de la dejadez de los líderes independentistas, que han preferido asistir a la demolición de la capital que pactar con los partidos constitucionalistas para salvarla del efecto devastador de la miseria moral y la negligencia. Es Europa y es el mundo que valoremos a las personas por su poder intelectual y no por su lugar de procedencia, y es la cultura y es la libertad que las ideas prevalezcan por encima de la ideología, el orden por encima del caos, el esfuerzo individual por encima del populismo de azuzar a la turba, y la competición contra el igualitarismo atroz que todo lo vuelve vulgar hasta destrozarlo: precisamente por ello Manuel Valls dejó de ser socialista y pasó a ser una persona inteligente. Barcelona tiene que ser el centro de la campaña municipal y los barceloneses tienen que recordar que la dramática primera consecuencia de estar todo el día hablando de la independencia de Cataluña no fue lograrla sino que por la dejadez y la frivolidad de los demás partidos, una inepta como Colau haya tenido cuatro años para cargarse una de las más atractivas ciudades del mundo. ESPAÑA