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46 SOCIEDAD SÁBADO, 25 DE AGOSTO DE 2018 abc. es conocer ABC Un dron capta a una nueva tribu aislada en Brasil La deforestación de la selva del Amazonas permite captar imágenes inéditas de 16 indígenas VERÓNICA GOYZUETA CORRESPONSAL EN SAO PAULO C aptadas por primera vez con un dron, las imágenes que descubren un nuevo grupo de indígenas aislados en la Amazonia brasileña, muestran, a su vez, la huella de la deforestación por el avance de la ganadería, de la minería y de plantaciones de soja, ilegales. Un vídeo de pocos segundos filmado por los expedicionarios de la Fundación Nacional del Indio (Funai) entidad del Gobierno que trabaja en la protección de los pueblos indígenas, muestra a un hombre que atraviesa un claro de la selva, donde los árboles fueron derribados. La propia deforestación permitió el avistamiento. Los expedicionarios de la Funai, que llegaron al área, advirtieron a un hacendado de la región, que pretendía ocupar ilegalmente parte de la tierra Mawetek, así como a otros dos ganaderos, que ya habían avanzado sobre el área, incluso con cercas. La policía militar participó de la operación de fiscalización e incautación. Para llegar al área, la expedición recorrió 300 kilómetros, 120 de ellos recorridos a pie, y el resto con ayuda de canoas, camionetas y motos para pasar por estrechos senderos entre los árboles. El grupo llegó así a las orillas de los ríos Jutaí y Juruazinho, en el estado de Amazonas, al norte del país, donde confirmó el movimiento de esta tribu. Las imágenes aéreas muestran a 16 indígenas de esta tribu que no ha sido identificada con un nombre, uno de ellos, aparentemente con un arco para disparar flechas. También se han fotografiado canoas, una choza con techo de paja y un hacha con una hoja de piedra atada a un mango de madera. El equipo, que no se acerca a ellos para protegerlos, también encontró herramientas de caza. La vigilancia y fiscalización deben intensificarse en la región para cohibir la acción de infractores y garantizar la plena posesión del territorio por parte los indígenas explica Vitor Góis, funcionario de Funai que coordinó la expedición a esta área de difícil acceso. El río Juruazinho está ubicado en el límite sur de la tierra indígena Vale do Javari y Integrarlos sería catastrófico POR JOSEFINA G. STEGMANN Las imágenes de una tribu no contactada en las que pueden verse a algunos de sus miembros, así como su forma de vida, sus utensilios o medios de transporte no persigue el morbo. El objetivo de organismos estatales como Funai o de asociaciones en defensa de los indígenas como Survival es dar pruebas de la existencia de los indígenas no contactados con el objetivo de luchar mejor por sus tierras, amenazadas por mineros ilegales de oro, narcotraficantes o cazadores ilegales explica Sarah Shenker, investigadora de Survival. Shenker advierte de que las invasiones pueden provocar a los indígenas enfermedades contra las que no tienen defensas como la gripe o el sarampión. Por ello, resalta la importancia de que no se vaya más allá de las fotos y que, bajo ningún concepto, se intente contactar con ellos y mucho menos integrarlos. Hacerlo sería catastrófico, desde 1987 la política de Funai es no acercarse, solo limitarse a hacer expediciones en sus tierras o buscar señales de vida en zonas abandonadas el norte del territorio indígena Mawetek. El área Javari, que registra la mayor cantidad de indígenas aislados de Brasil, es ocupada por seis pueblos contactados (Matsés, Matis, Marubo, Kanamari y Kulina- Pano) dos de contacto reciente (Korubo e Tsohom Djapa) y 16 registros en estudio de indígenas aislados, once de ellos confirmados. Ya el área Mawetek es de uso exclusivo del pueblo Kanamari, entre los afluentes del río Juruá, cerca al municipio Eirunepé, y contigua al límite Sur del Vale do Javari. La propuesta es mantener un trabajo continuo a par- tir de Eirunepé, ampliándola a otras áreas de circulación de tribus aisladas en el alto curso de los ríos Jutaí e Itaquaí señala Gois sobre la evaluación de la que fue la tercera expedición terrestre de monitoreo de indígenas aislados en menos de un año en el área. 113 grupos sin contactar El viaje fue realizado entre el 16 de julio y el 1 de agosto y contó con el apoyo de los indios Kanamari, que ocupan los territorios Javari y Mawetek y son profundos conocedores de la región. La Funai, que ya identificó 11 tribus aisladas en el área, calcula que existen cerca de 113 grupos que aún no fueron contactados en Brasil, 27 de ellos confirmados. Este y otros grupos son estudiados hace más de 30 años, sin contacto. Esta forma de trabajo de la Funai evita experiencias de contacto traumáticas a lo largo de la historia que exterminaron tribus enteras por masacres y epidemias. El año pasado, por ejemplo, mineros ilegales mataron casi veinte indígenas aislados de la etnia Warikama Djapar, en la misma región, por órdenes de un hacendado que quería invadir el área. La peor fase fue en