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54 CULTURA SÁBADO, 1 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es cultura ABC La lápida del paladín de Braveheart está en un pequeño pueblo de Málaga Los restos de Douglas el Negro, que llevaba el corazón de Roberto I, reposan en Álora MÓNICA ARRIZABALAGA MADRID principal coloca sus manos sobre la cabeza de lo que parece ser un caballero y le entrega un torque, un anillo para el cuello, un collar... del que puede colgar un objeto troncocónico describe Otero. Según él, es una representación del regente escocés durante la infancia del rey David, encomendando a sir Douglas la misión de llevar la reliquia con el corazón del rey a Jerusalén. Un vecino cazador de Álora (Málaga) que buscaba una piedra donde descansar reparó, en 2003, en una lisa de un montón que encontró a unos once kilómetros, en la zona de las obras del AVE de Antequera a Málaga. Pensó que era perfecta para sus horas de espera, pero al darle la vuelta descubrió que había sido tallada con esmero. Se la llevó a su casa y cuando abrió el museo, nos la trajo relata María José Sánchez, responsable del Museo Municipal de Álora. ¿Cuándo y por qué había llegado hasta allí esa estela celta medieval? El historiador Isidoro Otero cree haber resuelto el enigma. A su juicio, es la lápida de sir James Douglas, conocido como Douglas el Negro, un caballero escocés que participó en la conquista del castillo de Teba, llevando a su cuello el corazón de Roberto I de Escocia. Otero, que relató estos hechos en su libro James Douglas, la cruzada de Braveheart (2015) cree que los escoceses que sobrevivieron a la contienda y que regresaron a Escocia con el corazón del rey, al no poder llevarse el cuerpo de sir Douglas porque se les descompondría por el camino, lo descarnaron. Trasladaron sus huesos y su corazón embalsamado hasta el panteón familiar en la capilla de Santa Brígida en Douglas y los demás restos los enterraron en esa tierra de nadie entre el castillo cristiano de Teba y el musulmán de Álora. Fue el lugar escogido por los escoceses para dejar el testimonio en piedra de un guerrero que siempre quiso estar en primera línea de combate dice Otero. Allí cree que colocaron esta lápida de autor anónimo posiblemente un miembro de la expedición de la cruzada de James Douglas o un cantero local asesorado por los escoceses realizada en la piedra caliza de la zona. Es una cruz de camino, puesta para conmemorar a unos soldados que murieron en una batalla explica el historiador. Varias claves de la estela funeraria han llevado a Otero hasta esta conclusión. Aunque carece de epigrafía, en la lápida sobresale una cruz celta, con nudos y triples espirales celtas conocidas como Triskel. Destaca una figura zoomorfa algo tosca que amamanta a una cría y la escena de una imposición de manos Un personaje Coincidencia Otra coincidencia apunta directamente a sir Douglas. En las cercanías de Álora existió un haza llamada de Santa Brígida Es un topónimo que ya aparece en los libros de repartimiento destaca Otero, por lo que pudo ser anterior a la Reconquista. Quizá el lugar era conocido por albergar esa estela de sir Douglas, cuya patrona era la mencionada santa, conjetura. La diosa irlandesa Brighid, que según la leyenda fue alimentada por una vaca blanca de orejas rojas ¿la figura zoomorfa de la estela? fue cristianizada como Santa Brígida y su culto llegó a tierras andaluzas durante la Edad Media. La hipótesis de Otero es que fue traída por esa expedición de caballeros escoceses que luchó en Teba. El historiador andaluz, que avanzó el resultado de sus pesquisas durante una conferencia en Teba con motivo de los Douglas Days, tiene previsto publicar su investigación en la Revista de Estudios Antequeranos de la Real Academia de Nobles Artes de Antequera, de la que es miembro. Es un hallazgo bastante importante y posiblemente tenga razón valora el alcalde de Álora, algo contraria- La estela que fue supuestamente colocada en la tumba de sir Douglas ABC Tierra de nadie Sus compañeros en la contienda enterraron sus restos entre los castillos de Teba y Álora do porque Otero no les explicara a ellos sus conclusiones antes de darlas a conocer en Teba. José Sánchez Moreno fue quien contactó con él, tras acudir a varios arqueólogos e historiadores, sin éxito. Lagunas La historia de Robert the Bruce, el auténtico corazón valiente Aunque en la película de Mel Gibson sea William Wallace, el auténtico Braveheart fue Robert the Bruce, el primer rey de la Escocia independiente. Antes de fallecer, ordenó que a su muerte le extrajeran el corazón, lo embalsamaran y lo llevaran a la iglesia del Santo Sepulcro. El encargado fue sir Douglas, que con el corazón colgado a su cuello partió hacia Tierra Santa. Camino de Jerusalén, la expedición se detuvo a apoyar a Alfonso XI en la toma del castillo de la Estrella, en Teba. Así fue como el corazón de Roberto I participó por fin en una cruzada. Aunque Otero es el máximo experto en este personaje, pueden quedar lagunas, que pueden ser desveladas por otros investigadores apunta la directora del Museo de Álora, que anima a todos los interesados a que se acerquen a ver la pieza y a intentar sacar sus conclusiones Según resalta Sánchez, el lugar donde se encontró la estela dista unos nueve kilómetros de Santa Brígida y aquella zona fue musulmana hasta 1484 Pero estas dudas no desaniman a Otero. La estela no fue descubierta en una excavación, por lo que pudo haber sido trasladada en algún momento del lugar donde se colocó, entre el castillo de Álora y el de Teba razona el historiador y se pregunta: ¿Por qué esa zona se llama Santa Brígida? El topónimo existe allí desde esa época y tuvo que ser traído por unos escoceses. No hay otra referencia ni ningún otro hecho que lo justifique